La riqueza mayor del término ambiente radica en que vincula entre sí los términos naturaleza y sociedad, que usualmente utilizamos por separado. A esa relación nos remite Laudato Si’.
Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá
“Está además cada época en el lenguaje en que ella hablaba como en los hechos que en ella acontecieron, y ni debe poner mano en una época quien no la conozca como a cosa propia, ni conociéndola de esta manera es dable esquivar el encanto y unidad artística que lleva a decir las cosas en el que fue su natural lenguaje. Este es el color, y el ambiente, y la gracia, y la riqueza del estilo.”
José Martí, 1881.[1]
2025 traerá consigo el décimo aniversario de la publicación de la Encíclica Laudato Sí, en la que el jesuita argentino Jorge Bergoglio, en su calidad de papa Francisco, llamara al cuidado de la Casa Común, que los humanos compartimos con todos los seres que pueblan la Tierra. Este aniversario coincide con un agravamiento simultáneo del deterioro del sistema internacional y el sistema Tierra, que confirman las preocupaciones y esperanzas que animan la llamada Encíclica ambiental de Francisco.