El repunte neocons en
el gobierno de Estados Unidos está llegando a través de la influencia sostenida
y la conspicua presencia de la Embajadora en Naciones Unidas, Nikki Haley, en
las decisiones más importantes de política exterior de la administración Trump.
Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra
América
Desde Caracas,
Venezuela
La corriente retrógrada
y más reaccionaria políticamente hablando en Estados Unidos en las últimas
cinco o seis décadas es la de los neoconservadores, un movimiento político
defensor del libre mercado, el
individualismo y la exacerbación de ideas nacionalistas que a su vez pretenden
imponer por la fuerza al exterior de sus fronteras, por lo que promueven la
agresión y la intervención en los asuntos internos de otros países, incluyendo
la acción militar como instrumento de imposición del modelo de vida estadounidense,
desde la consideración de que sus principios y valores configuran criterios
universales emanados de la idea de que el pueblo de Estados Unidos fue elegido
por Dios para cumplir sus designios en la tierra. Son comúnmente conocidos como
neocons.











