sábado, 7 de noviembre de 2026

Antropoceno y sistema mundial

 El creciente reconocimiento del Antropoceno como forma dominante en la historia de las relaciones entre los humanos y el sistema Tierra, planteada inicialmente en el año 2000, ha contribuido a modificar los términos de la relación entre el desarrollo y el subdesarrollo, en cuanto “nada ni nadie estará exento de los importantes desafíos” que plantea este proceso histórico.

Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá

“Individuos que producen en sociedad, o sea, la producción de los individuos socialmente determinada:  éste es naturalmente el punto de partida.”

Carlos Marx, 1857[1]


El concepto de ambiente expresa la interacción entre los individuos que producen en sociedad y el entorno en el cual tiene lugar esa actividad. En este sentido, la producción de los individuos socialmente determinada tiene siempre una expresión ambiental también determinada. De allí el valor de la expresión de ese vínculo en su dimensión socioambiental, en lo teórico, que en la práctica ayuda a entender que el cambio ambiental está vinculado por necesidad al cambio social que abre paso al cambio político. 

 

En nuestro tiempo, ese vínculo está asociado al concepto de Antropoceno, que lo refiere a un proceso histórico en curso desde mediados del siglo XX, a lo largo del cual la acción humana adquiere el carácter de una fuerza natural capaz de incidir en el funcionamiento de otras fuerzas presentes en el llamado Sistema Tierra, de cuyas consecuencias es expresión la crisis socioambiental que nos aqueja.

 

Esto abre un campo de especial interés, abordado en el artículo “Antropoceno y Desarrollo: trayectorias entrelazadas desde el comienzo de la Gran Aceleración”, publicado en 2020 por un grupo de especialistas brasileños en teoría de la organización.[2] Al respecto, dicen los autores, el Antropoceno

 

enfatiza la acción humana en la configuración de la naturaleza, lo que exige estrategias analíticas que incluyan narrativas de la historia humana dentro del marco más amplio de historia de la Tierra. […] Detrás de las diversas propuestas para definir el Antropoceno, subyacen diferentes puntos de vista sobre cómo definir la humanidad y qué fuerzas e intereses están en juego en la acción humana sobre la naturaleza.

 

Desde esa perspectiva, el texto aborda la rápida expansión del mercado mundial tras la Segunda Guerra Mundial, con consecuencias ambientales correspondientes a la Gran Aceleración de la extracción de recursos naturales, la producción de bienes de consumo y la acumulación de desechos a una escala sin precedentes en la historia humana. Sin embargo, señalan los autores, la forma en que ese planteamiento es formulado desde la región Noratlántica del sistema mundial “no logra describir adecuadamente dicho proceso ni relacionarlo con un acontecimiento político trascendental de la misma época: la concepción y la rápida puesta en práctica del concepto de (sub)desarrollo.” 

 

Al respecto, dicen, es necesario preguntarse “cómo se relaciona la Gran Aceleración con las políticas de desarrollo aplicadas al mundo subdesarrollado. A partir de este hito del Anropoceno, entendemos que la degradación ambiental se alinea con las agendas de desarrollo promovidas o impuestas al Sur global.” Y a partir de allí proponen la tesis de que “las trayectorias de la Gran Aceleración y el desarrollo están entrelazadas desde sus inicios. Es decir, el Antropoceno y las concepciones predominantes actuales del desarrollo con coetáneas.” A eso cabría agregar que en el punto de partida para esa convergencia se ubica el proceso de transición de la organización colonial del mercado mundial – que se remonta al siglo XVIII – a otra de carácter internacional / interestatal que toma forma a partir de la década de 1950.

 

Aun así, lo importante es que esa relación entre el evento natural y la acción social y política se expresa en el hecho de que “la historia humana y la natural interactúan en el concepto de Antropoceno.” Por lo mismo, el problema de esa relación demanda “desentrañar las fuerzas que impulsan la acción humana sobre la naturaleza, ya sean los procesos industriales basados en combustibles fósiles […], la colonización y las relaciones coloniales […], o los patrones contemporáneos de consumo y vida.” Así, definir el Antropoceno y su lugar en la historia de nuestra especie demanda “revelar el complejo entramado de relaciones que lo han estado configurando desde sus inicios.”

 

En lo que hace a la geocultura del sistema mundial en ese complejo entramado, ocupa un lugar destacado el binomio desarrollo / subdesarrollo, que vino a desplazar los de civilización o barbarie y progreso o atraso dominantes en el periodo colonial. En ese sentido, el desarrollo          “ha sido tema de debate durante mucho tiempo y una palabra de moda durante 70 años.[…] Nunca antes un concepto político había sido tan esquivo, basado en una mera suposición – aunque incuestionable – que nadie se atrevió ni se preocupó por definir con precisión. Y ‘nunca antes una palabra había sido universalmente aceptada el mismo día de su acuñación política’.”

 

Ese día fue el 20 de enero de 1949, cuando el presidente estadounidense Harry S. Truman incluyó en su discurso de investidura la propuesta de encarar el subdesarrollo de las antiguas posesiones coloniales de las potencia europeas con un programa de asistencia tecnológica y científica que les facilitara poner en valor sus recursos naturales y mejorar los niveles de vida y consumo de sus habitantes.[3] “Curiosamente”, plantea el texto que comentamos

 

la palabra elegida para culminar el discurso fue ‘subdesarrollo’, por lo que la trayectoria internacional del término ´desarrollo’ comenzó como una presunción. Esto conllevaba un antagonismo – colonizadores contra colonizados – transformado en una nueva perspectiva: la de ‘miembros iguales de una misma familia, considerados desde entonces más o menos ‘desarrollados’. […] Aquellos que en todo el mundo eran llamados subdesarrollados, ‘en toda su diversidad fueron convertidos en un espejo invertido de la realidad ajena…simplemente en términos de una minoría homogenizadora y reducida.

 

Para fines de la década de 1960 y comienzos de la de 1970, agregan, “las cuestiones medioambientales se plantearon el problema de que “el desarrollo de las regiones pobres del mundo podía acarrear trastornos medioambientales contrarios al proyecto de armonía generalizada mediante la planificación económica y social.” Esto fue encarado en el sistema internacional agregando a las dimensiones económica y social del desarrollo la de sostenibilidad, propuesta por las Naciones Unidas y “promovida activamente como verde y democrática.” Aun así, agregan, “la interpretación predominante del desarrollo sostenible parece concebirlo como como una estrategia para sostener el ‘desarrollo’, no para apoyar el florecimiento y la perdurabilidad de una vida natural y social infinitamente diversa.”

 

El creciente reconocimiento del Antropoceno como forma dominante en la historia de las relaciones entre los humanos y el sistema Tierra, planteada inicialmente en el año 2000, ha contribuido a modificar los términos de la relación entre el desarrollo y el subdesarrollo, en cuanto “nada ni nadie estará exento de los importantes desafíos” que plantea este proceso histórico. En efecto, dice el documento, aun el adjetivo “sostenible” asociado al desarrollo “resulta cuestionable, ya que algunos estilos de vida relacionados con los patrones de consumo de los países ricos tienen un impacto directo en la degradación de la naturaleza, y su extensión a los habitantes de los países desarrollados podría provocar un colapso ambiental.” Al respecto, el documento plantea “reconocer alternativas al desarrollo” a partir de cinco proposiciones sobre el Antropoceno. Estas son: 

 

“(1) el Antropoceno no es temporal y no se presenta como una crisis; en cambio, marca un punto extremadamente crítico de (no) retorno, porque niega el concepto de desarrollo sostenible;

(2) El Antropoceno cuestiona la visión antropocéntrica que, dado que la modernidad se constituyó a partir de la separación entre los seres humanos y la naturaleza, enfatiza la necesidad de superar la ontología dualista que fundamenta el pensamiento moderno;

(3) el Antropoceno desafía las prácticas de control y dominación de la naturaleza que sustentan la visión de la ciencia moderna, lo que nos lleva a buscar otras ontologías […] para fundamentar una nueva ética ambiental que asegure un orden sostenible para la vida de los diferentes seres humanos en el mundo;

(4) el Antropoceno es un concepto monolítico que debe situarse en el contexto de las cuestiones sociopolíticas […];

(5) El Antropoceno muestra la geografía del consumo y la geografía del extractivismo, por lo que la responsabilidad recae tanto en los países ricos como en los países en desarrollo.”

 

Aun así, el problema del desarrollo sigue siendo eludido aquí, en cuanto no se alude con claridad a aquello que se desarrolla: el capitalismo a escala mundial, que en su progreso genera las condiciones que dan lugar a la formación histórica del Antropoceno. Esto confirma la idea de que en nuestra América aquello que se desarrolla con el desarrollo es el subdesarrollo, en un mismo proceso en el que participan sus beneficiarios en el Norte y en el Sur globales. Por lo mismo, encarar este problema plantea la dificultad política de que el sistema internacional está integrado por Estados comprometidos con su preservación. El cambio en la naturaleza de esos Estados va siendo, cada vez más, el factor decisivo para la transformación de ese sistema ante los desafíos de largo plazo que plantea el Antropoceno.

 

Alto Boquete, Panamá, 5 de noviembre de 2026



[1] Carlos Marx: Introducción General a la Crítica de la Economía Política / 1857. Introducción de Umberto Curi. Siglo XXI Editores, México, 2019, p. 33.

[2] Dantas de Figueiredo, Marina; Freitas Schilling Marquesan, Fábio; Imas, José Miguel (2020):

“Anthropocene and ‘Development’: Intertwined Trajectories Since the Beginning of The Great Acceleration”. Revista de Administração Contemporânea. Associaçao Nacional de Pós-Graduaçao e Pesquisa em Administraçao.https://www.scielo.br/j/rac/a/nQC4dJbWRZfx6NF4W56cJWF/?lang=en

 

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