Los cataclismos naturales, agudizados por el calentamiento global, siguen golpeando al planeta entero. Nuevamente, los últimos años América Latina padeció el efecto de la inclemencia climática. El horizonte de la región sigue empañado, además, por el bajo crecimiento, la crisis social y la pérdida de confianza ciudadana en la democracia.
Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza
Cambios meteorológicos abruptos y eventos climáticos extremos golpearon otra vez la producción agrícola y conspiraron contra la productividad, confrontando al continente con las consecuencias del aumento del hambre y la malnutrición. En 2023, el hambre afectó a 41 millones de personas en la región y uno de cada diez menores de cinco años padeció desnutrición crónica.

