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sábado, 15 de abril de 2023

Elecciones en Paraguay: solo un cambio “gatopardiano” montado por Washington

 La injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Paraguay forma parte de su cotidianidad, e incluso, se ve como algo normal. 

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La injerencia de Estados Unidos en los asuntos internos de Paraguay forma parte de su cotidianidad, e incluso, se ve como algo normal. En la situación actual, cuando se ha entrado en la etapa final de la carrera electoral, los dos candidatos con opción de ganar las elecciones Santiago Peña de la Asociación Nacional Republicana (Partido Colorado) y Efraín Alegre del partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) se reunieron por separado con el embajador de Estados Unidos Marc Ostfield y publicaron ostensiblemente las fotos del encuentro. Ambos son candidatos del sistema y fuertes aliados de Estados Unidos, de manera tal que esta acción no se entiende como injerencia.

sábado, 10 de octubre de 2020

La dictadura económica del doctor Francia

 Gracias a los procesos de independencia de las décadas iniciales del siglo XIX, los diversos países latinoamericanos se incorporaron al mercado mundial capitalista en calidad de primario-exportadores; pero bajo regímenes oligárquicos, en los cuales rigió la dominación despótica, económica, social y política de grandes terratenientes y poderosos comerciantes. Hubo un país que escapó a ese cuadro general: Paraguay.

Juan J. Paz-y-Miño Cepeda / www.historiaypresente.com


El territorio paraguayo pertenecía al Virreinato del Río de la Plata; pero una vez instalada la Junta de Buenos Aires (1810), la provincia del Paraguay se negó a acatar su autoridad y asumió, en los hechos, su propia autonomía. A partir de ese momento, Paraguay pasó a vivir las constantes presiones de Buenos Aires para incorporar la provincia a su jurisdicción, al mismo tiempo que en su interior se sucedían cabildos y gobiernos, que confrontaron diversas posiciones entre conservadores, realistas o partidarios de mantener las relaciones con Buenos Aires, y autonomistas e independentistas radicales, con mayor identidad popular.

sábado, 28 de abril de 2018

Paraguay: Nueva derecha o Stroessner 2.0

En una América Latina donde el dos veces presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva permanece detenido y el dictador peruano Alberto Fujimori está libre, la elección de Abdo Benítez en Paraguay tras las tropelías de su padre es una imagen potente –y a la vez fatídica– del clima de época regional.

Juan Manuel Karg / Cubadebate

Mario Abdo Benítez, presidente electo de Paraguay
La elección de Mario Abdo Benítez es un reflejo de la nueva realidad político-electoral de un Cono Sur que, aún en disputa, busca ser hegemonizado por el arco conservador, en auge tras la llegada de Macri y Temer a Argentina y Brasil. “Marito”, como lo llaman en Paraguay, es el hijo del secretario privado del dictador Alfredo Stroessner, motivo por el cual jamás condenó –ni siquiera en los últimos años– el accionar de la dictadura paraguaya, aludiendo a un supuesto “poner en contexto” que pretende justificar y/o alivianar los crímenes de lesa humanidad cometidos. Es decir, viene del riñón profundo de la derecha de un país que ya en 2012 tuvo un quiebre abrupto, que fue un parteaguas regional: el golpe a Fernando Lugo bajo la fachada de un “juicio político exprés”.

sábado, 2 de septiembre de 2017

La exportación del Plan Colombia al Triángulo Norte y la Triple Frontera

El llamado Plan Colombia, supuestamente de combate a las drogas, fue diseñado y dirigido por Estados Unidos, pero financiado por los impuestos colombianos: EEUU invirtió 10 mil millones de dólares, y Colombia 120 mil millones de dólares, y hoy amenaza con ser exportado para dirigir operaciones especiales en otras zonas de la región, con bandera sudamericana.

Álvaro Verzi Rangel / ALAI

El plan de la “inteligencia” estadounidense es que las Fuerzas Armadas colombianas suplanten a las de EEUU en el entrenamiento de Fuerzas de Operaciones Especiales, tanto para operar en México (en el marco de la Iniciativa Mérida), como en Paraguay, Honduras, El Salvador, Barhein, Yemen y en Afganistán y la Triple Frontera del Acuífero Guaraní.

Quizá, también, para ir creando una fuerza multinacional latinoamericana lista para intervenir en países que lleven adelante políticas soberanas, enfrentadas a las de Washington y el club de gobernantes neoliberales piloteados desde la Organización de Estados Americanos (OEA).

sábado, 8 de abril de 2017

Paraguay: Cartes, el incendio del Congreso, la reelección, y la nueva Triple Alianza

Cartes representa los intereses de los grandes terratenientes paraguayos, y propugna las mismas medidas que imponen los gobiernos de la Argentina de Mauricio Macri y el de Brasil de Michel Temer y la corrupción, símbolos regionales de un modelo económico libreempresista, entregado al capital transnacional, desregulador y enemigo del gasto público sin importar el costo social.

Celso Guanipa Castro  / Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

Horacio Cartes, presidente de Paraguay.
El presidente paraguayo Horacio Cartes parece dispuesto a declarar el estado de excepción en todo el país y desplegar las fuerzas militares, con la excusa de la existencia de una amenaza al normal funcionamiento de las instituciones, tras el incendio el último día de marzo de la sede del Congreso por un centenar de manifestantes contra una enmienda constitucional que permitiría su reelección.

sábado, 15 de noviembre de 2014

A 150 años del inicio de la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay

La Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay, desarrollada entre 1864 y 1870, fue una de las primeras expresiones de los intereses de las nacientes potencias capitalistas volcadas brutalmente sobre los países latinoamericanos. 

Sergio Guerra Vilaboy* / Especial para Con Nuestra América
Desde La Habana, Cuba

El 12 de noviembre de 1864, hace ahora 150 años, estalló la Guerra de la Triple Alianza contra Paraguay (1864-1870), después que el gobierno de Asunción, presidido por el mariscal Francisco Solano López, ordenara el apresamiento del barco brasileño Marqués de Olinda, cuando navegaba por aguas fluviales paraguayas, en reacción a la invasión del imperio de Brasil a Uruguay, lo que se considera el inicio formal de la contienda fratricida

La etapa final de las transformaciones liberales en América Latina coincidió con el fin del capitalismo de libre concurrencia y los comienzos de la penetración imperialista, fenómenos que se manifestaron en un grave enfrentamiento entre cuatro países de la América del Sur. Detrás de ese conflicto actuaban los intereses de los sectores oligárquicos liberales y los apetitos expansionistas de los comerciantes y capitalistas foráneos, afincados en Brasil y Argentina.

sábado, 6 de septiembre de 2014

La soja y el latifundio, contra el campesinado paraguayo

Entre 1989 y 2013 fueron ejecutados 115 campesinos paraguayos por fuerzas de seguridad y sicarios. Agronegocio, ilegalidad y complicidad estatal están en la base de esta matanza, un modelo que se profundizó en los últimos años.

Federico Larsen / Miradas al Sur

El agro negocio está detrás de la represión
 a campesinos paraguayos.
Chokokue es una palabra en guaraní que significa campesino, o agricultor, y es el nombre del informe que hace pocos días publicó la Coordinadora de Derechos Humanos del Paraguay (Codehupy) acerca de los asesinatos de campesinos cometidos en ese país en los últimos 24 años. El trabajo toma como fecha de comienzo de la investigación el 3 de febrero de 1989, día en que el general Andrés Rodríguez encabezó un golpe de Estado que destituyó al dictador Alfredo Stroessner luego de 35 años de gobierno. Es a partir de allí que comienza la llamada Transición Democrática, período que, según varios analistas, aún está en desarrollo. La Codehupy señaló en su informe que desde la caída del dictador hasta agosto de 2013, 115 campesinos fueron asesinados por fuerzas de seguridad o sicarios al mando de grandes terratenientes con el fin de amedrentar la lucha por la tierra. Un dato que los investigadores vinculan directamente con el avance del agronegocio y la concentración de la tierra producidos durante la Transición Democrática.

sábado, 27 de abril de 2013

Paraguay: Colorados al gobierno, ¿las mafias al poder?

Acusado de ser uno de los operadores del golpe de junio, Horacio Cartes ha logrado comprar voluntades y construir un rápido armado político a partir de su fortuna, investigada por Estados Unidos según se revela en informes filtrados por Wikileaks.

Pablo Stefanoni / Rebelion

Horacio Cartes, presidente electo de Paraguay.
Las elecciones del pasado domingo le dieron el triunfo al Partido Colorado, que gobernó 60 años Paraguay bajo la mano dura de Alfredo Stroessner (35 años) y continuó “en democracia” tras el derrocamiento del dictador en 1989. El Paraguay de hoy está lejos del de 2007, cuando un obispo desafió al partido-Estado y abrió paso a una novedosa y frustrada experiencia progresista en un país siempre gobernados por liberales y colorados, civiles o militares (el país más anticomunista del mundo, al decir de Stroessner).

sábado, 13 de abril de 2013

Rescatar la república paraguaya

De la gran herencia cultural, de justicia social y honradez administrativa que legó a las futuras generaciones aquella República que apenas duró medio siglo [1813-1864], no queda nada, sus ejemplares valores éticos y de desarrollo social, han sido sepultados por el accionar de las cúpulas colo-liberales que, con rarísimas excepciones, arrojan un balance abominable.

José Antonio Vera / Argenpress.info

Paraguay se prepara para las elecciones presidenciales,
todavía bajo la sombra del golpe de Estado del 2012.
El Paraguay, como país y como pueblo, atraviesa un tiempo difícil, con un Gobierno usurpador e insensible ante los dramas sociales, un Parlamento amoral y un Poder Judicial cómplice con toda esa abyección, sin que los más generosos esfuerzos de análisis permitan visualizar días mejores en el corto tiempo, a juzgar por el penoso espectáculo de la campaña electoral para las generales del próximo domingo 21 [de abril].

Empezando por la miserabilidad de los favoritos que encabezan la puja para definir los nombres del nuevo titular del Ejecutivo y la futura composición del Senado y Diputados, una bicameral inútil que paga salarios y regalías superior al de muchas potencias, con 125 personas que tienen la misión de legislar y sólo trabajan medio año un cuarto de ellos.

sábado, 13 de octubre de 2012

Paraguay: “Tres años de primavera en el país de la tiranía”

A poco más de tres meses del golpe de Estado en Paraguay, NOS DIGITAL entrevistó al historiador cubano Sergio Guerra Vilaboy, especialista en historia del país guaraní, para esclarecer las raíces sociales del golpe contra el presidente Fernando Lugo.

NOS Digital

Sergio Guerra Vilaboy, presidente de ADHILAC.
“No es Fernando Lugo el que recibe un golpe, hoy no es Fernando Lugo el que es destituido; es la historia paraguaya, su democracia, la que ha sido herida profundamente”, pronunciaba el ya destituido expresidente paraguayo el último 22 de junio en el Palacio de Gobierno. El historiador cubano Sergio Guerra Vilaboy, profesor y director del departamento de Historia de la Universidad de la Habana y presidente de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC), buscará esclarecer ciertas cuestiones de la historia paraguaya que indudablemente condicionan y construyen el presente de la nación.

-¿Cuáles fueron las debilidades del gobierno de Lugo para haber caído sin resistencia aparente en manos de un golpe de Estado parlamentario?

-Lamentablemente en Paraguay, como también había pasado en Honduras, el proceso de cambios no partió de una base sólida. La endeblez en la formación de un movimiento de masas, pero más que nada del punto de vista organizativo, de estructura partidaria, dieron al traste con el gobierno de Lugo. Él logró organizar lo que se llama el Frente Guasú, una organización de pequeños partidos políticos y organizaciones sociales, pero que no llegó a vertebrarse con solidez, por lo que el gobierno de Lugo dependió en gran medida del apoyo del Partido Liberal Radical, sobre todo del ala izquierda de ese partido. 

sábado, 21 de julio de 2012

Estados Unidos, Venezuela y Paraguay

La política externa norteamericana en América del Sur sufrió las consecuencias totalmente inesperadas de la prisa de los neogolpistas paraguayos en asumir el poder, con tamaña voracidad que no podían esperar  hasta abril de 2013, cuando se llevarán a cabo las elecciones, y ahora articula todos sus aliados para intentar  revertir la decisión del ingreso de Venezuela al Mercosur. La cuestión de Paraguay es la cuestión de Venezuela, de la disputa por la influencia económica y política en América del Sur.

Samuel Pinheiro Guimaraes / ALAI

1. No se pueden entender las peripecias de la política sudamericana sin tomar  en cuenta la política de los Estados Unidos para América del Sur. Los Estados Unidos todavía son el principal actor político en América del Sur y debemos comenzar por la descripción de sus objetivos.

2. En América del Sur, el objetivo estratégico central de los Estados Unidos, que, a pesar de su debilitamiento, continúa siendo la mayor potencia política, militar, económica y cultural del mundo, es incorporar todos los países de la región a su economía. Esta incorporación económica lleva, necesariamente, a un alineamiento político de los países más débiles con los Estados Unidos en las negociaciones y en las crisis internacionales.

3. El instrumento táctico norteamericano para alcanzar este objetivo consiste en promover la adopción legal, por los países de América del Sur, de normas de liberalización más amplia del comercio, de las finanzas y de las inversiones, de los servicios y de “protección” a la propiedad intelectual a través de la negociación de acuerdos en nivel regional y bilateral.

sábado, 14 de julio de 2012

Hacer política sin efusión de sangre

Paraguay y México demuestran -desde experiencias y contextos distintos- que cuando la democracia representativa no responde a los intereses de quienes la crearon para eternizarse en el poder, ella misma genera los mecanismos para ser burlada.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En una versión moderna de la definición de Clausewitz de que  “la guerra es la continuación de la política por otros medios”, que Lenin completaba diciendo que esos medios siempre eran violentos, Mao Tse Tung se refería a la misma como “política con efusión de sangre”. Finalmente, a través de la historia las clases dominantes han conseguido sus objetivos utilizando para ello cualquier instrumento, cualquier medio y cualquier vía.

Suponer que la única manera de, desplazar, sustituir o derrocar un gobierno elegido por el pueblo es a través de un golpe de estado es simplificar la política, lo cual sirve a objetivos propagandísticos, pero esconde el trasfondo del problema  y la esencia de clases que tiene la dominación.  Además, es desmovilizador y no ayuda a formar y organizar al pueblo para su objetivo último y supremo que es la toma del poder. Desde el punto de vista estratégico, es dañino que los revolucionarios aparezcan defendiendo la democracia representativa como panacea de liberación, cuando la propia historia de Venezuela en los últimos 12 años ha mostrado muchas veces sus carencias, insuficiencias y debilidades, haciendo constar -en hechos tan trascendentes como los posteriores al golpe de estado de abril de 2002- que la democracia debe ser participativa y debe poseer un protagonismo popular como condición imprescindible de su existencia y permanencia  en el tiempo.

sábado, 30 de junio de 2012

Las Cumbres de Mendoza

Los gobiernos de América del Sur, reunidos en la ciudad de Mendoza, Argentina, respondieron políticamente al golpe de Estado en Paraguay: más unidad, más integración, más democracia y ninguna tolerancia para los golpistas, es el mensaje que envían gobiernos y movimientos sociales desde el MERCOSUR y UNASUR.

Roberto Utrero / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

La presidenta argentina, Cristina Fernández, presidió
la cumbre del MERCOSUR y anunció el ingreso de
Venezuela a este organismo de integración regional.
Las Cumbres de Mendoza podrían hacer alusión con justicia a las de los cerros más elevados de América que están en esta provincia, desde el Aconcagua al Tupungato. Pero en este momento histórico no es así; en la ciudad más importante del oeste argentino, con sus cuatros siglos de existencia y cuna del Ejército de Los Andes, desde donde partió hace casi doscientos años el General San Martín en su campaña libertadora, se llevó a cabo en estos días un acontecimiento regional similar que remembró aquella gesta. Se realizaron las Cumbre del MERCOSUR, la Social del mismo organismo y, en la emergencia golpista sufrida por el país hermano Paraguay, la de UNASUR.

Circunstancias por demás aciagas, con una pátina de legitimidad, que llevaron al grave desenlace de la caída del presidente Fernando Lugo, cuya responsabilidad radica en los sectores tradicionales del poder: las rancias oligarquías con sus políticos de turno, el alto clero de la Iglesia, opuesto a Lugo y los militares que siempre han sido permeables a la presión del Imperio.

Paraguay, enseñanzas de futuro

Ahora, en Paraguay, colorados y liberales, opositores durante la dictadura de Stroessner, son aliados para dar un zarpazo a la democracia.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La sombra del dictador Stroessner
campea en Paraguay
Aunque lo ocurrido en Paraguay no es técnicamente un golpe de estado, eso poco importa en términos políticos, porque el hecho cierto es que se produjo un “quiebre institucional democrático” y la destitución ilegítima del presidente Fernando Lugo. Sin embargo, esta definición tiene implicaciones trascendentales para la estabilidad de nuestros sistemas democráticos permanentemente torpedeados desde el imperio

La destitución de Lugo se hizo en el marco de una ley, según dijo él mismo al aceptar el veredicto, pero fue una decisión ilegítima. Por ello, las preguntas valederas deberían estar encaminadas a saber de qué legalidad hablamos y cuál es la calidad de nuestras democracias.

Paraguay: “No hay fuerza social para frenar a la derecha”

Periodista y educador popular, Raúl Zibechi es columnista del periódico mexicano «La Jornada», al tiempo que acompaña a movimientos sociales. «Territorios en Resistencia» y «Política y Miseria» son, además, sus dos últimos libros publicados en el Estado español. En la entrevista concedida a GARA, analiza los entresijos de la destitución del presidente paraguayo, Fernando Lugo, y sus repercusiones. 

AinaraLertxundi / GARA (EuskalHerria)

¿Qué factores han propiciado la destitución de Lugo?

El periodista uruguayo Raúl Zibechi.
El Gobierno de Lugo siempre tuvo una enorme debilidad institucional. En el Parlamento apenas contaba con un par de diputados de entre 90 y otro par de senadores de 45, los demás pertenecen a su aliado principal, el Partido Liberal Radical Auténtico, un partido de derecha moderada que no llegaba al Gobierno desde hacía 70 años y que apoyó a Lugo por su enorme popularidad. Y al Partido Colorado y a otros más pequeños, pero todos de derecha. A su vez, en el aparato estatal, en la Justicia, en los diversos servicios y, por supuesto, en las Fuerzas Armadas y policiales, el peso del Partido Colorado, que gobernó Paraguay durante 60 años, es abrumador. En sus casi cuatro años como presidente, Lugo no desmontó esta presencia colorada que se apoya a su vez en mafias tradicionales y en nuevas mafias vinculadas al narcotráfico. La mayor parte de su gabinete eran liberales que no son muy diferentes a los colorados que toleraron a Lugo hasta que vieron que podían perder las elecciones a realizarse en apenas nueve meses y decidieron apartarlo.

Otro golpe de Estado en América Latina

Paraguay y Honduras se diferencian radicalmente de los casos de Venezuela, Bolivia y Ecuador que también fueron objeto de golpes planeados en EEUU. Los cinco países tenían en común que sus gobiernos progresistas no tenían raíces en organizaciones con largas trayectorias. Sin embargo, los tres últimos movilizaron con rapidez el apoyo popular que les permitió dar el contra-golpe en el momento necesario.

Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI

La oligarquía contraataca en Paraguay y en América Latina (ilustración de El Telegrafo, de Ecuador)
El golpe de Estado ejecutado por la derecha terrateniente del Paraguay contra el presidente Lugo dejó las mismas huellas que el derrocamiento en 2009 del presidente Zelaya en Honduras. Por un lado, el rastro de sendas oligarquías que gobernaron a través de dictaduras militares por gran parte del siglo XX. Por el otro, las heridas de la intromisión abierta por parte de EEUU que llevó de la mano a los militares criollos para que respaldaran las acciones de una oligarquía golpista. Incluso, la trama norteamericana fue realizada en alianza con los partidos liberales tradicionales de ambos países. Una coincidencia que refleja la frágil constitución política de los dos países.

En Paraguay la oligarquía terrateniente trabaja en estrecha relación con el gran capital agrario brasileño que experimenta uno de sus auges económicos más espectaculares de su historia. Incluso, uno de las causas por las cuales fue procesado en forma sumaria el presidente Lugo fue por las protestas de los campesinos que están siendo despojados de sus tierras por capitalistas agrarios brasileños que operan en Paraguay. En Honduras, pasó algo similar.

martes, 26 de junio de 2012

ADHILAC rechaza el golpe de Estado en Paraguay

Declaracion de la Asociacion de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC)


La Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC) rechaza de manera enérgica el flagrante golpe de Estado perpetrado contra la autodeterminación del pueblo paraguayo y sus derechos democráticos mediante la destitución legislativa del Presidente Constitucional de Paraguay Fernando Lugo. 

La ADHILAC, que a fines del año pasado pudo realizar en Asunción, con absoluta libertad académica, un importante congreso internacional con la participación de decenas de historiadores de 16 países, gracias a la cálida hospitalidad de las autoridades y el pueblo paraguayos, reclama el restablecimiento pleno en la antigua tierra guaraní de la libertad, soberanía, democracia, autodeterminación y justicia por la que lucharon los padres fundadores de Nuestra América y que hoy han sido conculcadas en esa nación con la destitución de su legítimo primer mandatario. 

La ADHILAC expresa con toda fuerza su condena al alevoso quiebre del orden constitucional en Paraguay que viola la decisión popular expresada en las urnas y reclama el restablecimiento del sistema democrático, porque tal como lo señalara el propio mandatario de Paraguay ilegalmente depuesto: “Aquí no hay destitución del Presidente Lugo, hay destitución de la democracia”.

25 de junio de 2012 

lunes, 25 de junio de 2012

AUNA-Costa Rica condena el golpe de Estado en Paraguay


La Asociación por la Unidad de Nuestra América (AUNA-Costa Rica), ante los acontecimientos del hermano país del Paraguay, en el que el Congreso y el Senado destituyeron al presidente constitucional democráticamente electo, Fernando Lugo, de forma irregular, conformando una situación que puede catalogarse como golpe de Estado, comunica:

1) Su condena al gope de Estado perpetrado el pasado viernes 22 de junio.

2)Su denuncia que tales acontecimientos: a) se encuentran motivados por intereses económicos de los tradicionales sectores dominantes paraguayos y de las grandes transnacionales, especialmente de la Monsanto, interesada en extender sus negocios agrícolas en el país; b) rompen con la institucionalidad democrática e irrespertan la voluntad soberana del pueblo paraguayo.

3) Su solidaridad con el pueblo paraguayo y con Fernando Lugo, a quien considera presidente legítimo de todos los paraguayos y paraguayas en estos momentos de apremio.

San José, Costa Rica, 25 de junio de 2012.

sábado, 23 de junio de 2012

Manual del golpe para Abya Yala

Mientras que en Oriente los golpes  cívico-militar son legitimados  desde  el  Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en América Latina, los golpes, son legitimados y monitoreados por  grupos de poderes económico-financiero-mediáticos y religiosos como la Agencia del Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID) y la Fundación Nacional para la Democracia (NED). 

José Toledo Alcalde / Especial para Con Nuestra América

Federico Franco juró como "presidente" de Paraguay
apenas una hora después de la destitución de Lugo.
Los Coup d'État en América Latina forman parte de su frágil historia política. En la complejidad de sus ejecuciones, los elementos cívicos-militares actúan regionalmente  dependiendo de la naturaleza del golpe. Golpe de Palacio, golpe de estado constitucional, golpe militar, golpe cívico-militar, golpe de mercado. Son solo algunas definiciones que hacen énfasis al golpe como acto violento el cual tiene como objetivo desplazar mandatarios que no responden a las exigencias y necesidades de los denominados grupos de factos.

Revisemos algunas definiciones: el Diccionario ideológico de la lengua  española (1985) la define como: la “medida grave y violenta que toma uno de los poderes del Estado, usurpando las atribuciones de otro”. Para el diccionario de uso del español de María Moliner (1997) es la  “acción de apoderarse violenta e ilegalmente del gobierno de un país alguno de los poderes del mismo, por ejemplo, el ejército”. Espasa Calpe (2001) la define como la “usurpación ilegal y violenta del poder de una nación” y el Diccionario Anaya de  la Lengua sostiene que es la “usurpación del poder por parte de un grupo”.

sábado, 17 de julio de 2010

Paraguay: Peligro de golpe

Paraguay reúne todos los ingredientes idóneos para la consecución de un golpe de Estado: una oposición feroz y reaccionaria, unas fuerzas armadas con raíces en la dictadura de Stroessner y muy vinculadas al Partido Colorado, y un vicepresidente ávido de poder.
Guillaume Long / El Telégrafo (Ecuador)
(Fotografía: ¿el gesto de la traición? El presidente Fernando Lugo abrazado por Federico Franco, vicepresidente señalado de promover un golpe de Estado)
Crece el miedo a un golpe de estado en Paraguay que tendría la venia del legislativo y se fraguaría mediante alguna argucia legal que le otorgue cierta pátina constitucionalista.
El problema es que el gobierno de Lugo es sumamente débil. En el Congreso, no tiene sino un par de legisladores leales a su gobierno, y el legislativo se dedica a idear oscuros planes para derrocarlo. Si eso fuese poco, el control de Lugo sobre el propio ejecutivo también es precario. Su candidatura presidencial, para poder triunfar, se había edificado sobre una amplia coalición de izquierda y de centroderecha, que hoy alienta las divisiones. El mismo vicepresidente Federico Franco encabeza los intentos por derrocar a Lugo, repitiendo en numerosas ocasiones que está “listo para gobernar”.
La agenda política también es impuesta por la oposición y los medios de comunicación, notoriamente conservadores en Paraguay. Es así que el último show mediático en torno al posible surgimiento en el norte del país de un grupo guerrillero llamado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) fue una ocasión ideal para debilitar aún más al Gobierno. Algunos legisladores llegaron incluso a acusar a Lugo de estar detrás del grupo insurgente. Otros simplemente aprovecharon la histeria mediática para sugerir que la misma presencia del EPP (un grupo que probablemente no suma más de 15 personas), demostraba que el Gobierno propiciaba la anarquía y descuidaba la “seguridad nacional”. No faltaron las referencias a unos supuestos nexos entre el EPP y las FARC, lo que brindó al Senado una perfecta oportunidad para dar vida a una propuesta de ley antiterrorista calcada en el modelo colombiano.
Lugo, de forma reactiva y sabiendo que el talón de Aquiles de todos los proyectos progresistas de la región sigue siendo el tema de la inseguridad (el portaestandarte de los neoliberales que tanto alentaron su propagación), tuvo que decretar el “estado de excepción” en una tercera parte del territorio nacional. Sin embargo, al cabo de treinta días de excepcionalismo, ni una sola persona perteneciente al fantasmagórico EPP fue arrestada, lo que causó una nueva ola de protestas.
Paraguay reúne, por lo tanto, todos los ingredientes idóneos para la consecución de un golpe de Estado: una oposición feroz y reaccionaria, unas fuerzas armadas con raíces en la dictadura de Stroessner y muy vinculadas al Partido Colorado, y un vicepresidente ávido de poder. Lo que dificulta el golpe de Estado, sin embargo, es el contexto internacional. El gran hermano brasileño no ve con buenos ojos un golpe de Estado en su patio trasero. En este sentido, la intransigencia brasileña en cuanto a su no reconocimiento del gobierno de Lobo en Honduras es tanto una señal a EE.UU. y a la región en general, como un mensaje subliminal a la élite terrateniente paraguaya. Un Paraguay postgolpe conllevaría un aislamiento regional demasiado costoso para que esta élite pueda, por ahora, dar paso al derrocamiento de Lugo.
Por lo demás es evidente que el precario equilibrio de poder que enfrenta el gobierno de Lugo hace muy difícil la implementación de los cambios que tanto necesita Paraguay, por ejemplo, esa urgente reforma agraria que redistribuya ese 80% de las tierras que hasta hoy sigue en manos del 1% de la población.
Muchos han señalado que el gran mérito de Lugo es el haber puesto fin a más de 60 años de dominio del Partido Colorado, y que, debido al balance de poder interno, poco más se debe esperar de su mandato. Hoy, sin embargo, hasta su misma permanencia en el poder está en peligro.