La izquierda latinoamericana no encuentra la salida en otros laberintos. Uno de ellos es el de Nicaragua; el otro es el de Rusia, ambos presentes en la realidad política del mundo contemporáneo.
La izquierda hace avances en América Latina que no logra hacer en otras partes del mundo. En este preciso momento, nos encontramos inmersos en lo que se ha dado en llamar la segunda ola de gobiernos progresistas y de izquierda, mientras en Europa y Estados Unidos avanzan movimientos y partidos abiertamente de derecha, algunos incluso de vocación filo fascistas.













