sábado, 22 de agosto de 2015

Fin de ciclo

El gobierno brasileño se defiende contra las cuerdas, el uruguayo enfrenta una exitosa huelga general, en Venezuela hay saqueos, en Bolivia dinamitazos y protesta indígena. ¿Qué pasa con los gobiernos “progresistas”?

Guillermo Almeyra / LA JORNADA

Protestas en Belo Horizonte contra el gobierno de Brasil.
Luiz Inácio Lula da Silva llegó al gobierno brasileño en 2003, empujado por las grandes huelgas de los 1970 que contribuyeron decisivamente a derrotar a la dictadura militar y por las campañas presidenciales de 1989 y sucesivas, que fueron proyectando al Partido de los Trabajadores como una fuerza electoral. Un gran ascenso obrero y popular creó un bloque social entre los obreros industriales, los campesinos pobres y sectores de las clases medias (comunidades cristianas de base, grupos de izquierda tradicional o revolucionaria) pero Lula llegó a la presidencia de Brasil cuando estaba terminando esa primera ola ascendente de resistencia a las políticas neoliberales.

sábado, 15 de agosto de 2015

El poder blando llegó a Cuba

El viernes 14 de agosto, los Estados Unidos realizaron en La Habana la ceremonia de apertura de su embajada con la presencia del Secretario de Estado John Kerry, quien en su discurso en el acto protocolario dijo: “no somos ni enemigos ni rivales: somos vecinos”.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

El Secretario de Estado John Kerry en La Habana.
Efectivamente, eso es lo que Estados Unidos y Cuba deberían haber sido siempre; pero si a nuestra larga experiencia histórica latinoamericana nos remitimos, los Estados Unidos no solo nos han prometido eso a lo largo de todo el siglo XX sino, además, ser un “buen” vecino, y ya sabemos en qué ha parado esa promesa.

Estados Unidos ha alternado su política del Buen Vecino con otras como la del Gran Garrote y la del Dollar Diplomacy, alternándolas según su conveniencia. En 1933, por ejemplo, ante la imposibilidad de vencer militarmente a Augusto César Sandino, quien en las montañas de Nicaragua resistía su presencia invasora producto de la política del Gran Garrote, cambió a una posición propia del Buen Vecino retirando sus tropas y promoviendo que se realizaran elecciones, llevando así el aislamiento nacional e internacional del Héroe de Las Segovias quien, a la postre, debió abocarse a una negociación con quien sería su verdugo, Anastasio Somoza García, el primero de una dictadura familiar respaldada por ellos, que no fue derrocada sino hasta el 19 de julio de 1979 por la Revolución Sandinista.

Fidel en sus 89

Fidel sigue allí, para escozor de sus enemigos, como referente de las luchas populares, anticolonialistas, antiimperialistas y anticapitalistas de todo el planeta. Y nada ni nadie cambiará eso.

"Momento creativo",
de Gerlys Alvarez.
Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

De su lugar en el devenir de las dolorosas repúblicas de nuestra América, y de la revolución que supo liderar, el sociólogo mexicano Pablo González Casanova dijo una vez que Fidel Castro representa “toda la historia pasada de Cuba y América Latina”, y el inicio de una nueva historia –desde 1959 en adelante- que iluminó las luchas por la liberación y la integración latinoamericana, a partir de tres dimensiones: la democrática, la humanista y la comunista, cuya proyección desbordó las fronteras de la isla. “Después de la Revolución Cubana todas las luchas de liberación y todas las luchas de las clases trabajadoras tuvieron en mente ese proceso histórico”[1].

De su irrupción en la arena política continental y mundial en los años cincuenta del siglo XX,  precisamente cuando América Latina volvía a sangrar por las heridas infligidas por el imperialismo estadounidense, especialmente en Guatemala con el derrocamiento del presidente Jacobo Arbenz, el intelectual dominicano Juan Bosch afirmó que “el volcán del Caribe sacó de los fondos de la historia la más completa de sus revoluciones sociales, la revolución cubana de Fidel Castro”. Una revolución que, en sus palabras, inauguró una época caracterizada por exponer a los pueblos caribeños y latinoamericanos a “una etapa de luchas más duras, más desenfrenadas”[2] del imperio estadounidense contra las aspiraciones de libertad, autodeterminación y soberanía. Una batalla en la que Cuba supo resistir y vencer, con dignidad y estoicismo, desde el momento en que se decretó el bloqueo –en 1960- y hasta nuestros días.

Cuba: Bruno Rodríguez Parrilla, el ingeniero principal de una obra colectiva

Hoy, la aplastante mayoría de ministros, diputados, dirigentes del partido y  los gobiernos locales y generales de las fuerzas armadas de Cuba nacieron en años posteriores a la revolución de 1959.  Sin embargo,  siempre ha estado en el tapete, la posibilidad de que el ascendiente moral y el liderazgo indiscutido de Fidel y de Raúl no pudieran ser sustituidos en el tiempo.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El pasado 20 de julio fuimos testigos de un evento histórico que muchas personas de mi generación jamás pensamos sería posible observar en vida: el restablecimiento pleno de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos signado por la ceremonia de apertura de la Embajada de Cuba en Washington. Al frente de la delegación cubana en dicho acto, estuvo Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de relaciones exteriores del país antillano. La presencia de Bruno (permítanme la licencia) trajo a mí añejos recuerdos de mi primer encuentro, en 1991, con el entonces joven dirigente de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC).

El camino a Nuestra América

José Martí, fiel a la palabra de pase de su generación, no sólo creó una transformación en la conciencia de su tiempo, sino, y ante todo, un cambio radical en el sentido de las conductas sociales en la América Latina, que dejó abierta la posibilidad de una transformación profunda de la realidad en tiempos posteriores.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Para Ibrahim Hidalgo, en Labana,
sin cuya labor no podría yo realizar la mía

“Después del mar, lo más admirable de la creación es un hombre.  El nace como arroyo murmurante, crece airoso y gallardo como abierto río, y luego – a modo de gigante que dilata sus pulmones, se encrespa ciego, y se calma generoso - ¡genio espléndido de veras, que sacude sobre los hombros tan regio manto azul, que hunde los pies monstruosos en rocas transparentes y corales!; ¡genio híbrido y extraño que cuando se mueve se llama tormenta, y cuando reposa, noche de luna en el Océano, lluvia de plata, y plática de estrellas sobre el mar.”
José Martí[1]

Como un río, también, puede ser imaginado el proceso de formación y transformaciones del pensamiento de José Martí sobre la América nuestra, que viene a desembocar el 31 de enero de 1891 en la publicación - en México, en el periódico El Partido Liberal – del ensayo Nuestra América, que es como el acta de nacimiento de nuestra contemporaneidad. Allí están, en síntesis apretada y fecunda, los frutos de una experiencia vital que iba ya de la frustración del primer movimiento independentista cubano, entre 1868 y 1878, a la del proyecto de una Reforma Liberal de las nuevas repúblicas hispanoamericanas, que Martí vivió, en carne propia, durante sus residencias de exilado político en México, Guatemala y Venezuela, entre 1875 y 1880.

Puerto Rico: Estado poco libre, asociado y… en bancarrota

Para superar la crisis lo que toca negociar no son medidas “técnicas”, sino la transición para convertir a Puerto Rico en una república independiente  y sostenible.

Nils Castro / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El Estado Libre Asociado cayó en moratoria y lo que antes nos presentaban como “la vitrina del Caribe” se desacreditó. Ya nadie lo considere solvente, ni en Wall Street ni entre los tres poderes de la Unión, pues además del desastre económico el ELA ha probado ser un fiasco político. Pero cuando corresponde definir quién pagará el desastre, ellos aducen que, como viene de décadas de malas administraciones puertorriqueñas, sus costos deben recaer sobre quienes las eligieron. La gran prensa y los carísimos consultores y cabilderos oficiales omiten quién instauró al régimen que originó tales administraciones y limitan la cuestión a decidir las medidas “técnicas” requeridas para paliarlo.

Haití: Cien años de ocupación y de resistencia

Cien años atrás, a fines de julio de 1915, tropas de Estados Unidos entraban a Haití para evitar la instalación de un gobierno contrario a sus intereses. Permanecerían casi 20 años, gobernando a sangre y fuego, con un sistema muy cercano al esclavismo. Henri Boisrolin, coordinador del Comité Democrático de Haití, recuerda esa historia.

Henri Boisrolin / Brecha y Rebelion

Marines de los Estados Unidos en Haití, 1915.
Hay fechas en la historia de los pueblos de enorme valor simbólico pues marcan un punto de inflexión determinante en todos los aspectos de su vida. Es el caso de la ocupación estadounidense de Haití iniciada hace un siglo.

En 1915, la Marina de Guerra de Estados Unidos desembarcó en Puerto Príncipe, ocupando en pocos días las ciudades más importantes del país y estableciendo un control militar de sus aduanas que duraría hasta su retirada, el 15 de agosto de 1934. En aquel momento, sobre todo entre 1911 y 1915, Haití vivía una severa crisis política: levantamientos populares, asesinatos políticos, exilios forzados, cambios sucesivos en la presidencia (seis presidentes tuvo entonces Haití).

Golpe blando es golpe a secas

No por ‘blandos’, los golpes que se dan contra las autoridades legítimas constituidas dejan de ser golpes de Estado, ilegales y antidemocráticos en cualquier caso.

Roberto Follari / El Telégrafo (Ecuador)

Alguien podría creer que el adjetivo ‘blando’ quita alguna responsabilidad a los perpetradores de la actual modalidad de golpes de Estado, esa que no apela ya a la vieja receta de la abierta asonada militar. Y quien así lo pensara, se equivocaría rotundamente.

Dos casos latinoamericanos relativamente recientes lo atestiguan: el presidente Zelaya en Honduras, expulsado por la insólita irrupción de fuerza pública en su domicilio por la noche; después el presidente Lugo en Paraguay, destituido por vía de una curiosa operación legislativa, oscura y tendenciosa.

Grecia, Brasil y después

Lo que detiene por ahora la escalada golpista en Brasil es el peligro de una desestabilización completa del sistema político que desemboque en una situación de ingobernabilidad, inédita en la historia de un país que, no por casualidad, sus clases dominantes fueron las últimas en la faz de la tierra en eliminar la esclavitud.

Atilio Borón / Página12 (Argentina)

Si en Grecia la democracia sufrió un duro revés, otro tanto parece que está a punto de ocurrir en Brasil. Incapaz de prevalecer en las urnas, la derecha griega y sus mandantes en Bruselas reprobaron en el Parlamento lo que había sido aprobado por el pueblo en el referendo convocado por Syriza. En Brasil, la derecha vernácula y sus compinches en el imperio lograron que el voto popular en contra del programa de la derecha radical encabezada por Aécio Neves fuese neutralizado por un golpe de mercado a resultas del cual el equipo económico de quien fuera derrotado en el balotaje fue instalado en Brasilia para perpetrar un ajuste salvaje.

Argentina, en la recta final

En Argentina, la democracia real sólo pudo manifestarse en el viejo peronismo y el nuevo de “los Kirchner”. Dato duro de la realidad que, infructuosamente, los “demócratas” con o sin adjetivos han puesto en cuestión desde 1945. Los unos, porque el peronismo siempre distribuía el ingreso en favor de las mayorías. Y los otros, porque sueñan con liquidar por decreto a los que se comen el pastel enterito.

José Steinsleger / LA JORNADA

Anticipadas por las encuestas y consultores serios, las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) dieron su veredicto: con lista única, Daniel Scioli, candidato del Frente para la Victoria (FPV), obtuvo 38.5 por ciento de los votos.

Por su lado, el antikirchnerismo duro y light, que encabezan Mauricio Macri (Cambiemos, tres candidatos) y Sergio Massa (Nueva Alternativa, dos), sumó poco más de 50 por ciento. Y los cinco partidos restantes juntaron cerca de 11 por ciento de los ­sufragios.

Elecciones en América Latina

Nadie niega el rol de los medios de comunicación privados, que se han vuelto, hace tiempo, el partido político de la derecha. Así, a menudo las campañas electorales miden los resultados de las políticas sociales en contra de la eficacia de los medios de comunicación.

Emir Sader/ Página12 (Argentina)

Los escenarios electorales se repiten de forma muy similar en los países de gobiernos posneoliberales de América latina: a las candidaturas de los gobiernos se oponen siempre candidaturas de derecha. Aquéllas cuentan con las políticas sociales redistributivas, éstas con el monopolio privado de los medios de comunicación. Una toca a las condiciones de vida de la gran mayoría, la otra intenta tocar la conciencia de la gente.

No hay ninguna duda de que los gobiernos de Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia y Ecuador han mejorado de manera sustancial las condiciones de vida de las personas. La redistribución de renta, la disminución de las desigualdades, el aumento de las posibilidades de que las personas puedan encontrar formas dignas de supervivencia: todo apunta a esa dirección, que no es negada ni siquiera por la oposición.

Todos somos mexicanos

No caben dudas: el discurso –xenófobo y discriminador– contra los migrantes se tornó más “fundamentalista” desde que comenzara a tomar envergadura la gran crisis del capitalismo, siete años atrás.

Aram Aharonian / Miradas al Sur

Donald Trump, aspirante republicano a la
presidencia de los Estados Unidos.
Hoy es más que virulento, pero siempre fue una estrategia recurrente en países o regiones receptores de migrantes, quizás con la honrosa excepción de ésta, nuestra América.

Pero tras la crisis de las estructuras capitalistas comenzada en 2008, la xenofobia se agudizó debido a los conflictos que se comenzaron a vivir en economías estancadas y en recesión, atadas a deidades como el mercado y el dinero, que se tradujeron en altas tasas de desempleo y subempleo y caídas de los estándares de vida para las grandes mayorías de los ciudadanos del mundo occidental y, a veces, hasta cristiano. Esa realidad fue el detonante de esta nueva ola de xenofobia.

Obama y el calentamiento global

Agobiado por las necesidades de la búsqueda insaciable de ganancias, el capitalismo es sumamente reacio a todo lo que suene a restricciones a su acumulación incesante. Si ahora hay un sector del capitalismo  que busca frenar el calentamiento global es porque el desastre que se nos viene encima es evidente.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Al parecer el presidente Barack Obama está aprovechando que se encuentra en la recta final de su segundo mandato, diez y ocho meses le quedan para terminarlo, para efectuar medidas que lo colocarán en la historia. La reforma de salud,  la reforma migratoria,  la reanudación de las relaciones con Cuba y ahora el plan para reducir  las emisiones estadounidenses de dióxido de carbono en un 32%  en 2030 respecto a los niveles de 2005. Este plan será la carta de presentación de Obama en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático que se celebrará en París en noviembre de 2015.

Las medidas mencionadas han sido ferozmente combatidas por los republicanos, especialmente por los llamados neoconservadores, la extrema derecha del Partido Republicano, la agrupada en el llamado Tea Party.

sábado, 8 de agosto de 2015

El canal de Nicaragua: la piedra en el zapato para Estados Unidos en Centroamérica

Desde el siglo XIX, Nicaragua ha sido el foco más importante de la atención norteamericana en la región. Ahora, cuando chinos y rusos han puesto un pie en la zona a través de inversiones y acuerdos de seguridad y militar, han puesto en marcha una estrategia que busca detener la construcción del canal y, eventualmente, desalojar del poder al gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Para la agencia de noticias RT, el canal
es una "bomba geoestratégica".
No ha habido potencia mundial que no haya estado interesada en un potencial canal interoceánico en Nicaragua. Desde muy temprano en su historia, en el período colonial, ingenieros españoles señalaron que, mediante la excavación de un canal a través del angosto istmo, no sólo podrían importarse más fácilmente los productos del Perú sino que, además, se podría competir exitosamente con rivales por el comercio con el Lejano Oriente. Luego, Inglaterra, Francia, y más tarde los Estados Unidos, se vieran tentados también por la idea de controlar el canal interoceánico a través de Nicaragua.

México: No hay muerte casual

La muerte menos casual en México, como en gran parte del mundo, es la que provoca el sistema que nos rige; vivir en el capitalismo es una constante contradicción, desvalorizados de lo que tradicionalmente ha definido al ser humano nos vemos enfrentados los unos con los otros, y peor aún, nos quieren hacer indiferentes al dolor de los demás.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Yucatán, México

Resulta un tanto complejo escribir sobre la muerte, y más, cuando de una u otra forma se conocía a quien ha fallecido, todavía más liado si el deceso es provocado. El anuncio del asesinato de cuatro mujeres y un reportero ha consternado al país, y de nueva cuenta son hechos violentos los que nos arrebatan la tranquilidad enajenada a la que la mayoría está acostumbrada. El anuncio es claro, evidencias de tortura y de abuso sexual están presentes en los cuerpos ahora inertes, cinco vidas segadas por la innegable realidad mexicana: pensar críticamente es un peligro de muerte.

Rubén Espinosa, fotoreportero gráfico de Veracruz, quien había denunciado en el pasado amenazas de muerte fue asesinado junto a Nadia Vera, una destacada activista de la Universidad Veracruzana en Xalapa y otras tres mujeres. Ninguna muerte es casual, estas mucho menos, un reportero crítico y una activista asesinados el mismo día y en el mismo lugar, no hay que ser perito para saber que nada de casual tiene este crimen. Pero además la perversidad con que fue ejecutado es de llamar la atención, pues la evidencia de violación en los cuerpos de las cuatro mujeres nos habla de un feminicidio artero, alevoso, y que para colmo de cinismo es callado por la mayoría de los medios de comunicación al denunciar únicamente el asesinato de Rubén.