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sábado, 29 de julio de 2023

¿Para qué sirve la ONU?

 La ONU siempre “llega tarde”, cuando los conflictos ya están en curso, o a punto de terminar.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, las potencias ganadoras (las capitalistas, y también la entonces Unión Soviética, socialista) impulsaron una organización internacional con el propósito de fomentar la paz y el desarrollo entre todos los países. La totalidad de Estados que conforman la comunidad internacional pasó a formar parte de la Organización de Naciones Unidas, habitualmente conocida en español por su sigla ONU. 

sábado, 17 de septiembre de 2016

Las nuevas realidades del sistema internacional

La existencia de un mundo multipolar es parcialmente cierta porque su existencia supone bloques de poder en conflicto, es decir, la lucha por el poder existe en medio de la no aceptación del papel relevante que otro actor pueda tener y se lucha por el desgaste del rival como potencia planetaria. En realidad lo que observamos es una tendencia al equilibrio, dada la imposibilidad de un actor de imponerse sobre otro.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Si afirmo que la guerra fría finalizó y el mundo bipolar caducó no estaré diciendo ninguna novedad, todos coincidirán con esa aseveración. El problema comienza a surgir cuando se discute qué tipo de sistema internacional ha sustituido al que feneció el siglo pasado. Lo cierto es que en los últimos 25 años el mundo no se ha podido poner de acuerdo para estructurar un modelo que sea ventajoso para llevar adelante los más preciados anhelos de la humanidad: vivir en paz, utilizar los recursos para el desarrollo, eliminar el hambre, evitar las epidemias, lograr el acceso universal al agua e impedir el proceso continuo de destrucción del planeta, entre otros. Nadie podrá dudar que el capitalismo fracasó en hacer un planeta vivible solucionando esas elementales demandas para la vida humana.

sábado, 6 de febrero de 2016

La multiplicación de los bloques

En un mundo de ‘multibloques’ que se superponen, tenemos dos opciones: aislarnos y ser presas fáciles de la dependencia o integrarnos y ser independientes.

Fander Falconí / El Telégrafo

Ya en la antigüedad había bloques de naciones unidas por un propósito común. Desde las alianzas selladas con  matrimonios entre miembros de familias reinantes, hasta los actuales tratados formales entre Estados soberanos, llegamos a nuestros tiempos. La II Guerra Mundial determinó por primera vez en la historia la conformación de dos posiciones irreconciliables en las que deberían incrustarse todas las naciones de la Tierra. En una ocasión única, capitalistas y socialistas se unieron contra las oscuras hordas fascistas del Eje Berlín-Tokio.

No obstante, a fines de 1945 ya se hicieron visibles dos bloques rivales, ambos poderosos y ambos convencidos de ser los portavoces del porvenir: el bloque capitalista, liderado por Estados Unidos, y el bloque socialista, liderado por la Unión Soviética.

sábado, 11 de julio de 2015

América Latina en el nuevo orden mundial

Nación o región que no tenga proyecto estratégico, y mantenga el timón con firmeza en las peores tormentas geopolíticas, está destinada a ser arrastrada por los vientos dominantes. América Latina está dejando pasar la oportunidad de romper con su papel de subordinación como patio trasero del imperio, precisamente por carecer de ambas condiciones: proyecto y firmeza política.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

América del Sur, la región que está en mejores condiciones para romper con el molde impuesto por Estados Unidos, se encuentra dividida y los países que podrían enfocarse hacia nuevos rumbos están paralizados. En su conjunto, ha perdido peso en la arena internacional y en los principales foros.

El documento Estrategia militar nacional de Estados Unidos 2015, difundido recientemente y enfocado a la contención de China y Rusia, menciona en varios pasajes todas las regiones del planeta, pero hace alusiones apenas laterales hacia América Latina y el Caribe. Lo que no quiere decir que el Pentágono no tenga una política hacia la región, sino que no vislumbra problemas mayores en su patio trasero, donde sólo se preocupa por “las organizaciones criminales trasnacionales”.

sábado, 4 de julio de 2015

China, una hegemonía distinta para el sistema internacional del siglo XXI

Es válido preguntarse si avanzamos o no hacia una etapa de las relaciones internacionales caracterizadas por la transformación de China en primera potencia mundial, si esto así fuera, debemos establecer a partir de qué características se impondrá la nueva hegemonía y si ello significará un cambio paradigmático en las relaciones internacionales.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El siglo XXI ha transcurrido en el marco de una situación de conflicto permanente y creciente. Contrario a lo que se podía suponer al concluir la guerra fría cuando se auguró el “fin de la historia” y sobre todo, a partir de los hechos posteriores al 11 de septiembre de 2001 que permitieron a Estados Unidos establecer un sistema internacional unipolar, bajo la falsa premisa de que “o están con nosotros o están con el terrorismo”. El mundo en fecha tan temprana como el año 2008 comenzó a mostrar signos de crisis que no consintieron consolidar tal unipolaridad.

En esas condiciones, la República Popular China (RPCh) emergió como una potencia actuante y relevante en el concierto global. El desarrollo de su economía, con un crecimiento sostenido de alrededor del 8% anual durante más de 10 años, la ha llevado a evolucionar hasta llegar a estar muy cerca de su establecimiento como primera potencia mundial.

jueves, 21 de mayo de 2015

La balanza de poder. Dos miradas para una misma idea

Los conflictos del futuro serán de las potencias contra los países del sur, nunca entre ellas. Por lo cual, para América Latina y el Caribe, avanzar en el proceso de integración es la única posibilidad para sobrevivir y tener una presencia activa en el mundo del mañana, caracterizado por el equilibrio de poder entre las potencias.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En abril del año pasado se presentó en Santiago, la edición chilena de mi libro más reciente “La balanza de poder. Las razones del equilibrio del sistema internacional”. En  agosto se comenzó a distribuir la edición argentina de la misma obra. El libro ha despertado cierto interés en espacios de discusión y debates académicos como me lo han hecho saber algunos lectores a través de comunicaciones en las que dan a conocer oportunas opiniones e interesantes ideas que habría que considerar para una eventual segunda edición. Casi todos los correos han sido muy sugestivos, sobre todo aquellos que provienen de personas no vinculadas a las relaciones internacionales en forma profesional, lo cual ha evidenciado el cumplimiento del objetivo propuesto de escribir una obra al alcance de todos.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Putin: un discurso histórico

A cien años del estallido de la Primera Guerra Mundial y a veinticinco de la caída del Muro de Berlín, Putin arrojó el guante y propuso un debate y esbozó los lineamientos de lo que podría ser una salida de la crisis.

Atilio Borón / ALAI

Vladimir Putin en la reunión del grupo Valdai.
Hay discursos que sintetizan una época. El que pronunciara Winston Churchill en el Westminster College, en Missouri, en marzo de 1946 es uno de ellos. Allí popularizó la expresión “cortina de hierro” para caracterizar a la política de la Unión Soviética en Europa y, según algunos historiadores, marcó con esa frase el inicio de la Guerra Fría. Antes, en abril de 1917, un breve discurso de Lenin al llegar de su exilio suizo a la Estación Finlandia de San Petersburgo anunciaba, ante la sorpresa de su entusiasta audiencia animada por los acordes de La Marsellesa, que la humanidad estaba pariendo una nueva etapa histórica, pronóstico que habría de confirmarse en Octubre con el triunfo de la Revolución Rusa. En Nuestra América, un papel semejante cumplió “La historia me absolverá”, el célebre alegato con el que, en 1953, el joven Fidel Castro Ruz se defendió de las acusaciones del dictador cubano Fulgencio Batista por el asalto al Cuartel Moncada.

En esta línea habría que agregar el discurso pronunciado por Vladimir Putin el 24 de octubre de este año en el marco del XIº Encuentro Internacional de Valdai, una asociación de políticos, intelectuales y gobernantes que anualmente se reúnen para discutir sobre la problemática rusa y, en esta ocasión, la preocupante situación mundial. [1]

sábado, 12 de abril de 2014

Las razones del equilibrio del sistema internacional

La vida irá demostrando que ni siquiera las élites oligarcas de la región escaparán a la voracidad de las potencias en un sistema excluyente de toma de decisiones. Los que celebran hoy una amistad transitoria con los factores de poder mundial tendrán tiempo de arrepentirse cuando queden marginados del juego global.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Portada del libro de Sergio Reodríguez
El pasado martes 1° de abril se presentó en Santiago de Chile la edición chilena del libro de mi autoría “La balanza de poder. Las razones del equilibrio del sistema internacional”, en una bella impresión preparada por Ceibo Ediciones de Chile.

Con la presentación del texto por Marcos Roitman Rosenmann, Doctor en Ciencias Políticas y Sociología y profesor titular en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, y prólogo a la edición chilena de Patricio Rivas Herrera, Ph. D. en Filosofía de la Historia de Academia de Ciencias de la Federación Rusa y Decano de la Escuela de Estudios Estratégicos del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN) del Ecuador, el libro fue presentado al público en el Teatrocinema del Barrio Bellavista de la capital chilena y comentado en esta ocasión por el periodista y analista internacional Pablo Jofré, el sociólogo y profesor de la Universidad de Viña del Mar, Doctor Tito Tricot y el también sociólogo y profesor de la Universidad de Santiago de Chile, Doctor Alberto Mayol.

sábado, 29 de marzo de 2014

Un mundo que busca nuevos equilibrios

Los movimientos sociales y las organizaciones populares de todo el mundo, pero especialmente de nuestra América, deben estar atentos al curso de los acontecimientos internacionales, a las amenazas pero también a las oportunidades que se abren, y actuar con audacia en el contexto de esta transición hegemónica que vivimos en medio de la incertidumbre.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica


Quien se asome hoy, con sentido crítico, al estudio de las grandes tendencias de la política global, no podrá sino concluir que estamos en presencia de lo que podría ser el más importante reacomodo del sistema internacional de los últimos 25 años. En ese sentido, no debe verse como casualidad que sean precisamente los dos grandes actores del orden que emergió de la segunda posguerra mundial –Estados Unidos y la Federación Rusa, heredera geopolítica de la antigua Unión Soviética-, los que hoy aparezcan como protagonistas de escaramuzas diplomáticas y hasta militares, en las que trasluce una suerte de ajuste de cuentas que quedaron pendientes de saldar durante aquellos convulsos años de la década de 1990: los del triunfo del capitalismo salvaje y del pensamiento único neoliberal, en los que la hegemonía estadounidense se impuso sin resistencias en prácticamente todo el planeta.

Misión siglo XXI: Deslegalizar deslegitimando la Carta de las Naciones Unidas

Los tentáculos de la Carta de las Naciones Unidas y su extraordinaria impunidad planetaria son de conocimiento público, y es hora que las organizaciones como UNASUR, CELAC y ALBA concierten -en base a los hechos- una respuesta de principios y operativa a la legalidad y legitimidad de la OTAN, y de allí sus tentáculos en América Latina.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Si una nación demuestra que sabe actuar con una eficacia razonable y con el sentido de las conveniencias en materia social y política, si mantiene el orden y respeta sus obligaciones, no tiene por qué temer una intervención de los Estados Unidos. La injusticia crónica o la importancia que resultan de un relajamiento general de las reglas de una sociedad civilizada pueden exigir que, en consecuencia, en América o fuera de ella, la intervención de una nación civilizada y, en el hemisferio occidental, la adhesión de los Estados Unidos a la Doctrina Monroe (basada en la frase «América para los americanos») puede obligar a los Estados Unidos, aunque en contra de sus deseos, en casos flagrantes de injusticia o de impotencia, a ejercer un poder de policía internacional.
Theodore Roosevelt (1904)

Frente al resurgimiento de los estándares armamentísticos de la otrora “Guerra Fría” y su amenazante presencia para el siglo XXI cabe preguntarnos la pertinencia en repetir hechos históricos de exterminio, opresión y aniquilamiento como recurso militar en la búsqueda de resolución de conflictos de carácter socio-político-económico. La lucha de los contrarios, la destrucción del débil y supremacía del fuerte, la visión única de lo estético, el desprecio de la diversidad y la asociación unilateral del sistema democrático con el modelo económico liberal nos seguirá sumergiendo en el fango maloliente de nuestros espejismos de desarrollo, paraíso de seres cosificados, en donde la lucha por el control del planeta se impone como realidad históricamente legitimada.

viernes, 4 de noviembre de 2011

El nuevo sistema internacional de Balance de Poder

El Balance de Poder que se está consolidando excluye a la mayoría de naciones del planeta de la toma de decisiones, dejando estas en manos de un pequeño grupo de potencias que establecerán nuevas normas de comportamiento internacional augurando un mundo en el que se extinguirán los conflictos entre ellas, pero se pondrá en grave peligro la paz y la estabilidad en los países del sur del planeta.

Sergio Rodríguez Gelfenstein* / Especial para Con Nuestra América

Desde Caracas, Venezuela

La realidad internacional se ha logrado entender a partir de la caracterización de los sistemas que la regulan. Hasta comienzos del siglo pasado imperó en el mundo un régimen de balance de poder que comenzó a resquebrajarse al triunfar la Revolución rusa, la cual fue manifestación de un cambio ideológico distinto en la orientación imperante en el mundo. Así, el mundo de balance de poder dio paso al mundo bipolar a partir de 1945.

La desaparición de la Unión Soviética en 1991, marcó el fin de una época que condujo a un período de caos del sistema internacional que se extendió durante toda la última década del siglo pasado como consecuencia de sistemas que trataban de imponerse y que derivaron en dos grandes tendencias:

1. Hacia la multipolaridad, la lucha por la paz, la protección del medio ambiente, la emergencia de actores que hasta ahora no tenían una presencia relevante y, en general, una lógica que pretendía poner la cooperación y el mejoramiento de la vida de los ciudadanos en el centro del quehacer internacional

2. Hacia la pretensión de Estados Unidos de establecerse como el hegemón en un sistema unipolar, poniendo en el centro los temas de seguridad y defensa y la agenda militar

En septiembre de 1990, en vista del avance de las tropas iraquíes sobre Kuwait, el Presidente George Bush expuso su propia idea respecto al sistema internacional y su visión del modelo de cooperación que se debía construir al hacer referencia a un “Nuevo Orden Mundial” durante su discurso ante el Congreso de Estados Unidos: “Ha iniciado una nueva sociedad entre las naciones (…) Nos encontramos en un momento único y extraordinario. La crisis en el Golfo Pérsico, ofrece la oportunidad de avanzar hacia un período de cooperación. Nuestro quinto objetivo –un nuevo orden mundial- emerge de estos tiempos turbulentos (...) Una era en la que las naciones del mundo, Este y Oeste, Norte y Sur, puedan prosperar y vivir en armonía”