La forma en que el capitalismo se ha desplegado por todo el orbe desde hace ya un par de siglos globalizando (igualando) modas y costumbres por doquier, en general impuestas a la fuerza, ha ido creando una cultura de consumo y despilfarro que parece ya muy hondamente instalada en la población, sin miras de retirarse en lo inmediato.
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala
Por el contrario, tiende a profundizarse: “salir de la pobreza” es sinónimo de comenzar a consumir. Eso toca a toda la humanidad, con distintos grados de acceso al consumo; un ciudadano estadounidense consume al menos 100 veces más que uno del África; por ejemplo: 150 litros diarios de agua contra 1 o 2 de un africano. Pero también en este golpeado continente se han instalado esas pautas, y “salir de la pobreza crónica” de allí, dadas las formas en que el capitalismo se expandió, pasa por consumir los productos que el hoy propagado globalmente capitalismo ofrece. Un africano “exitoso”, entonces, se mira en el espejo de cualquier occidental “exitoso” -Hollywood mediante- y buscará comprarse el Ferrari de lujo, usar ropa de marca y viajar en avión en primera clase. Esa cultura, hoy por hoy, llegó para quedarse. La cuestión es cómo lograr un desarrollo alternativo que pueda generar otra cultura. El socialismo la propone.














