sábado, 19 de septiembre de 2026

Argentina: Septiembre, las flores del olvido

Como advertimos semana a semana, comenzamos recordando hechos fundamentales en la vida nacional, intentando no cultivar las flores del olvido, por la necesidad vital de olvidar la locura diaria que nos someten los hermanos dementes hasta desquiciarnos, librados al infausto destino de la miseria existencial.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

El 21 de septiembre en el cono sur del continente comienza la primavera, ese día también se celebra el Día del estudiante en conmemoración a la repatriación de los restos de Domingo Faustino Sarmiento, el maestro de América, fallecido en Paraguay. La mayoría de los jóvenes salen a festejar en grupo sin tener la menor idea del origen de la fecha. Es un día de fiesta y anteriormente en diversas localidades del interior, se hacían desfiles con carrozas en la noche. Previo al 21, este 16 de septiembre se cumplen dos aniversarios claves en la historia social argentina, setenta años del golpe militar de 1955, denominado Revolución Libertadora por la dictadura militar que derrocó al gobierno democrático del General Perón y los cincuenta años del episodio denominado La noche de los lápices, 16 de septiembre de 1976, el día en que grupos de tareas de la policía bonaerense y del Ejército secuestraron a estudiantes de entre 16 y 18 años que reclamaban por el boleto estudiantil en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires. Dos fechas que no deben ser flores del olvido. 

En La Jornada, de México, del 19 de mayo de 2026, el periodista Javier Aranda Luna, publicaba con motivo del 94 cumpleaños de la escritora nacida en Francia y radicada en México desde sus nueve años, en su artículo de homenaje: Poniatowska y el acervo de una memoria colectiva, decía: “El acervo de Elena Poniatowska –con sus miles de libros, decenas de horas de grabación y ese universo de manuscritos que aún espera ser catalogado– es, ante todo, el testimonio material de una premisa ética y estética que su amigo Carlos Fuentes supo condensar con exactitud: “Elena Poniatowska es la voz de los que no tienen voz; la memoria de los olvidados de México”. No se trata de una metáfora piadosa, es la constatación de un método.” Cerrando, centrado en el olvido generacional tras las palabras de la presidenta Claudia Scheienbaum obligando a preservar el acervo de la nonagenaria escritora: "¿qué harán los funcionarios culturales para cuidar el acervo de Elena Poniatowska, tal como ha solicitado la presidenta Sheinbaum? Su archivo es, sin exagerar, uno de los pocos que pueden explicarnos el México de nuestros días. Hoy que la escritora cumple 94 años, el mejor homenaje que podrían ofrecerle no es una ceremonia de flores y discursos, sino develar ese misterio. Responder, de una vez y con hechos, la única pregunta que importa: si el Estado mexicano está a la altura del legado que dice admirar, o si prefiere, como ha hecho con Paz y Sabido, dejarlo amontonado en el silencio, esperando que la humedad y el olvido hagan lo suyo.” Vale la pena entonces, asimilar esta acertada sentencia a nuestro país, tan proclive al olvido influenciado por la élites dominantes de siempre. Según el poeta uruguayo Mario Benedetti, “El olvido está tan lleno de memoria / que a veces no caben las remembranzas / y hay que tirar rencores por la borda / en el fondo el olvido es un gran simulacro / nadie sabe ni puede / aunque quiera /olvidar.” Para el colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura: “Recordar es fácil para quien tiene memoria; olvidar es difícil para quien tiene corazón.”

Martín Caparrós en Sarmiento, le hace decir al inmortal maestro de América: “Pero ya sé que recordar - también acá, incluso acá - sigue siendo un memorial de derrotas. ¿Qué otra cosa se podría recordar?”[1]

Pero vamos a nuestro escritor más célebre de todos los tiempos En su ensayo titulado "Nueva refutación del tiempo", Jorge Luis Borges deja claramente de manifiesto que el tiempo es su preocupación central, como le ocurre a todo hombre moderno. Pero lo relevante de este ensayo es la atmósfera que lo impregna: la pesadumbre, la añoranza, hasta la tristeza que decantan las palabras de este "argentino perdido en la metafísica", según lo declarado por el propio Borges. En efecto: se trata de una indagación intelectual para tratar de morigerar la angustia que provoca la percepción del paso del tiempo, y su consecuente melancolía. Lo citamos por su reconocida postura antiperonista y porque fue un testigo privilegiado y lúcido de los sucesos de 1955. En Borges, una vida, el titular de la Cátedra de Estudios Hispánicos de la Universidad de Oxford, Edwin Williamson, expone: 

“El 16 de septiembre, el general Eduardo Lonardi condujo un levantamiento en la ciudad de Córdoba que se extendió a unidades de toda la Argentina. Sin embargo incluso ahora Perón no logró contraatacar y durante varios días hubo empate entre fuerzas rebeldes y las que seguían siendo leales a Perón.
A Borges lo alentaron mucho mucho esos acontecimientos. En la noche del 22 de septiembre, fue avisado por amigos de que la fuerza aérea bombardearía áreas que rodeaban la Casa Rosada. Como su piso de la calle Maipú estaba cerca de la zona de peligro, decidió mudar a su madre a la casa de su hermana en Barrio Norte. Se sentía demasiado inquieto como para dormir esa noche, así que salió y vagó por las calles de la ciudad esperando empezara el bombardeo. Sin embargo, no parecía estar pasando nada, y a la larga, al encontrarse ante el edificio de departamentos donde vivía su amiga Susana Bombal, subió a verla. Cuando le abrió la puerta, Susana lo abrazó y exclamó: ‘¡Mi noble amigo!’ Quedó desorientado al principio por aquel saludo teatral, pero después se dio cuenta de que Susana se había dejado llevar así porque Perón había sido derrocado”... más adelante continúa: “El propio Borges se sentía delirante de felicidad y seguía gritando ‘¡Viva la patria!’ a todo pulmón.”[2]

Curiosamente o no tan curiosamente, hubo memoria para la noche de los lápices, pero lo ocurrido en 1955 y sus consecuencias fueron dejadas de lado de una manera ominosa, siendo que aquel golpe gorila fue la causa de la agresión, secuestro y muerte de los estudiantes secundarios que protestaban por el costo del boleto en La Plata. Excluir es una forma de sepultar, manipular el pasado, cuando ese pasado conforma parte de la historia fundamental del país, por lo menos para las clases sociales menos favorecidas.

No es necesario recordar que actualmente vivimos un apocalipsis soñado por los gorilas triunfantes de la Libertadora, adulados en su momento por Winston Churchill y renovado por la devoción mileica por Margaret Tatcher. Libertadores y libertarios son expresiones idénticas de perversa crueldad. En sendos momentos históricos los dueños del poder se enfurecieron por las conquistas de derechos de la chusma, los cabecita negra, los de abajo, los que no son gente de bien, como le gusta decir a la casta libertaria. 

Pero volvamos a los encuentros y desencuentros en que se incurre entre el olvido y la memoria. El día que Javier Milei ganó las elecciones, subió al escenario y le agradeció a Santiago Caputo, a quien definió como “el verdadero arquitecto” de su campaña. Su nombre llamó la atención de inmediato: se trataba de otro miembro de una familia que lleva décadas cerca del poder. Hasta entonces, el asesor era un desconocido para el gran público. Y no fue el único del clan en sumarse al nuevo Gobierno: Luis “Toto” Caputo fue designado como ministro de Economía, previo ministro de Macri, endeudador serial, que en los últimos años, logró afianzar una relación de máxima confianza con el líder de La Libertad Avanza. Generación tras generación, este apellido siempre se repite. Siempre aparece vinculado a los negocios a través de Nicolás "Nicky" Caputo. Y ahora se relaciona al poder, como en el gobierno de Mauricio Macri, pero por partida doble. Porque nos referimos a los “Caputo”, porque el actual ministro de Economía, Caputo compartió los principales argumentos del juez Marcelo Martínez de Giorgi para fundamentar el sobreseimiento de sus hermanos vinculados con el atentado de Cristina Fernández de Kirchner en 2022. Los hermanos del ministro -dueños de la firma Caputo Hermanos- eran investigados para determinar si habían financiado encubiertamente a la agrupación Revolución Federal, procesada por “incitación a la violencia colectiva” por liderar marchas contra el kirchnerismo y repartir amenazas públicas contra sus dirigentes.

Flores del olvido son las manipulaciones perversas que el experto en desarrollo económico con y sin capital que funge de prescindente. No me he equivocado, sus continuas burlas y falsedades me impulsan a colocar la “c” y la “n”, puesto que el proyecto de presupuesto para 2027, sigue negando por séptima vez el apoyo a la discapacidad dictado por la justicia. Ni mejora discapacidad ni la educación, pese a haber celebrado el Día del maestro reconociendo la importancia de la educación en la sociedad nacional y que los educadores son fundamentales. Pero... no hay plata. Plata hubo sí para la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei, quien lanzó un llamado a licitación por 500 millones de pesos para adquirir 29 toneladas de productos cárnicos destinados a la Casa Rosada y la Quinta de Olivos, en momentos de caída récord del consumo de carne vacuna en la población argentina, 47,5 kilos por año en mayo, lo que significa una baja de 6,1% interanual y una retracción de 3,1 kilos por habitante respecto al mismo período de 2025. Se trata del registró más bajo de los últimos 20 años, según la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), la disminución del consumo está vinculada a la caída del poder de compra de las familias, afectadas por la suba significativa en el precio relativo de la carne vacuna. ¿Cómo, gobierno sí, pueblo no?

Dentro de la paranoia conspiranoica de los governing brothers este jueves 17 de septiembre 2026, se dispuso disolver la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos y ceder el control total de su seguridad y administración a la Casa Militar. El proceso incluye despidos y reasignación de tareas respecto del personal de la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos. A través del Decreto 637/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo dispuso la reestructuración del protocolo de custodia en la residencia presidencial para centralizar el mando operativo en el organismo militar conducido por el coronel mayor Sebastián Ibáñez, dada la visita prevista para noviembre del Papa León XIV.

Como advertimos semana a semana, comenzamos recordando hechos fundamentales en la vida nacional, intentando no cultivar las flores del olvido, como se ha repetido en la primera mitad de esta columna, por la necesidad vital de olvidar la locura diaria que nos someten los hermanos dementes hasta desquiciarnos, librados al infausto destino de la miseria existencial. Una pesadilla demasiado cruel y extensa que esperamos que termine. A propósito de las burlas y risas del dueto gobernante, cierro con una frase de Sarmiento, la novela de Martín Caparrós, citada previamente, página 68: “El poder casi siempre se ríe del que cree que lo ejerce.”


[1] Martín Caparrós, Sarmiento, Penguin Random House Grupo Editorial, Bs. Aires, 2022, pág. Pág. 10.

[2] Edwin Williamson, Borges, una vida, Edit. Seix Barral, Traducción de Elbio Gandolfo, Bs. Aires, 2006, págs. 364/365.

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