La cultura de las redes sociales puede ser altamente funcional para la transmisión de medias verdaderas, o absolutas falsedades que, repetidas en forma incansable como pedía Goebbels, terminan transformándose en verdades indubitables.
Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala
“Las armas más importantes [son las redes sociales]. La compra más importante que se está haciendo ahora es TikTok... Espero que se apruebe porque puede ser trascendental.”
Benjamín Netanyahu
A lo largo de la historia vemos continuamente cómo las clases dominantes mantienen sojuzgadas a las subordinadas. Dos son las herramientas para lograrlo: 1) la represión abierta (eso es el Estado y todos sus órganos de intimidación y defensa, armas en mano), y 2) la manipulación ideológico-cultural, que bien podría llamarse “represión encubierta”.
“Represión encubierta”: ¿por qué llamarla así? Porque lo que busca es mantener estable el estado de cosas, conservar la situación, impedir a toda costa que algo pueda cambiar en la repartición de los papeles sociales, en la apropiación de la riqueza producida por el colectivo, en la distribución de los poderes, pero sin apelar a la fuerza bruta. Es otro tipo de fuerza el que ahí está en juego.








