sábado, 16 de noviembre de 2024

Carta de Marx con motivo de los 35 años de la Caída del Muro de Berlín

 No puedo dar los detalles precisos, sino simplemente hacer saber que recibí esta carta, firmada nada más y nada menos que por Carlos Marx. Con mi pobre alemán me permití hacer la traducción, y como creo que esto es muy importante, hago circular el texto de marras en su versión española.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Trabajadores del mundo:
 
Las fuerzas de la derecha internacional festejan alborozadas estos 35 años de la Caída del Muro de Berlín. Pero se equivocan. ¿Qué festejan en realidad? ¿El fin del socialismo?
 
La historia, contrariamente a como dijo ese apologista del sistema, un tal Francis Fukuyama, hace algunos años atrás, no ha terminado. ¿De dónde saldría tamaño disparate? La historia continúa su paso sin que sepamos hacia dónde va. Hoy, sin temor a equivocarnos, dadas las características que ha tomado el sistema capitalista internacional, perfectamente podría estar dirigiéndose hacia la aniquilación de la especie humana, dado el afán de lucro imparable que lo alimenta, y que bien podría llevar al holocausto termonuclear de activarse todas las armas de destrucción masiva que existen sobre la faz del planeta. O también, dado ese afán insaciable de obtención de ganancia que no puede eliminar, a la destrucción del planeta por el consumo irracional que se está llevando a cabo que, lenta pero irremediablemente, de continuarse esta tendencia, está terminando con el planeta Tierra.

sábado, 9 de noviembre de 2024

Ante el triunfo de Donald Trump, la derecha populista ya tiene locomotora

 Poco más hay para decir -a pocos días de las elecciones en los Estados Unidos- sobre el triunfo de Donald Tump, el Nerón contemporáneo, el que tañe la lira en el mundo incendiado -como otrora Roma- que nos ha caído en suerte.


Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica 


Toca, entonces, lamentarlo, hacer el recuento de daños en la resaca de la batalla que libraron en el norte y que lo deja como jefe del imperio encabritado ante la merma de su potencia otrora indiscutible.
 
Hay quienes sostienen que ganara quien ganara, era lo mismo. Pero no. Donald Trump es el paradigma del tipo de político que caracteriza a las derechas populistas, las que cosechan apoyos masivos entre los frustrados y rabiosos de sociedades cada vez más desiguales.

Trump, signo de los tiempos

 Contrariamente a lo que decían las encuestas, Donald Trump se impuso de manera contundente ante Kamala Harris en estas elecciones de 2024. Desde días antes los medios noticiosos y las redes anunciaban un empate técnico entre los dos candidatos y preveían que cualquiera que fuese el ganador, el triunfo lo obtendría por un margen estrecho. Si el perdedor era Trump se temía un conflicto poselectoral de carácter violento. 

Carlos Figueroa Ibarra / Para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

No sucedió nada de esto. A diferencia de su triunfo en 2016, con los últimos datos disponibles puede decirse que Trump ganó de manera contundente el voto popular con 72,025 millones de votos contra los 67,220 que obtuvo Harris. Esta vez Trump no solamente obtuvo el triunfo en el voto electoral con 292 electores contra los 224 de Harris, sino ganó en el referido voto popular con una diferencia aproximada de 4.8 millones de votos.

El trumpismo y el malestar en la cultura

 Más allá de los números finales, y de que su candidato resultó victorioso por un importante margen, esta elección de Estados Unidos tuvo en el trumpismo a un claro ganador.

Daniel Kersffeld / Página12

En este sentido, no sólo ganó el Partido Republicano. También triunfó una amplia franja ideológica que va desde el centro hacia la extrema derecha y que incluye a neoliberales, neoconservadores, populistas, nacionalistas, aislacionistas y antiglobalistas, a los que se suman distintas corrientes que no dudan en proclamar a viva voz el supremacismo, el racismo, la xenofobia, y el antisemitismo presentes, desde siempre, en la compleja historia estadounidense.

Camino al mayo que viene

 Una década después, la bancarrota económica y moral del neoliberalismo confirma el aporte de Laudato Si’ a la batalla de ideas de nuestro tiempo.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Panamá

“¡Yo quiero romper las jaulas a todas las aves; 

- que la naturaleza siga su curso majestuoso, 

el cual el hombre, en vez de mejorar, interrumpe, 

- que el ave vuele libre en su árbol; 

- y que el ciervo salte libre en su bosque, 

- y el hombre ande libre en la humanidad!”

José Martí, 1881[1]

 

A (casi) diez años de su publicación en mayo de 2025, se hace evidente que Laudato Si', siendo como es un documento de posición del Vaticano sobre la crisis ambiental como expresión de una crisis de civilización, es también un documento de la ecología política vaticana. Y allí radica su mayor valor en la ecúmene global.

Panamá: Dialéctica del Estado Nacional y el Transitismo

 Las “estructuras de poder” en los inicios siglo XX, sostienen una forma republicana vaciada de contenido, ya que comparten el monopolio de la violencia legitima con los “marines” del enclave militar neocolonial. Es también, una “institucionalidad de poder” sin ninguna capacidad de ejercer soberanía fiscal, y territorial.

Enoch Adames M. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

La manera mediante la cual se produce la “separación política” de 1903, y la consecuente instalación del complejo militar-comercial estadounidense instauró, como hecho primordial, la forma dependiente y colonial mediante la cual el territorio de la naciente “república” iba a participar del proceso de valorización y acumulación internacional. La forma del establecimiento colonial “zona del canal” y la emergencia de una estructura de poder con pretensiones de estado nacional en el territorio a principios del siglo XX, construyen la problemática nacional histórica, que sólo se resolverá en el contexto de interminables conflictos socioeconómicos, y con agudas expresiones de naturaleza política e ideológica al largo de siglo XX.

Huracanes sin rumbo

 La palabra que todos mencionan ahora en Cuba es “huracán”. Once han recorrido el Caribe en la actual temporada ciclónica y dos tocaron tierra cubana con efectos catastróficos. A finales de octubre el huracán Óscar provocó ocho muertes, más de 12 mil viviendas afectadas, cientos de miles de personas sin electricidad y viales destrozados por una estela de inundaciones, lluvias y deslizamientos de tierra nunca vistos en una zona de históricas sequías en el oriente de la isla.

Rosa Miriam Elizalde / LA JORNADA

Mientras escribo estas líneas se sienten los vientos del huracán
 Rafael, que comenzó a azotar el occidente de Cuba la tarde del miércoles. El agua ha invadido los barrios costeros del occidente de la isla, con olas de hasta 10 metros de altura en La Habana que forzaron el desalojo de algunos de los hoteles más famosos del Malecón y numerosas operaciones de auxilio de los servicios de emergencia. Las inundaciones por la subida del nivel del mar se extendieron por las calles de la ciudad, creando espontáneos ríos entre los edificios. No tenemos noticias de víctimas mortales, hasta ahora.

Rechazo unánime de las sanciones económicas de Estados Unidos contra Cuba

La comunidad internacional ha condenado nuevamente el estado de sitio económico impuesto por Washington desde hace más de seis décadas.

Salim Lamrani / Para Con Nuestra América
Desde La Reunion

El 30 de octubre de 2024, durante la reunión anual de la Asamblea General de Naciones Unidas, y por trigésimo segundo año consecutivo, 187 países exigieron el levantamiento de las sanciones económicas unilaterales de los Estados Unidos, que asfixian a la población cubana desde 1960. Como es habitual, sólo Israel se alineó con Washington al oponerse a la resolución que presentó La Habana. Moldavia, por su parte, optó por la abstención. 

Argentina: Lavando y blanqueando

 En esta etapa extrema, el Estado destruido desde adentro, garantiza a los poderosos las mayores ganancias y a la vez, como en ocasiones anteriores, dictadura mediante, emplea a las Fuerzas de Seguridad para reprimir las manifestaciones populares, sin importar si son niños o ancianos a los que patea en las calles.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

En 2019 se estrenó en el Festival de Venecia el film La lavandería, la que tiene como protagonista a Merrill Streep. Su trama es bastante didáctica, Ellen Martin (Streep) en unas vacaciones soñadas toman un giro inesperado y la llevan a un mundo oscuro, vinculándola con un estudio de abogados de la Ciudad de Panamá, dirigido por socios financieramente seductores. En un impactante desenlace, rápidamente se da cuenta de que su situación es apenas una gota en el cubo de millones de archivos que vinculan el tráfico de drogas en el exterior, la evasión fiscal, el soborno y otras ilegalidades con los líderes políticos más ricos y poderosos del mundo.

Giro histórico: América Latina y los BRICS+

 La reunión de los BRICS con la presencia de varios países del Sur Global bien puede compararse con la Conferencia de Bandung, Indonesia, que en 1955 dio origen a los países No Alineados y al nacimiento del “Tercer Mundo”, bajo las condiciones de confrontación entre capitalismo y socialismo.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com

En las décadas finales del siglo XIX y sobre todo durante las primeras del XX la expansión mundial del capitalismo dio origen al 
imperialismo, que entrelazó a los Estados de los países europeos y, ante todo, de los Estados Unidos, con los intereses de los gigantes monopolios empresariales surgidos a consecuencia de la Segunda Revolución Industrial. La Conferencia de Berlín (1884-1885) acordó el reparto del África, inaugurando así la expansión imperialista europea. En América, utilizando tanto la Doctrina Monroe (1823) como la del “Destino Manifiesto” (1845) y el “corolario Roosevelt” (1901) que proclamó el “derecho” de esa gigante potencia para intervenir directamente en cualquier país de la región, los EE.UU. convocaron a la I Conferencia Interamericana de 1890, que creó la Unión Internacional de las Repúblicas Americanas, transformada en 1910 en “Unión Panamericana”, antecedente de la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1948.

Las izquierdas latinoamericanas: una radiografía

 Las causas que motivaron que haya una opción de izquierda (es decir: un planteamiento anticapitalista) no desaparecieron. En ese sentido, no es posible que desaparezca la izquierda, aunque hoy día esté (estemos) algo desorientada(os)…

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

En relación a los procesos tibios de “socialismo capitalista” (digamos: socialdemocracia), vale recordar lo dicho por la revolucionaria polaco-alemana Rosa Luxemburgo: “No se puede mantener el “justo medio” en ninguna revolución. La ley de su naturaleza exige una decisión rápida: o la locomotora avanza a todo vapor hasta la cima de la montaña de la historia, o cae arrastrada por su propio peso nuevamente al punto de partida. Y arrollará en su caída a aquellos que quieren, con sus débiles fuerzas, mantenerla a mitad de camino, arrojándolos al abismo”.

No tenemos miedo

 La frase la venimos escuchando desde hace años en comunicados del EZLN y en palabras de las mujeres zapatistas. Ahora aparece en un video de Xun Sero en homenaje al padre Marcelo. La guerra contra los pueblos y la indiferencia cómplice de los poderes es el contexto en que se pronuncia esta afirmación de dignidad colectiva.

Raúl Zibechi /LA JORNADA

En febrero de 2013, en uno de los comunicados de la serie Ellos y nosotros puede leerse: “Estamos muy dispuestos a todo y no tenemos miedo”. En la convocatoria al primer Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan, en diciembre 2017, la cuestión del miedo aparece en lugar destacado: “Pero como quiera no tenemos miedo, o sí tenemos, pero lo controlamos, y no nos rendimos, y no nos vendemos y no claudicamos”.

Los límites de la democracia y el mito del futuro

 Presentaré a continuación, en forma suscinta, cinco puntos que intentan expresar los problemáticos límites de la democracia contemporánea.

Jorge Alemán / Página12
 
1. La extensión del capitalismo, sus diversos modos de producir su propia generación del valor, lo expande sin tener en cuenta la destrucción de los recursos naturales. Por esta razón, a diferencia del capitalismo, que comparece entre nosotros como un infinito monstruoso, la naturaleza y la vida en el planeta revelan su finitud agónica.

En este aspecto, la falta de control democrático sobre las corporaciones mundiales está llegando al cenit de lo social de un modo catastrófico.

El monopolio de la legitimidad

 Las crisis económicas, los recortes de derechos o reconocimientos siempre anteceden a una parálisis y fragmentación de la legitimidad estatal pues el horizonte predictivo común imaginado, alrededor del cual las familias y las clases sociales ordenen el curso esperado de sus vidas, se desquicia, se desploma, desmembrando el sentido de cohesión y destino compartido.

Álvaro García Linera / Página12

Fue Bourdieu quien comprendió que una de las cualidades definitorias de los estados modernos es su capacidad de monopolizar las fuentes de enunciación de “verdades” sociales con efecto vinculante en un territorio. No se trata de que sus declaraciones sean verdaderas; de hecho, muchas veces son falsas. Pero, regularmente, son aceptadas como “verdaderas” por una sociedad que las asume, tolera y cumple. A esto él le llamó el monopolio estatal del capital simbólico que permite que sus acciones y enunciados sean portadores, por lo general, de un implícito consenso colectivo.

sábado, 2 de noviembre de 2024

Los ojos en los Estados Unidos

Donald Trump baila en la tarima y sus seguidores lo aplauden a rabiar. Viéndolo moverse como torpe juguete de cuerda, con la cara constreñida en una esquina del escenario, uno atisba la razón por la que tanta gente gusta de la música de Bad Bunny: estamos en una época de decadencia y pérdida de rumbo.
 
Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica 

La campaña de Trump ha sido una catarata de mentiras, idioteces, ofensas y vulgaridades. Un hombre como él no debía de haber llegado a ningún lado, pero, por el contrario, no solo tiene éxito, sino que se ha transformado en modelo de politiquillos que, siguiendo sus pasos, también cosechan aplausos y risas benévolas por sus exabruptos estúpidos. Parece ser el tipo de político del neoliberalismo tardío, cuando lo que resta -después de la tierra arrasada que ha dejado tras de sí- es el nihilismo ante el futuro que cada vez parece ser más oscuro.