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sábado, 24 de agosto de 2024

Pensar el Estado desde las resistencias de abajo

 Para reflexionar sobre los estados realmente existentes, es necesario dejar de lado ideologías y juicios previos para centrarnos en lo que verdaderamente están haciendo o dejando de hacer, en su relación con los pueblos originarios, negros y mestizos. Pensar el Estado desde lo que el Estado viene haciendo en los últimos años, es mucho más útil que remontarnos a teorías que, a menudo, parten de otras teorías abstractas que no interactúan con la realidad.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Días atrás la revista
 Science difundió un estudio sobre el acceso de la población mundial al agua potable: alrededor de 55 por ciento de la población del mundo no tiene acceso al agua potable segura, o sea 4 mil 400 millones de personas que viven mayoritariamente en los países del Sur global. “La contaminación fecal afecta a casi la mitad de la población de zonas de ingresos bajos y medios”, reza el informe comentado por El País, lo que causa más de medio millón de muertes al año por diarreas (https://goo.su/8zgGpzl).

sábado, 6 de julio de 2024

Resistencias ante mineras en Mesoamérica

 Desde el norte de México hasta Panamá, y más allá, todos los territorios están en disputa, entre los pueblos que defienden la convivencia armónica con la naturaleza y las prácticas depredadoras de las voraces trasnacionales mineras.

Manuel Pérez Rocha L. / LA JORNADA

El pasado 28 de junio concluyó con un foro público, en San Salvador, el noveno encuentro regional de la Alianza Centroamericana frente a la Minería (acafremin.org/es/): Por la vida y la salud de la región y contra el extractivismo y la criminalización. El foro también fue organizado por la Unión Ecológica Salvadoreña (UNES) y por la Mesa Nacional frente a la Minería Metálica de El Salvador, la agrupación que logró en 2017 la ley que prohíbe la minería metálica en ese país.

sábado, 10 de junio de 2023

Los estados existen para el despojo

 La realidad no es como nos gustaría que sea, ni siquiera como lo fue décadas atrás. Desde que el capital declaró la guerra a los pueblos para apropiarse de los bienes comunes (agua, tierra, aire y todo lo vivo), convirtió a los estados-nación en el escudo de los poderosos, usando y abusando de los aparatos armados, legales e ilegales, para contener y disciplinar a los sectores populares.

Raúl Zibechi / NODAL

Contra lo que sostiene buena parte de la izquierda, el neoliberalismo no es menos, sino más Estado. Si lo observamos en su conjunto, la militarización es la respuesta estructural del capital para proceder al despojo, controlar a los pueblos que lo resisten y alentar la acumulación violenta y depredadora. Es el Estado el que militariza los territorios donde habitan los pueblos; por tanto, sin esta demoledora presencia estatal no sería posible que el capital concretara sus fechorías.

sábado, 17 de diciembre de 2022

Mirar sin ver, pensar sin sentir: límites del eurocentrismo

 La invasión rusa a Ucrania y la consiguiente guerra entre potencias está teniendo efectos profundos sobre el pensamiento crítico y los movimientos, pero de modo divergente en el norte y en América Latina: se profundizan las diferencias y las distancias en los modos de concebir y practicar las transformaciones anticapitalistas, así como los modos de pensar la realidad.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

En la historia del pensamiento crítico, la guerra y la revolución han estado anudadas, hasta tal punto que resulta casi imposible no relacionar la segunda con la primera. El reciente libro de Maurizio Lazzarato, Guerra o revolución. Porque la paz no es una alternativa (Tinta Limón, 2022), recupera el concepto de guerra que, en su opinión, había sido expulsada por el pensamiento crítico en los últimos 50 años.

sábado, 19 de noviembre de 2022

Ser diferentes, para cambiar el mundo

La guerra que hoy sufren los pueblos originarios y negros de todo el continente, los campesinos, las mujeres y los jóvenes que luchan, tiene por objetivo despojarlos de sus modos de vida y convertirlos en dependientes del capital.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Todo el empeño de la clase dominante está puesto en eliminar o achatar las diferencias en los modos de vida, en las prácticas cotidianas de los pueblos, las clases y las personas, respecto de la cultura dominante. Para eso se militarizan regiones enteras, se producen genocidios y exterminios de poblaciones, desde hace cinco siglos.

sábado, 13 de agosto de 2022

Cargas de profundidad

 El debilitamiento de las democracias es una estrategia de larga data.

Carolina Vásquez Araya / https://carolinavasquezaraya.com

Quien haya sido aficionado a las películas de guerra, sabrá cómo funcionan las cargas de profundidad utilizadas contra los submarinos enemigos. Utilizadas con profusión durante las batallas navales de la Segunda Guerra Mundial, estas bombas explotaban a cierta profundidad, más que con el objetivo de destruir, con la intención de desgastar tanto a la coraza de la nave como a su tripulación. Algo similar sucede con la política en nuestro continente: poco a poco y sin pausa, los mecanismos diseñados para proteger a las instituciones dedicadas a consolidar los sistemas democráticos, han ido perdiendo su fuerza debido a los embates de fuerzas enemigas difícilmente reconocibles.

sábado, 17 de enero de 2015

Desigualdad global y devastación

Hay muchos factores que se imponen para mantener la desigualdad, incluyendo un amplio aparato bélico y represivo, en general pagado con fondos públicos. Pero también hay muchos y diversos focos de resistencia y construcción colectiva desde abajo, sin duda lo que sigue haciendo el mundo habitable y en definitiva las únicas alternativas reales a estas nuevas formas de esclavitud global.

Silvia Ribeiro* / ALAI

A principios de 2014, un reporte de Oxfam resumió gráficamente la desigualdad que impera en el mundo: 85 individuos concentran más riqueza que los 3500 millones de habitantes más pobres en el planeta, mitad de la población mundial. El informe, llamado “Gobernar para las élites: secuestro económico y desigualdad económica”, indicaba desde el título que la situación se mantiene porque las políticas gubernamentales se hacen para favorecer a los más ricos. Lo cual no sorprende, en la vasta mayoría de los casos los gobiernos y legisladores llegan a sus cargos apoyados en las “contribuciones”, por decir lo menos, de esas élites de poder económico. En un año, los 85 más ricos aumentaron su fortuna en 14 por ciento, que se tradujo, en conjunto, en ganancias por 668 millones de dólares diarios, o casi medio millón de dólares por minuto.

sábado, 5 de octubre de 2013

El proceso de ocupación de América Latina en el siglo XXI

La eficacia macabra con la que el Cóndor desarticuló los movimientos sociales en los años de las dictaduras militares en América del Sur tiene hoy posibilidades multiplicadas al poder usar tecnologías que son a la vez mucho más precisas y mucho más abarcantes; sin embargo tiene en contra, evidentemente, el aprendizaje de los pueblos y su capacidad de lucha y resistencia.

Ana Esther Ceceña / Rebelion

Las lógicas del poder, que se transforman aparencialmente de acuerdo a las situaciones y circunstancias históricas, adoptan formas imperiales, como las que se expresan con los procesos de militarización, pero también formas consensuales para imponer sus reglas del juego. Los acuerdos aprobados en la OMC, las reglas legitimadas del FMI, las disposiciones perversas de los tratados de libre comercio e incluso las reglas de las democracias formales que padecemos son algunas de las más destacadas formas de establecimiento consensual de las relaciones de dominación. El imperialismo es una de las formas que asume la dominación, pero no es la única. Con la desaparición del imperialismo no se resuelve la dominación que abarca dimensiones tan complejas como las de las relaciones de género, de cultura, de lengua, de especie y muchas otras que ocurren en las prácticas relacionales en los micro y macroniveles.

sábado, 5 de mayo de 2012

Guatemala: la sublevación de Santa Cruz Barillas

La oposición de la población por la llegada de la compañía española ECONER-HIDRALIA llevó a su sublevación en la semana que ahora termina. Ha habido muertos, intervención de 400 soldados, toque de queda, persecución de líderes comunales. Siendo los pobladores de Santa Cruz Barillas mayoritariamente indígenas, se han dejado escuchar voces en diarios de circulación nacional llamando a la “reconquista” de comunidades que se rebelan ante la injusticia.

Rafael  Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Movilización de los habitantes de Santa Cruz Barillas
contra la compañía española ECONER-HIDRALIA.
La construcción de hidroeléctricas y minas a cielo abierto se topa, cada vez más, con la oposición de la gente que no quiere que se devaste el entorno en el que vive. Las grandes corporaciones, generalmente compañías transnacionales que obtienen pingües beneficios, cuentan con el respaldo de los gobiernos, que no dudan en poner todo el aparato del Estado a disposición de sus intereses.

En Guatemala, el pueblo de Santa Cruz Barillas está pasando en estos días por un infierno provocado por la llegada de la compañía española ECONER-HIDRALIA, que quiere explotar el río de la comunidad para producir energía eléctrica para la exportación.

La oposición de la población llevó a su sublevación en la semana que ahora termina. Ha habido muertos, intervención de 400 soldados, toque de queda, persecución de líderes comunales. Siendo los pobladores de Santa Cruz Barillas mayoritariamente indígenas, se han dejado escuchar voces en diarios de circulación nacional llamando a la “reconquista” de comunidades que, como Santa Cruz, se rebelan ante la injusticia.

Transcribimos a continuación una descripción de los hechos. Quienes tengan la posibilidad de solidarizarse con los santacruceños háganlo.

sábado, 15 de octubre de 2011

El "Apple" de la discordia. De la teoría de la ocupación a la tecnología de la resistencia

Las manzanas lanzadas -en la cabeza del imperio- por los ocupas, el imparable mundo de las redes sociales y la fuerza de la resistencia internacional cada vez más comprometida con la liberación de los “Cinco cubanos”, hacen que por fuerza de gravedad la justicia, el derecho y la liberación de toda opresión pasen del vestíbulo de la teórica ortodoxia social, a la praxis de la resistencia como el arte de la cotidianidad.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Desde Lima, Perú

Una suerte de discordia y descontento social campea las calles en los últimos meses. Nunca imaginamos que – como otrora - la mitológica manzana de la discordia nos acercaría a tres acontecimientos no irrelevantes a la búsqueda de nuevos paradigmas de relación y convivencia social y económica. Nos estamos refiriendo al movimiento social Occupied Wall Street; al rol de las redes sociales en el panorama de resistencia internacional y la desaparición de Steve Jobs co-fundador de Apple Computer, así como finalmente a la reciente salida de prisión de uno de los cinco cubanos detenidos arbitrariamente el 12 de septiembre de 1998 y sentenciado en diciembre de 2001 en Miami por la juez Joan Lenard por delito político – no comprobado - de conspiración.

sábado, 28 de agosto de 2010

Honduras: ¿Es el Frente Nacional de Resistencia Popular un movimiento social?

La resistencia, en Honduras, más allá de ser un nuevo movimiento social, se ha convertido en una virtud ciudadana que implica un grado de conciencia elevada con relación a las y los indiferentes con el sistema vigente en el país.
Muchos académicos/as se niegan a reconocer al Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP) como un movimiento social. Entre ellos, la actual rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Pero, ¿por qué?
La principal razón es porque el FNRP, por su naturaleza y características, no calza en los modelos de movimientos sociales tradicionales que todavía la vieja academia universitaria enseña.
Las características de los movimientos sociales tradicionales son: una estructura organizacional/dirigencial articulada. Demandas ante el Estado y dentro del sistema establecido. Un objetivo común. Enmarcado en la lógica de la lucha de clases.
El FNRP carece de una estructura organizacional uniforme y definida. En algunos lugares el Frente es más horizontal y asambleario, y en otros, comités de delegados y asambleas consultivas. Este movimiento surge justamente ante el debilitamiento y ausencia estatal. Y, es más, expresamente la gran mayoría de sus integrantes se niegan a reconocer al gobierno actual por su génesis y prolongación inconstitucional. La demanda principal del Frente es el proceso de la Asamblea Constituyente para la refundación de Honduras, y no para oxigenar el ilusorio sistema existente. Quizás muchos/as sueñen con un sistema socialista (capitalismo de Estado), pero ninguno quiere la continuación del neoliberalismo. El denominador común es el rechazo del mortal sistema-mundo-occidental que pone en riesgo la permanencia de la vida en el planeta.
El FNRP es transfronterizo. Es decir, ante el ilegítimo Estado en proceso de autodestrucción, el Frente busca hacer incidencia en la comunidad internacional. La capacidad de incidencia de este movimiento se mide en la frenética pulseta actual que mantienen el gobierno de los EEUU. y UNASUR, más los países de UE y SICA, para reincorporar o no a Honduras a la “comunidad” internacional.
El FNRP es amplio. Los viejos movimientos sociales fueron excluyentes con quienes no comulgaban con la ideología que profesaba el movimiento. El Frente Nacional acoge a todas y todos que sueñen y apuesten por una Honduras de todos, con todos y para todos. Cristianos/as y ateos/as, ambientalistas y socialistas, liberales y nacionales, indígenas y mestizos, católicos/as y evangélicos/as, todas y todos han convivido ya por más de un año en el Frente porque han identificado a un enemigo común en el país: la muerte.
El FNRP es fundacional. Exige la concertación de una nueva partida de nacimiento del Estado de Honduras que exprese la voluntad genuina de todas y todos los hondureños. Las y los resistentes no demandan nada al Estado, más por el contrario, buscan construir un nuevo Estado y un nuevo país.
El FNRP es simultáneo y espontáneo. Las y los resistentes, desde diferentes rincones del país, y con ritmos diferenciados, se auto convocan y organizan alrededor de la demanda común, que es la Asamblea Constituyente fundacional. Existe una comisión nacional del Frente, pero ésta, hasta ahora, es más simbólica que real en su injerencia a nivel nacional. Cada quien acude a las asambleas según sus tiempos y convicciones. No existe mecanismo alguno de coacción (obligación) en los colectivos. Ésta es una de las diferencias con los sindicatos (movimientos sociales clásicos), pero al mismo tiempo frena los avances del movimiento.
El FNRP es multitudinario. Son multitudes de personas que se movilizan, de manera simultánea y espontánea, en diferentes momentos. No son representantes quienes van a las marchas de protestas y/o a las asambleas, sino las que puedan y quieran movilizarse según el grado de sus convicciones.
La resistencia, en Honduras, más allá de ser un nuevo movimiento social, se ha convertido en una virtud ciudadana que implica un grado de conciencia elevada con relación a las y los indiferentes con el sistema vigente en el país. Por eso, ser resistente implica identidad y orgullo, mientras que ser golpista es un insulto intelectual y moral.
Con estas y otras características, el FNRP es un nuevo movimiento social que supera el nacionalismo metodológico (actúa fuera de las categorías del Estado nación) y los paradigmas ideológicos de izquierda y derecha. Y, esto ocurre, porque la conciencia individual y colectiva intuye y siente las nefastas consecuencias a las que nos encamina esta cultura de la muerte, oficialmente instaurada en Honduras. Por eso, en la Honduras actual, el ejercicio de la ciudadanía pasa necesaria por la práctica de la virtud de la resistencia propositiva.

domingo, 21 de septiembre de 2008

México: Congreso constituyente del Movimiento de Liberación Nacional

El MLN convoca a la resistencia popular desde cada rincón de México, articulando la lucha cotidiana con un proceso de transformación radical de la sociedad mexicana.
Gilberto López y Rivas / LA JORNADA
El fin de semana pasado (13 y 14 de setiembre) tuvo lugar en la ciudad de México el congreso constituyente del Movimiento de Liberación Nacional (MLN), con la asistencia –como miembros fundadores– de numerosos ciudadanos, trabajadores, pobladores de barrios populares, organizaciones políticas y diversos colectivos sociales y gremiales. El MLN se propone enfrentar, detener y derrotar la opción neoliberal de corte dictatorial que domina México y pasar de la lucha puramente reivindicativa a la disputa por la conducción de la nación a fin de recuperar el control y la propiedad de sus fuerzas productivas y de garantizar la justicia social, la soberanía nacional y el ejercicio de la democracia desde el pueblo. En suma, el MLN convoca a la resistencia popular desde cada rincón del país, articulando la lucha cotidiana con un proceso de transformación radical de la sociedad mexicana. Este movimiento llama a construir una salida popular a la crisis profunda en que se debate el país.
Por mucho tiempo se consideró que los movimientos de “liberación nacional” sólo tenían sentido para aquellos procesos que luchaban contra las relaciones de dominación colonial o neocolonial. Se pensaba que con el establecimiento de un Estado nacional independiente se cerraba el ciclo de la liberación nacional. Sin embargo, como se observa en África, Asia y América Latina, las naciones no son realmente libres mientras subsista la hegemonía de las clases que imponen la explotación del trabajo ajeno y la inserción subordinada de nuestros países en el ámbito internacional dominado por Estados Unidos.
Por ello, durante el congreso fundacional, los asistentes insistieron también en la necesidad de un cambio de fondo de la economía, las formas de gobierno y la cultura, además de formular propuestas para generalizar la lucha contra la usurpación del gobierno de la República, contra las privatizaciones del sector energético, la educación y la seguridad social. En dicho contexto, proliferaron los planteamientos de cómo organizar un movimiento nacional para destituir a Felipe Calderón, por medio de una posible revocación de mandato (propuesta reiterada en esta columna) o de un juicio político, combinado con paros cívicos y una huelga política nacional. En las discusiones, de nueva cuenta, salió a relucir el carácter catastrófico del deterioro político y socioambiental en que se debaten los mexicanos. En particular, los participantes denunciaron el proceso de implantación de un Estado terrorista y dictatorial por parte de Felipe Calderón y el grupo de empresarios, políticos y militares que lo respaldan.
La formación del MLN demuestra que pese a la maquinaria cultural, ideológica y educativa de los medios de comunicación masiva, tiene lugar la resistencia de los explotados y oprimidos que conforman el pueblo nación y que se manifiestan contra los efectos destructivos del neoliberalismo. En la época actual, caracterizada por una profundización de las tendencias universalistas o globalizadoras del capitalismo, encontramos, paradójicamente, el tránsito de un proceso nacionalitario que busca disolver los vínculos nación-burguesía hacia una entidad nacional de nuevo tipo: popular, multinacional, multiétnica, pluralista y democrático participativa. El desarrollo de la nación en nuestro tiempo tiende, pues, a romper con los límites y superar las contradicciones de la nación establecida por el capitalismo, las cuales se expresan fundamentalmente en la explotación de clases, el racismo, la segregación de los pueblos indios, la opresión peculiar de la mujer, la discriminación a grupos de edad, el control imperialista de nuestras economías y sociedades.
Para los participantes en el movimiento, el grupo gobernante encabezado por Calderón pretende establecer las condiciones óptimas para el saqueo, la expoliación y la explotación de nuestros recursos estratégicos (petróleo, gas natural y electricidad), fuerza de trabajo, recursos naturales (agua, minerales y biodiversidad), infraestructura de comunicaciones y transportes, transferencia de excedentes, llevados al cabo por los organismos financieros y las corporaciones trasnacionales radicados principalmente en Estados Unidos.
En un ambiente unitario, producto de un largo recorrido de acciones conjuntas y de la creciente conciencia sobre la gravedad de la situación política que se vive, en el congreso menudearon los pronunciamientos sobre la construcción de una alianza entre el Diálogo Nacional, la Convención Democrática, la otra campaña que encabeza el EZLN y con todos aquellos que estén dispuestos a enfrentar el ensayo dictatorial de la ultraderecha y las políticas gubernamentales. Además, todos los asistentes ratificaron su compromiso para construir un nuevo gobierno desde las comunidades, centros de trabajo, vivienda y educación como medio fundamental para expulsar a los neoliberales de la conducción del país y como un paso en la urgente tarea de construcción de la soberanía nacional-popular.
Se demandó la libertad de todos los presos políticos y la presentación con vida de todos los detenidos/desaparecidos, así como el castigo a los culpables del terrorismo de Estado, los crímenes de lesa humanidad y las violaciones a los derechos humanos.
La conformación del Movimiento de Liberación Nacional debe ser celebrada con optimismo y entusiasmo, confiando en la creatividad e imaginación de los pueblos que integran la nación mexicana. Deseamos que este nuevo movimiento de liberación nacional redunde en la unidad de las resistencias populares y en el efectivo rescate de nuestra patria para beneficio de todos sus habitantes.