Las ideas no surgen de la nada, sino en redes complejas de circulación e interacción global desde hace cientos de años. Es necesario ir más allá del eurocentrismo y valorar a nuestros autores a la luz de esa complejidad.
Abdiel Rodríguez Reyes / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
En Panamá recordamos a Justo Arosemena como el padre de la nacionalidad, además de diplomático, historiador, político y jurista; sin embargo, poco lo reivindicamos en el marco del positivismo, a diferencia de esas otras temáticas donde sí contamos con una rica bibliografía, como lo podemos constatar en la investigación realizada por el bibliotecólogo Leonardo Álvarez Lora, en Justo Arosemena. Su vida en libros, periódicos y revistas [Bibliografía]. Por otra parte, la mayoría de las enciclopedias, tratados y diccionarios asignan a Augusto Comte como el “padre” de este “movimiento intelectual”. Queremos plantear aquí, de forma preliminar, la temprana conexión entre Arosemena y el positivismo.
