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sábado, 5 de julio de 2025

Bases militares de Inglaterra: vestigios coloniales en pleno siglo XXI

 El punto central en la geopolítica del poder británico se centra en el Atlántico Sur y en su proyección hacia la Antártida: las Islas Malvinasrepresentan hoy un valor estratégico inigualable para la supervivencia de un modelo imperial totalmente caduco. 

Daniel Kersffeld / Página12

¿Se abre la posibilidad de que Inglaterra pueda aceptar el diálogo en torno a la soberanía en Malvinas? La reciente decisión del Reino Unido de devolver a Mauricio la soberanía de las Islas Chagos, en el océano Indico, y las actuales conversaciones con España y la Unión Europea sobre Gibraltar, ampliaron el debate sobre el papel actual de las bases militares que, como antiguos vestigios coloniales, se encuentran extendidas por todo el planeta. 

sábado, 5 de abril de 2025

Argentina: Malvinas, la soberanía en tiempos cipayos libertarios

Malvinas conforma nuestra Patria; nos une y nos reúne en cada conmemoración y nos obliga a repensar el pasado, a reflexionar sobre nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro; lejos de aquellos espejismos hegemónicos de potencia regional.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América

Desde Mendoza, Argentina


Este 2 de abril se cumplieron 43 años de la gesta de Malvinas y 192 de la usurpación de las islas por parte del Reino Unido, recordándonos nuevamente volver a la memoria; memoria que tiene por objeto rendir homenaje a nuestros queridos soldados muertos en combate, al medio millar de suicidados por la indiferencia oficial demostrada por los gobiernos civiles que precedieron a la rendición y la humillante entrega del archipiélago y las islas del Atlántico Sur que han hecho los gobiernos cipayos, para quienes la soberanía no tiene ningún valor, mucho más en tiempos de confusión libertaria, cuyo mandatario se arrastra ante el presidente republicano, Donald Trump y sus apetencias imperiales decadentes.

sábado, 22 de marzo de 2025

Atlántico Sur: una disputa hegemónica en ciernes

Pocas semanas atrás, la prensa especializada británica se regocijó por un hecho casi inadvertido: la modernización de la pista de aterrizaje de las Islas Malvinas, valorada en 26 millones de dólares, se completó antes del plazo preestablecido.

Daniel Kersffeld / Página12

La estación se ubica en Mount Pleasant, un nombre indisolublemente ligado a la historia y a la guerra de Malvinas de 1982, y no sólo resulta fundamental para la Real Fuerza Aérea británica, la RAF, ya que también cumple importantes funciones para la OTAN en la vigilancia y el control de una región cada más estratégica como actualmente es el Atlántico Sur.

sábado, 18 de junio de 2022

Argentina: A cuarenta años de la rendición de la guerra de Malvinas

 El 14 de junio pasado se cumplieron 40 años de derrota de la guerra de Malvinas, con la rendición del gobernador militar designado de las islas, Mario Benjamín Menéndez, en contra de la voluntad del dictador Galtieri, quien no tenía idea de lo que ocurría en esas frías tierras del Atlántico Sur. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

El entonces teniente de navío Alfredo Astiz, de 31 años, a cargo de las islas Georgias, firmó otra  acta de rendición se firmó el 17 de mayo de 1982, a bordo del buque inglés Plymounth
 La comisión Rattenbach había pedido con todas las letras: abrir un sumario contra de Astiz por haberse rendido sin combatir en Puerto Leith, ubicado en las islas Georgias. 

sábado, 2 de abril de 2022

Argentina: Malvinas, a 40 años

 Este 2 de abril se cumplen 40 años de Malvinas, la loca aventura de la dictadura en retirada, que sumado a la carnicería y el desastre económico y social producido en su paso devastador, mandó a jóvenes sin instrucción como carne de cañón, ignorando que enfrentaban a la OTAN.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América

Desde Mendoza, Argentina


Como todo lo ocurrido en el negro período de la dictadura, la guerra de Malvinas convoca infinidad de opiniones, reaviva controversias de la historia, descubre perversidades, revela traiciones y caminos diplomáticos subterráneos y enfrentados, la llegada del Papa Juan Pablo II a cuatro días de la rendición, saca a la luz absurdas ambiciones de un tal Galtieri, visibiliza a miles de víctimas inocentes penalizadas por un proceso de desmalvinización iniciado con el retorno de las islas y continuado con la recuperación de la democracia, la que aún está en deuda con esos veteranos de guerra. Sangre y muerte, más allá de la promesa por la recuperación soberana de las islas.

Algunas enseñanzas para recordar. En el 40 aniversario de la guerra por Malvinas

 El conflicto de las Malvinas además de transformarse en el acta de defunción del TIAR, cuestionó los fundamentos sobre los que se construyó el modelo de integración para nuestro continente.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela


En 1982 me encontraba en Nicaragua. Se vivían los primeros años de la revolución sandinista y yo trabajaba en el Ejército. Un día de abril, alguien cuyo nombre lamentablemente no he podido recordar me preguntó si estaba dispuesto a ir a las Malvinas a combatir junto al pueblo argentino en la lucha por recuperar las islas del dominio colonial británico.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Argentina: Treguas, condescendencias o pusilanimidades

La recuperación de las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes es para los argentinos un sentimiento aglutinante, que se ha convertido fuera de las fronteras del país suramericano en causa  de condena a uno de los enclaves coloniales que aún quedan en el mundo. En este caso situado a poco más de 600 km del territorio argentino, sobre su plataforma  continental, y a más de 12.000 km de la potencia colonial usurpadora.

José Luis Callaci / Especial para Con Nuestra América

Un 3 de enero de 1833 el reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda tomaron por la fuerza de las armas Las Islas Malvinas, heredadas  por Argentina como resultado de su independencia del Reino de España, en 1816. Este arrebato de parte de su territorio se produjo  a pesar de las relaciones de paz existentes en ese momento entre el Reino Unido  y Argentina. Fue un hecho violento que no encuentra otro calificativo que el de simple acto de  piratería. La potencia colonial desalojó  a la población argentina allí asentada, a las autoridades de las islas y a la guarnición militar, debilitada por otro ataque perpetrado meses antes por la corbeta usa-americana Lexington para eludir los controles del Nuevo Estado argentino en sus aguas territoriales. A partir de entonces las Islas Malvinas y los archipiélagos circundantes han estado bajo dominio británico, y habitadas  por un poco más de dos mil súbditos de la potencia colonial ocupante. Esta es la historia.

sábado, 23 de junio de 2012

Ernesto Laclau: “Yo veo que no se puede privar a la gente de reelegir a alguien”

“Yo no veo que se pueda privar a la gente de reelegir a alguien si quiere hacerlo, esto es, ponerle una barrera institucional a la expresión de la voluntad popular. Si una cierta figura política tiene el apoyo de su partido y es votada mayoritariamente sería antidemocrático impedir que esa continuidad se diera”, afirma en esta entrevista el intelectual argentino.

Mercedes López San Miguel / Página12
Ernesto Laclau en Buenos Aires

Sentado a la mesa del bar de un hotel porteño, el teórico político argentino Ernesto Laclau se pone a explicar lapicera en mano la noción de signo de Saussure. Y es que en su teoría del discurso conviven elementos de la lingüística con la sociología y la ciencia política. El intelectual identificado con la corriente posestructuralista es profesor emérito de la Universidad Essex de Londres, donde vive desde 1969. Viene seguido a la Argentina a visitar a su familia –tiene tres hijos y cinco nietos– así como a presentar en distintas sedes académicas la revista Debates y Combates. Laclau señala que en Europa se mira cada vez más el modelo alternativo de gestión que se está aplicando en Argentina, Venezuela y Brasil –en comparación con la receta neoliberal que marca el ritmo del viejo continente–. Apunta que el proceso venezolano puede continuar más allá de la figura central de Hugo Chávez y califica de “payasada” el reférendum sobre la soberanía de las Malvinas.

–Partiendo de su concepto de “populismo” como aquella forma de construcción de lo político que interpela a los de abajo contra el orden tradicional existente, ¿es posible un proceso de cambio populista de derecha en nuestra región?

–Es improbable. La derecha en nuestra región presenta su discurso como un reforzamiento del statu quo del orden institucional existente. La derecha tuvo un discurso de ruptura del orden institucional durante las dictaduras militares, pero ahora eso se ha diluido como posibilidad. En Europa se da todo lo contrario: el populismo es de derecha. Pensemos en Marine Le Pen en Francia, ciertas corrientes neonazis que surgieron a la superficie en Grecia o movimientos de derecha en Suiza. Como la socialdemocracia y los partidos conservadores se han plegado al modelo neoliberal, entonces empieza a emerger la protesta social a dos niveles: una protesta globalmente de izquierda representada por los indignados y otra a nivel de la xenofobia, del odio al inmigrante, que es un fenómeno asociado con la derecha.

sábado, 19 de mayo de 2012

Malvinas: una causa de nuestra América

El reclamo de la soberanía y recuperación de las Malvinas es objetivo permanente e irrenunciable del Pueblo Argentino. Valoramos la decisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner al presentar ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas una protesta a raíz de la militarización del Atlántico Sur por parte de Gran Bretaña, tras la decisión de Londres de enviar un moderno destructor a las Islas, lo que implica un grave riesgo para la seguridad internacional.

AUNA – Argentina

Malvinas, una causa de nuestra América
Los documentos políticos gubernamentales del siglo XIX evidencian con insoslayable claridad que Gran Bretaña y los EEUU, al cabo de sólo siete años de proclamada la Doctrina Monroe  en 1823 , y antes incluso de la ocupación de Malvinas por el Reino Unido en 1833, actuaron en complicidad para impedir el ejercicio de la soberanía argentina sobre las nuestras islas. 

Gran Bretaña aseguró un imperio comercial en América del Sur que perduró varias décadas, hasta perderlo en las primeras décadas del siglo XX en manos de su viejo y sempiterno aliado, los EEUU. Ambos países siguieron colaborando entre sí para asegurar objetivos estratégicos, que incluyen un enclave colonial en territorio argentino, dentro de la plataforma continental argentina, y de gran importancia económica y geopolítica, ya que se sitúa muy cerca de donde confluyen el Océano Pacífico y el Océano Atlántico. 

Hoy la causa de Malvinas ha sido asumida como una causa de la región al Sur del Río Bravo, y se inscribe en el proyecto de la Segunda Emancipación de nuestro continente, que aspira a consolidarse como territorio de paz.

sábado, 21 de abril de 2012

Cartagena: VI Cumbre con visión latinoamericana

A propósito de la VI Cumbre, se evidenció una América Latina que juzga intolerable el bloqueo a Cuba, con lo cual va quedando aislada la caduca diplomacia de los EE.UU. frente al pueblo cubano, que ha resistido ejemplarmente el asedio.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

En la VI Cumbre de las Américas (Colombia, 14-15 de abril) era inevitable la referencia a dos temas: la reivindicación argentina sobre las islas Malvinas y la exclusión de Cuba.

Las Malvinas fueron ocupadas por Gran Bretaña desde 1833, imponiéndose sobre un territorio que desde entonces Argentina ha continuado reclamando como suyo. Pero en 1982 las Malvinas fueron retomadas por la sangrienta dictadura militar presidida por Leopoldo Galtieri. La reacción británica, encabezada por la primera ministra Margaret Thatcher desató la “Guerra de las Malvinas”, que concluyó con la derrota argentina y la posterior caída de la Junta Militar que  gobernaba.

A pesar de la existencia de un Sistema Interamericano de Defensa que comprometía la unidad de los países del continente, los EE.UU., presididos por Ronald Reagan, apoyaron a la Gran Bretaña, como también lo hizo Chile, gobernado por otro régimen sanguinario: el de Augusto Pinochet. En cambio, América Latina volcó su apoyo a la Argentina. Y desde entonces el problema subsiste. Desde luego, bajo condiciones distintas a las del pasado, pues América Latina es hoy absolutamente consciente del apoyo a la soberanía argentina sobre Malvinas.

sábado, 7 de abril de 2012

Malvinas: causa nacional, regional y global

La situación de Malvinas es una afrenta a la dignidad de todos los que nacimos y vivimos al sur del Río Bravo. Sólo la unidad que apoye la justa demanda argentina para una negociación pacífica nos llevará a recuperar ese pedazo heroico de patria latinoamericana.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América

A fin de conmemorar el XXX Aniversario de la Guerra de las Malvinas en 1982 fui invitado por la Honorable Cámara de Diputados de Argentina a un foro denominado “Malvinas, causa nacional, regional y global” que se realizó en Buenos Aires los días 28 y 29 de marzo.
Los participantes de las bancadas de todos los partidos políticos representados en el Parlamento renovaron su compromiso con la lucha por la restitución de la soberanía argentina sobre las islas Malvinas y, apoyaron las acciones emprendidas por el gobierno de la Presidenta Cristina Fernández para avanzar a una negociación que haga prevalecer la vía pacífica para la superación de una de las herencias del pasado colonial que aún existe en nuestra región. La causa de Malvinas ha recibido el apoyo de UNASUR y CELAC lo que fue altamente valorado por los participantes en el evento que enfatizaron en el sentir de que dicho apoyo ha creado una situación más favorable para Argentina en el proceso de negociación que se debería realizar bajo el alero de la ONU.

sábado, 18 de febrero de 2012

Atlántico Sur: Del colonialismo del siglo XIX al imperialismo del siglo XXI

Una serie de acontecimientos desarrollados en el último período en torno a Malvinas nos obliga a fijar la mirada en el Atlántico Sur, esa inmensa superficie marítima que vincula tres continentes: África, América y la Antártida. Una observación atenta nos indica que la cuestión Malvinas tiene su origen casi dos siglos atrás, pero se extiende al presente como parte del proyecto de la OTAN global.

Rina Bertaccini / ALAI

En la mira del colonialismo

Desde el siglo XIX, las Malvinas y los otros archipiélagos argentinos del Atlántico Sur (Georgias del Sur y Sandwich del Sur) se encuentran en la mira del colonialismo. Producida la Revolución de Mayo (1810) y con ello la independencia respecto a la Corona Española, el gobierno patrio toma posesión del archipiélago como parte del territorio heredado de España (por sucesión de Estados en virtud del principio del Uti Possidetis Jure). Instala en 1823 un gobernador y en 1829 una guarnición militar encabezada por un comandante político y militar. Pero en los años 30, Gran Bretaña, con el apoyo activo de Estados Unidos, y tras una serie de actos agresivos, que culminan con el ataque a Puerto Soledad, desaloja a la guarnición argentina y concreta militarmente la ocupación de las Islas el 3 de enero de 1833. Esta puntualización es importante para arrojar luz sobre el absurdo de la pretensión británica de presentar el caso Malvinas como un tema de autodeterminación de los isleños.

Comenzó entonces y continúa hasta el presente la usurpación británica de una parte de nuestro territorio nacional. Aquella acción pirata de 1833 también pone a la vista la fuerte alianza entre el gobierno de EEUU y la Corona británica, alianza que se consolidaría luego en el marco de la OTAN.

sábado, 4 de febrero de 2012

Argentina: El significado de Malvinas

Recobrar las Islas presupone reinterpretar la historia moderna a la luz de una crítica al colonialismo, que debe ser nueva y original. No es posible que este gran acto recuperatorio que cambiaría la historia misma de Latinoamérica se produzca meramente en el marco de la globalización. Un sentimiento público latinoamericano y emancipador debe ser en primer lugar el alimento de la juridicidad político-histórica que enmarque el caso.

Horacio González* / Página12

Cualquier lectura de la historia de las islas Malvinas –la más recomendable es, sin duda, la de Paul Groussac, escrita en 1898, que a su ponderada visión histórica le agrega el condimento sutil de la ironía– arroja un resultado palmario. Son una pieza fundamental de la historia marítima, comercial, militar y científica de esta región del planeta. No puede haber dudas sobre los títulos de la potestad argentina sobre el archipiélago, y ellos surgen de ningún otro lugar que de la irreversible geología que las ata al continente y del combate por su pertenencia, que ocupó varios siglos, multitud de informes y escaramuzas, cambios de mano y escritos diplomáticos de las más diversas especies. Entre éstos se destaca el del doctor Johnson, uno de los mayores críticos shakespeareanos, que implícitamente valida en 1771 los derechos de España. Un océano de papeles y hasta de debates filológicos permite realizar una pregunta casi impertinente por su obviedad. ¿Por qué las Malvinas se tornaron tan esenciales, una pieza clave de la historia moderna, que es la historia de las guerras económicas expansionistas desde el siglo XVII, a pesar de tener ellas una posición marginal y aparecer tardíamente en los mapamundis? ¿Por qué su nombre permanece enigmático, y el que adoptamos como inescindible con nuestro idioma proviene, más allá de inagotables discusiones, de los navegantes bretones de Saint-Malo?

sábado, 28 de enero de 2012

América Latina en Malvinas

Los tiempos han cambiado. La causa anticolonial de Malvinas ya no es un asunto meramente argentino. América Latina cierra filas.

José Steinsleger / LA JORNADA

(Fotografía: el primer ministro David Cameron olvidó la historia del imperio británico y acusó a Argentina de tener pretensiones "colonialistas" sobre las islas Malvinas).

En la primera mitad del siglo XIX, el Banco de Inglaterra (fundado por el pirata William Paterson) respaldó al imperio esclavista de Brasil, urdió la balcanización de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y junto con Washington conspiró contra la Federación Morazánica y la Gran Colombia bolivariana. Y en la segunda mitad, financió la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, y el militarismo chileno que en la del Pacífico despojó a Perú de territorios sureños y dejó a Bolivia sin mar.

Minimizando el colonialismo en el Caribe, Asia, África y Medio Oriente, los cipayos leen la historia de Inglaterra como dechado de “civilización” versus “barbarie”, cuando no ha sido más que fábrica de historiadores sicofantes y pensadores que abominan “… todo lo que no es inglés y pensando que los demás pueblos sólo pueden ser felices si adquieren sus instituciones, las costumbres, las maneras que a ellos los hacen felices…” (Eça de Queirós, 1882).

V.gr.: luego de la derrota militar en las islas Malvinas (1982), el historiador Jorge Abelardo Ramos recordó las palabras burlonas de Margaret Thatcher al decir que “… habría sido la lucha de la ‘democracia inglesa’ contra la ‘dictadura argentina’”. Lo irónico, concluye Ramos, no radicaba tanto en la proverbial hipocresía británica, sino en la de ciertos intelectuales y políticos que, a raíz del infausto desenlace bélico, descubrieron el terrorismo de Estado que venían solapando desde 1976, y mucho más letal que el patético gobierno constitucional de “Isabel” Perón.