sábado, 14 de febrero de 2015

Medios de comunicación: las mismas estrategias en todas partes

La globalización de las comunicaciones concentradas y transnacionalizadas otorga algunos de sus rasgos característicos a nuestra época, y ha permitido el surgimiento de grandes emporios comunicacionales que concentran poder, y que hacen uso de él en función de intereses de gobiernos y corporaciones centrales en el capitalismo contemporáneo.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Los medios de comunicación de las grandes empresas mediáticas siguen las mismas estrategias discursivas en toda América Latina. Lo hacen porque saben que, como dice Giovanni Sartori, “las noticias televisivas influyen de un modo decisivo en las prioridades atribuidas por las personas a los problemas nacionales y en las consideraciones según las cuales valoran a los dirigentes políticos”.

En el contexto globalizado, los países centrales no sólo manejan los medios de comunicación, muchas veces convertidos en “el mensaje”, sino también los soportes tecnológicos. Para ello, mientras se somete a los países periféricos a recetas de ajuste y desinversión, de ausencia del Estado, en los países desarrollados se invierten grandes porcentajes de los productos brutos nacionales en educación de recursos humanos y desarrollo de ciencia y tecnología.

Proyectos de muerte o megaproyectos: su causa principal

En la feroz búsqueda de nuevas maneras de generar ganancias, el capitalismo pasó de la expansión de la producción a lo que Harvey ha llamado “la acumulación por desposesión”.  Ésta implica el despojo de territorios para implantar los proyectos de muerte o megaproyectos.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En los últimos años, vastas regiones de América Latina y de la periferia capitalista se han visto desolados por los llamados proyectos de muerte o megaproyectos. La minería a cielo abierto, las hidroeléctricas a ésta asociadas, las vastos proyectos carreteros, portuarios o aeroportuarios, la construcción de nuevos medios de transporte como los trenes ligeros,  los nuevos cultivos de gran rentabilidad y en particular los agrocombustibles, oleoductos, proyectos turísticos depredadores, remodelaciones urbanas, centros de esparcimiento para las clases privilegiadas como los clubes de golf etc., se han convertido en un espacio privilegiado de la inversión de capital. Y estas inversiones de capital se ha visto acompañadas de despojos territoriales, desplazamientos poblacionales,  envenenamiento ambiental y violencia.  En México, para poner un ejemplo, el 27% del territorio nacional (el equivalente al territorio total de España) ya ha sido concesionado a las grandes empresas transnacionales y nacionales que están ávidas  de impulsar estos grandes proyectos que dejan enormes ganancias.

Por unanimidad

"Mártir por unanimidad y sin votos contrarios”, así se manifestaron las comisiones de teólogos y cardenales de la Congregación para las Causas de los Santos del Vaticano a favor de la beatificación de Óscar Arnulfo Romero.

Carlos Ayala Ramírez */ ADITAL

Monseñor Romero junto a su pueblo.
El postulador del proceso, Vincenzo Paglia, manifestó que se logró demostrar la tesis que proponía: "Romero fue asesinado en odio a la fe”. Y explica que la fe de Romero no era abstracta, genérica, pasiva, ni puramente confesional, sino la de quien confía plenamente en el Dios de Jesucristo y se mantiene fiel en el servicio a su pueblo. "A Romero lo asesinaron por ser un pastor surgido de una larga tradición evangélica y del magisterio de la Iglesia. Él había comprendido que esta era la Iglesia que debía encarnar, una Iglesia madre de todos, pero especialmente de los pobres”, puntualizó Paglia. Añadió que la decisión vaticana se fundó no solo en la fuerza de la documentación estudiada, sino, sobre todo, en la autenticidad espiritual de monseñor Romero, un pastor que asumió el peligro de ser asesinado por defender la vida de los pobres.

La batalla decisiva por la libertad latinoamericana

Hoy es imperativo que entendamos que todos somos Venezuela, y que la solidaridad no puede ser únicamente enunciativa, que eventualmente, y porque no quedan muchas salidas, el imperio buscará un pretexto para crear la “solución militar” al “asunto venezolano”.

Ricardo Arturo Salgado / TeleSur

Es posible que los albores del siglo XXI, con el ascenso de la revolución bolivariana, como anuncio de que llegaba la hora de los pueblos, sea el mejor momento de toda América Latina en los últimos 500 años. En el momento de más fuerza de la unipolaridad, surge un replanteamiento que ha de derrotar muchas veces al neoliberalismo y al tan cacareado “fin de la historia”.

Durante la los últimos 15 años quedó claro, más que nunca antes, la verdadera naturaleza del capitalismo, su función intrínseca de reproducirse, y obligar a los más pobres a pagar sus garrafales fallas de origen. Además, quedó claro que el socialismo no era una función errada de la historia, que era ante todo la respuesta y la esperanza de reemplazar la voraz maquinaria predatoria capitalista, y que ni era mecánico, ni determinista y no terminaba por definición; mientras exista el capitalismo y su amenaza contra la humanidad, el socialismo será una alternativa.

El eurochavismo y la nueva ofensiva de EE.UU contra Venezuela

En América Latina estamos viviendo las convulsiones epilépticas del imperio estadounidense que, mientras cambia de estrategias en su relacionamiento con Cuba, trata como “enemigo” a Venezuela, sin lugar a dudas un juicio de valor exagerado dada la coyuntura histórica que vive.

Aram Aharonian / Question Digital

El gobierno venezolano rechazó (9 de febrero) categóricamente la mención a Venezuela contenida en el documento Estrategia de Seguridad Nacional para 2015, y señaló que “nada atenta más contra la paz, la democracia y la estabilidad mundial que el mito de la "excepcionalidad" estadounidense que conduce al gobierno de esa nación una y otra vez a descalificar países y emitir pronunciamientos que constituyen un acto de injerencia inaceptable en la política interna de otros estados”.

Esta mención, señala, reincide en ejercer acciones de intervención sistemática que buscan desestabilizar nuestras instituciones constitucionales y amenazan los derechos humanos en Venezuela. Con esta práctica reiterada, “no hace más que aislarse de América Latina y el Caribe, que en distintos foros ya ha rechazado su comportamiento anacrónico, signo de una Guerra Fría hace tiempo superada y da muestra de su ignorancia sobre nuestras realidades”.

Argentina: De rodillas, solo ante Dios

En una democracia jamás se les puede reconocer como  “oposición”  a las  vergonzosas genuflexiones,  los viles servilismos a intereses ajenos y dañinos para el país, o a los enlodamientos en  planes desestabilizadores con fines golpistas, concebidos y acordados en distantes latitudes. A esas reprochables conductas se les llama de otra forma y se las condena. 

José Luis Callaci / Especial para Con Nuestra América

El canciller Timerman y la presidenta Fernández
son blanco del llamado "golpe judicial".
El nuevo intento de golpe  ya se produjo. Por lo burdo de la trama con que fue urdido  resultó ser un fiasco  que cobró  la vida de una persona involucrada, víctima tal vez  del  stress a la que fue sometida o como un epílogo decidido  por una “inteligencia”  que consideró necesaria esa muerte. Si sintieron agotadas o escazas las posibilidades de alcanzar el poder político a través de las normas que les  proporciona la legalidad democrática  y escogieron la vía violenta, que erosiona la democracia y amenaza la paz social, los responsables tendrán que responder ante una justicia  recuperada a  la transparencia la prontitud y el cumplimiento.

Argentina: “El juicio a los represores consolida la democracia”

En Argentina no se trató de una guerra con dos demonios de responsabilidades similares y simétricas (el Estado y la resistencia anti-dictatorial), sino que se trató de la implementación sistemática de una política de terrorismo de Estado para imponer un modelo económico de exclusión de las mayorías”, sostiene en esta entrevista Alfredo Vivono, activista argentino de Derechos Humanos.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América

Alfredo Vivono
Desde hace una década Argentina vive un verdadero tsunami a nivel de  juicios a los represores de los años setenta y ochenta. Más de 1.600  militares de alta graduación ya fueron procesados por crímenes de Lesa Humanidad cometidos durante la última dictadura - 1976 a 1983. Más de 500 entre ellos  fueron condenados, muchos de los cuales a cadena perpetua. Decenas de nuevos juicios se abren cada año, llegando incluso ahora a médicos, parteras y capellanes comprometidos en la represión. Y a los oficiales que dirigieron algunas cárceles del país, como es el caso de Coronda, al norte de Santa Fe. En paralelo, las Abuelas de Plaza de Mayo continúan su tenaz lucha por recuperar los bebes nacidos en cautiverio de padres desaparecidos. Un intenso activismo a favor de la memoria, la verdad y la justicia, que sin embargo, puede verse condicionado por las elecciones presidenciales de octubre del año en curso, afirma Alfredo Vivono, ex–sub secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Santa Fe en el periodo 2005-2007.

Con apenas 21 años, Vivono, entonces militante de la juventud peronista  fue detenido y desaparecido (luego legalizado) por su participación en la resistencia anti-dictatorial. Desde 1984 hasta ahora,  ha sido testigo y querellante en cuatro procesos jurídicos –dos de ellos en curso- contra militares, que recibieron condenas de entre 10 años y cadena perpetua.

Argentina: Clarín y el golpismo mediático

Frente al gobierno kirchnerista (que en la historia del país rioplatense ha sido como nunca garante de la “libertad de expresión”), el grupo Clarín y los más recalcitrantes nichos conservadores de la sociedad vienen jugando un papel desestabilizador y de inescrupulosa violencia comunicacional.

José Steinsleger / LA JORNADA

El Grupo Clarín mantiene una guerra abierta
contra el gobierno de Cristina Fernández.
No recuerdo bien si fue a finales de 1999 o 2000, cuando, junto con el fallecido periodista Miguel Ángel Granados Chapa, presentamos en México el libro Decíamos ayer: la prensa argentina bajo el Proceso, de Eduardo Blaustein y Martín Zubieta (Ed. Colihue, Buenos Aires, 1998).

Apuntado el dato (y sin detenerme a comentar una obra que debería servir de referencia entre los periodistas de América Latina), rescato una idea del urbanista y filósofo francés Paul Virilo en la primera página de su ensayo El arte del motor, que los autores incluyen en Decíamos ayer: “Los medios de comunicación industriales disfrutan de una depravación singular de las leyes democráticas… Si no disponen a priori de la libertad de anunciar falsas noticias, nuestra legislación les concede en cambio el poder exorbitante de mentir por omisión, censurando y prohibiendo las que no les convienen o pueden dañar sus intereses” (p. 58).

Seis cuestiones para entender la hegemonía mediática

Los discursos mediáticos están comprometidos con el control selectivo de las informaciones, de la opinión y de los juicios de valor que circulan socialmente. Eso se manifiesta en las manipulaciones de los noticieros y la interdicción de los puntos de vista antagónicos, afectando la comprensión de las circunstancias en que ciertos hechos acontecen (generalmente los que son contrarios a la lógica económica o a las concepciones políticas dominantes).

Denis de Moraes / Barómetro Internacional

I

El sistema mediático contemporáneo demuestra capacidad de fijar sentidos e ideologías, seleccionando lo que debe ser visto, leído y oído por el conjunto del público. Por más que existan por parte de lectores, oyentes y telespectadores expectativas y respuestas diferenciadas a los contenidos recibidos, son los grupos privados de comunicación que prescriben orientaciones, enfoques y énfasis en los informativos; cuáles son los actores sociales que merecen ser incluidos o marginalizados; cuáles las agendas y pautas que deben ser destacadas o ignoradas.

Construyendo alternativas

El paso de los indignados a Syriza y a Podemos es el paso de la resistencia a la disputa de hegemonía. Son las formas concretas que asume la resistencia al neoliberalismo y el camino a la lucha por la construcción de alternativas.

Emir Sader / Página12

El modelo neoliberal ha promovido un masivo proceso de mercantilización de nuestras sociedades y del mismo Estado. Ha tratado de trasformar los derechos en productos del mercado. Busca que todo tenga precio, todo se pueda vender y comprar.

Ha atacado a la esfera pública, que es la esfera de los derechos, de los ciudadanos, buscando imponer la centralidad de la esfera mercantil, la esfera de los consumidores, de las mercancías. La centralidad del mercado ha significado la conversión de los derechos en mercancías, debilitando el rol del ciudadano en favor del consumidor. Se compran educación, salud, cultura, que dejan de ser derechos. El imperio del dinero es el responsable de la profundización de las desigualdades en el mundo contemporáneo.

El agua en el mundo y su escasez en Brasil

La situación actual de grave escasez de agua potable, que afecta a buena parte del sudeste brasilero donde se sitúan las grandes ciudades como São Paulo, Río de Janeiro y Belo Horizonte, nos obliga como nunca antes a repensar la cuestión del agua y a desarrollar una cultura del cuidado de la mano de sus famosas erres «r»: reducir, reusar, reciclar, respetar y reforestar.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

La sequía en la región de Canteira, en Sao Paulo.
Ninguna cuestión es hoy día más importante que la del agua. De ella depende la supervivencia de toda la cadena de la vida y, consecuentemente, nuestro propio futuro. Ella puede ser motivo tanto de guerra como de solidaridad social y cooperación entre los pueblos. Especialistas y grupos humanistas ya han sugerido un pacto social mundial en torno a aquello que es vital para todos: el agua. En torno al agua se crearía un consenso mínimo entre todos, pueblos y gobiernos, con vistas a un bien común, nuestro y del sistema-vida.

Guerra a la ciencia

Tres colosales ejércitos: el calentamiento global con el consecuente cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales y la pérdida de la biodiversidad, amenazan aquí y ahora a toda la humanidad.

Fander Falconí / El Telégrafo (Ecuador)

La tríada está secundada por tropas que pertrechan una guerra frontal a la ciencia. En efecto, cuando los científicos del mundo hacen muchas advertencias sobre el calentamiento global y el cambio climático, aún hay voces discordantes que minimizan o niegan este fenómeno a pesar de las evidencias.

El senador republicano de Oklahoma, James Inhofe, expresidente del Comité del Senado sobre Medio Ambiente y Obras Públicas de Estados Unidos, es una de las voces más críticas al cambio climático debido a la quema de combustibles fósiles. Hace pocos días, el propio presidente Obama dijo en su discurso del Estado de la Unión en el Capitolio que el cambio climático “es uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos y cuyas consecuencias serán sufridas en las siguientes generaciones”.

Perecerás por tus virtudes

¿Qué haremos cuando la disyuntiva sea persistir en el modelo de consumo suntuario para una parte de la humanidad o salvar a la entera humanidad de un entorno catastrófico? ¿Qué pasará si nos toca escoger entre que la élite mundial mantenga su modelo derrochador o que toda la humanidad, incluidos ellos, sobreviva?

William Ospina / El Espectador (Colombia)

I

Nunca hubo basuras en el mundo antes de la Revolución Industrial. Las cáscaras de frutas, los desechos orgánicos, los trozos de madera y cristal, las limaduras de la piedra, los cadáveres de aves y de hombres, todas esas cosas saben volver al ciclo de la naturaleza. En la segunda mitad del siglo XIX, Walt Whitman celebró, en su admirable poema “Este estiércol”, la capacidad de la tierra de recibir miasmas y descomposiciones, y convertirlas de nuevo en frutas y en flores.

Pero justo en los tiempos en que Whitman entonaba ese salmo entusiasta a la capacidad de la naturaleza de recoger y renovar la materia viviente, había comenzado ya la época más peligrosa que la humanidad haya vivido: la era industrial, cuya principal característica es la de producir cosas que no vuelven al ciclo de la naturaleza.

sábado, 7 de febrero de 2015

Syriza, PODEMOS y América Latina

Si la marejada abierta por Venezuela en América Latina fue un hito en el panorama político actual del mundo, con Syriza y PODEMOS con cuotas de poder importantes en España y Grecia se podría potenciar el movimiento antineoliberal hacia un nuevo estadio.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica  
        
Más de 100 mil personas acudieron a la manifestación
de PODEMOS en Madrid, el pasado 31 de enero.
En Europa se ha iniciado un proceso con características similares a lo que América Latina vivió a partir de la llegada del Movimiento V República en Venezuela en 1999. Es decir, se ha iniciado el camino para sacudirse de encima el modelo neoliberal que acogota al pueblo y ahoga a las naciones.

Al igual que en América Latina, los políticos que se encuentran en el poder y sus asociados mediáticos, financieros y de todo pelaje, han puesto el grito en el cielo y han desatado una campaña de mentiras, desinformación y miedo que, por estos lares latinoamericanos, no nos son extraños.

El Salvador: Romero y los mártires del pueblo

Por encima de la lógica del poder y de los intereses ideológicos del Vaticano; y por encima de las burocracias que custodian los santorales y las puertas del cielo, Oscar Arnulfo Romero –San Romero de América- ya había sido elevado a los altares del pueblo desde hace mucho tiempo.

Monseñor Oscar Romero, representación en mural del artista salvadoreño Isaías Mata.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La historia de El Salvador, como la de otros países centroamericanos, es una historia manchada con la sangre y los sufrimientos de los inocentes, de los más pobres, de los excluidos y condenados de la tierra. El siglo XX fue especialmente doloroso para un pueblo que, una y otra vez, vio ahogadas sus esperanzas y luchas por la liberación en medio de crímenes espantosos y la impunidad de quienes detentaban el poder. Uno de sus más lúcidos y comprometidos poetas, Roque Dalton, supo llevar a los versos esta tragedia: “Ser salvadoreño es ser medio muerto /eso que se mueve / es la mitad de la vida que nos dejaron // Y como todos somos medio muertos / los asesinos presumen no solamente de estar / totalmente vivos / sino también de ser inmortales”.