sábado, 24 de agosto de 2013

Colombia: La moneda en el aire

Si el actual proceso de paz en Colombia no se maneja con la sabiduría y la audacia necesarias, podría desencadenar una oleada de violencia como la de los años cincuenta y como la de los años noventa del siglo XX.

William Ospina / El Espectador

En ambos casos un sector de la sociedad anclado en el pasado, minoritario pero poderoso y violento, eficaz en su propaganda e implacable en la ejecución de sus planes, produjo verdaderos holocaustos que se sumaron a las viejas tragedias de nuestra historia y marcaron de un modo sombrío el destino de la nación.

Cientos de miles de muertos, millones de víctimas, millones de hectáreas arrebatadas, millones de desterrados y una larga cadena de consecuencias en términos de pobreza, marginalidad, deterioro de la salud pública, delincuencia, degradación totémica y crisis de la convivencia, han sido consecuencias de esa barbarie.

Atilio Borón: Venezuela, América Latina y la geopolítica del imperialismo

En este entrevista realizada por Vanessa Davies, directora del programa Contragolpe, del canal venezolano VTV, el politólogo argentino Atilio Borón, ganador del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2012, analiza los principales aspectos de la coyuntura política latinoamericana.

El Power Point: dios de la cultura audiovisual

¿Llegaremos a presentar la Metafísica de Aristóteles, o el Quijote de Cervantes, o la teoría de la relatividad o el Capital de Marx, también en Power Point? ¿Será que eso torna temas complejos en menos aburridos y más light, o estamos alimentando la cultura de la inmediatez superficial y la cápsula?

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Que el desarrollo científico-técnico surgido en Europa y luego expandido por todo el mundo en estos dos últimos siglos ha sido fabuloso y cambió la historia de la humanidad de una manera sin precedentes, es incontrastable. Los cimientos intelectuales de ese cambio -la moderna ciencia matemática que se mueve por conceptos- llegaron para quedarse, y su impronta en la cultura humana ya no puede tener retrocesos. En esa línea, entonces, son pensables descubrimientos, inventos e innovaciones sin un límite preciso: ¿se llegará a producir vida artificial?, ¿a viajar en el tiempo?, ¿a acumular tanto poder destructivo como para terminar con el sistema solar o la galaxia completa? Tal como se perfila hoy el desarrollo de nuestra capacidad productiva, todo esto es pensable -¡y posible!-.

sábado, 17 de agosto de 2013

Egipto: lecciones para América Latina

La democracia representativa, con todas sus limitaciones, constituía un avance en Egipto en relación con larga etapa anterior, en donde las elecciones no fueron sino simulacros. Era dentro de su marco que debían solventarse las diferencias que surgían, la inconformidad con las políticas que, eventualmente, podían amenazar libertades y estilos de vida.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

El golpe de Estado contra el presidente Mursi
desató un conflicto de final incierto en Egipto.
Muy peligrosos como antecedente para América Latina son los acontecimientos que se vienen desarrollando en Egipto. Como se sabe, un golpe de estado militar derrocó al presidente Mohamed Mursi, recientemente electo el año pasado en las primeras elecciones después los acontecimientos de la denominada Primavera Árabe, que dio al traste con el gobierno de Hosni Mumarak.

Las expectativas que se abrieron con la renuncia de Mubarak, el último presidente de un largo período de más de cincuenta años en el que los militares mantuvieron férreamente el poder, quedaron totalmente defraudadas con este nuevo acontecimiento.

Cambio climático, deshielo y la lógica de la autodestrucción humana

Allí donde el sentido común, la conciencia ambiental y las investigaciones científicas advierten de una amenaza terrible para la biodiversidad y para la supervivencia de la especie humana, la lógica de la autodestrucción ve una oportunidad para profundizar los procesos de acumulación capitalista.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Un rompehielos en la ruta del Ártico
(fotografía tomada de El País).
Informa la prensa internacional que un buque comercial chino, el Yong Sheng, con capacidad para 19.461 toneladas, realiza desde la semana anterior un recorrido de 33 días entre el puerto de Dalian, al noreste de China, y el puerto de Rotterdam en Holanda, siguiendo la ruta ártica del estrecho de Bering. El deshielo provocado por los efectos del cambio climático  parece  alentar en el gobierno y los empresarios asiáticos –estatales y privados- la idea de potenciar ese paso marítimo como un factor que disminuya el tiempo de envío de las mercancías al mercado europeo (hoy estimado en unos 48 días), receptor de 550 mil millones de dólares de intercambio comercial, y a la vez, que dinamice la economía en una región alicaída por “el desmantelamiento y privatización industrial” (El País, 12/08/2013).

Quien abre camino

Hugo Chávez fue y es el abrecaminos, aquel que en medio de la oscuridad de la incertidumbre prende la tea y tiene la corajuda audacia y el liderazgo moral, intelectual y personal de ponerse en marcha cuando aún nadie se atreve y nos abre camino al andar. Lo que venga después corre por nuestra cuenta.

Nils Castro / ALAI

Chávez somos todos
Poco después de salir de prisión Hugo Chávez estuvo en Panamá. Acompañado de un pequeño grupo de profesores de la Universidad Central de Venezuela, fue en busca del eco de Omar Torrijos. Los visité en el hotel Soloy y en la penumbra de la salita sus ojos reflejaban la escasa luz como un haz de lagunas. Sin que nada lo pidiera, casi toda esa charla de caribeños fluyó en voz sosegada, como esperando que de pronto el General pudiera intervenir en la conversación. Pero como al día siguiente yo me iba del país –me designaron embajador en México– esa tarde había que hablarlo todo de una sola sentada.

Entender la naturaleza de este recuerdo exige situarse en época. Aquello sucedió a finales del 1994: aún no se había asentado la polvareda del derrumbe de la Unión Soviética, el neoliberalismo había llegaba a su apogeo y en Venezuela la democracia de Punto Fijo se había agotado y traicionaba sus pasadas expectativas. Por eso dos años antes el visitante la había retado.

Sobre el terrorismo en gran escala

El uso ignorante  o ideologizado del concepto “terrorismo” nos lleva a olvidar otros grandes actos de terrorismo, en este caso de terrorismo de estado. En América Latina, Guatemala y Argentina tienen el primero y segundo lugar en el infame podio del terrorismo de estado. En el mundo, Estados Unidos de América y  Alemania son los campeones.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

La lucha contra la impunidad en Guatemala y las reacciones que ésta ha despertado, han generado también una disputa en el terreno de los conceptos. Dos de ellos han sido  escenario de una agria controversia: genocidio y terrorismo. Con respecto a este último he postulado que la acepción de terrorismo que me parece correcta es  la que  lo califica como todo acto violento o amenaza de éste que no hace discriminación entre objetivos militares y población civil  y cuyo objetivo es infundir un miedo extremo sobre aquellos sectores sobre los cuales se ejerce. El 6 y el 9 de agosto se cumplieron 68 años de haberse perpetrado los probablemente actos terroristas más grandes  en la historia de la humanidad. Me refiero a las bombas atómicas lanzadas contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki que costaron en el primer caso 260 mil muertos (50-75 mil al momento del estallido) y en el segundo 100 mil muertos (39 mil en el  momento del estallido)(Ernesto Limia Díaz, “Hiroshima y Nagasaki: de la diplomacia atómica al genocidio”).

¿Terrorismo?

El enemigo y principal amenaza para la humanidad no es el impreciso y siempre mal definido “terrorismo”; sigue siendo la injusticia, aunque nos hayan querido hacer creer estos años que estaba un tanto pasado de moda hablar de ella.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Desde hace ya unas décadas, hacia fines del siglo XX, fue estableciéndose como una táctica militar un tipo amplio y difuso de acciones al que se le ha dado el impreciso nombre de “terrorismo”. Quienes otorgan ese nombre tienen una idea determinada de lo que entienden por él; pero quienes lo reciben en realidad jamás se autodefinen como “terroristas”. De hecho, el autor de estas líneas aparece mencionado en un listado de la Fundación contra el Terrorismo en la república de Guatemala, pudiendo afirmar que yo no me considero para nada un terrorista. ¿Lo seré sin saberlo? ¿En qué consiste exactamente ser un terrorista?

Si bien puede haber grandes diferencias entre los que así son designados, nadie que reciba ese mote se reconoce -mucho menos se ufana de ser- “señor del terror” sino, en todo caso, luchador social. Con lo que vemos que es muy difuso el término, equívoco, hasta incluso engañoso. En verdad ¿quién es “terrorista”? ¿Qué significa con precisión ser un “terrorista”?

Snowden y el capitalismo por dentro

Todo el escándalo que se ha armado en torno al caso Snowden pretende esconder el problema de fondo, que es el grave golpe sufrido no sólo por Estados Unidos sino que por la sociedad capitalista en general, cuando se comienzan a estremecer ciertos pilares que le dieron sostén por más de dos siglos.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Según un concepto bastante aceptado en el pasado, el espionaje es la actividad secreta que busca conseguir información confidencial, especialmente de un país extranjero. Durante la guerra fría ese país generalmente era considerado como enemigo. No obstante, la desaparición de la Unión Soviética significó el fin del mundo bipolar y la emergencia de Estados Unidos como triunfador tras el desplome de su opuesto, lo que auguraba el desvanecimiento de la contradicción antagónica que signó la mayor parte del siglo XX. El “fin de la historia” suponía un papel menos relevante de los órganos de inteligencia, toda vez que “no había a quien espiar”.

Guatemala: Autoridades de pueblos indígenas ante el modelo extractivista y racista

El 9 de agosto, autoridades de once pueblos mayas y del pueblo xinca de Guatemala, realizaron un encuentro en el departamento de Totonicapán, el cual resulta muy significativo políticamente en la actual coyuntura nacional.

Mario Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Los pueblos guatemaltecos mantienen su lucha
contra el modelo extractivista y racista. 
En dicho encuentro compartieron sus experiencias de lucha ante el despojo que están padeciendo ante la embestida de los proyectos mineros, hidroeléctricos, la expansión de la palma y la caña, los megaproyectos como el canal interoceánico (o canal seco) y los cobros excesivos en materia de energía eléctrica, así como ante el conjunto de políticas y acciones procedentes del Estado racista que gestiona los intereses de los capitales interesados en continuar, profundizar y expandir tal saqueo.

El Salvador: Ignacio Ellacuría y la civilización de la pobreza

La realización de una civilización de la pobreza o de la austeridad compartida requiere formar personas con un sentido profundo de la justicia y la compasión; sin olvidar, claro está, la urgencia de un nuevo contrato social que posibilite inclusión de las mayorías marginadas; construcción y protección del bien común; equidad; y una vida digna de ser vivida.

Carlos Ayala Ramírez / ALAI

El sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría,
asesinado en 1989 en San Salvador.
Con la participación de especialistas de la filosofía y la teología de distintos países, hace poco se realizó en nuestro país un seminario sobre el legado crítico y creativo de Ignacio Ellacuría al mundo de hoy. La idea fuerza que estuvo presente en esta nueva actividad académica es sugerente: no se trata de volverse custodios de un legado (de teorías, ideas o principios), sino de poner a producir ese pensamiento de acuerdo a los desafíos del presente. Desde luego, hay un reconocimiento explícito de que el testamento teórico y práctico de Ellacuría sigue vigente e ilumina no solo para abordar problemas de orden filosófico o teológico, sino, y sobre todo, para abordar los problemas que afectan a las mayorías pobres.

Las drogas y las cárceles en EE.UU

Desde 1980 –cuando se comenzaron a aplicar las leyes de la ‘guerra contra las drogas’– la población carcelaria en EE.UU se ha multiplicado ocho veces. La mitad de los reos han sido condenados por delitos vinculados con drogas.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El Fiscal General de EE.UU, Eric Holder, anunció formalmente un importante cambio de política que tiene como objetivo mitigar la enorme carga que representa actualmente la población carcelaria de ese país. La medida pretende evitar que las personas condenadas a penas de cárcel por delitos relacionados con drogas no tengan que cumplir las penas máximas. La legislación norteamericana, igual que la panameña, obliga a los jueces a aplicar penas absurdas de 10, a veces 20 años de cárcel, por poseer una droga ilícita.

Panamá: Fracturas políticas

La historia nacional de 1968 a 1989, al igual que muchas otras, está preñada de sobresaltos y particularidades propias de su contexto, y donde las contradicciones se tensaron al punto de no encontrar solución por sí mismas.

Abdiel Rodríguez Reyes* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Invasión de EE.UU a Panamá en 1989: el final de
un período histórico y el comienzo de uno nuevo.
En abril de este año publique un artículo en La Prensa titulado: La fractura en nuestra democracia. Ahí pretendía explicar la fractura (entiéndase como cambio de rumbo –culminación de una forma de gobernar– culminación de unidad histórica) social que  empezó con el golpe militar del 11 de octubre de 1968 y culminó con la nefasta invasión norteamericana a Panamá el 20 de diciembre de 1989.

Las fracturas políticas no son evidentes, se mueven debajo del telón, se dan en periodos históricos donde hay denominadores comunes, se materializan por aquel que mejor represente los intereses de la clase dominante y, colapsan por contradicciones antagónicas.

Elecciones difíciles para el gobierno argentino

Ni está todo dicho ni el Frente para la Victoria (FpV, kirchnerismo) ha dejado de ser la fuerza política más fuerte y convocante del país. Pero seguro tendrá que revisar algunas cuestiones, entre las que se encuentra la discursiva. El no responder a la catarata de ataques que se lanza desde los medios opositores no parece haber sido una buena estrategia.

Roberto Follari / El Telégrafo (Ecuador)

El gobierno argentino lanzó por decisión propia, desde hace un par de años, las elecciones primarias, destinadas a que se hagan las internas obligatorias y simultáneas de todos los partidos políticos. Ello fue resistido en su momento por las oposiciones, pero ahora ellas han advertido las ventajas del sistema, que van desde sumar los votos de listas diversas dentro de un mismo partido -es decir, “colectar” una franja mayor que la habitual de votantes- a que exista un financiamiento básico igualitario para todos, lo que ha aumentado la visibilidad de los grupos de izquierda.

Estas son las elecciones que acaban de hacerse en Argentina. No definen ningún cargo legislativo o ejecutivo, sino solo quiénes irán -tras ganar tales internas- a ser candidatos en la elección definitiva de legisladores que se realizará en octubre.

Universidad y desarrollo

La universidad debe ser ese lugar donde se conjuguen los cuatro roles, sin menoscabo de ninguno y sin falsas dicotomías: que se formen recursos humanos, se investigue, se promueva la participación comprometida y se abra el debate no en clave competitiva sino orientado a dotar de sentido un término que tanto nos ha movilizado y que aún es para América Latina una tarea pendiente.

Fabio J. Quetglas * /  Página12

Es recurrente en el mundo de la reflexión económica y social establecer vínculos entre las prestaciones universitarias (y su calidad) y los resultados en términos de desarrollo. Se trata de una derivación razonable de la idea crecientemente extendida que asocia el desarrollo a una economía compleja, sofisticada y diversificada, para cuya gestión se necesita una provisión suficiente de recursos humanos de múltiples capacidades, aptos para dotar a las organizaciones públicas y privadas de crecientes tasas de eficiencia, sostenibilidad e innovación.

Esa función de la universidad, con ser importante, no es la única destacable en lo que refiere a las políticas de desarrollo. Por supuesto que, además de aquel rol formativo, a la universidad –y en especial a la universidad pública– le corresponde asumir otros tres roles: a) el de búsqueda de “nuevo conocimiento” en materia de desarrollo; b) el de la constitución de un modo de implicación cívico por parte de los actores universitarios; c) ser la plataforma calificada de un debate abierto en torno del desarrollo y los problemas de índole política y ética que pone en juego ese concepto.