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sábado, 5 de mayo de 2012

Un nuevo reparto de África ha comenzado

Hoy, las potencias coloniales han vuelto a poner su mirada sobre África. Una serie de hechos  acaecidos en los últimos dos años marcan el nuevo derrotero a seguir a fin de producir otro reparto que considere las actuales hegemonías y las “necesidades de distribución” de riquezas no descubiertas cuando se reunieron en Berlín al finalizar el siglo XIX. 

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En el año 1884 Etiopía era la única nación independiente de África. La voracidad  de más de tres siglos de colonialismo en el continente había producido una repartición de facto que amenazaba con desplegar conflictos entre las potencias ocupantes. Por ello, durante ese año, convocados por Francia y el Reino Unido  se reunieron en Berlín 14 países que poseían colonias o, que tenían intereses en África.  Durante tres meses desde noviembre de 1884 hasta febrero de 1885, sin la presencia de ningún representante africano decidieron consumar y “legalizar” la injerencia en el vasto y rico territorio continental.

Esto condujo a que en algunos territorios habitados desde tiempos inmemoriales, sus pueblos advirtieron de pronto, que sus espacios geográficos  habían sido divididos por líneas fronterizas sobre las cuáles no les consultaron. Por ejemplo, los herero viven ahora en Angola, Botswana y Namibia; los afar en Djibuti y Etiopía; los acholi en Uganda y Sudán. En todos estos países conviven diferentes pueblos originarios y tribus con características propias y culturas, lenguas, tradiciones y religiones diferentes entre sí. Algunas de ellas quedaron divididas entre dos y a veces tres potencias coloniales y, después de la Independencia, en estados nacionales. Asimismo, naciones sin identidades comunes quedaron integradas por vía de la fuerza bajo un mismo dominio colonial que devinieron en países con unidad territorial, pero no cultural, étnica, lingüística ni religiosa al acceder a la Independencia.