viernes, 28 de agosto de 2015

Guatemala: Una coyuntura que expresa un estado de cosas permanente

La situación política en Guatemala es de pronóstico reservado, sobre todo por la coyuntura electoral en la que se desenvuelve. Después de tantos de años de muerte, dolor, autoritarismo, abuso y prepotencia, el país se merece un respiro.

Rafael Cuevas Molina/ Presidente AUNA- Costa Rica

Los guatemaltecos reclamaron en las calles la renuncia
del presidente Otto Pérez Molina.
No solo en Guatemala la lucha contra la corrupción ha movilizado a la sociedad en Centroamérica. En Honduras, el movimiento ciudadano de indignados exige la conformación de una entidad similar a la CICIG, que funciona en Guatemala, y da plazos perentorios al presidente de la República para que realice las gestiones correspondientes. En El Salvador, Francisco Flores, ex presidente de ese país, está siendo juzgado por actos ilícitos durante su gestión.

Es el hartazgo de la población contra una capa de políticos corruptos que parece querer renovar la caracterización de esos países como Banana Republics, en donde prevalece la venalidad, el compadrazgo y la impunidad.

Guatemala: La pareja presidencial

Los nazis en la Alemania de la segunda guerra mundial, los militares argentinos y chilenos durante la guerra sucia, son ejemplos de cómo el terror contrainsurgente está íntimamente asociado a la corrupción. Esto sucedió también en Guatemala y marcó inevitablemente a la transición a una democracia corrupta y de muy mala calidad.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

No me estoy refiriendo en lo fundamental a la alegada pareja sentimental que conforman el presidente Pérez Molina y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti, ahora encarcelada. Me refiero a la pareja que constituye  el objetivo central del perverso equipo que formaron desde hace varios años: el poder y el dinero. Pérez Molina y Baldetti pasarán a la historia como encarnación de la corrupción en la historia reciente de Guatemala. Puede decirse que en el imaginario guatemalteco probablemente ya desplazaron al ex presidente Alfonso Portillo cuya imagen de corrupto está asociada ahora a la enorme popularidad que tiene.

Pérez Molina y Baldetti se parecen mucho a la pareja que aparece en la serie estadounidense de televisión “House of Cards”, que versa precisamente sobre el poder y el dinero. La diferencia es que el protagonista de dicha serie desprecia profundamente a los que estando en el poder,  privilegian la búsqueda del dinero porque según él, los verdaderos ganadores lo que acumulan es el  poder.

Guatemala: Abstención, mi decisión soberana

¿El voto es un derecho? Sí, pero el derecho debiera plantearse como el derecho a decidir, acto que se ejecuta votando. En las elecciones planificadas para septiembre de este año, la institucionalidad estatal, los partidos políticos y las cámaras empresariales y las ONG para-empresariales, están empeñados en que los guatemaltecos y guatemaltecas votemos.

Mario Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Sin embargo, como ha sido del consenso en el análisis de muchas instituciones (universidades, institutos, organizaciones sociales, religiosas, sindicales, etc.), estas elecciones son fraudulentas, ilegales e ilegítimas. Los fundamentos de esta afirmación se encuentran en hechos como los siguientes:

1) Quien define lo programas de gobierno –cuando los hay– y decide sobre las candidaturas, son pequeñas elites (generalmente grandes empresarios, militares y políticos serviles) poco o nada representativas de las grandes mayorías de ciudadanos.

2) Siendo que los partidos políticos son vulgares empresas electorales, propiedad de algún empresario, en el menos peor de los casos, de algún militar, mafioso o narcotraficante, las propuestas de estos se orienta al interés de pequeños grupos sectoriales y no al interés común.

Medios, poder y política en el centro del debate latinoamericano

No cabe duda que la esfera de la comunicación social representa un campo de intensas disputas, en el que no sería aventurado afirmar que se libran batallas decisivas para el futuro de los proyectos nacionales y regionales que se pusieron en marcha en los últimos 15 años.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
Desde Quito, Ecuador

La sede académica de FLACSO en Quito, Ecuador, albergó durante los días 26, 27 y 28 de agosto el III Congreso Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales, un evento que contó con la participación de más de mil investigadores y estudiantes que se abocaron al estudio de los principales problemas y desafíos de nuestro continente.  Uno de los ejes temáticos analizó el complejo entramado de intereses y relaciones entre medios de comunicación, poder y procesos políticos en la actual coyuntura de nuestra América. Tres dimensiones de análisis, en las que convergen los enfoques de la investigación en nuestros países, permiten caracterizar y comprender las transformaciones que tienen lugar en nuestras sociedades, y las tensiones que animan los debates y discusiones en foros institucionales, en la academia y en los espacios de acción propios de los movimientos sociales.

Geopolítica del mañana

¿Cuál será el gran estratega –individual, corporativo o social-  que surja de nuestra crisis global? ¿Cuál será la institucionalidad en que desemboque este período de cambio, violencia y transformación en el que todo lo que ayer apenas era percibido como sólido y permanente, hoy parece disolverse en el aire?

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Si entre fines del siglo XVIII y mediados del XX el Estado nacional fue la forma política básica de organización del mercado mundial – entendido como una estructura de relacionamiento entre mercados nacionales -, ¿cuál será la forma política de organización de un mercado global cuyos principales protagonistas son corporaciones transnacionales? El mundo contemporáneo se sostiene, ya, sobre una infraestructura de un tipo nuevo, cuyas raíces pueden remitirse a las transformaciones en la economía mundial a que hiciera referencia Vladimir Lenin en su ensayo de 1914 sobre el imperialismo como forma más avanzada – entonces – del desarrollo del capitalismo. ¿Cuál vendrá a ser, en esta circunstancia, la superestructura correspondiente al mundo que emerge de esas transformaciones, y cuáles serán las contradicciones fundamentales que animen su desarrollo en los años por venir?

Costa Rica: ¿Déficit fiscal o déficit social?

Solo se puede solucionar la crisis fiscal sin poner en riesgo la paz política,  si no se avanza en la superación del déficit social. Y esto no se podrá hacer mientras los sectores medios y populares  no logren una cuota significativa de poder político.

Arnoldo Mora Rodríguez* / Especial para Con Nuestra América

Como es habitual en Costa Rica, el segundo año se convierte en el decisivo del gobierno. Pero tratándose de uno de minoría, esas decisiones no dependen tan solo del poder ejecutivo. Quienes ostentan la mayoría en el Congreso asumen una responsabilidad igual. Hoy en Costa Rica gobernar es cogobernar. Ha hecho bien el Presidente  en dialogar con  los expresidentes. Pero la tarea principal no está allí sino en Cuesta de Moras. Los partidos se han debilitado hasta el punto de que en gran medida son tan solo maquinarias de marketing electoral y no imprimen una disciplina ni ideológica ni de conducta a sus diputados. Este debilitamiento se refleja en el hecho de que el poder radica en los poderes fácticos: el poder financiero, el mediático, las fuerzas sociales. Los dos primeros recurren al miedo, como ya lo hicieron en su campaña en favor del TLC, o en el último mes de la campaña electoral pasada. Los sectores sociales responden apelando a la “democracia de la calle”. Costa Rica vive hoy una etapa crucial que refleja lo que está pasando en el mundo. Pero no podemos olvidar nuestros logros del pasado que nos permitió construir el Estado social de derecho.

Cuba es humanidad

Entre los muchos problemas que enfrentamos a nivel mundial se encuentra el fin del cruel bloqueo de Cuba por Estados Unidos –un bloqueo que duró más de cincuenta años-. La reanudación de relaciones diplomáticas, familiares, turísticas, comerciales, culturales y financieras entre ambos países nos provoca una mezcla de júbilo por el cese de la agresiva medida y una natural preocupación sobre la mejor forma de seguir construyendo y luchando por la libertad, el socialismo y la emancipación.

Pablo González Casanova / ALAI

Los avances de Cuba durante estos cincuenta años son por todo el mundo reconocidos. En medio del cerco y los incesantes asedios del imperio, la pequeña Isla del Caribe logró uno de los primeros lugares en la lucha contra la desigualdad y por la seguridad social; alcanzó los más altos índices de alfabetización y escolaridad, realizó la más profunda reforma agraria y dio uno de los más fuertes apoyos económicos y técnicos a los agricultores y trabajadores del campo; consiguió una reducción óptima del desempleo; redujo la criminalidad de delitos del orden común y dio un grado de seguridad interna a sus habitantes, poco común en otros países; alcanzó altos niveles en la educación universitaria así como en la preparación de técnicos, ingenieros, médicos y otros profesionales; impulsó las artes y las ciencias y realizó numerosos descubrimientos científicos reconocidos a nivel internacional, sobre todo en el terreno biológico y en la medicina. Música, ballet, teatro, cine y otras bellas artes, así como innumerables deportes, merecieron un fuerte impulso del Estado.

¿Quo vadis Puerto Rico?

Las condiciones sociales y económicas de la isla se han deteriorado mucho, el crimen y la delincuencia se han disparado y la población emigra en docenas de miles mensualmente hacia Estados Unidos. Este último fenómeno no sólo merma la población de la isla, sino que reduce su base impositiva. El país como tal, sufre de todos los males de una crisis institucional.

Carlos Pérez Morales* / Especial para Con Nuestra América
Desde Puerto Rico

Todo Puerto Rico se sorprendió cuando en el año 2009, el entonces gobernador de Puerto Rico Luis Fortuño, anunció el despido de 30,000 empleados gubernamentales como medida económica preventiva.  Fortuño conocía muy bien la debacle económica que afrontaría Puerto Rico muy pronto y promovió una legislación para declarar una emergencia fiscal. De esta manera, como todos los gobernadores echaba la culpa al “gobierno anterior” y justificó medidas económicas neoliberales que iban en contra de la clase trabajadora.

Pueblos indígenas

En América Latina, en los últimos 20 años se ha pasado de la negación de los derechos territoriales indígenas a su reconocimiento, aunque a distintos ritmos y profundidades. Además, se verifica el avance en derechos al bienestar de las poblaciones indígenas, sobre todo en servicios de salud, educación, comunicación e información, y tratamiento a los infantes y a la mujer.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

El estudio de la Cepal ‘Los pueblos indígenas en América Latina’ (2014) considera que, de acuerdo con el Convenio 169 de la OIT, cabe reconocer a estos desde cuatro dimensiones: la identidad, el origen común, la territorialidad y el ámbito lingüístico y cultural.

En 16 de 19 países que levantaron censos desde la década de 2000 se incorporó el criterio de autoidentificación para determinar a la población indígena. Sobre esa base, de una población latinoamericana estimada a 2010 en unos 538 millones, la indígena es cercana a los 45 millones, es decir apenas el 8,3% del total. Hay contrastes: México con casi 17 millones de indígenas, Perú con 7 millones, Bolivia con 6,2 millones, Guatemala con 5,8 millones; y en el otro extremo: Uruguay con casi 80 mil indígenas y El Salvador con 14,4 mil.

El imperio a la ofensiva

Está claro: se ataca a quienes han mejorado la condición de los sectores populares de sus países, han fortalecido al Estado frente al mercado, han contribuido a la soberanía de sus naciones frente a la gran potencia, han buscado la integración regional sin las tutelas del Norte.

Roberto Follari / El Telégrafo (Ecuador)

El ataque total. En Brasil, ya el expresidente Cardoso, Serra y otros políticos opositores piden a gritos que renuncie la presidenta, elegida para este segundo período hace menos de un año. Se agitan movilizaciones que no solo buscan que la presidenta sea impedida de cumplir su período constitucional, sino que son aprovechadas para auspiciar el retorno de los militares. Es decir, quieren reemplazar la libertad democrática por la dictadura: un programa desastroso para los derechos civiles de todos, y también para la economía de los de abajo.

En Venezuela se trata de agitar con las banderas de la inflación y el desabastecimiento de productos básicos -favorecido este por los grandes empresarios- para crear descontento generalizado. De tal manera, las oposiciones podrían ganar las elecciones legislativas hacia finales del año, y desde allí presionar para destituir a las autoridades electas, con el presidente Maduro a la cabeza.

La contraofensiva global de la derecha

Frente a la fragilidad del modelo neoliberal, la derecha reacciona con intentos de desestabilización de gobiernos que ponen en jaque a su modelo, pero también con bloqueos a las nuevas posibilidades de construcción de alternativas.

Emir Sader / Rebelion

América Latina ha sido el escenario privilegiado de ofensivas de la derecha, porque es la región del mundo donde la derecha ha quedado más desplazada. Ha perdido sucesivas elecciones en los países con gobiernos progresistas y pasó a apelar a intentos de desestabilización política valiéndose de su elemento más fuerte: el monopolio privado de los medios de comunicación.

Cuando llegan las elecciones, la derecha se juega por entero intentando ganar, como fueron los casos recientes de Ecuador, Bolivia, Brasil, Uruguay, y como ocurre actualmente en Argentina y en Venezuela. Acumulando nuevas derrotas, la derecha pasa a poner en práctica planes de desestabilización política, como son los casos actuales en Brasil, Ecuador y Bolivia.

EE.UU y el traspatio kerryano

Estaríamos en vísperas de la irrupción en el escenario geopolítico de América Latina de una nueva ola desestabilizadora cuyos primeros bocetos ya están perfilados y que terminará de dibujarse en esta década, y que tendrán a Honduras, Paraguay, El Salvador, Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Granada y Panamá como paradigmas de los llamados “golpes virtuales o postmodernos”.

Germán Gorraiz López / Especial para Con Nuestra América
Desde España

La importancia de la Alianza del Pacífico fue destacada por el analista y economista Jorge González Izquierdo, quien dijo a la AFP que este bloque en lo político “es un contrapeso al grupo que quiso formar el presidente Hugo Chávez de Venezuela”, en alusión a la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA),integrada por Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y Las Granadinas y Antigua y Barbuda. Así, tras una fachada neoliberal, se escondería un refinado proyecto de ingeniería geopolítca cuya finalidad última sería dinamitar el proyecto integracionista representado por la UNASUR e intensificar la política de aislamiento de los Gobiernos progresista-populista de la región, en especial de Venezuela tras quedar huérfana del alma mater de la Revolución Bolivariana (Chávez). Dicha estrategia fagocitadora tendría como objetivos a medio plazo aglutinar el Arco del Pacífico para integrar además a Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá e incorporar por último al Mercosur (Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay). Así, en el discurso de Obama ante el pleno de la VI Cumbre de las Américas celebrado en Cartagena (Colombia) en el 2012, recordó que la Carta Democrática Interamericana declara “que los pueblos de América Latina tienen derecho a la democracia y sus gobiernos tienen la obligación de promoverla y defenderla, por lo que intervendremos cuando sean negados los derechos universales o cuando la independencia de la justicia o la prensa esté amenazada”, advertencia extrapolable a Ecuador y Venezuela.

Alemania y Japón preparan su revancha

En términos conceptuales, el revanchismo es la política desarrollada por un país derrotado en una guerra para tratar de recuperar a toda costa, las posiciones perdidas,  incluso, sin detenerse en desencadenar una nueva guerra.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Tal política está fuertemente ligada con prácticas chovinistas que sirven de preparación a la agresión, bajo el subterfugio de venganza o revancha. Si nos atenemos a la definición de Clausewitz de que “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, por tanto la guerra es un tipo de acción política, en aquellos casos cuando se hayan limitado las posibilidades de desarrollar el conflicto en términos bélicos, es probable que se exacerben acciones de carácter político que conduzcan a los mismos resultados.

El pensamiento revanchista asume un discurso patriótico nacionalista que se nutre de la suposición de que una situación creada por la finalización de una guerra en que no se han conseguido los objetivos propuestos, han conducido a una imposición injusta de medidas tomadas con el objetivo de que tal posibilidad no vuelva a surgir. Existen elementos de carácter geopolítico, económico y racial  que impulsan este sentimiento, el cual se manifiesta como una posición inquebrantable en defensa de la búsqueda de crear condiciones para lograr en una nueva oportunidad los resultados no obtenidos.

sábado, 22 de agosto de 2015

Guatemala: Le llegó el turno a Otto Pérez Molina, Presidente de la República

Se trata de una situación histórica para Guatemala, país que se ha caracterizado por la más rampante impunidad, no solo de este tipo de hechos de corrupción, sino de crímenes asociados con la guerra que durante 36 años asoló a este país.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

La expresidenta Roxana Baldetti, y el presidente Otto
Pérez Molina. en el centro de la polémica en Guatemala.
El viernes 21 de agosto, la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público (MP), solicitaron un antejuicio para el general retirado Otto Pérez Molina, presidente de la República de Guatemala, por contar con múltiples y contundentes indicios no solo de que está involucrado en la red de corrupción aduanera conocida como La Línea, sino de ser su cabecilla, el que se quedaba con la tajada del león, el 62% de los beneficios que proporcionaba esa red mafiosa.

Al mismo tiempo que se daba a conocer esta noticia, la que fuera su vicepresidenta, Roxana Baldetti, ingresaba a la cárcel acusada de estafa, defraudación aduanera y cohecho pasivo, luego de haber sido capturada en una clínica privada de la ciudad capital en donde se refugiaba fingiendo quebrantos de salud.

El canal de Nicaragua, una ruta para la paz y el encuentro

Panamá abrió el camino para que América Central se transforme en “emporio del mundo” como lo soñó Bolívar. El General Torrijos lo recuperó para su pueblo. Hoy, Nicaragua quiere seguir el camino.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Desde el istmo de Tehuantepec en México hasta el río Atrato en Colombia, -que es la frontera oriental natural de la América Central- hay una distancia de 2610 Km. en línea recta. Tal región posee una gran cantidad de lugares - que varía de 7 hasta 19 según los diferentes especialistas que han estudiado la materia- susceptibles de construcción de un canal que comunique los océanos Atlántico y Pacífico. Aunque el lugar más angosto es el estrecho del Darién con 64 km. de longitud, otras variables han sido consideradas por los innumerables estudios que se han encaminado a través de la historia para la búsqueda de un paso entre las dos mayores superficies acuáticas del planeta.

Cuba y EE.UU: Escombros que aún se resisten

El puñado de quejosos que, para fastidio de los demás parroquianos, desempolvaron estribillos frente al café Versailles en la Pequeña Habana cuando Kerry izaba su bandera en la capital cubana, son algo más que restos por barrer. Reflejan la descomposición de más de medio siglo de intereses y fracasos de una política que dispuso de muchos recursos, que se resiste a perder protagonismo.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Cada vez que una guerra cambia de modalidad o termina, queda material que la máquina bélica desecha o destruye junto a sus demás  enseres obsoletos. No solo costosos bombarderos o acorazados que luego son chatarreados, pues también sobran toneladas de calzoncillos o calcetines que los ejércitos asimismo surten a las tropas que, al desmovilizarse, aún abarrotan sus almacenes. Igualmente sobran escuadrones humanos concebidos y entrenados para servir en operaciones que al cabo dejan de ejecutarse. Sobrantes que vistieron temibles uniformes después aparecen drogados en algún callejón o angustian a sus familias.

¿Adónde va Cuba?

El producto de más de seis décadas de educación socialista no va a derrumbarse porque una bandera estadunidense haya sido izada en un edificio de La Habana.

Pedro Miguel / LA JORNADA

Tras el inicio de la normalización de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, muchos se imaginan que el futuro inmediato de la isla es una privatización en masa de fábricas, servicios, escuelas y hospitales y panoramas urbanos repletos de McDonalds, mafiosos, anuncios luminosos, vehículos de lujo y mendigos. Piensan que la reapertura de la embajada estadunidense en La Habana es el preludio de la instauración de una tiranía del mercado y que la isla se dirige a repetir lo que ocurrió en Rusia, China, Vietnam o Polonia: la claudicación –esta vez honorable– al propósito de construir una economía y una institucionalidad al servicio de la sociedad y no de los capitales.

Integración: ¡Ahora o nunca! Una iniciativa del Foro de San Pablo

Hoy la urgencia de la integración tiene características dramáticas. Sin integración en serio,  el proyecto latinoamericanista que despunto a fines de los 90  está en grave amenaza de retroceso y derrota final.

Mariano Ciafardini / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

El Foro de San Pablo se reunió en su XXI encuentro en la ciudad de México  entre los días 29 de julio y 1 de agosto. Se celebraron sus 25 años (hubo algunos años en que no se celebró encuentro anual) desde su creación a instancias de Fidel Castro y Lula da Silva, y otros dirigentes de la izquierda latinoamericana y del Caribe en la ciudad de San Pablo en 1990.

Su vigencia como centro de encuentro y debate colectivo de la izquierda continental lo demuestran las continuas solicitudes de ingreso,  como las recientemente aprobadas de los Socialistas Allendistas de Chile y la Marcha Patriótica de Colombia ,o las que están en tratamiento como la del Partido Justicialista de Argentina.

Extractivismo y gobiernos progresistas

Más allá de discursos ideologizados, el quid del extractivismo y una visión de izquierda del mismo,  radica en la soberanía con la que se relaciona la nación con el capital transnacional, el monto del excedente que queda en la nación, el uso social de ese excedente y la visión estratégica que se tiene con respecto al uso de dicho excedente.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Desde hace algún tiempo he leído los trabajos del investigador uruguayo Eduardo Gudynas acerca del extractivismo y neoextractivismo.  El tema  es relevante en cuanto  el extractivismo –la extracción de recursos minerales y nuevos cultivos de exportación principalmente en la periferia capitalista- es el elemento fundamental de la acumulación en la segunda fase del neoliberalismo.  Esta fase como lo ha constatado el teórico marxista inglés David Harvey se fundamenta en la acumulación por desposesión, es decir el despojo de amplios sectores de la población a medida que el gran capital descubre nuevas áreas de inversión de capital. Buena parte de la resistencia social al neoliberalismo en la América latina actual, tiene que ver con la oposición de poblaciones indígenas, campesinas -o rurales simplemente-,  a los grandes proyectos mineros, nuevos cultivos y toda la infraestructura asociada a estos: hidroeléctricas, carreteras etc.

Mundo nuevo

La cultura ha de animar a la política en la tarea de crear las condiciones que permitan finalmente poner la ciencia y la tecnología al servicio de la sostenibilidad del desarrollo humano. Y esa cultura, en el plano ambiental, sólo será eficaz en la medida en que no sea ni copia ni calco de otros ambientalismos.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

A la memoria de Antonio Núñez Jiménez,
que abrió para tantos las puertas a la cultura de la naturaleza

I

Más allá de lo inmediatamente visible en la crisis de nuestro tiempo –la extraordinaria concentración de la riqueza junto a la amplia difusión de la pobreza, las tensiones políticas crecientes en todo el sistema mundial, el estado de guerra sin fin y la formación de nuevas estructuras de poder global-, subyace otro plano de conflicto, cuya influencia es quizás más ubicua y trascendente de lo que se suele imaginar.  Se trata de las contradicciones que animan y expresan, a un tiempo, las modalidades de interacción entre los sistemas naturales y los sistemas sociales que han sostenido el desarrollo del moderno sistema mundial a lo largo de los últimos cinco siglos.

Los ejercicios militares Panamax 2015

EEUU todavía no entiende que sólo los panameños defendemos nuestra soberanía. Es una lección que aprendimos y aplicamos en el siglo XX.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

En Panamá se ha vuelto una práctica común la censura de la prensa. Hasta la fecha, los medios de comunicación bloquean todas las noticias sobre la huelga de los 1,700 trabajadores de la Cervecería Nacional. Igualmente, a principios de este mes no dieron a conocer los ejercicios Panamax 2015 que organizó el Comando Sur de EEUU “para defender el Canal de Panamá”. El Comando Sur invitó a 19 fuerzas armadas de igual número de países para enfrentar “amenazas comunes” y reunirse para conocerse mejor. Entre los 19 participantes, Panamá tuvo la suerte de ser invitada.

Ecuador y la urgente necesidad de un diálogo

Si no hay cambios urgentes en el accionar político de un lado y otro, se abre la puerta a la derecha más retrógrada. Lo que tal vez obligue que en el futuro las organizaciones sociales que hoy apoyan al gobierno y las que se oponen, tengan que volver a luchar juntas, pero tal vez ya mucho más debilitadas.

Kintto Lucas / Nodal

UNO

La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) realizó la semana pasada movilizaciones en diversas provincias del país para finalmente llegar a Quito. Si bien las manifestaciones no tuvieron la fuerza de un levantamiento, mostraron una importante adhesión.

Paralelamente, el 13 de agosto, el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) convocó a un Paro Nacional, que no logró ser un paro pero generó una multitudinaria marcha en la capital ecuatoriana, integrada por sindicatos, indígenas y algunos sectores de clase media quiteña que se sumaron por su oposición al gobierno pero no por reivindicar la lucha histórica de indígenas y trabajadores. También en Guayaquil el banquero Guillermo Laso, el empresario bananero Álvaro Noboa y otros sectores de derecha se manifestaron en apoyo a la movilización de la Conaie y el FUT, lo que no se había dado en anteriores movilizaciones o levantamientos indígenas.

¿Estado Plurinacional o desmembramiento del Ecuador?

Cuando cayó el muro de Berlín algunos sintieron el golpe sobre sus cabezas. Hasta entonces todo era claro y fácil: el mundo se dividía en explotadores y explotados, y ellos, los intelectuales orgánicos de la izquierda, estaban con estos últimos, hablaban en nombre de ellos, flameaban en su nombre la bandera de la revolución socialista.

Jorge Núñez Sánchez / El Telégrafo (Ecuador)

Desde luego, ellos provenían de la clase media y algunos incluso de más arriba, y nunca habían vivido en carne propia la miseria y la marginalidad. Pero tenían ideas de izquierda y eso explicaba su afiliación a las causas del pueblo.

Pero cayó el muro y todo eso se les vino abajo. ¿En quién creer ahora que ya no existían los países del llamado ‘socialismo real’, ahora que el marxismo parecía haber colapsado como teoría revolucionaria?

Ecuador: Indígenas y trabajadores

Los planteamientos de la CONAIE y el FUT han resultado funcionales a élites empresariales, multimillonarios, políticos, partidos y sectores de la derecha, que decidieron apoyarlos en su reciente movilización y hacerse eco del “¡fuera Correa, fuera!”

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

Las sublevaciones fueron las formas de lucha indígena en el pasado. Gracias al trabajo de los partidos Socialista (1926) y Comunista (PCE, 1931) comenzó la organización indígena. En 1944 nació la Federación Ecuatoriana de Indios (FEI), a la que siguieron ECUARUNARI (1972), CONACNIE (1980) y en 1986 la CONAIE, la más grande organización nacional, que unió a todo el movimiento indígena.

En cambio, solo desde fines del siglo XIX e inicios del XX, con una incipiente clase obrera, despegaron sus organizaciones y luchas. Las centrales nacionales fueron sucesivas: la CEDOC (1938), promovida por católicos y sacerdotes, la CTE (1944), patrocinada por el PCE, y la CEOSL (1961), nacida con apoyo norteamericano. Largamente confrontaron entre sí; pero desde 1971, con el nacimiento del Frente Unitario de Trabajadores (FUT), se unieron.

Brasil: La ofensiva conservadora y las crisis

Es urgente la movilización de todas las fuerzas sociales progresistas para combatir el desempleo causado por el programa de ajuste, que está, esto sí, generando una inmensa crisis económica y social, para defender la democracia y a sus representantes legítimos, para defender las conquistas de los trabajadores, para defender a la empresa nacional, para defender el desarrollo del país, para defender la soberanía nacional y la capacidad de autodeterminación de la sociedad brasileña.

Samuel Pinheiro Guimarães/ Brasil de fato y Rebelion

1. La sociedad brasileña está frente a una ofensiva conservadora que se aprovecha de entrelazadas crisis en la economía, en la política, en las instituciones del Estado, en la prensa y en los medios sociales para llevar adelante sus objetivos.

2. La supuesta crisis económica les dió un pretexto para implantar un programa neoliberal acorde al Consenso de Washington: privatización, apertura comercial y financiera, ajuste presupuestal, flexibilización del mercado de trabajo, reducción del Estado, todo con la aprobación del sistema financiero nacional, por parte de un gobierno electo por la izquierda.

El presunto “fin del ciclo progresista”

Hoy vemos que además del embate prioritario contra Maduro, atacan a fondo a Correa, Dilma y Lula, y hostigan a Sánchez Cerén. Pero no hay tal fin de ciclo. Lo que sí hay es golpismo de derecha debido a su imposibilidad de ganar elecciones a esos gobiernos.

Ángel Guerra Cabrera / Rebelion

Desde hace algún tiempo se ha decretado por las derechas, sectores de izquierda desorientados de América Latina y el Caribe (ALC), y también de Europa, el fin de lo que llaman ciclo progresista. Basan su afirmación en especulaciones muy alejadas de un auténtico trabajo de campo y del conocimiento, o la correcta interpretación, de la historia de luchas de nuestros pueblos latinoamericanos y caribeños. O, simplemente, la sustentan en sus deseos.

Existen, sin duda, elementos de carácter objetivo y subjetivo que han llevado a una disminución en el ímpetu ofensivo de los llamados gobiernos progresistas. Por demás, es bien sabido que los procesos populares y revolucionarios no son linealmente ascendentes todo el tiempo sino sufren marchas y contramarchas, flujos y reflujos por bien dirigidos que estén y por mucho consenso popular que hayan ganado.

Fin de ciclo

El gobierno brasileño se defiende contra las cuerdas, el uruguayo enfrenta una exitosa huelga general, en Venezuela hay saqueos, en Bolivia dinamitazos y protesta indígena. ¿Qué pasa con los gobiernos “progresistas”?

Guillermo Almeyra / LA JORNADA

Protestas en Belo Horizonte contra el gobierno de Brasil.
Luiz Inácio Lula da Silva llegó al gobierno brasileño en 2003, empujado por las grandes huelgas de los 1970 que contribuyeron decisivamente a derrotar a la dictadura militar y por las campañas presidenciales de 1989 y sucesivas, que fueron proyectando al Partido de los Trabajadores como una fuerza electoral. Un gran ascenso obrero y popular creó un bloque social entre los obreros industriales, los campesinos pobres y sectores de las clases medias (comunidades cristianas de base, grupos de izquierda tradicional o revolucionaria) pero Lula llegó a la presidencia de Brasil cuando estaba terminando esa primera ola ascendente de resistencia a las políticas neoliberales.