Superar siglos o décadas en las que se afianzaron las élites del poder económico y que actualmente controlan la propiedad del capital dependerá de las capacidades para orientar a los Estados latinoamericanos con políticas sociales, radical redistribución de la riqueza, reinstitucionalización del Estado y real democratización.
Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com
América Latina es reconocida como la región más desigual del mundo, aunque no la más pobre. Y el tema ha tenido largo interés, porque ese reparto injusto de la riqueza impide el desarrollo. La historia de la región contribuye a darnos luces sobre este problema al que me he referido en anteriores artículos (https://t.ly/R1j9k ; https://t.ly/rj9U7). Sin embargo, vale reforzar el tema tomando en cuenta la forma en que suele tratarse la inequidad en la región.
