Una
política renovada y orientada hacia el desarrollo integral debe garantizar que
cada centavo invertido en el país redunde en beneficio de sus respectivos
pueblos.
Marco A. Gandásegui, hijo / ALAI
Las
organizaciones populares de la región latinoamericana no ignoran los posibles
estragos que puede causar el flujo de inversiones extranjeras que se realizan
sin regulación alguna. Un total de 120 entidades no gubernamentales de América
latina, EEUU y Europa suscribieron un documento donde le piden a sus gobiernos
que desarrollen políticas más consecuentes con las inversiones extranjeras que
invaden a sus respectivos países.
En la
actualidad, la pérdida de confianza en los mercados europeos y norteamericanos
está creando un flujo masivo de capital hacia América latina y otras regiones.
Para atraer estas inversiones, muchos países descuidan sus economías
permitiendo la entrada de capitales de dudosa procedencia. La proclama de las
organizaciones populares se realizó en el marco de la I Conferencia Ministerial
de Estados Latinoamericanos afectados por intereses transnacionales. El
encuentro que se realizó en Guayaquil, Ecuador, el 22 de abril pasado, mostró
preocupación por los abusos de las empresas trasnacionales en contra de los
países de la región.

