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sábado, 18 de octubre de 2025

La ternura cómplice de la solidaridad internacional

 “Me gustaría enviarles desde el Tesino, en la parte de habla italiana de Suiza, mis saludos fraternales y felicitaciones por los 30 años de existencia de H.I.J.O.S (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio) en Argentina”. Firma: Hermon, refugiado eritreo, 20 años.

Sergio Ferrari / Para Con Nuestra América
Desde Berna, Suiza

El 27 de junio pasado, casi a la medianoche, recibí un mensaje telefónico dirigido al colectivo de ex presos políticos de la Cárcel de Coronda. Era tan breve como conmovedor: “Disculpe por la hora. No quería molestarlo. Solo quería decirle que, gracias a ustedes, con mi tesis final gané el premio al mejor trabajo de investigación de toda mi escuela”.
 
 
El mensaje lo firmaba Hermon, un joven de 20 años, hijo de una familia originaria de Eritrea. Su tesis se titula: “Memoria Transicional en Argentina. El caso de los desaparecidos argentinos”. 

sábado, 1 de junio de 2024

No están vivos ni muertos

 Se atribuye a Jorge Rafael Videla la frase: "No están vivos ni muertos, están desaparecidos". Fue de ahí que surgió esa expresión, que pasó a referir a miles de personas, víctimas de la dictadura argentina: desaparecidos. 

Emir Sader / Página12

Yo mismo he vivido personalmente esa expresión cuando mi compañera brasileña, Maria Regina Marcondes Pinto [foto], en 10 de abril de 1976, fue secuestrada en la calle Pueyrredón y quedó incluida en la larga lista de desaparecidos durante la dictadura militar argentina. Yo me encontraba viajando, solo supe indirectamente de su desaparición y pude constatar posteriormente la inclusión de su nombre en el largo listado de los desaparecidos en Argentina.
 
Ella fue secuestrada junto con Edgardo Enríquez, hermano del principal dirigente del MIR chileno, Miquel Enríquez, organización a la que pertenecíamos los tres: Maria Regina, Edgardo e yo, entre otros.

sábado, 23 de abril de 2022

México: Rosario, insumisa

 Murió La Doña a sus 95 años y a 47 de la desaparición de su hijo Jesús. Hoy la tierra abraza su cuerpo en Monterrey, en un México que le sigue debiendo mucho a ella y a tantas familias. 

Tania y Pável Ramírez Hernández / LA JORNADA


Rosario Ibarra, La Doña, era una mujer que reía mucho: pese a la tristeza en sus ojos reía a carcajadas cuando valía la pena. Su casa era casi un museo en el que coincidían fotografías de sus nietos, objetos art déco, libros apilados, rosas y canastas con la correspondencia más valiosa y solidaria. Las fotos de Jesús también estaban ahí, incluida esa versión grande de cuerpo completo con la que descubrimos que también ella necesitaba no sólo fotos de su rostro sino dimensionarlo entero para sentirlo cerca. 

sábado, 28 de agosto de 2021

Desaparecidos

 La desaparición forzada se enmarca en un cuadro que puede caracterizarse como terrorismo de Estado, síntoma de sociedades autoritarias y corruptas que van dejando una estela de víctimas como muestra de que sus sectores dominantes no se detienen ante nada ni nadie con tal de hacer valer sus intereses y sus privilegios.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica


El 30 de agosto ha sido declarado por la ONU Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada. En Guatemala, en donde el tema es de candente actualidad, existen más de 45, 000 personas desaparecidas, la mayoría de ellas durante los 30 años de represión indiscriminada llevada a cabo por el Estado y sus instituciones, especialmente la policía y el ejército. 

sábado, 1 de junio de 2019

Niñez desaparecida en Guatemala: una agenda pendiente

La desaparición forzada de personas constituyó una estrategia militar bien pensada. Una perversa estrategia, por cierto: quitar el control de la propia vida a la gente. Desaparecer niñas y niños (en general, sobrevivientes de las masacres) con distintos fines: apropiación como entenados por parte de miembros del propio ejército, para entregarlos a otras familias, para "comercializarlos" a través de esas oscuras adopciones, fue una profunda herida que al día de hoy sigue abierta.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

"La guerra terminó, pero quienes tenemos un familiar desaparecido seguimos llevando la guerra en el corazón".
Jorge, familiar de desaparecido, Ixcán, Quiché

Guatemala, en el marco de la Guerra Fría, sufrió el conflicto armado interno más encarnizado de Latinoamérica. Como es un pequeño país "marginal", productor de economía "de postre" (café, azúcar, banano), no ocupa la atención de los medios de comunicación, no es particularmente "importante" en la arquitectura global del mundo. Sólo es noticia ante alguna catástrofe. Pero hay mucho que decir sobre la guerra que allí se vivió, y más aún, sobre el trabajo que se está realizando en relación a las secuelas de esa monstruosidad, de esa terrible catástrofe social. Del Holocausto judío se han hecho innumerables películas y recordatorios, y eso está muy bien (olvidar es repetir); del holocausto guatemalteco jamás se habla, mucha gente en el mundo ni siquiera sabe que ocurrió, y proporcionalmente fue igual o peor que aquél.

sábado, 12 de mayo de 2018

En el 34 aniversario del secuestro de mi hermano Carlos Ernesto Cuevas Molina

Escribo para mantener la memoria viva, no el recuerdo sino la memoria. En torno a ella hay una batalla, y seguramente quienes sentimos que tratan de escamoteárnosla somos los llamados a mantenerla viva.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-COSTA RICA


Este 15 de mayo se cumplen 34 años del secuestro de Carlos, mi hermano menor, en la ciudad de Guatemala. Iba en moto y fue perseguido por las calles de la ciudad hasta que en una esquina le dieron caza, y herido probablemente en un brazo, lo subieron al pick up blanco en el que iban sus raptores.

sábado, 15 de octubre de 2016

Niñez desaparecida en la guerra: una afrenta a la Salud Mental

Entrevista a Marco Antonio Garavito, de la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, con motivo de la inauguración de la Exposición fotográfica “Niñez desaparecida por el conflicto armado interno en Guatemala”.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La Salud Mental, a partir de ancestrales prejuicios que nos siguen dominando, es asociada a una visión psiquiátrica, siempre de la mano de la mal definida y atemorizante “locura”. Pero es hora de romper esos mitos, esos tabúes estigmatizantes. La Salud Mental debemos entenderla como la capacidad de movernos productivamente en nuestro medio, encontrando los espacios de goce en el mismo, sin dañar a terceros ni a nosotros mismos. Ello abre interminables debates, que no intentaremos desarrollar aquí, pero que no podemos menos que decir que constituyen una agenda pendiente: la idea de “loco”, “manicomio”, “peligrosidad” y “exclusión” rondan todo esto. A propósito del Día Mundial que la celebra (el 10 de octubre) parece oportuno presentar una visión alternativa: la Salud Mental no tiene que ver con la falta de delirio o alucinación ni con principios moralistas normativizantes, sino con construcciones histórico-sociales, por tanto: cambiantes. Ella está en la comunidad: romper el silencio, hablar de los problemas y buscar soluciones colectivamente consensuadas es un camino para planteárnosla, alejándonos de la estigmatización del “enfermo mental”, del “loco”.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Guerrero: el dolor de un pueblo

Guerrero es centro del dolor del pueblo de México, la indignación se expresa de muchas formas, y sin embargo, lo único que se ha logrado es la comprobación de que el asesinato y la desaparición forzada son una práctica común en México, y para muestra, la infinidad de fosas con restos humanos que han aparecido.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Yucatán, México


A la memoria de Erwin Flores Contreras

No es la primera ocasión en que acontecimientos ocurridos en el estado de Guerrero nos llaman a la solidaridad desde diversas trincheras; mucho menos, no es primera vez que los normalistas de Ayotzinapa son víctimas de la violencia de estado y de la hipocresía de los medios de comunicación masivos.

Se ha cumplido un mes de la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” y del asesinato de 6 personas, entre ellos, tres estudiantes a manos del Estado mexicano. La conmoción y el dolor se han extendido a buena parte del territorio nacional y poco a poco se va gestando un movimiento de solidaridad entre diferentes escuelas y universidades del país, que podría desembocar en un gran movimiento popular, que haga frente al terror que hoy gobierna en la nación.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Un Hijo, dos historias generacionales, una confesión de amor y mucho más…

Desde 2007, Antonio Hodgers es diputado nacional en Suiza y jefe de la bancada del Partido Verde. A pesar de sus escasos 37 años, su fulgurante vida política de casi veinte años lo perfila como una de las jóvenes figuras más importantes de la escena nacional.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América
Desde Ginebra, Suiza

Antonio Hodgers, diputado suizo de origen argentino.
Argentino de origen, hijo de padre desaparecido, acaba de publicar junto con su esposa Sophie Balbo su primer libro: “Hijo”. Biografía a cuatro manos elaborada en un diálogo tan intenso como emotivo con su madre, Silvia Hodgers, militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores,  una de las organizaciones guerrilleras que actuaron en ese país sudamericano durante la década de los años 70.

De la militancia juvenil a la prisión. De la cárcel al exilio. La vida de Silvia ilustra la trayectoria casi fortuita de miles y miles de latinoamericanos resistentes contra las tan variadas como múltiples dictaduras de los años setenta y ochenta. Con distintos nombres y con los mismos métodos, los militares impusieron décadas negras de represión generalizada, silencios obligados y democracias postergadas. Desapariciones forzadas; cárceles repletas; exiliados a montones; familias destruidas; son parte del corolario de esa etapa sombría de América Latina. Que hoy, tres décadas más tarde, gracias al sacrificio silencioso de esos miles de resistentes –presentes o ausentes-, transita una nueva construcción democrática. Que permite mirar hacia atrás, sentir, evaluar, e incluso escribir…

sábado, 2 de junio de 2012

Guatemala: “El tema de la niñez desaparecida tiene trasfondo político, pero básicamente es un problema humano”

Desde hace ya 13 años la Liga Guatemalteca de Higiene Mental, bajo la dirección del psicólogo Marco Antonio Garavito, viene desarrollando un trabajo de búsqueda de niños/as desaparecidos, promoviendo el reencuentro con sus familias biológicas, llamado “Todos por el reencuentro”. En esta entrevista, comparte sus experiencias en este proyecto de restitución de los Derechos Humanos y la memoria.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Marco Antonio Garavito, psicólogo de la
Liga Guatemalteca de Higiene Mental.
Durante la pasada guerra interna en Guatemala, la desaparición forzada de personas constituyó una estrategia que incluyó adultos y también niñas y niños. La Comisión para el Esclarecimiento Histórico, en las Recomendaciones del libro “Guatemala. Memoria del Silencio”, Tomo V, pág. 28 “constata con particular preocupación que gran cantidad de niños y niñas también se encontraron entre las víctimas directas de ejecuciones arbitrarias, desapariciones forzadas, torturas y violaciones sexuales, entre otros hechos violatorios de sus derechos elementales. Además, el enfrentamiento armado dejó un número importante de niños huérfanos y desamparados, especialmente entre la población maya, que vieron rotos sus ámbitos familiares y malogradas sus posibilidades de vivir la niñez dentro de los parámetros habituales de su cultura”.

Dicho informe señala que una quinta parte de las víctimas durante el conflicto armado fueron niñas y niños. De ese grupo, un 11% corresponde a niñez desaparecida. De hecho una idea bastante extendida en el cuerpo social es que el fenómeno de la desaparición forzada de personas es algo privativo de los adultos. Pero tanto ese informe como el de “Guatemala: Nunca más”, del Proyecto Interdiocesano REMHI de la Iglesia Católica, evidencian que fue una práctica bastante extendida la desaparición de menores a partir de las sustracciones a sus familias de origen que tuvieron lugar durante los años de guerra así como de las posteriores retenciones ilegales que se hicieron de los niños y niñas sustraídos.

Buscando a Óscar: La increíble historia del niño que sobrevió a la masacre de Dos Erres en Guatemala (I)

Óscar Ramírez nunca supo que era una prueba viviente. Una de las tres que quedaron de la masacre que el Ejército de Guatemala llevó a cabo en la pequeña aldea Dos Erres. Poco más de 250 personas vivían allí; solo tres sobrevivieron al macabro montaje para hacerlo parecer obra de la guerrilla. Óscar era un niño de 3 años; 29 años después, viviendo en EE.UU., recibió un mail que decía que su padre no era el teniente quién él creía. Esta es la historia de búsqueda de justicia que hoy estremece a todo el continente.

Sebastián Rotella y Ana Arana / CIPER Chile

Oscar Ramírez, sobreviviente de la masacre
de Dos Erres en Guatemala.
La llamada de Guatemala puso a Óscar en guardia. “Unos fiscales vinieron a buscarte”, le dijeron familiares de su pueblo. “Son gente influyente de Ciudad de Guatemala. Quieren hablar contigo”.

Óscar Alfredo Ramírez Castañeda tenía mucho que perder. A pesar de que vivía sin documentos en los Estados Unidos, a sus 31 años había logrado crear una vida estable. Tenía dos empleos a tiempo completo para mantener a sus tres hijos y a su mujer, Nidia. Se habían establecido en una casa pequeña pero alegre en Framingham, un barrio obrero de Boston.

Óscar generalmente se esforzaba por mantenerse lejos de las autoridades. Sin embargo, llamó a la fiscal de Ciudad de Guatemala. Ella le dijo que quería hablar de un tema delicado sobre su niñez y de una masacre ocurrida durante la guerra civil de Guatemala. Prometió explicarlo todo en un correo electrónico. Lea el reportaje completo aquí…

Además:

sábado, 28 de abril de 2012

Guatemala: Pedrito

Tenía 33 años cuando fue secuestrado y asesinado por la dictadura encabezada por el general Oscar Humberto Mejía Víctores. Sus restos fueron enterrados el sábado 31 de marzo de 2012. Con ello concluye el infierno interminable de su familia, el mismo que continúa para  todos los familiares de los 45 mil desparecidos en Guatemala.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Era conocido en el interior de la organización con el nombre de Pedrito. Supongo que  él debe haber  decidido usar el apelativo Pedro como  nombre de guerra. Pero era tan pequeño y frágil por aquellos años  de mediados de los setenta del siglo pasado, que su seudónimo inevitablemente  era usado en diminutivo. A esto se agregaba que era un hombre admirado, querido y respetado. Porque era el prototipo de lo que debía ser un cuadro de una organización clandestina y revolucionaria. Abnegado, modesto, disciplinado.  Su proyecto de vida  fue la transformación revolucionaria de Guatemala, su motivación fue la indignación que  a una parte importante de nuestra generación nos ocasionaron las injusticias, infamias y opresiones que ha vivido Guatemala.

Pedrito estudió en el Instituto Central para Varones de Guatemala y podía haber sido  luego un estudiante universitario y un profesional. Pero su vocación fue otra y entregó su vida a ella. Su figura pequeña y delgada, su frente alta y barba ligera resultaba inconfundible para los que lo conocimos. Eran tan liviano su peso que en ocasiones cuando repartía la propaganda clandestina en los salones de la universidad, podía hacerlo mientras se paraba y caminaba  en las paletas de los pupitres.

sábado, 21 de abril de 2012

Videla, Pinochet y los desaparecidos

Las confesiones del ex dictador argentino sobre los desaparecidos son plenamente aplicables a la dictadura de Pinochet, dado que se trató de una política diseñada por las dictaduras militares latinoamericanas, especialmente la argentina, brasileña y chilena, para impedir que la opinión pública conociera los crímenes que se cometían, para torturar sin plazos y en penumbra, para profundizar el terror en la sociedad y la angustia de los familiares.

Antonio Leal* / Clarín de Chile

El dictador argentino Jorge Rafael Videla
El dictador argentino Jorge Rafael Videla, en el libro Disposición Final del periodista Cerafino Reato, confiesa, por primera vez, el por qué de la política de desaparición forzada de personas llevadas a cabo por su régimen:

“Había que eliminar a un conjunto grande de personas que no podían ser llevadas ante la justicia, ni fusiladas, de manera que no fuera evidente, que la sociedad no se diera cuenta ni esto pudiera provocar protestas dentro y fuera del país".  Reconoce que esto ocurrió con cerca de ocho mil personas aún cuando los familiares de las víctimas y los organismos internacionales de derechos humanos consignan que en Argentina fueron eliminados por el régimen de Videla cerca de cuarenta mil.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Guatemala: Los que siempre estarán en ninguna parte

No tener odio en el corazón no implica que no estemos convencidos de que para que haya un nunca más debe de haber Memoria, Verdad y Justicia.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América

Desde Puebla, México

Hace algunos años publiqué un libro que actualmente es distribuido por F&G editores que lleva un título desesperanzador: Los que siempre estarán en ninguna parte. Con ello lo que quise decir es que los desaparecidos rara vez aparecen. Por lo menos esto es lo que ha sucedido en Guatemala con la inmensa mayoría de las 45 mil víctimas de desaparición forzada. La inmensa mayoría de estos desaparecidos lo son porque fueron secuestrados, torturados, ejecutados extrajudicialmente por las diversas agencias del Estado guatemalteco. La gran tragedia es que la gran mayoría de estos desaparecidos desaparecen nuevamente porque no tienen rostro, se han vuelto una estadística, en no pocas ocasiones a sus familiares les da vergüenza o temor que se sepa que cuentan con familiar desaparecido, las autoridades gubernamentales negaron y niegan cualquier información sobre ellos y paulatinamente su memoria se va disolviendo. Terminan estando en ninguna parte.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Desaparición forzada de personas en Latinoamérica: efectos que aún persisten

En distintos países de la Patria Grande, la desaparición forzada de personas fue un mecanismo que aún sigue estando presente en la conciencia de la población, aterrorizando, sirviendo como una perversa escuela y recordatorio de la muerte y del silencio. Los desaparecidos siguen siendo una de las heridas abiertas de las sociedades latinoamericanas.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América

mmcolussi@gmail.com

Desde Ciudad de Guatemala

“Nuestro principal enemigo es el miedo”. Domitila Barrio

La guerra como “catástrofe” humana

De acuerdo al Diccionario de Psicoanálisis de Laplanche y Pontalis, se entiende por trauma psíquico un “acontecimiento de la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la incapacidad del sujeto de responder a él adecuadamente y el trastorno y los efectos patógenos duraderos que provoca en la organización psíquica. (…) Se caracteriza por un aflujo de excitaciones excesivo, en relación con la tolerancia del sujeto y su capacidad de controlar y elaborar psíquicamente dichas excitaciones” [1]. Es decir, cuando la vida de una persona está en riesgo, es altamente probable que queden secuelas psicológicas, en muchos casos crónicas, debido a ese cúmulo de estímulos externos de difícil o imposible procesamiento.

Son diversas las experiencias traumáticas que pueden estar en la base de esa dinámica; por lo pronto, son todas aquellas donde la propia vida está en peligro: accidentes graves, violaciones sexuales, amenazas de muerte. De entre todas estas situaciones, la guerra es una de las peores, de las más dramáticas. Lo es, porque distintamente a lo que puede ser un evento natural que también produce muerte y destrucción –una catástrofe como un terremoto, un huracán, etc.–, o el envejecimiento y la cercanía del fin como proceso natural mismo, no hay en la guerra una explicación racional que pueda dar cuenta de ella, que permita procesarla, asimilarla en el orden de las cosas esperables. La pregunta sobre su porqué tiene siempre un nivel de insondable para quien la padece.

sábado, 19 de febrero de 2011

Mi querido hermano Emil Bustamante

Un año más de dolor que provoca tu ausencia forzada de 29 años. La ignominia sigue, y aún así te sigo buscando a vos y a otros 45,000 detenidos desaparecidos en Guatemala.

Marylena Bustamante / Especial para CON NUESTRA AMERICA

Por estas fechas las jacarandas empiezan a vestirse discretamente de color lila, en sus ramas se notan sus pequeños retoños y quieren que vos las mirés, se preguntan cada año qué pasa, por qué ya no has caminado sobre la alfombra que hacen cada primavera en las calles de Guatemala. Ellas ignoran que vos, desde hace 29 años estás desaparecido, como miles de mujeres y hombres de nuestro país, y que fue justamente en un lejano 13 de febrero de 1982 cuando te detuvieron en un retén militar y te condujeron al Cuartel General de Matamoros en el centro de la Ciudad de Guatemala, base militar que era comandada por el Coronel FRANCISCO LUIS GORDILLO MARTINEZ, que fue sustituido por el Coronel EDILBERTO LETONA LINARES a partir de que el General Efraín Ríos Montt tomó el poder mediante golpe de estado del 23 de marzo de 1982, lugar donde ese día vos te encontrabas vivo aunque cruelmente torturado, para luego desaparecerte.

Siempre has estado en mis sueños desde que te desaparecieron, nunca te has ido de ellos, con tus 32 años, con tu espesa barba; en cada oportunidad que te voy a preguntar dónde estás, el sueño termina, pero en días recientes sucedió algo insólito,; te vi con vida nuevamente, no era mi inconsciente que me traicionaba, no, estabas frente a mí, te vi acompañando los restos mortales de los condenados a vivir en la miseria en nuestro país, de los desposeídos, de los marginados, te vi en el sepelio de las víctimas de la quema de la Embajada de España en el Cementerio General, aquel 2 de febrero de 1980.

En tu rostro Emil, se observa el dolor y la rabia que te produjo el criminal acto de barbarie que cometieron Donaldo Álvarez Ruiz y Germán Chupina Barahona contra una treintena de personas que iban tras la vida, que querían paz en sus comunidades, que el ejército ya no secuestrara a sus líderes, que cesara la represión; pero los perversos dieron la orden de que ninguna persona saliera viva de la embajada, las quemaron vivas, silenciaron sus voces, ahogaran sus demandas de justicia.

Estás ahí hermano mío, sí, junto a los campesinos, obreros y estudiantes que murieron luchando contra la dictadura militar, aquellos a los que acompañaste en muchas de sus demandas. Fue impactante, es un regalo de la vida en esta larga travesía de dolor, verte cuando aún no te habían arrancado la vida, cuando aún no te habían desaparecido y no se habían robado tu cuerpo cobardemente los operadores de la inteligencia del ejército guatemalteco.

Quise sacarte de ese lugar, abrazarte, decirte lo que te iba a ocurrir, que elevaras tus medidas de seguridad, que midieras tus decisiones políticas, que actuaras con mucha precaución con aquellos cercanos que podrían representar amigos de lucha, y no serlo, me confundo y entorpezco, también decirte, con un terrible nudo en mi garganta, que te esperaba un futuro terriblemente incierto, que aquel militar de ojos azules no se cansaría de torturarte hasta que exhalaras el último aliento de vida, que ya no ibas a ver crecer a tu primer hija, que no conocerías a la segunda que estaba en el vientre de su madre y que hoy es una bella colibrí, que mamá se moriría sin verte de nuevo y que no conocerías a mi hijo que lleva tu nombre.

En mi imaginario, quise alertar a muchos compañeros que estaban en ese sepelio con sus puños levantados, que los desaparecerían, que los matarían, quise gritar y decirle a Cándida del Valle, ay Cándida cuanto me dueles, Aura Vides, Héctor Interiano, Fernando García, Rolando Alvarado, Nelton Rodas y muchos otros, que se protegieran. Pero eso sólo fue en mi imaginario, jamás podré sacarte del vídeo donde estás vos y tantos queridos y entrañables compañeros que corrieron un fatídico destino por la intolerancia, por el abuso de poder y por la barbarie de las dictaduras militares de Romeo Lucas García, de Efraín Ríos Montt y de Humberto Mejía Vítores.

Cuánta razón tenías vos y muchos de esos compañeros al dedicar su vida y su intelecto para trabajar por el cambio de las condiciones económicas políticas y sociales de nuestro país; y cuanta sinrazón tenían los grupos económicos poderosos y sus testaferros los políticos tradicionales, los cuerpos policíacos y militares con la asesoría directa del gobierno norteamericano, que servilmente mantuvieron a sangre y fuego el estado de cosas imperante para sostener y acrecentar los privilegios de una minoría rapaz y corrupta, porque los resultados en Guatemala están a la vista, porque esos sinrazón le han heredado a las nuevas generaciones un país que vive una de las mayores crisis de terror y violencia, inmerso en una carnicería humana que parece no tener fin.

Los síntomas de la descomposición social se observan en los altos índices de corrupción que existe en los diversos niveles de las esferas gubernamentales, en un estado sumido en continuas crisis de ingobernabilidad, con carteles de la droga operando en el país con cada vez mayor presencia geográfica y con poder de armamento, en la continua proliferación de maras y pandillas delincuenciales, en las continuas muertes violentas de choferes del transporte urbano y sus ayudantes, en las muertes de propietarios de tiendas y sus trabajadores por negarse a pagar las continuas extorsiones que les exige el crimen organizado, en los linchamientos de personas que incluso han sido transmitidos por la televisión nacional, en los constantes secuestros por motivos económicos y políticos, en los feminicidios y en el aparecimiento de cuerpos decapitados y desmembrados.

Todo esto aunado al continuo deterioro de las condiciones sociales de la población, expresadas en el elevamiento de los índices de pobreza, la injusta e inequitativa distribución de la riqueza, la falta de empleo que origina que miles y miles de compatriotas sean expulsados económicamente del país para buscar el sueño americano, muriendo decenas de ellos al transportarse en el tren de la muerte conocido como “la bestia” para atravesar el territorio mexicano; así como los déficits en materia de seguridad social, educación, igualdad de género, discriminación y justicia, hacen que Guatemala sea tipificada como un “estado fallido”. La historia ha demostrado con contundencia cuán equivocados estuvieron y han estado los que mediante la guerra sucia exterminaron a muchos de los mejores hijos e hijas de nuestro pueblo.

La democracia aún es muy endeble en nuestro país, tiene muchas debilidades e imperfecciones, requiere cambios estructurales. Los viejos y nuevos políticos actúan como los caciques de siempre, quieren el poder para engrosar sus bolsillos como viles delincuentes y no para sacar del atraso a nuestra sociedad. Los organismos de procuración de justicia no tienen los suficientes recursos materiales y humanos para enfrentarse a las mafias del crimen organizado, ese que es el mismo de ayer, representado por militares retirados y bandoleros empresarios de la droga, vinculados a los negocios del contrabando, del secuestro y la extorsión, incluyendo las maras de delincuentes que actúan como cuerpos militares por la asesoría que reciben de sus creadores.

Hermano, poco hemos avanzado para lograr justicia en nuestro país, aún no se cierran las heridas del pasado con un historial de 45,000 detenidos desaparecidos y con más de 600 masacres de poblaciones sin que se haya castigado a los autores materiales e intelectuales de tales atrocidades. Pero estamos vigilantes y conscientes de que mientras no haya cambios profundos para cambiar esta realidad, el estallido social está latente y puede ocurrir, porque esa situación lenta y gradualmente sigue corroyendo y destruyendo a nuestra sociedad.

A pesar de esto mi querido y entrañable hermano, continuamos la lucha por mantener vigente la memoria de todos los desaparecidos, anhelamos que las instituciones de justicia profundicen en la investigación para encontrar, detener y juzgar a los responsables del genocidio en nuestro país, solo así podremos encontrarte a vos y a los otros miles de detenidos y desaparecidos.

Tu hermana.

Marylena Bustamante.

México, D.F.

Febrero de 2011, cuando las jacarandas empiezan a vestirse de color lila y se preparan para darle la bienvenida a la primavera.