En 1858, Karl Marx expresaba su preocupación de que una eventual revolución europea quedaría reducida geográficamente a un “pequeño rincón” del mundo, dado el movimiento de ascenso de la sociedad burguesa en grandes zonas del planeta como China, Japón, Australia y California (Collected Works, vol. 40).
Álvaro García Linera / Página12
Han pasado 168 años y las previsiones de Marx han resultado confirmadas por la historia. Hoy China es la economía más grande del planeta. Tomando como medida del PIB la paridad del poder adquisitivo (PPA) —que elimina las distorsiones del tipo de cambio del mercado y las diferencias del costo de vida—, el FMI calcula que la economía de China representa hoy el 19,9 % de la economía mundial; en tanto que la de EE. UU. alcanza al 14,5 %, y la de la Unión Europea (UE), el 14 %. En 1990, el PIB de China llegaba a solo el 3 % del total mundial, el de EE. UU. al 19 % y el de Europa al 23 % (FMI DataMapper, 2026). Si tomamos en cuenta a toda Asia, el PIB continental llega al 49 % del planeta.

















