Comprender no es lo mismo que hacer a un lado la capacidad crítica, tampoco incluye estar de acuerdo con el corpus de propuestas del movimiento pentecostal. Comprender es, me parece, intentar entender la lógica y dinámica de una expresión religiosa a la que se han convertido millones de latinoamericanos.
Carlos Martínez García / LA JORNADA
El pentecostalismo es un mundo y su comprensión es compleja. La presencia del movimiento en tierras latinoamericanas se inició hacia finales de la primera década del siglo XX. Por distintos factores se mantuvo invisibilizado fuera de sus adeptos, y hasta medio siglo después comenzó a concitar interés de algunos investigadores de las transformaciones religiosas/sociales en América Latina.



