Lo que hagamos o dejemos de hacer en estos momentos decisivos, como pueblos y movimientos, tendrá consecuencias importantes en el largo plazo. Resistir y construir las bases de las autonomías colectivas parece ser el camino más adecuado, mirando lejos para no caer en provocaciones ni en imposibles salidas en el corto plazo.
Días atrás, el vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industria de la asociación interestatal BRICS, Samip Shastri, informó que “el volumen de liquidaciones en las monedas nacionales de los países miembros ya supera al de liquidaciones en dólares” (https://goo.su/g0S5). A ese dato habría que sumar que 92 por ciento de los pagos transfronterizos de los 26 países que integran a Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), ya se hacen sin dólares (https://goo.su/wg1ugJ).










