Podemos concluir que es cada vez más creciente el interés de buena
parte de los países latinoamericanos en afianzar sus relaciones con China,
Corea del Sur y Vietnam. Esto a su vez, muestra la cada vez mayor independencia
política de América Latina con los EU y otras potencias europeas.
Adalberto Santana* / Especial
para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México
Las montañas verdes
no pueden impedir que las
aguas corran hacia el oriente
Xin Qiji
(1140-1207,
escritor chino de la dinastía Song)
Entre el pasado 25 y 28 de agosto de 2015, se celebró en la
Universidad de Estudios Extranjeros de Busan (Corea del Sur) el XVII Congreso
de la Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y el Caribe
(FIEALC). Dicho congreso tuvo como tema central: “América Latina, Asia y el
mundo: nueva matriz de la globalización”. En ese nuevo capítulo de FIEALC que
tiene como asociados a diversos centros e institutos de investigación de diversas universidades del mundo, dedicados al estudio
y análisis de la realidad pasada y presente de nuestra América, acudieron
numerosos estudiosos tanto de la región asiática (Corea, China, Japón y
Singapur), así como de diversos países de
Europa (España, Portugal, Grecia, Turquía, Italia y Polonia) y de la
propia región latinoamericana (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia,
Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, República
Dominicana, Trinidad y Tobago y Uruguay).







