En las favelas y
periferias urbanas de Brasil han nacido decenas de colectivos que representan
una nueva generación de militantes, muchos de ellos formados en colegios
secundarios y universidades, con fuerte protagonismo de mujeres jóvenes.
Raúl Zibechi / LA JORNADA
El pasado 11 de junio, un
grupo de vecinos del barrio Morumbi de São Paulo se manifestó en apoyo a los
policías que mataron a Ítalo, un niño negro de 10 años. Según los
manifestantes, el niño era apenas un delincuente que merecía lo que le sucedió.
Morumbi es el barrio más rico de la ciudad y es conocido por sus mansiones y
condominios de lujo, donde viven celebridades y personas importantes de Brasil.
Esa misma mañana, 30
militantes negros de la periferia de la urbe llegaron con pancartas y fotos de
jóvenes asesinados por la Policía Militar, increpando a los manifestantes de
“racistas asesinos”. “Estoy aquí luchando contra la burguesía que sale a la
calle para naturalizar y banalizar nuestra muerte, la muerte de jóvenes y
negros de la periferia”, dijo a los medios una joven de 21 años, de la zona
este de São Paulo (http://goo.gl/cdOYBE).
