“La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna. Caminemos en esperanza.”
Francisco, Fratelli Tutti, 55
Jorge Mario Bergoglio nació en el barrio de Flores, Buenos Aires, el 17 de diciembre de1936, falleció en el Vaticano el 21 de abril de 2025, a los 88 años de su edad, tras haber sido electo papa el 13 de marzo de 2013 y adoptar como Pontífice el nombre de Francisco. Esta semana cumplió, así, un año de ausencia, y empieza a tomar forma el juicio sobre su legado, en el que lo teológico y lo político se ligan estrechamente, como lo expresa su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, de 2013, quizás el más juvenil de sus textos de plena madurez.[1]
















