A pesar de crecientes presiones y amenazas, el periodismo de calidad se torna más imprescindible que nunca en la defensa de los derechos democráticos esenciales. Con el propósito de reactualizar la reflexión sobre la información y la profesión, durante la primera semana de mayo 300 representantes de 600 mil periodistas de los cinco continentes se dieron cita en París, Francia, convocados por la Federación Internacional de Periodistas (FIP).
Sergio Ferrari* / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza
El 32º Congreso de la organización sindical más importante del sector a nivel mundial fue también una gran ocasión para celebrar su centenario comparando los valores fundacionales de 1926 con los desafíos actuales, redescubriendo similitudes y paralelismos entre ayer y hoy y evaluando nuevos retos.
En particular, identificando los desafíos que el periodismo confronta actualmente. Muchos de ellos, casi universales, como la defensa del derecho a elaborar una información “objetiva” y sin presiones del poder económico, político o judicial. O las consecuencias negativas de la concentración de los medios de información, así como la exigencia de informar activamente y sin censuras desde zonas de guerra y otras formas de conflicto. Además, la clarificación de la delicada frontera entre los aportes positivos y las amenazas de la Inteligencia Artificial a la profesión; la importancia de los medios públicos, diferenciándose con claridad lo que es información de lo que es propaganda, y la necesidad de una protección más coherente para las mujeres periodistas contra toda muestra de acoso o discriminación. Sin negar el reto constante de diferenciar información objetiva y profesional de las fake news, que crean opinión desvirtuada con argumentos, fuentes o hechos distorsionados o falsos (https://www.ifj.org/es/quien/congreso-centenario-fip-2026).





