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sábado, 24 de agosto de 2019

Guatemala: Avances y retos del movimiento estudiantil universitario

La toma de las instalaciones de la Universidad de San Carlos de Guatemala (USAC) iniciada el 28 de junio constituye una medida de hecho del movimiento estudiantil universitario, cuyas representaciones intentaron por distintas vías que las autoridades dieran marcha atrás a sus medidas atentatorias del carácter y misión de la única Universidad pública del país.

Mario Sosa / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La gota que derramó el vaso fue la concesión del Museo de la USAC (MUSAC) para que sesionara el pleno del Congreso de la República, el cual se ha caracterizado por realizar una agenda conservadora y regresiva en materia de derechos, completamente proclive al sector empresarial, así como a violadores de derechos humanos y otros grupos de poder que persiguen mantenerse en la impunidad por sus ilegalidades y crímenes. La resistencia estudiantil emergió, así mismo, por la posibilidad que en dicha reunión el Congreso aprobara el convenio migratorio que Estados Unidos ha impuesto al país. Esta concesión del MUSAC fue interpretada como un acto que atentaba contra la dignidad de la USAC y su ocupación por el movimiento estudiantil evitó que se consumara.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Chile: La rebelión social en la encrucijada

“Se requiere de una alternativa antineoliberal concreta, que recoja todo esto que han venido planteando las rebeliones estudiantiles, la de Aysén, la de Magallanes, y hacer un proyecto de carácter social y nacional que proponga una alternativa más allá de lo existente. De lo contrario, seguiremos por el camino de la sociedad neoliberal”, sostiene en esta entrevista el investigador chileno Dr. Juan Carlos Gómez Leyton.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica
Desde Santiago de Chile

El Dr. Juan Carlos Gómez Leyton,
historiador y politólogo chileno.
Chile es el epicentro de uno de los movimientos sociales más importantes de la segunda década del siglo XXI que, con expresiones juveniles, estudiantiles y ciudadanas, expresa distintas formas de rebeldía frente al orden impuesto por la dictadura militar y el neoliberalismo desde 1973: un orden que, en sus raíces profundas, no fue alterado durante la transición a la democracia representativa. Sin embargo, después de varios años de luchas que trascendieron las fronteras del país, el movimiento que surgió a partir de una importante acumulación de descontentos y de rebeldía social, se enfrenta a importantes desafíos que deberá resolver para definir su futuro.

Para comprender los alcances y limitaciones de este amplio y diverso movimiento en la actual coyuntura política de la “sociedad neoliberal” en que se convirtió Chile, Con Nuestra América conversó con el Dr. Juan Carlos Gómez Leyton, historiador, politólogo y director académico del Doctorado en Procesos Sociales y Políticos en América Latina, de la Universidad ARCIS. El diálogo tuvo lugar en Mendoza, Argentina, y el texto de la entrevista se transcribió en Santiago de Chile, comprobando aquí el clima cultural que el neoliberalismo impregnó en esta su sociedad modelo.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Camila Vallejo: “Tocamos el corazón profundo del neoliberalismo chileno”

Primera parte de la entrevista que Marcha realizó con Camila Vallejo, dirigente estudiantil, vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y militante de las Juventudes Comunistas.

Dolores Liaudat / Marcha (Argentina)

Camila Vallejo, dirigente del
movimiento estudiantil chileno.
-¿Qué balance haces del proceso de lucha del 2011 y cómo se encuentra hoy el movimiento estudiantil secundario y universitario en Chile?

-En primera instancia yo creo que el movimiento estudiantil es un movimiento en desarrollo que no se basa solamente en hitos de movilización sino que se viene construyendo ya hace mucho tiempo. Éste tuvo una expresión de masas en el 2011 porque logró hacer síntesis de un diagnóstico compartido que se venía trabajando hace mucho tiempo respecto de la crisis del sistema educacional. Y a su vez logró representar en ese diagnóstico muchas visiones de los actores de la educación: estudiantes universitarios y secundarios y trabajadores de la educación, pero también pudo involucrar de alguna forma a la familia. 

Cuando nosotros empezamos a develar que la crisis del sistema educacional tenía mucha relación con la mercantilización del sistema producto del endeudamiento, de la privatización, del deterioro de la calidad y los procesos formativos, también mostramos que esto era algo que estaba afectando a la familia. Miles de estudiantes salieron porque ya no podían aguantar más el endeudamiento y que la educación fuera tratada como un bien de consumo pero también las familias se sintieron interpretadas y representadas por ese sentir. Muchas familias se ven hoy día acogotadas porque su salario no alcanza para la vida, porque tienen que trabajar para pagar sus deudas en salud, en vivienda, en educación y en otros aspectos. Entonces de alguna forma se tocó un poco el corazón del modelo neoliberal en Chile, que es profundo, yo creo que es uno de los más desarrollados, trabajados e inhumanos del mundo entero.

sábado, 4 de agosto de 2012

México: #YoSoy132 y la organización posible

Ustedes nos han convocado, y nos han testimoniado que cuando llegamos estaba el mundo y éramos ya un pueblo con hambre y con siglos de opresión, por eso, ¡queridos estudiantes de #YoSoy132, manténganse unidos y abiertos a los otros movimientos sociales, y organícense, la patria se los encomienda!

Enrique Dussel / LA JORNADA

“Convocados por una vergüenza que nos afrenta”, comienza el texto que ha conmovido a muchas conciencias en la impresionante declaración del movimiento #YoSoy132 del 27 de julio de 2012 ante las puertas de Televisa (medio monopólico antidemocrático de comunicación denunciado en esa convocaria y mostrada en toda su indigna inmoralidad). Es un texto que pasará a la historia de México, no sólo literariamente espléndido (como siguiendo los pasos del Sub, que sabe que la retórica política puede ser bellamente expresada), sino también por su precisión política. El movimiento merece todo el respeto de los maestros que, como dice un texto semita, debemos despertar cada mañana con el oído de discípulos. Sí, discípulos de nuestros discípulos, maestros generosos de una senda de la que tantos políticos viejos sería bueno que aprendieran a caminar.

Con el oído de discípulo me permito opinar para agregar un leño al fuego chispeante de la discusión en torno a ¿cómo se organiza el movimiento?

Hace años intervine igualmente sobre este asunto. Ahí explicaba que casi hace un siglo, en 1918, hubo en la Universidad de Córdoba un movimiento famoso que luchó por la autonomía universitaria y por la representación estudiantil en los órganos directivos de las universidades, y se denominó la Reforma Universitaria. 

sábado, 21 de julio de 2012

México: La universalidad del #YoSoy132

El movimiento #YoSoy132 es un actor político no partidario que no se sujeta ni a las reglas del juego de la política mexicana. Se mueve de acuerdo con su lógica, sus tiempos y sus ritmos. Es una fuerza autónoma. Es un factor de descontrol e incertidumbre en la coyuntura.

Luis Hernández Navarro / LA JORNADA

La movilización del #YoSoy132 en rechazo
a los resultados de las elecciones.
Entre la juventud universitaria de México ser #YoSoy132 es lo de hoy. De allí su potencia y su vigor. El movimiento se ha convertido en la seña de identidad principal de una generación. Adscribirse a él es una forma distinguida, original e inédita de relacionarse con la política, la sociedad y la cultura, que rompe con el pasado e inaugura un nuevo tiempo.

Ser #YoSoy132 es una manera de ser contemporáneo de la juventud que en el último año ha protagonizado cambios relevantes en países tan distintos como Túnez, Egipto, Grecia, España, Chile o Estados Unidos. Es un medio para reclamar un lugar en la historia presente en una era de revueltas. Es un sello similar e intercambiable al de los indignados de la #SpanishRevolution, los Aganaktismeni helenos de la Plaza de Syntagma, los sindicalistas estudiantiles chilenos o los Occupy Wall Street de Estados Unidos. Es un modo de ser, al mismo tiempo, mexicano y cosmopolita.

sábado, 2 de junio de 2012

El estudiantado y la transformación de México

Este renacer crítico de la juventud, si bien enfrenta contradicciones internas propias de todo movimiento, representa la oportunidad de dar el salto definitivo a un nuevo México, en el que las nuevas generaciones sean portadoras de ideas y novedosas formas de organización.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Yucatán, México

Jóvenes del movimiento "Yo Soy 132" en Tlatelolco.
El despertar juvenil que se vive en nuestro país, se suma al marco internacional de movilizaciones que se han desarrollado en diferentes partes del orbe como Chile, España, Estados Unidos, Canadá y algunos países árabes, en los cuales, los estudiantes han jugado un papel central.

La ruptura de la juventud con los organismos de poder tradicional como son los partidos políticos, los medios de comunicación y algunas instituciones, responde al hartazgo generalizado que la sociedad siente hacia la realidad que se vive a diario, caracterizada por la violencia, la explotación, marginación y las mentiras, que sin descanso se difunden en la televisión, la radio y la prensa al servicio de los poderosos.

La Universidad Popular desde José Carlos Mariátegui

Dialogaremos en esta oportunidad con el Amauta, quien a través de tres breves artículos colocó el tema de la educación en el foco de atención de un sistema que empezaba a mercantilizar las relaciones sociales y de producción; realidad que no solo se multiplicó, sino que se extiende y defiende hasta el día de hoy, encontrando su persistente talón de Aquiles en el movimiento estudiantil.

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

“Todas las investigaciones de la inteligencia contemporánea sobre la crisis mundial desembocan en esta unánime conclusión: la civilización burguesa sufre de la falta de un mito, de una fe, de una esperanza.”
José C.  Mariátegui (El Hombre y el Mito, 1925)

José Carlos Mariátegui
La innoble mercantilización de la educación y el racional pragmatismo de lo que otrora fue el apostolado pedagógico es motivo suficiente para ver con esperanzas el reverdecer de la praxis revolucionaria del estudiantado en América Latina. De allí la necesidad de redescubrir líneas de reflexión y acción consecuente en personajes como Clorinda Matto de Turner (1852-1909); Gabriela Mistral (1889-1957); Mercedes Cabello Llosa de Carbonera (1945-1909); Manuel Gonzales Prada (1844-1908); José Julián Martí Pérez (1853-1895); José Carlos Mariátegui (1894-1930);   Alfredo Lorenzo Palacios (1880-1965), José María Albino Vasconcelos Calderón (1882-1959) y José Ingenieros (1877-1925) entre otras y otros.

A la luz del testimonio histórico de hermanos y hermanas como los citados, señalamos que el protagonismo revolucionario estudiantil en América Latina es  una constante histórica que se prolonga y empodera a paso  acelerado. La organización estudiantil latinoamericana marcó las primeras décadas del siglo pasado cruzando transversalmente el quehacer político nacional, transbordando sus límites y contagiando a los demás pueblos de la región. La insurgencia del estudiantado cordobés en la Argentina de 1918 (Manifiesto de Córdoba, 21/06/18)[1] no fue ajeno a lo vivido en Perú (Cuzco, 1918); Chile (1920); México (1921; 1929 y 1933); Colombia (Bogotá, 1922); Cuba (La Habana, 1923); Paraguay (1927); Bolivia (1928). Una suerte de  red insurgente estudiantil desenvainó la revuelta socio-política que a más de un gobierno liberal hizo tambalear.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El Movimiento Estudiantil en Colombia

El movimiento de estudiantes en Colombia ha coincidido con la revuelta chilena, que es sin duda el mayor conflicto estudiantil que se vive hoy en América y en el mundo. Se justifica, por tanto, pensar en la existencia de una movilización juvenil que rebasa las fronteras, y que pudiera extenderse al resto del continente.

Javier Flores / LA JORNADA (México)

Estudia y desobedece, es una de las frases que aparecen hoy en los muros de las oficinas públicas en Bogotá, Colombia, ciudad imponente, hermosa y llena de contrastes sociales, cuyas calles se vieron colmadas de jóvenes el pasado 16 de noviembre, en una manifestación multitudinaria que obligó al gobierno a detener su iniciativa para modificar la ley que regula la educación en ese país.

Tuve la oportunidad de estar la semana pasada en Bogotá. Las paredes hablan (como es bien sabido) y narran los distintos episodios del conflicto. Los muros de los edificios, especialmente los de las dependencias públicas, lucen llenos de lunares multicolores. Pequeñas explosiones moradas, azules, amarillas, lilas, que aparecen también en los escudos de las fuerzas policiacas, ubicados el día de la concentración en cerrada valla, a espaldas de un joven orador con el torso desnudo y el puño levantado frente a la multitud de jóvenes provenientes no sólo de la capital, sino de diferentes regiones de ese país.