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sábado, 18 de junio de 2022

La Cumbre de nuestra América, y la otra

 Así las cosas, se siente uno tentado a pensar que lo realmente decisivo en Los Ángeles fueron la Cumbre de nuestra América que tuvo lugar en su seno y fuera, en las calles, la de los pueblos de Latinoamérica, que la respaldó y avaló.

Guillermo Castro H. / Para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá


 “No hay proa que taje una nube de ideas.  Una idea enérgica, flameada a tiempo ante el mundo, para, como la bandera mística del juicio final,  a un escuadrón de acorazados” 

José Martí, 1891[1]


La historia dirá algún día que a comienzos de junio del 2022 hubo tres reuniones de las que entonces llamaban “Cumbres” en la ciudad de Los Ángeles, allá en California. Una fue la cumbre (así, en minúscula) organizada por el gobierno anfitrión, que puso a la puerta el bien conocido cartel de “nos reservamos el derecho de admisión”, ante el cual varios presidentes latinoamericanos se reservaron el derecho a no asistir y otros ejercieron el de disentir.

Las Cumbres: un monroísmo agotado

 La “Doctrina Monroe” (1823) garantizó la influencia de los EEUU en América Latina durante el siglo XIX y justificó su expansión en el XX. Bajo ese marco, la I Conferencia Panamericana (1889/90) realizada en Washington, se propuso crear la unión aduanera americana, implantar una moneda de plata única, unificar aranceles, regular el tráfico comercial y la solución de conflictos. 

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com 

En medio de la inédita situación internacional creada por la I Guerra Mundial (1914-1918), un nuevo intento de coordinación económica continental fue el Primer Congreso Financiero Panamericano, convocado en Washington (mayo 1915). Los intereses centrales de los EEUU en ese congreso fueron: “establecer relaciones financieras más estrechas y más satisfactorias” entre los países del continente, desplazar los créditos europeos (cerrados por la guerra) con los norteamericanos, asegurar la posibilidad de establecer sucursales o agencias de la Federal Reserve en los diversos países, fortalecer “los medios de transporte oceánicos”, arribar a una “legislación uniforme” para imponer el “patrón oro” y regular lo relativo a documentos de comercio. No logró sus objetivos. 

sábado, 11 de junio de 2022

Cumbre ¿descumbrada?

 La IX Cumbre de las Américas, convocada en Los Ángeles forzó ausencias: países no convocados por el imperio: Cuba, Venezuela y Nicaragua y países que se negaron a asistir: México, Bolivia y Honduras, por la misma razón; generando muchos cuestionamientos y discusiones. Hecho que genera muchas preguntas encerradas en el oxímoron del título. 

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Ello plantea ¿de qué América hablamos?, seguidamente también en este preciso momento, con todo lo ocurrido en el mundo, ¿puede el imperio decadente seguir imponiendo su criterio en la región? La región más perversamente desigual del planeta en donde las minorías avarientas concentran negocios y poder, con un telón de fondo democrático vulnerado por los servicios secretos y no tanto del imperio, a costa del hambre y sumisión de cientos de millones, muchos de ellos en permanente procesión camino al norte, ilusionados con lograr un mejor futuro.

sábado, 14 de mayo de 2022

Cumbre de las Américas: todos o ninguno

 Desde que se creó la Cumbre de las Américas no ha salido de estas reuniones nada relevante, y cuando no ha sido así, se debió a que en América Latina habían surgido fuerzas que apostaban por un destino a contracorriente de ese statu quo.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica


La época de las bravuconadas, las amenazas, las exclusiones y las agresiones en la política internacional debe tocar a su fin. En América Latina, la tónica ha sido siempre aguantar las malacrianzas de los Estados Unidos. Lo que no cuadra a sus intereses, y no pocas veces a sus veleidades, se ve orillado a sufrir sus desplantes que pueden llevar a situaciones aberrantes como el bloqueo al que tiene sometida a Cuba desde hace más de 60 años.

Cumbre de las Américas ¿entre "amigos"?

 Esta nueva Cumbre tiene un elemento particular a considerar: el problema de Ucrania. Es previsible que el “americanismo” intente moverse por la alineación continental a favor de los EEUU y la OTAN. 

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com 


Durante los procesos independentistas latinoamericanos de las primeras décadas del siglo XIX la Doctrina Monroe (1823), esquematizada en la frase “América para los americanos”, tuvo un doble propósito: de una parte, frenar cualquier intento europeo de reconquista de las antiguas colonias en el continente; de otra, asegurar los intereses comerciales de los EEUU en los nacientes países. Pero tal Doctrina se transformó en una norma de conducta unilateral para imponer una geoestrategia continental siempre favorable a los EEUU. Paradójicamente, durante el siglo XIX, las relaciones económicas predominantes entre la mayoría de países de América Latina fueron con Europa.

sábado, 7 de mayo de 2022

Cumbre de las Américas sin exclusiones

En rigor, la preocupación central de la Casa Blanca no es la democracia.  Su preocupación es con respecto a cuáles países y gobiernos considera obsecuentes a sus intereses y cuáles considera rebeldes.

Carlos Figueroa Ibarra / Para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Hace unos días en mi cuenta de Twitter, emití un mensaje que expresaba mi beneplácito ante la postura del Presidente Andrés Manuel López Obrador con respecto a que la Cumbre de las Américas a realizarse en junio de este año fuera una reunión sin exclusiones. Era claro el sentido de la propuesta de López Obrador, hecha personalmente al presidente estadounidense Joseph Biden en un encuentro telefónico sostenido a fines de abril. 

sábado, 28 de abril de 2018

Cumbre de las Américas y nuevo gobierno en Cuba

Entre el 13 y 14 de abril de 2018 se realizó en Lima, Perú, la VIII Cumbre de las Américas; entre el 18 y 19 de abril se realizó en La Habana, Cuba, la IX Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP). Ambas reuniones merecer ser comparadas.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / Historia y Presente - blog

La Cumbre reunió a jefes de Estado y presidentes del continente, pero no estuvo Donald Trump, representado por su vicepresidente Mike Pence; estuvieron los cancilleres de Cuba, El Salvador y Paraguay; además los vicepresidentes de Ecuador (Alejandra Vicuña) y Guatemala; tres representantes por Venezuela; no participó Nicaragua; pero sí Mauricio Macri (Argentina) y Michel Temer (Brasil).

En Cuba, participaron en la ANPP 605 diputados electos en marzo pasado en los 168 municipios. Ellos eligieron al Consejo de Estado, órgano supremo del poder del Estado, y al presidente Miguel Díaz-Canel, quien reemplaza a Raúl Castro y pasa a ser, por tanto, el nuevo Jefe del Estado y del Gobierno. Se trata de un cambio histórico trascendental en la vida de la Revolución.

sábado, 21 de abril de 2018

El fracaso de la Cumbre de las Américas

La VIII Cumbre ha sido un fracaso histórico. La única novedad destacada por la prensa internacional fue la posición del gobierno de Perú que no invitó a Nicolás Maduro. La Cumbre apenas pudo formular el tema central: “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción”, una verdadera burla bajo la presencia de ciertos gobernantes latinoamericanos involucrados precisamente en ella.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / Historia y Presente - blog

La primera Cumbre de las Américas se realizó en Miami (EE.UU.), en diciembre de 1994. Participaron 34 jefes de Estado y de gobierno, que se subordinaron a la idea central de crear el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), un reiterado sueño norteamericano (aunque con distintos nombres) desde el I Congreso Financiero Panamericano realizado en 1915 por iniciativa del presidente Woodrow Wilson. De acuerdo con la “Declaración de Principios” que se aprobó, el ALCA debía estar lista en 2005.

sábado, 17 de marzo de 2018

Cumbre de las América; objetivo: Nicolás Maduro

La cumbre de presidentes de las Américas, a la que presumiblemente asistirá Donald Trump y de la cual ha sido desinvitado Nicolás Maduro por el régimen de Pedro Pablo Kuczynski y sus compadres del cártel de Lima, responde a los objetivos estratégicos del Comando Sur, plasmados en el documento del Pentágono Estrategia del teatro, que abarca el periodo 2017-23 y cuyo eje operacional es la “intervención humanitaria” en países sometidos a una crisis provocada, como Venezuela.

Carlos Fazio / LA JORNADA

Fracasadas sus anteriores intentonas golpistas bajo las distintas modalidades de la guerra irregular, no convencional o asimétrica –desde el fallido golpe de Estado de 2002 contra Hugo Chávez hasta la ofensiva encubierta del Comando Sur del Pentágono de abril-junio de 2017 que adquirió modalidades propias de una guerra híbrida, pasando por las violentas guarimbas de 2015-16−, la administración Trump ha decidido acelerar una nueva fase de desestabilización de Venezuela, tendente al derrocamiento del gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro. Ahora, bajo la pantalla de una intervención humanitaria multilateral en el contexto de la Organización de Estados Americanos (OEA).

sábado, 10 de marzo de 2018

VIII Cumbre de las Américas: índice valorativo pedagógico-político en el Perú

La VIII Cumbre de las Américas a realizarse en Lima, Perú (13-14 abril 2018) nos sirve como índice valorativo donde el nivel de conciencia política, ética y moral. El miedo no es al Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro, no lo creemos. El miedo es a la propagación de la cultura de la dignidad, decencia  y soberanía de los pueblos.

José Toledo Alcalde / Para Con Nuestra América

Los vértigos vislumbrados desde la encumbrada cumbre de las Américas no tienen parangón en el Perú. La efervescencia social, el tinglado desestabilizador informativo, el deslumbramiento de expertos/as en materia de relaciones exteriores y política internacional raya con lo alucinante. Sin puntualizar en el escándalo de gran corrupción generalizada; de un momento a otro el Perú se ha convertido en el centro de los reflectores del análisis político a nivel mundial y esto gracias a la próxima VIII Cumbre de las Américas (13-14 abril 2018) donde la posible presencia de mandatarios como Nicolás Maduro Moros de la Republica Bolivariana de Venezuela ha puesto en evidencia fragilidades y fortalezas de un espectro comunicacional donde lo que prima es la emisión compulsiva de especulaciones y adjetivaciones desprovistas de solidez analítica y criticidad resolutiva.

sábado, 25 de abril de 2015

Dos Américas, dos Cumbres

Dos Américas, dos Cumbres; esta dualidad no ayuda mucho si no se contextualiza cada cosa y se abre paso a una compresión integral de los acontecimientos que se dieron en las históricas Cumbres en Panamá (La VII Cumbre de las Américas y La Cumbre de los Pueblos).

Abdiel Rodríguez Reyes* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Los presidentes Raúl Castro y Barack Obama
en la Cumbre de las Américas en Panamá.
Una de las patologías del movimiento popular al menos conociendo un poco el panameño, es un protagonismo infantil a lo interno de cualquier intento de unidad, así sea en la diversidad, que no tiene sentido, si no más que para figurar y vivir de ello. Con este paréntesis, podemos decir que la Cumbre de los Pueblos fue un rotundo éxito. En ocasiones anteriores hemos señalado que lo trascendente de esta cumbre fue su contenido en cuanto construcción de alternativas, que tienen que ser elaboradas desde abajo, desde los cimientos sociales populares que viven las consecuencias del neoliberalismo.

sábado, 18 de abril de 2015

Cumbre histórica

No se puede pedir a aquellos pueblos que han sido víctimas del terror de sangrientas dictaduras, armadas, entrenadas, financiadas y apoyadas por la CIA y  el Departamento de Estado, que hagan tabla rasa del pasado.  Quienes se niegan a asumir su responsabilidad por los crímenes del pasado es porque se saben culpables o cómplices.

Arnoldo Mora Rodríguez* / Especial para Con Nuestra América

En días pasados la humanidad  entera fue testigo  de un evento henchido de esperanza en un mundo tan urgido de ella, en  la vecina Panamá. Sus protagonistas fueron los jefes de Estado o sus representantes de nuestro continente, con ocasión de celebrarse la VII Cumbre de América. Este evento se celebra  desde 1994 cuando en Miami  Clinton propuso el ALCA, que fue rechazado  en  Punta de Este a inicios de este siglo. Allí los yanquis comenzaron a percatarse, gracias a la patriótica firmeza de Chaves, Kichner y Lula, de que Nuestra América se negaba ser su dócil patrio trasero y reclamaba un diálogo entre iguales, basado en el respeto al derecho internacional y a un trato justo en el intercambio comercial. La tendencia se hizo incontenible.  La nueva América Latina, liderada ahora por Raúl, Correa, Maduro, Cristina  y Evo,  hizo sentir su voz. El Washington imperial ha debido inclinarse ante la realidad: están aislados. Con  lucidez, Obama no solo lo ha reconocido sino que fue mas lejos al reconocer el carácter irreversible de la Revolución Cubana que sus antecesores habían satanizado, a pesar de los fallidos aunque meritorios intentos de  Kennedy y  de Clinton  con la mediación de García Márquez, aunque en 1996 firmó la infame ley Helms-Burton. Como se ve, no todo es obcecación y estulticia en Washington. Obama tiene el mérito de, no solo de haber aceptado a la Cuba revolucionaria y socialista y  de haber escuchado - aunque se ausentó cuando iba a hablar Maduro -  como si de un ejercicio escolar se tratara, las verdades que allí dijeron los mas calificados líderes de la región, sino de haber palpado una atmósfera que no es la habitual en los pasadizos de su entorno habitual.

Diálogo y debate hemisférico

La democracia de la diversidad de los pueblos y de los países de las dos Américas, debe ser éticamente respetuosa de los otros. No debe ser ya impositiva y excluyente. Pero sobre todo la nueva democracia de los pueblos americanos debe ser esencialmente respetuosa de las expresiones particulares que tiene cada uno de los pueblos y naciones del continente. 

Adalberto Santana / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

"No puede haber otra Cumbre de las Américas sin Cuba"
Hugo Chávez Frías,
Cartagena de Indias (2012)

La VII Cumbre de las Américas realizada en Panamá entre el 10 y 11 de abril de 2015, fue uno de los cónclaves de los mandatarios del conjunto del continente americano más trascendentales de la historia continental.  Se puede reconocer que esa cumbre marca el fin de una época en el continente  americano y el nacimiento de una nueva era política. Tras largas décadas de historia, por primera vez los gobiernos del continente han llegado a establecer un diálogo y un debate respetuoso en el plano horizontal y no vertical como en el pasado.

Fueron treinta y cinco gobiernos los que representaron a sus países. Cuba, fue el invitado especial. Con su presencia en ese foro  parece que concluyó la exclusión continental y culmina la Guerra Fría. Conflicto   impuesto de facto hace más de medio siglo entre las dos Américas.

Ecos y resonancias de la Cumbre de la OEA+Cuba

Los preparativos de la VII Cumbre de las Américas se caracterizaron más por los aprestos agresivos -desde Estados Unidos de manera principal, aunque contando con el apoyo de las cavernarias derechas del continente- que por una reunión distinguida por la amistad y la cooperación.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La amenaza por quien dice sentirse amenazado, además del chantaje y la presión fue el signo unívoco de los prolegómenos de esta magna reunión. Ya desde el encuentro del vice presidente Biden con los países de Caricom, cuando les anunció que al gobierno de Nicolás Maduro “le quedaba poco” y que debían aceptar la propuesta energética que su país ofrecía, hasta la más reciente reunión del mismo vicepresidente con los países del Triángulo del Norte de Centroamérica, en la cual obtuvo la ampliación de la presencia militar estadounidense en la base de Palmerola en Honduras, se anunciaban vientos de tormenta en Panamá. En esa lógica, el 9 de marzo el presidente Obama emitió una orden ejecutiva intentando intimidar a Venezuela, buscando de esa manera polarizar la región presionando a los países más pequeños a fin de llegar a la Cumbre con América Latina y el Caribe desunida, para hacerla presa fácil de sus políticas imperiales.

En Panamá, un continente en rebeldía

Queda en claro que ya Washington no es la que marca la agenda latinoamericana y caribeña, aun cuando aún puede condicionarla. Por suerte ya no somos lo de hace 21 años, cuando en  diciembre de 1994, el carilindo Bill Clinton anunciaba en la primera Cumbre de las Américas en Miami que todos los países del continente (y por nuestro bien) debíamos formar parte del ALCA…

Aram Aharonian / ALAI

Los mandatarios latinoamericanos aprovecharon la presencia de su par norteamericano Barack Obama, para increparlo por la política que ejerce su gobierno sobre los países de la región. El presidente boliviano responsabilizó a Washington de hacer que la séptima Cumbre de las Américas, en Panamá, haya concluido sin un documento final. “Lamento mucho denunciar al mundo entero que no es posible que el gobierno de Estados Unidos, con algún país, deje a este encuentro sin un documento, sin una resolución”, dejó en claro Evo Morales.

Lo cierto es que hubo un empate 33-2. Los cancilleres de los 33 países de América latina y del Caribe, previo visto bueno de sus jefes de Estado, estuvieron de acuerdo con la aprobación del documento, pero los dos del norte, EEUU y Canadá, dijeron que no, pues opinaban que la salud no es un derecho humano, tenían reservas con la transferencia tecnológica (cobran por ello a nuestros países) y que no se debía exigir el levantamiento de las sanciones de EEUU a Venezuela. No pudo aprobarse porque según las normas de la OEA debía haber consenso. Por eso fue un empate 33 a 2.

La mentira panamericana

No mentir, dicen los preceptos bíblicos; pero en nuestra cultura política hay grandes mentiras aceptadas por todos como verdades. Una de esas, quizá la más escandalosa, es la mentira panamericana o inter-americana, inventada por los Estados Unidos para hacernos creer que nuestro continente es una gran isla de paz y amigable convivencia.

Jorge Núñez Sánchez / El Telégrafo

Esa mentira fue inventada en el siglo XIX, precisamente para oponerse al proyecto alfarista de reunir un gran Congreso Continental que normara la Doctrina Monroe y refrenara el expansionismo estadounidense. Surgieron, así, las Conferencias Panamericanas, convocadas por los EE.UU. para tratar de convertir a la América Latina en una zona de influencia suya y un coto cerrado para su comercio.

La primera se reunió en Washington en 1889 y de ella surgió la Oficina Internacional de Repúblicas Americanas, convertida en 1910 en la Unión Panamericana y en 1948 en la tristemente célebre OEA, a la que Fidel Castro llamara “Ministerio de Colonias Yanquis”.

sábado, 11 de abril de 2015

Las Américas y aquel ABC de Perón (II parte y final)

Según el historiador uruguayo Carlos Machado, cuando en febrero de 1946 Perón ganó los comicios presidenciales, con 53 por ciento de los votos, escribió a su amigo Luis Alberto Herrera, líder popular de los blancos de Uruguay (Partido Nacional): Hay que realizar el sueño de Bolívar. Debemos formar los Estados Unidos de Sudamérica.

José Steinsleger / LA JORNADA

Propuesta que más de medio siglo después retomaría Hugo Chávez con la Alianza Bolivariana para los Pue­blos de Nuestra América (Alba). Sin embargo, a diferencia del jefe de la revolución bolivariana, Perón tuvo que remar en soledad: contra las potencias hegemonistas que se habían repartido el mundo de posguerra, y contra los poderes internos que se alineaban con el panamericanismo impuesto por Washington (OEA, 1948), o abrían el paraguas si llovía en Moscú.

El senador peronista Diego Luis Molinari recorrió el continente llevando las propuestas unificadoras de Perón: un mercado común, una banca común, una sola moneda común, y una ciudadanía común para todos los americanos. Y como no hay historias sin guiños, entre los beneficiados del proyecto continentalista de Perón figuraba un combativo dirigente estudiantil de 22 años, que con el tiempo daría que hablar: Fidel.

VII Cumbre de las Américas: El péndulo retrocede

Se vienen estabilizando instituciones regionales de claros alcances políticos en valores de unidad, cooperación, complementariedad que dejan atrás el santanderismo, monrroismo y la práctica colonizadora de lógicas instaladas en el egoísmo político de intereses que orbitan en el imantado capital.

Jesús Alejandro Marcano Fernández / Especial para Con Nuestra América
Desde Maturín, Venezuela

La “VI Cumbre de las Américas” se realizó en Cartagena, Colombia, del 09 al 15 de abril del 2012, y el lema asumido fue “Conectando las Américas: Socios para la prosperidad”. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, no se presentó por considerar que no asistiría mientras exista el “intencional rechazo de países dominantes como USA y Canadá” a  Cuba; igualmente, no asistió el presidente de Nicaragua por la misma razón. La Cumbre culminó sin ninguna declaración conjunta, mientras que Hilary Clinton terminó en un Bar de Cartagena trago tras trago, según las fotos publicadas en la prensa. ¿Qué Cumbres son esas?

sábado, 4 de abril de 2015

Reflexiones ante la Cumbre de las Américas en Panamá

Deben estar contentos los que se lamentaban, hace unos diez años, que los Estados Unidos habían “abandonado” su interés por América Latina en aras de ponerle atención a lo que sucedía en el Medio Oriente. La nueva Cumbre de las Américas, a realizarse próximamente en Panamá, es buen momento para reflexionar sobre esto.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

La elección de Barack Obama en 2009 abrió, para muchos, la esperanza de una nueva era de relaciones América Latina-Estados Unidos. La Cumbre que se realizó en Trinidad y Tobago apenas tres meses después de su toma de posesión pareció confirmarlo cuando se refirió a ello explícitamente, y apenas un poco después que, en Honduras, la presión había logrado lo hasta entonces impensable: que la OEA reconociera que había metido la pata expulsando a Cuba y la invitara para que regresara al organismo.

Todo parecía miel sobre hojuelas.

Lo que se venía gestando, sin embargo, era una nueva forma de actuar en política internacional, distinta a la del impresentable George Bush pero persiguiendo los mismos objetivos de siempre. Se trataba del poder blando (soft power), una puesta a tono, acorde con los nuevos tiempos, de las estrategias de dominación norteamericanas.

Cumbre de las Américas: panamericanismo y neoliberalismo

Con la CELAC en marcha, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América consolidada y la UNASUR  como realidad política tangible, ¿para qué sirve la Cumbres de las Américas, sino para prolongar la puesta en escena del imperialismo y dar riendas a quienes quieren volver a los oscuros tiempos del sojuzgamiento de nuestros pueblos bajo el peso de “los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima”?

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La política de los Estados Unidos para América Latina ha tenido, desde sus orígenes, objetivos claros y contundentes, que se prolongan en el tiempo y que, por lo menos desde finales del siglo XIX, se encuentran irremediablemente vinculados a los proyectos de expansión territorial, económica, militar y cultural, bajo la forma del imperialismo, que sus elites asumieron como un destino manifiesto.

Tributaria de esa lógica imperial, la política exterior estadounidense hacia los países al sur de su frontera no puede perseguir otro propósito sino la dominación absoluta, para su beneficio, de los recursos naturales, económicos y la posición geoestratégica de la región en la disputa por la supremacía mundial.