Petro sigue insistiendo en mantener la negociación con el ELN porque es claro que no hay salida diferente, máxime cuando se acerca el espectro de Trump.
Consuelo Ahumada / Para Con Nuestra América
En junio de 1998, antes de la segunda vuelta presidencial, el entonces candidato conservador Andrés Pastrana se reunió en plena selva con Manuel Marulanda, jefe de las antiguas Farc. Poco después, la guerrilla anunció que solo negociaría la paz con un eventual gobierno suyo. Se impuso así la derecha, derrotando al liberal socialdemócrata Horacio Serpa. Después vendría el despeje territorial, el fracaso de los diálogos, lo que allanó el camino para la oscura y larga noche de Uribe. Pero también profundizaría la derechización de Colombia.











