En el caso de Panamá, todo el movimiento social y popular, así como las organizaciones más representativas del agro, deben exigir, no una revisión de algunos apartados del tratado, sino una renegociación completa e íntegra de sus más de veinte capítulos.
Pedro Rivera Ramos / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá
Hace más de un año que el actual gobierno panameño viene solicitándole formalmente al gobierno de los Estados Unidos, “la revisión específica de los términos y condiciones del Programa de Desgravación Arancelaria, pactado en el TPC para determinados productos agrícolas sensitivos del país, como el arroz, maíz, tomate procesado, carne de pollo y puerco, leche y sus derivados”. Esta posición fue plasmada en notas dirigidas desde la cancillería en marzo del 2022, al secretario de agricultura y a la representante comercial de esa nación, donde además se les informa que Panamá pretende invocar los mecanismos para realizar ajustes, que contempla dicho Tratado. En fecha más reciente, el jueves 17 de agosto en el Congreso Nacional de Ganadería, el propio presidente comunicó que, durante la visita en julio pasado de Gina Raimondo, Secretaria de Comercio de Estados Unidos, le expresó su interés de reunirse con el Secretario de Agricultura para hablar del TPC con Panamá.




