sábado, 19 de mayo de 2018

Elecciones en Venezuela: único camino para salir de la crisis

El arreglo de los problemas de Venezuela tiene que venir de adentro y de los venezolanos, no de invasores que traigan destrucción y muerte. Por eso hay que votar; en esta ocasión, además de elegir la máxima autoridad del país, se trata de impedir la guerra.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Durante estos últimos años, la oposición en Venezuela ha intentado todos los expedientes posibles para sacar de manera ilegal a Nicolás Maduro del gobierno y no lo han logrado. Ahora, cuando tenían la posibilidad de hacerlo por vía legal, una parte de ella (el sector terrorista) se hizo al lado, impulsados por el afán terrorista de los gobiernos de Estados Unidos y Colombia y el apoyo de los “perritos en la alfombra” integrantes del Grupo de Lima, que incluso los conminaron a no firmar los acuerdos a los que habían llegado con el gobierno en República Dominicana.

Injerencismo del Grupo de Lima contra Venezuela

En las elecciones en Venezuela, lo que esconden los gobiernos del tristemente Grupo de Lima es apoyar y refrendar la política intervencionista de Washington; poner en riesgo los comicios electores donde las fuerzas progresistas avanzan para ganar las presidencias de otros países latinoamericanos en 2018.

Adalberto Santana / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

El domingo 20 de mayo de 2018 se realizan elecciones presidenciales en la República Bolivariana de Venezuela. Sin duda son unos comicios en los que se va a refrendar el rumbo por el que ha optado la mayoría de los amplíos  sectores sociales de esa nación sudamericana. Sin embargo, para algunos actores nacionales e internacionales el desarrollo de tal situación no les agrada y han estado haciendo todo lo posible para que el pueblo venezolano les haga caso y “repudien su propio proceso electoral”. Especialmente desean que los venezolanos  acaten la postura de la oposición radical y sus aliados externos que son el gobierno de Donald Trump, del mexicano Enrique Peña Nieto, del colombiano Juan Manuel Santos y del hondureño de Juan Orlando Hernández entre otros de la región. Gobiernos  intervencionistas a los que se suma el furibundo antichavista y sesgado secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Estados Unidos: su injerencia en Venezuela y en Latinoamérica

El domingo 20 de mayo hay elecciones generales en la República Bolivariana de Venezuela. En un acto de soberbia injerencista sin par, el gobierno de Estados Unidos pidió (exigió) que las mismas se suspendan. ¿Cómo es eso posible?

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Venezuela es un país libre, y pese a todo lo negativo que pueda decir la prensa comercial del planeta, lleva adelante un proceso de transformación social con elecciones limpias y transparentes. La democracia allí es un hecho. Si Nicolás Maduro se mantiene en la presidencia, es porque el pueblo mayoritariamente así lo pidió. Las criminales medidas de desestabilización que aplica el gobierno de Washington (boicot, generación de mercado negro, desabastecimiento, provocaciones diversas, etc., etc.) buscan a toda costa terminar con el proceso bolivariano. De no conseguirse eso por esas vías, no sería improbable que opte por una salida militar, seguramente con apoyo de gobiernos títeres de Latinoamérica, enmascarado todo ello en una supuesta “defensa de la libertad” contra la “narcodictaura” que sufriría el país de Bolívar.

Elecciones en México: no a la violencia si a la paz

En total en 2018 se celebran 7 elecciones presidenciales en la región. Ya se celebraron tres: Costa Rica, Paraguay y Cuba. A fines de mayo en Venezuela y Colombia. En julio en México y en octubre en Brasil. Todo indica que la decisiva se va a realizar en México. La correlación de fuerzas entre las tendencias políticas, que actualmente caracteriza a América Latina, cambiaría si AMLO llega al poder.

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

“Aproximadamente a las 12 horas, fue asesinado nuestro compañero José Remedios Aguirre Sánchez, candidato de Juntos Haremos Historia a la alcaldía de Apaseo del Alto”. Parece una novela de García Márquez. Pero tristemente no lo es. Es la realidad cotidiana mexicana, que salpica con sangre la campaña electoral de ese país. Así comienza un comunicado del Partido MORENA del candidato a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

México: La Revista Dialéctica y el pensamiento crítico

México atraviesa una de sus más profundas crisis, vivimos tiempos coyunturales, revistas como Dialéctica son necesarias para el replanteamiento de nuestro rumbo como país y para la búsqueda de soluciones a los graves problemas que enfrentamos. Pero desde hace dos años las autoridades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla han suspendido el subsidio para su publicación, sin explicación alguna.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

Uno de los principales referentes del pensamiento crítico en México en las últimas décadas, ha sido la revista Dialéctica, fundada en 1976 por Roberto Hernández Oramas y Gabriel Vargas Lozano en la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla, y que hoy cuenta con más de cuarenta años de tradición, teniendo entre sus colaboradores a muchos de los más reconocidos intelectuales latinoamericanos y universales, como son: Adolfo Sánchez Vázquez, Pablo González Casanova, Luis Villoro, Pierre Vilar, Adam Schaff, Manuel Sacristán, Wenceslao Roces, Néstor García Canclini, Raúl Páramo Ortega, Perry Anderson, Umberto Cerroni, Biagio de Giovani, Giusseppe Bacca, Frigga Haug, Enrique Semo, Jacques Bidet, Wolfgang Fritz Haug, María Rosa Palazón, Gerard Pierre Charles, René Zavaleta, Sergio Bagú, Raúl Páramo, Carlos Pereyra, Enrique González Rojo, Enrique Dussel, entre otros.

Guatemala y México: La muerte neoliberal en ambos lados del Suchiate

En ambos lados del Río Suchiate, la muerte neoliberal ronda a luchadores que elevan su voz en medio de una gran vulnerabilidad y de una indignante impunidad.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El 9 de mayo el dirigente del Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), Luis Arturo Marroquín, salió de Jalapa para realizar  unas diligencias y bajó en San Luis Jilotepeque del autobús en el que viajaba para hacer unas fotocopias. Dos hombres enmascarados aprovecharon el momento y lo asesinaron. El comunicado de CODECA nos informa que Luis luchaba por los derechos humanos, por la defensa del territorio, el acceso a la tierra y la nacionalización de los bienes y servicios privatizados. Al día siguiente, el dirigente del Comité Campesino del Altiplano de Guatemala (CCDA), José Can Chol,  fue asesinado a balazos  en la localidad de Choctún Basilá  en  la comunidad  de Choctún Basilá  de Cobán, Alta Verapaz. El crimen ocurrió  cuando un grupo de hombres armados llegó a dicha comunidad y hostigó a familiares de las personas que se encuentran encarceladas por defender sus tierras ante las tentativas de apropiárselas por parte de la Cooperativa Chilté.

Habrá un país llamado Colombia

En Colombia ya hay medio país que ha renunciado al fetichismo del poder, a la esperanza de que sea a través del Estado y de sus mecanismos tramposos como se puede transformar a la sociedad.

William Ospina / El Espectador

(Texto leído en el Encuentro Nacional de Jóvenes Caminantes, en la Selva de Florencia de Samaná, Caldas, el pasado 13 de mayo).

El poder político en Colombia está diseñado para ser todopoderoso a la hora de atornillar lo que existe, y para ser impotente a la hora de cambiar las cosas y de servir a los ciudadanos. Mucha gente lo sabe y ha renunciado a la esperanza del poder, al espejismo de la participación y al sainete electoral, pero se ha atrincherado en la indiferencia, el escepticismo y el repliegue hacia el mundo privado, olvidando o ignorando que a lo único que no puede renunciar el ser humano es a la comunidad, porque a la sociedad o se la transforma o se la padece.

Argentina: Mea culpa en la emergencia

Cada día del gobierno de Cambiemos hemos sufrido un retroceso justificado por la metafrase “la pesada herencia”, idea prolijamente elaborada por los gurúes de la comunicación y constructores del relato oficial, invirtiendo datos fundamentales como haber disminuido la deuda y abandonado el FMI.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Los últimos días de la era Macri nos han deparado a los argentinos tanta zozobra y tragedia, minuto a minuto que, en la emergencia como corresponsal de guerra describí la última semana, Semana Trágica, aludiendo a otra histórica sucedida en los Talleres Vasena entre el 7 y el 14 de enero de 1919, donde la policía masacró a decenas de obreros metalúrgicos.

Yo, erróneamente la involucré con otra matanza ocurrida en la Patagonia en 1922, ambas dentro del primer gobierno popular de Hipólito Yrigoyen; hecho recriminado por los trabajadores. Cuestión que me alertó inconscientemente, el compañero Raúl Zibechi en su posterior artículo. Y, reconozco… no es ignorancia, para nada. Estos acontecimientos de la historia del movimiento obrero argentino que jalonan sus luchas, los he repetido reiteradamente a los alumnos en mis largos años de docencia.

Pensamientos latinoamericanos

A semejanza de la década de los setenta y la década de los noventa, la marea reaccionaria cubre la totalidad de las tierras latinoamericanas a excepción de varios lugares que permanecen secos y que, por ello, son como las islas solitarias que yacen en medio del Océano…

Elías Quinteros / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

I

Pienso en las causas que llevaron a la desintegración de los virreinatos y las capitanías generales. Pienso en las causas que llevaron a la disolución de la Gran Colombia (que reunía a colombianos, ecuatorianos, panameños y venezolanos); de la Confederación Peruano-Boliviana (que reunía a bolivianos y peruanos); y de la República Federal de Centro América (que reunía a costarricenses, guatemaltecos, hondureños, nicaragüenses y salvadoreños). Pienso en las causas que llevaron al enfrentamiento de los argentinos con los brasileños (1825-1828 y 1851-1852); de los paraguayos con los argentinos, los brasileños y los uruguayos (1865-1870); de los chilenoscon los bolivianos y los peruanos (1879-1883); y de los bolivianos con los paraguayos (1932-1935). Pienso en las causas que llevaron al enfrentamiento de los mexicanos con los franceses (1838-1839 y 1862-1867), de los argentinos con los franceses (1838-1840), de los argentinos con los franceses y los ingleses (1845-1850), de los chilenos y los peruanos con los españoles (1865-1871), y de los argentinos con los ingleses (1982). Pienso en las causas que llevaron al enfrentamiento de los mexicanos con los estadounidenses (1846-1848). Y pienso en las causas que llevaron a las intervenciones de los estadounidenses en Cuba, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana (Siglo XX). Es decir, pienso en las razones que transformaron a Latinoamérica en el escenario de procesos de disgregación territorial, conflictos bélicos entre latinoamericanos, conflictos bélicos entre latinoamericanos y europeos, y conflictos bélicos entre latinoamericanos y estadounidenses. Y, en la totalidad de esos casos, siempre percibo la presencia de una potencia política, económica y militar que no deseaba la unidad del continente.

sábado, 12 de mayo de 2018

En el 34 aniversario del secuestro de mi hermano Carlos Ernesto Cuevas Molina

Escribo para mantener la memoria viva, no el recuerdo sino la memoria. En torno a ella hay una batalla, y seguramente quienes sentimos que tratan de escamoteárnosla somos los llamados a mantenerla viva.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-COSTA RICA


Este 15 de mayo se cumplen 34 años del secuestro de Carlos, mi hermano menor, en la ciudad de Guatemala. Iba en moto y fue perseguido por las calles de la ciudad hasta que en una esquina le dieron caza, y herido probablemente en un brazo, lo subieron al pick up blanco en el que iban sus raptores.

México: AMLO, separar el poder político del poder económico

Andrés Manuel quiere separar al poder político del poder económico. En la visión de él y de Morena, la mafia del poder ha secuestrado al gobierno del Estado y lo ha convertido en un “Comité” que no vela por el interés público, sino por los intereses económicos de una minoría.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Esta semana hemos observado en México el enfrentamiento entre la cúpula empresarial y el candidato de la coalición que encabeza Morena. Indudablemente la cúspide de empresarios más poderosos del país, aquellos que se han vuelto milmillonarios con las políticas neoliberales, no quieren a Andrés Manuel López Obrador en la Presidencia de la República. Como sucede en Argentina y Brasil, no se necesita ser radical de izquierda para ganarse el encono neoliberal cuando ésta siente que su control del poder del Estado o del gobierno se encuentra amenazado. A poco más de 50 días de las elecciones presidenciales del 1 de julio de 2018, López Obrador cuenta con una holgada diferencia de entre 15 y 20 puntos sobre su más cercano oponente.  El gran empresariado se ha puesto a operar ante la eventualidad de que gane dichas elecciones. Han estado presionando al candidato del PRI, José Antonio Meade, para que  decline su fallida candidatura y se sume al apoyo del candidato del PAN Ricardo Anaya. Éste podría acortar la distancia con una eficaz propaganda negra y hacer más factible el fraude mediante compra de votos y adulteración de resultados.

Nicaragua y los buitres del Norte

Toda revolución social se alimenta de sus fortalezas y estas se constituyen en los horcones de carga para soportar los terribles y demoledores vientos huracanados de sus contrarios.

Luis Manuel Arce / Prensa Latina

Sin embargo, tan importante como definir sus fortalezas es identificar sus debilidades, pues estas son puertas abiertas las cuales dejan penetrar los ciclones que pueden derribar la estructura idealista y reducir a escombros cualquier edificio construido con material proclive a la contaminación.

Las revoluciones no perviven en una urna de cristal y están expuestas de forma permanente a la intemperie y ello explica, como diría mi amigo panameño Guillermo Castro, por qué “las causas externas operan a través de las internas. Por eso es tan importante estabilizar la situación interior, y empezar a (re)construir a partir de allí las capacidades para conducir el proceso histórico hacia formas superiores frente a quienes quisieran retrotraerlo a otras, inferiores”.

Costa Rica: De Luis Guillermo a Carlos

Mientras no se reconozca que se requiere un cambio  radical en las políticas económicas imperantes, la desigualdad seguirá creciendo y, con ello, todos los otros flagelos  que los gobernantes  de turno –quiero creer que con buena voluntad y mejores sentimientos- juran combatir desde el primer día   en que, por voluntad popular, asumen el mando de la nación.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Desde el  reiterado y apabullante triunfo del PAC se han multiplicado los comentarios en torno al legado –bueno o malo- del gobierno saliente y sobre las expectativas – quizás exageradas- que suscita en el imaginario colectivo  el nuevo gobierno, cuyo Ejecutivo es encabezado por el joven politólogo y comunicador Carlos Alvarado, militante desde su primera juventud  tan sólo en el partido que lo llevó al poder; por lo que no carga ningún trauma o secuela de los partidos tradicionales en su subconsciente psicológico o ideológico.

Panamá: las fallas de fondo y forma de la Constituyente

Una nueva Constitución tiene como objetivo ‘refundar’ la República. ¿Pero qué nueva República quieren los gobernantes conservadores y la oposición neoliberal parlamentaria? Qué decir de los voceros de la llamada ‘sociedad civil’ ¡Que todo cambie, para que todo siga igual!

Marco A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

La República de Panamá ha tenido cuatro constituciones (1904, 1941, 1946 y 1972). La última Constitución Política ha sido reformada varias veces. El presidente Juan Carlos Varela anunció la semana pasada que hará las consultas necesarias para convocar una Asamblea Constituyente que redacte una nueva Constitución. El tema ha estado presente desde la invasión militar norteamericana a Panamá en 1989 (casi 30 años). En aquel entonces, y a lo largo de las tres décadas que han seguido, los gobernantes nunca se pusieron de acuerdo para qué querían un nueva Constitución (faltaría la orientación de la Embajada). El plan de Varela es introducir una quinta papeleta en las elecciones que se realizarán en mayo de 2019. En la actualidad, las elecciones contemplan cuatro papeletas: Presidente de la República, diputados, alcaldes y representantes de corregimiento. La quinta papeleta sería para elegir 60 constituyentes.

Venezuela: un buen botín para Santos y su gobierno

El desarrollo de los hechos va develando la trama, lo más relevante es que se está sabiendo a través de las declaraciones de los propios actores, los que por impericia, estupidez o arrogancia van dando a conocer piezas del rompecabezas que es necesario ir armando.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El Plan Colombia por un lado, así como las gigantescas ganancias producidas por el narcotráfico por otro, han mostrado una economía colombiana ficticia, que solo tenía cierto respiro por estos dos factores, que no podían ser contabilizados formalmente como parte del “esfuerzo nacional a favor del desarrollo y el progreso”. Hay que recordar que la década de los 80 del siglo pasado, considerada como “perdida” para América Latina por los economistas y las organizaciones internacionales, tuvo crecimiento negativo para todos los países de la región, menos para Panamá, que tuvo crecimiento cero, Cuba: un 3%, todavía integrando el Consejo de Ayuda Mutua económica (CAME) conformado por los países socialistas y…Colombia, que creció 9%, algo solo explicable, -según los economistas- por la gigantesca reinversión en el país de los recursos de la industria del narcotráfico.