La Conferencia Rio+20
ofrece la ocasión a los movimientos sociales, a escala internacional, de
reafirmar su lucha por una justicia ambiental
en oposición al modelo de desarrollo especulativo. Y su rechazo del intento de
“enverdecimiento” del capitalismo.
Ignacio Ramonet / Le Monde Diplomatique
Brasil acoge en Río de
Janeiro, del 20 al 22 de junio, la Conferencia de las Naciones Unidas para el
Desarrollo Sostenible, llamada también “Rio+20” porque se celebra dos décadas
después de la primera gran Cumbre de la Tierra de 1992. Asistirán a ella más de
80 jefes de Estado. Las discusiones se centrarán en torno a dos temas
principales: 1) una “economía verde” en el contexto del desarrollo sostenible y
la erradicación de la pobreza; y 2) el marco institucional para el desarrollo
sostenible. En paralelo al evento oficial, también se celebra la Cumbre de los
Pueblos que congrega a los movimientos sociales y ecologistas del mundo.
Las cuestiones
ambientales y los desafíos del cambio climático siguen constituyendo urgencias
mayores de la agenda internacional (1). Pero esta realidad está siendo
ocultada, en España y en Europa, por la gravedad de la crisis económica y
financiera. Normal.
