Hay muchas razones por las cuales Donald Trump y el liderazgo del partido republicano pueden sentirse sumamente optimistas sobre sus posibilidades de imponerse amplia y contundentemente en las elecciones generales de este año.
Carlos Alzugaray / www.jovencuba.com
El presidente Biden, principal contrincante de Trump en la porfía por ganar estos comicios, fracasó estrepitosamente en su objetivo de tener una participación razonablemente eficaz en el primer debate de la campaña, el pasado 27 de junio. No sólo naufragó su intento de borrar la fuerte percepción de que se encuentra en un avanzado estado de senilidad que le impedirá gobernar efectivamente, sino que fortaleció la presunción de que debe retirarse y abrirle el paso a un candidato más joven y con más energía que pueda ganarle a Trump y dirigir el partido demócrata a vencer en una de las elecciones más consecuentes de los últimos años. Como era de esperar se están levantando cada vez más voces que demandan se haga a un lado, entre ellas la de la prestigiosa e influyente Junta Editorial del New York Times.

