El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ha posibilitado el retorno de algunos de los personajes más temibles y oscuros de la política estadounidense y tal parece que, en esta oportunidad, su despliegue en América Latina podría tener un carácter prioritario.
El exoficial de la Marina Erik Prince fundó Blackwater en 1997 la que, en pocos años, se convertiría en la empresa de seguridad privada más grande a nivel mundial, principalmente, gracias a sus lazos con el Pentágono y con el establishment militar de los Estados Unidos.


