sábado, 5 de julio de 2025
Bases militares de Inglaterra: vestigios coloniales en pleno siglo XXI
sábado, 5 de abril de 2025
Argentina: Malvinas, la soberanía en tiempos cipayos libertarios
Malvinas conforma nuestra Patria; nos une y nos reúne en cada conmemoración y nos obliga a repensar el pasado, a reflexionar sobre nuestra historia, nuestro presente y nuestro futuro; lejos de aquellos espejismos hegemónicos de potencia regional.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
sábado, 22 de marzo de 2025
Atlántico Sur: una disputa hegemónica en ciernes
sábado, 18 de junio de 2022
Argentina: A cuarenta años de la rendición de la guerra de Malvinas
sábado, 2 de abril de 2022
Argentina: Malvinas, a 40 años
Este 2 de abril se cumplen 40 años de Malvinas, la loca aventura de la dictadura en retirada, que sumado a la carnicería y el desastre económico y social producido en su paso devastador, mandó a jóvenes sin instrucción como carne de cañón, ignorando que enfrentaban a la OTAN.
Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina
Algunas enseñanzas para recordar. En el 40 aniversario de la guerra por Malvinas
Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela
sábado, 7 de noviembre de 2015
Argentina: Treguas, condescendencias o pusilanimidades
sábado, 23 de junio de 2012
Ernesto Laclau: “Yo veo que no se puede privar a la gente de reelegir a alguien”
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| Ernesto Laclau en Buenos Aires |
sábado, 19 de mayo de 2012
Malvinas: una causa de nuestra América
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| Malvinas, una causa de nuestra América |
sábado, 21 de abril de 2012
Cartagena: VI Cumbre con visión latinoamericana
sábado, 7 de abril de 2012
Malvinas: causa nacional, regional y global
sábado, 18 de febrero de 2012
Atlántico Sur: Del colonialismo del siglo XIX al imperialismo del siglo XXI

Rina Bertaccini / ALAI
En la mira del colonialismo
Desde el siglo XIX, las Malvinas y los otros archipiélagos argentinos del Atlántico Sur (Georgias del Sur y Sandwich del Sur) se encuentran en la mira del colonialismo. Producida la Revolución de Mayo (1810) y con ello la independencia respecto a la Corona Española, el gobierno patrio toma posesión del archipiélago como parte del territorio heredado de España (por sucesión de Estados en virtud del principio del Uti Possidetis Jure). Instala en 1823 un gobernador y en 1829 una guarnición militar encabezada por un comandante político y militar. Pero en los años 30, Gran Bretaña, con el apoyo activo de Estados Unidos, y tras una serie de actos agresivos, que culminan con el ataque a Puerto Soledad, desaloja a la guarnición argentina y concreta militarmente la ocupación de las Islas el 3 de enero de 1833. Esta puntualización es importante para arrojar luz sobre el absurdo de la pretensión británica de presentar el caso Malvinas como un tema de autodeterminación de los isleños.
Comenzó entonces y continúa hasta el presente la usurpación británica de una parte de nuestro territorio nacional. Aquella acción pirata de 1833 también pone a la vista la fuerte alianza entre el gobierno de EEUU y la Corona británica, alianza que se consolidaría luego en el marco de la OTAN.
sábado, 4 de febrero de 2012
Argentina: El significado de Malvinas
Recobrar las Islas presupone reinterpretar la historia moderna a la luz de una crítica al colonialismo, que debe ser nueva y original. No es posible que este gran acto recuperatorio que cambiaría la historia misma de Latinoamérica se produzca meramente en el marco de la globalización. Un sentimiento público latinoamericano y emancipador debe ser en primer lugar el alimento de la juridicidad político-histórica que enmarque el caso.
Horacio González* / Página12

Cualquier lectura de la historia de las islas Malvinas –la más recomendable es, sin duda, la de Paul Groussac, escrita en 1898, que a su ponderada visión histórica le agrega el condimento sutil de la ironía– arroja un resultado palmario. Son una pieza fundamental de la historia marítima, comercial, militar y científica de esta región del planeta. No puede haber dudas sobre los títulos de la potestad argentina sobre el archipiélago, y ellos surgen de ningún otro lugar que de la irreversible geología que las ata al continente y del combate por su pertenencia, que ocupó varios siglos, multitud de informes y escaramuzas, cambios de mano y escritos diplomáticos de las más diversas especies. Entre éstos se destaca el del doctor Johnson, uno de los mayores críticos shakespeareanos, que implícitamente valida en 1771 los derechos de España. Un océano de papeles y hasta de debates filológicos permite realizar una pregunta casi impertinente por su obviedad. ¿Por qué las Malvinas se tornaron tan esenciales, una pieza clave de la historia moderna, que es la historia de las guerras económicas expansionistas desde el siglo XVII, a pesar de tener ellas una posición marginal y aparecer tardíamente en los mapamundis? ¿Por qué su nombre permanece enigmático, y el que adoptamos como inescindible con nuestro idioma proviene, más allá de inagotables discusiones, de los navegantes bretones de Saint-Malo?
sábado, 28 de enero de 2012
América Latina en Malvinas
Los tiempos han cambiado. La causa anticolonial de Malvinas ya no es un asunto meramente argentino. América Latina cierra filas.
José Steinsleger / LA JORNADA
(Fotografía: el primer ministro David Cameron olvidó la historia del imperio británico y acusó a Argentina de tener pretensiones "colonialistas" sobre las islas Malvinas).

En la primera mitad del siglo XIX, el Banco de Inglaterra (fundado por el pirata William Paterson) respaldó al imperio esclavista de Brasil, urdió la balcanización de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y junto con Washington conspiró contra la Federación Morazánica y la Gran Colombia bolivariana. Y en la segunda mitad, financió la guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, y el militarismo chileno que en la del Pacífico despojó a Perú de territorios sureños y dejó a Bolivia sin mar.
Minimizando el colonialismo en el Caribe, Asia, África y Medio Oriente, los cipayos leen la historia de Inglaterra como dechado de “civilización” versus “barbarie”, cuando no ha sido más que fábrica de historiadores sicofantes y pensadores que abominan “… todo lo que no es inglés y pensando que los demás pueblos sólo pueden ser felices si adquieren sus instituciones, las costumbres, las maneras que a ellos los hacen felices…” (Eça de Queirós, 1882).
V.gr.: luego de la derrota militar en las islas Malvinas (1982), el historiador Jorge Abelardo Ramos recordó las palabras burlonas de Margaret Thatcher al decir que “… habría sido la lucha de la ‘democracia inglesa’ contra la ‘dictadura argentina’”. Lo irónico, concluye Ramos, no radicaba tanto en la proverbial hipocresía británica, sino en la de ciertos intelectuales y políticos que, a raíz del infausto desenlace bélico, descubrieron el terrorismo de Estado que venían solapando desde 1976, y mucho más letal que el patético gobierno constitucional de “Isabel” Perón.









