En una Europa sometida a Estados Unidos, en detrimento de sus propios intereses, un país logra sin embargo salvar el honor del Viejo Continente: la España de Pedro Sánchez. Fiel a los valores ancestrales del pueblo ibérico, el jefe del Gobierno socialista se niega a inclinar la cabeza y aceptar la ley del más fuerte, exigiendo el respeto de los principios fundamentales del derecho internacional.
Salim Lamrani / Para Con Nuestra América
Desde La Reunión (Francia)
Frente a la tragedia vivida por el pueblo palestino, martirizado por la política colonialista y supremacista de Israel, Pedro Sánchez, quien reconoció el Estado de Palestina en 2024 y llamó a “poner fin al genocidio en Gaza”, ha denunciado la política de exterminio de Netanyahu. En el resto de Europa, por el contrario, los dirigentes de las principales potencias europeas brindan su apoyo a Tel Aviv, criminalizando y reprimiendo la solidaridad de sus pueblos con la causa de la humanidad.