El problema está en que la región no ha logrado integrarse como un bloque geopolítico. A los gobiernos empresariales solo interesan las aperturas del comercio y los tratados entre países para afirmarlo, mientras a los gobiernos progresistas interesa la integración y, además una coordinación internacional de carácter regional.
Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com
En noviembre de 2024, se realizaron cuatro cumbres internacionales: la 29ª Conferencia de las Partes, de Naciones Unidas (COP29), en Bakú, Azerbaiyán; la Cumbre del G20 en Río de Janeiro, Brasil; la Reunión de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Lima, Perú; y la XXIX Cumbre Iberoamericana en Cuenca, Ecuador. La de mayor atención mediática fue la COP29 (https://unfccc.int/es), con la asistencia de 197 países y ante las expectativas mundiales frente al cambio climático. Sin embargo, no se ha pasado de las declaraciones y algunos acuerdos, porque persisten las resistencias a las propuestas concretas para el financiamiento global de las grandes potencias y empresas en apoyo a los países de menor desarrollo.

