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sábado, 23 de agosto de 2025

Escuchar a los muertos

 La asamblea de los muertos, los caídos en la lucha, dialoga con los zapatistas vivos. El intercambio fue representado en la primera obra de teatro del Encuentro de Rebeldías y Resistencias “Algunas partes del todo”, en el semillero de Morelia desde el 2 hasta el 16 de agosto. 

Raúl Zibechi / LA JORNADA 

Los muertos explican a los combatientes actuales que en la historia de las revoluciones y las luchas siempre se reproduce la pirámide, siempre quedan algunos allá arriba. Y les piden que no repitan sus errores porque, si lo hacen, va a volver a quedar la pirámide y con ella las mismas opresiones contra las que se levantaron. Así de simple es la historia del siglo XX mirada desde abajo.

sábado, 22 de junio de 2024

EZLN: a 40 años de su fundación y 30 de su rebelión

 Mantener la llama de la utopía concreta y posible, la congruencia ética del “para todos todo, para nosotros nada”, es un extraordinario mérito político del EZLN en estos sus 40 años de lucha y 30 años de su rebelión, sin rendirse, sin venderse y sin claudicar.

Gilberto López y Rivas / LA JORNADA

En México no tiene lugar una transición democrática con el derrumbe del régimen de partido de Estado, ante la llegada de Vicente Fox a la Presidencia de la República. Se pasa a una alternancia de partidos de Estado, en la que se da una continuidad sistémica, un mero recambio de élites políticas, en el marco de lo que hemos denominado democracia tutelada.

sábado, 10 de febrero de 2024

¿Cómo construir el socialismo? La experiencia zapatista: ¿éxito o fracaso?

 A 25 años del comienzo de la experiencia zapatista, el ahora Comandante Moisés en el discurso de conmemoración de ese aniversario, expresó reiteradamente que “estamos solos”. Esto debe abrir una reflexión sobre cómo, entonces, se construye una verdadera opción anticapitalista, poderosa y sostenible, que sirva fehacientemente para construir una nueva sociedad.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El 1° de enero de 1994, el mismo día que entraba en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte -TLCAN-, hizo su aparición pública el Ejército Zapatista de Liberación Nacional -EZLN-. Con armas en la mano y bajo la conducción del subcomandante Marcos -“Tomamos las armas para construir un mundo donde ya no sean necesarios los ejércitos”, sentenció- el movimiento insurgente exigía la reivindicación de propiedad sobre las tierras ancestrales arrebatadas a las comunidades indígenas, un más equitativo reparto de la riqueza y la participación de las diferentes etnias, tanto en la organización del Estado de Chiapas como en el resto del país mexicano.

sábado, 25 de noviembre de 2023

Zapatismo, reorganizar para luchar

 Lo que viene para los zapatistas es conocido ya, resistencia y disputa, defensa de la autonomía y profundización de su proyecto y modo de vida antisistémico y anticapitalista por esencia. Un nuevo periodo se inicia en la larga lucha por un México y un mundo mejor, muy otro, que ya nos han demostrado que sí es posible.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

El paso de los años no desvanece el espíritu crítico del zapatismo, muy al contrario, las décadas de experiencia luchando por la vida y por un mundo “donde quepan muchos mundos” se fortalece, y ahora que se han cumplido 40 años de la formación del EZLN (17 de noviembre de 1983) y 30 años de su aparición pública, aquel ya histórico 1 de enero de 1994, da muestra de su vigencia como movimiento antisistémico y como propuesta anticapitalista al anunciar la reorganización de sus estructuras que dan forma al ejercicio de su autonomía, mismas que rigen la vida al interior de los caracoles, que, además, cumplen su vigésimo aniversario.

sábado, 21 de agosto de 2021

500 años, los usos de la historia

 La Plaza de Colón, en Madrid, es el corazón emblemático de la ultraderecha española y de sus fantasías de recuperar la grandeza imperial perdida. En ella realizan sus movilizaciones los simpatizantes de Vox y del Partido Popular. En lo que fue un tremendo varapalo simbólico, hasta allí llegaron, el pasado 13 de agosto, los siete integrantes de Escuadrón 421 del EZLN y unos 2 mil 500 insumisos europeos.

Luis Hernández Navarro / LA JORNADA


Ese día, Vox dio fe de su colonialismo incurable en un tuit. Tal día como hoy de hace 500 años, una tropa de españoles encabezada por Hernán Cortés y aliados nativos consiguieron la rendición de Tenochtitlan. España logró liberar a millones de personas del régimen sanguinario y de terror de los aztecas. Orgullosos de nuestra historia, dijo.

sábado, 24 de julio de 2021

Una convocatoria zapatista por la justicia

 En su último comunicado, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ha llamado a participar en la Consulta Popular que se efectuará el 1 de agosto para expresar la voluntad de enjuiciar a los ex presidentes Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña. 

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América

Desde Mérida, Yucatán. México.


En el documento puede leerse la convocatoria dirigida a “responder Sí a la pregunta sobre si se debe o no hacer algo para cumplir con el derecho a la verdad y la justicia de quienes han sido víctimas por acciones y omisiones del Estado Mexicano”. Asimismo, los zapatistas han denunciado la oposición que amplios sectores de la derecha ha expresado contra la Consulta, por recaer en ellos parte de la responsabilidad de los crímenes acontecidos durante los gobiernos del llamado periodo neoliberal del capitalismo mexicano. 

sábado, 16 de enero de 2021

Zapatismo: semilla que recorre el mundo

 El zapatismo es, sin quererlo, una vanguardia que a través de los años se ha fortalecido por su congruencia ética-moral y política-ideológica, siendo ejemplo para movimientos sociales y focos de resistencia a lo largo de América, Europa y el mundo, que ven en sus formas y planteamientos ideales idóneos para la creación de un mundo mejor. 

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América

Desde Mérida, Yucatán. México.


Entre la oscuridad de la desmemoria y la dignidad de la selva surgió a la luz el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) hace veintisiete años, su forma y fuerza sumergidas en una constante dialéctica que transforma y reafirma objetivos y estrategias ha logrado que su voz nombre todo aquello que fue ocultado por los “poderosos” y sus lacayos, las once demandas iníciales de aquel 1 de enero de 1994 y las trece esenciales posteriores, se mantienen vigentes como reivindicación universal de la humanidad y se materializan en los territorios autónomos, donde se van cumpliendo con el “caminar preguntando” que representa su ética horizontal y su estructura comunitaria cimentada en los siglos de resistencia contra el despojo colonial-imperialista y la acumulación capitalista que destruye todas las formas de vida planetaria.

sábado, 29 de agosto de 2020

Agresiones antizapatistas

 Las agresiones paramilitares siempre buscan golpear la medula del corazón zapatista; en el continuo actuar de estos grupos se puede notar que atentan contra todo aquello que genere y articule a la comunidad: autogobierno, territorios, cooperativas o individuos.

Cristóbal León Campos / Para Con Nuestra América

Desde Mérida, Yucatán. México.



Un nuevo ataque paramilitar se ha perpetrado en contra de las bases de apoyo del Ejército de Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el pasado 22 de agosto, integrantes de la Organización Regional de Cafeticultores de Ocosingo (Orcao), dispararon, saquearon e incendiaron dos bodegas de café en la comunidad de Cuxuljá, municipio rebelde de Moisés Gandhi. Las imágenes difundidas en las redes sociales son claras, el fuego en los tejados de las bodegas y las huellas de la agresión, evidencian a toda luz lo que reiteradamente la Comandancia General del EZLN ha dicho, la guerra contra las comunidades zapatistas es continua y sin tregua.

sábado, 15 de abril de 2017

El zapatismo y la revolución mundial

Ahora que se cumple un aniversario más del asesinato del jefe revolucionario (10 de abril de 1919), es importante conocer que además de un proyecto de nación con sustento en la propiedad colectiva de las tierras y en el poder organizado de los pueblos, los zapatistas pensaban que el triunfo de su causa requería de la participación de fuerzas revolucionarias de otras latitudes; que el cambio revolucionario, para tener éxito, debería ser total.

Franciso López Bárcenas / LA JORNADA

Emiliano Zapata
(8 de agosto de 1879 - 10 de abril de 1919).
“Mucho ganaríamos, mucho ganaría la humana justicia, si todos los pueblos de nuestra América y todas las naciones de la vieja Europa comprendiesen que la causa del México revolucionario y la causa de Rusia la irredenta son y representan la causa de la humanidad, el interés supremo de todos los pueblos oprimidos. Aquí como allá, hay grandes señores, inhumanos, codiciosos y crueles que de padres a hijos han venido explotando hasta la tortura, a grandes masas de campesinos. Y aquí como allá, los hombres esclavizados, los hombres de conciencia dormida, empiezan a despertar, a sacudirse, a agitarse, a castigar.” La anterior es una declaración del general Emiliano Zapata, jefe del Ejército Libertador, formulada el 14 de febrero de 1918, en una carta escrita en su cuartel de Tlaltizapán, dirigida al general Jenaro Amezcua, a quien había encomendado difundir los ideales del zapatismo en América y Europa.

sábado, 22 de octubre de 2016

Zapatismo del siglo XXI

El debate sobre la proyección institucional de nuevas formas de entender el poder ha calado muy hondo en los movimientos sociales de toda América Latina, y la palabra elecciones dejó de ser, en la mayoría de los casos, mala palabra. A tal punto que aparece ya no denostada entre las líneas de un comunicado tan trascendente del EZLN.

Federico Larsen / NODAL

La decisión del Congreso Nacional Indígena de México (CNI), que incluye organizaciones como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), de poner en marcha una consulta a sus bases para definir su participación en las elecciones presidenciales de 2018, generó en los últimos días todo tipo se suspicacias. En México, como en toda América Latina, no faltaron las voces que, inclusive desde la izquierda, criticaron tal decisión por considerarla contradictoria o hasta tardía. Sin embargo, su elaboración, y el peso que puede llegar a tener en el desarrollo de los movimientos sociales y partidos de izquierda de la región, merecen un análisis más pormenorizado, del que este artículo es un simple bosquejo.

sábado, 7 de junio de 2014

Políticas sociales, ética y EZLN

Como los zapatistas no se doblegan ante las limosnas del gobierno, disfrazadas de combate al hambre, la política contrainsurgente convierte a las que fueron organizaciones populares en grupos paramilitares para enfrentar pobres con pobres. El objetivo de la guerra asimétrica es que llegue el Ejército a “pacificar”, a sangre y fuego.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Detrás del cobarde asesinato del maestro Galeano en La Realidad están las llamadas “políticas sociales” inspiradas en el “combate a la pobreza” pergeñadas por el Banco Mundial hace cuatro décadas, luego de la derrota militar de Estados Unidos en Vietnam. Esas políticas son uno de los ejes de la contrainsurgencia y de las guerras asimétricas diseñadas por el Pentágono para destruir movimientos antisistémicos.

El personaje clave de las políticas sociales fue Robert McNamara. Presidente de Ford primero, secretario de Defensa entre 1961 y 1968 y luego presidente del Banco Mundial entre 1968 y 1981, comprendió que las guerras no se ganan con armas ni con sofisticadas tecnologías. En ese sentido fue a contrapelo del pensamiento dominante entre los militares y dedicó todos sus esfuerzos a implementar nuevos modos de contrainsurgencia.

sábado, 22 de febrero de 2014

“El zapatismo sigue tan vigente como en 1994”

Hace apenas un poco más de veinte años, en enero de 1994, la explosión armada zapatista en el sureste mexicano vino a contradecir el avance lineal del modelo neoliberal y sus acuerdos de libre comercio recetado como dogma en toda América Latina.

Sergio Ferrari / Especial para Con Nuestra América

Miguel Angel Vázquez, analista mexicano.
Dos décadas después, el “zapatismo sigue marcando, como lo hizo en estos años, la vida política mexicana”, enfatiza Miguel Ángel Vásquez de la Rosa, licenciado en Derecho y Ciencias Sociales, comunicador social y agudo analista de la realidad mexicana.  Vásquez de la Rosa integra el Comité Directivo de la organización popular Servicios para una Educación Alternativa A.C (EDUCA), con sede en Oaxaca –vecino a Chiapas-, con una fuerte inserción en el trabajo con comunidades y organizaciones indígenas.

P: ¿Cuál es su interpretación sobre la actual realidad del zapatismo? ¿Sigue existiendo un “proyecto” indígena campesino zapatista como cuando apareció públicamente en 1994?

MAV: Es sorprendente que después de 20 años el zapatismo perviva, tenga una voz y un posicionamiento propio y continúe marcando la ruta de los cambios en la lucha por la autonomía de los pueblos indígenas. Digo que es sorprendente pues en todo este tiempo se han instrumentado, por parte del Gobierno y sectores conservadores, todo tipo de acciones y campañas encaminadas a aislar al movimiento, desacreditarlo y eliminarlo de la escena pública.

sábado, 11 de enero de 2014

México, veinte años de zapatismo y TLCAN

En México, el TLCAN muestra que solamente es un éxito para el puñado  de empresarios beneficiados por la globalización. La pobreza afecta al 52% de la población mientras  el 22% es miserable. A 28 millones de mexicanos no les alcanza su ingreso ni siquiera para alimentarse.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En el imaginario mexicano de los últimos veinte años, han estado asociados el Tratado de Libre Comercio de América  del Norte (TLCAN) y la rebelión zapatista. EL TLCAN como símbolo del proyecto de desmantelamiento de la nación mexicana y el segundo como símbolo de una resistencia a la globalización neoliberal. Como es harto sabido, esta vinculación se dio  porque  el inicio abierto de la rebelión zapatista aconteció el 1 de enero de 1994, el mismo día en que el TLCAN iniciaba su funcionamiento. Recuerdo  bien ambos acontecimientos. Carlos Salinas de Gortari había remontado en gran medida su ilegitimidad ocasionada por el fraude electoral de 1988 y seducía a una parte importante del país  con las promesas neoliberales y el espejismo de la entrada de México al primer mundo. El neoliberalismo se encontraba en su momento climático y fuera de la resistencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD),  la autoridad moral de Cuauhtémoc Cárdenas y los movimientos sociales, nada parecía oponerle una barrera significativa. La implantación neoliberal en México  ya estaba costando al PRD el asesinato de aproximadamente 400 de sus militantes.

sábado, 4 de enero de 2014

El zapatismo y la democracia radical

La entrada en escena del zapatismo, en el contexto del fin del siglo XX, también fue una impugnación profunda de las formas y contenidos de la democracia liberal representativa que, tras la caída del socialismo real en Europa del Este, se presentaba al mundo, junto al capitalismo neoliberal, como el único camino a seguir.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La irrupción del movimiento zapatista y del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en México, en 1994, constituyó un acto de rebeldía e impugnación de la violencia y la represión contra los pueblos indígenas; del colonialismo interno y del racismo solapado –pero latente- en las elites y la sociedad mexicanas; y del neoliberalismo y los tratados de libre comercio a la medida de los grandes capitales (no es casualidad que el tratado entre Canadá, Estados Unidos y México –TLCAN- entró en vigencia aquel año). 

Con los indígenas del sureste mexicano, y la enigmática figura del Subcomandante Marcos, también ascendían al primer plano del debate y la reflexión algunos de los viejos problemas latinoamericanos como la cuestión indígena y campesina, la tenencia de la tierra y la pluralidad cultural, que el excesivo y anestésico optimismo de la globalización pretendía dejar en el olvido.

Notas sobre el EZLN: veinte años y contando

Los zapatistas han utilizado de forma permanente el dialogo, examinando la situación de las luchas, los avances y retrocesos, así como para poder enriquecer el quehacer de cada movimiento con las experiencias de otros. El debate resulta tan urgente y necesario como erradicar los males del capitalismo de raíz. La pregunta ¿cómo será el México y el mundo del mañana?, nos toca a nosotros responderla.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Yucatán, México

El primero de enero de 1994 el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) irrumpió en medio de la aparente calma que reinaba en México, en las primeras horas del año nuevo el país y el mundo fueron sorprendidos con la toma militar de siete cabeceras municipales del estado de Chiapas. Mismo año, mismo día en que México debía de dejar de ser un país atrasado económica y tecnológicamente, debía convertirse en un “país desarrollado”. La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) fue empañada por la aparición pública de un ejército con puesto en su mayoría de indígenas chiapanecos, que habían decidido decir ¡YA BASTA!, un ejército que se formó diez años antes (el 17 de noviembre de 1983) de haberle declarado la guerra al gobierno federal.

sábado, 5 de enero de 2013

EZLN: Rompiendo el cerco

Utopía posible, discontinuidad en el campo social, “estado de excepción” que dura ya 18 años, el de los zapatistas es un mundo inestable y amenazado que para sobrevivir, además del cotidiano trajín adentro, tiene que romper periódicamente el cerco que lo aprisiona. Esta vez se tardaron, pero el regreso del dinosaurio no permitía posponer más la decisión.

Lea aquí los comunicados del EZLN

Armando Bartra / LA JORNADA

Marcha del silencio de los zapatistas, el  21 de diciembre
de 2012 en San Cristóbal de las Casas, Chiapas.
Y como de costumbre van comunicados. El primero y segundo enjuician sin más al gobierno entrante y al saliente. La miga está en el tercero, donde repiten de palabra el mensaje del 21: pese a los ataques de gobiernos, partidos, políticos, intelectuales y medios los zapatistas están ahí más fuertes que nunca; reiteran su estrategia: ni guerra ni resignación, lucha y resistencia, y ratifican su compromiso con dos instancias nacidas zapatistas: el Congreso Nacional Indígena (CNI) y La Sexta. Pero la clave está en dos definiciones presentadas como emplazamientos: una demanda al gobierno federal que “cumpla sus compromisos elevando a rango constitucional los derechos y cultura indígenas”, la otra conmina al “pueblo de México que se organiza en formas de lucha electoral y resiste (…) los fraudes y agresiones que al final todos padecemos, (a que) reconozca al fin en nosotros otra forma de hacer política”.

Puntos novedosos, pues hace 12 años, cuando el Congreso aprobó un remedo de derechos indios, el ezeta concluyó que “ahí, arriba, no había nada que hacer” y archivó la ley Cocopa; y hace seis, al descalificar a López Obrador y su campaña comicial, se desmarcó de los electoristas que le hacen el juego al sistema.

sábado, 21 de enero de 2012

Sigue el ruido Abajo y a la Izquierda

Desde el 30 de diciembre de 2011 y hasta el 2 de enero de 2012 se reunieron representantes de movimientos sociales antisistémicos de todo el mundo en San Cristóbal de las Casas, Mexico. La principal motivación fue la conmemoración de los 18 años del levantamiento indígena Zapatista. El encuentro contó con la presencia de líderes populares que debatieron en torno de los límites del capitalismo, la creación de formas alternativas de democracia y los modos de comunicar las diferentes luchas de Occidente. ¿La consigna? “¡Estamos hasta la madre!”

Victoria Darling / Especial para Con Nuestra América

Con la presencia de dirigentes de movimientos sociales y políticos de Mexico, Chile, España, Estados Unidos, Francia y Grecia, se desarrolló en el estado mexicano de Chiapas, el II Seminario internacional de reflexión y análisis: “Planeta tierra: movimientos antisistémicos”.

Los debates giraron en torno de los levantamientos que vienen ocurriendo a escala mundial y sus vínculos, se afirma que los alzamientos populares en Túnez y en Grecia, los “indignados” de España así como los jóvenes de Wall Street están demostrando su hartazgo hacia un capitalismo corporativo profundamente injusto. Jérome Baschet, doctor en Historia por la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de París comentaba: “El movimiento mundial ha surgido como un cruce de todas las luchas: la lucha contra el despojo de bienes materiales, de tierras, de formas de vivir, de capacidad de decidir. Es un movimiento que convoca a todos los que se sienten desposeídos”.

Y en la misma tónica, Boaventura de Sousa Santos -sociólogo director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra, Portugal- declaraba que no se puede mirar desde la izquierda y luchar contra el capitalismo sin tomar como referente al EZLN y la lucha que comienza en todo el mundo con el levantamiento indígena de las montañas del sureste mexicano.

sábado, 26 de noviembre de 2011

EZLN: 28 años de congruencia y lucha ética

A lo largo de esto 28 años, el EZLN ha dado muestra de una extraordinaria capacidad de adaptación e innovación, sin tirar por la borda principio alguno.

Gilberto López y Rivas / LA JORNADA (México)

Veintiocho años han pasado desde que en las entrañas indígenas de Chiapas se formó la organización política que a partir de 1994 sería conocida como Ejército Zapatista de Liberación Nacional. La rebelión armada del EZLN se fundamentó en la aplicación del artículo 39 constitucional, que a la letra dice: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. Todo el poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de éste. El pueblo tiene, en todo tiempo, el inalienable derecho de alterar o modificar la forma de su gobierno”. La Primera declaración de la selva Lacandona (1993) asentaba: “Nuestra lucha se apega al derecho constitucional y es abanderada por la justicia y la igualdad… Tenemos al pueblo mexicano de nuestra parte, tenemos patria y la bandera tricolor es amada y respetada por los combatientes insurgentes, utilizamos los colores rojo y negro en nuestro uniforme, símbolos del pueblo trabajador en sus luchas de huelga, nuestra bandera lleva las letras EZLN, Ejército Zapatista de Liberación Nacional, y con ella iremos a los combates siempre”. Fue premonitorio, dados los tiempos que vivimos, que en este documento el EZLN advirtiera: “Rechazamos de antemano cualquier intento de desvirtuar la justa causa de nuestra lucha acusándola de narcotráfico, narcoguerrilla, bandidaje u otro calificativo que puedan usar nuestros enemigos”.

sábado, 2 de enero de 2010

El tejido de nuestro pasamontañas

La herencia del zapatismo en los movimientos sociales .“El zapatismo nace de estar donde no se le espera, de resultar imprevisible”
Guillermo Zapata / LA VENTANA y Diagonal
Han pasado dieciséis años desde aquel “¡Ya Basta!” que transformó de manera radical las formas de hacer política de los movimientos sociales en el mundo. Pero, ¿cuáles son esos aportes del zapatismo?
UNA ÉTICA, UN MÉTODO
El zapatismo incorpora una ética en la que no hay manera de distinguir fines y medios, en la que resultado final y proceso tienen la misma importancia. Un método sostenido por la pregunta y la consulta permanente, que pone toda su atención en la propia dinámica comunitaria y de construcción del movimiento.
Resitúa el método y la forma del conflicto social, no a través de la oposición frontal a una determinada forma de ejercer el poder, sino a partir de la apertura de procesos colectivos que obligan al propio poder a redefinirse o que constituyen en sí mismos formas autónomas de poder. “Mandar obedeciendo” y “Caminar preguntando” son dos de los planteamientos que atraviesan los nuevos espacios sociales a partir de su aparición.
UN LENGUAJE
Los zapatistas resaltan que uno de los espacios fundamentales de producción de organización social y conflicto, es el comunicativo. Su lenguaje nace de una investigación profunda en sus propios mitos, es una obsesión por hacerse comprensible a partir de sus propias comunidades. Desenterrar del mito de la nación mexicana las imágenes que componen el común de un lenguaje colectivo y mezclarlo con la singularidad indígena.
También es importante su capacidad para gestionar la ausencia de comunicación, los tiempos de silencio. Otro de los aportes más interesantes es quizás la introducción del humor, la ironía y la paradoja.
UNA FORMA ORGANIZATIVA
La organización de las reivindicaciones en torno a demandas (salud, tierra, libertad, etc), que luego se van construyendo en el proceso de resistencia comunitaria, indica una concepción de la organización que no apela a lo trascendente, ni pide nada a otras instancias que deben legitimarlo, sino que se ejerce a partir de la inmanencia, de lo concreto. No es posible entender la organización zapatista sin recordar la constante presencia de las mujeres en los procesos centrales de toma de decisiones, los esfuerzos por construir una organización igualitaria y desarrollar la autonomía de las mujeres y sus propios espacios de construcción comunitaria.
UN TIEMPO Y UN ESPACIO
Otra de las aportaciones nace de estar donde no se le espera, de resultar imprevisible. Esa capacidad de territorializar su experiencia y a la vez producir redes de forma constante y utilizar a su favor el factor sorpresa, los convierte en una especie de magos de la gestión de un espacio y un tiempo propios.
LA REBELDÍA Y EL FIN DE LAS DICOTOMÍAS
Como conclusión, la aparición de la figura del rebelde como principal aportación del zapatismo a la práctica de los movimientos. Una figura que deconstruye tanto la figura del “reformista” como la del “revolucionario”. El zapatismo es, en realidad, una deconstrucción de la mayor parte de las oposiciones de la izquierda del siglo XX: “Reforma/Revolución”, “Violencia/Noviolencia”, etc.
Pero no podemos dejar de resaltar que el zapatismo no nace desconectado de sus propios filones ortodoxos y heterodoxos de acción política y sería injusto no recordar alguna de las constantes que lo conectan y nos conectan con una múltiple tradición de luchas. Ellos saben que no hay transformación sin conflicto social. No hay conflicto social sin sujetos. No hay sujetos sin procesos organizativos.

sábado, 10 de enero de 2009

La digna rabia y la otra política

La rabia emerge como una opción, una oportunidad, en una acción que reivindica el fin del colonialismo. Primero se manifestó contra los españoles y hoy se enfrenta a los criollos oligarcas y terratenientes apoyados en sus aliados, las empresas trasnacionales.
Marcos Roitman / LA JORNADA
Para algunos, el levantamiento del EZLN en 1994 se inscribe dentro de los proyectos fracasados. El adormecimiento de las conciencias y creer vivir en el mejor de los mundos posibles arranca este perfil de crítica fácil, llena de resentimiento. No había motivo para la insurrección y si los hubo se perdieron en el camino. En quince años han cometido muchos errores, han perdido apoyo y mueren de éxito. El mayor, el enfrentamiento entre su dirigencia y el candidato Andrés Manuel López Obrador en las pasadas elecciones presidenciales. No prestaron su colaboración, su militancia no hizo campaña y además utilizó un lenguaje soez. Por ello, son responsables de su derrota. ¿Pero había que apoyarlo? El PRD, junto al PAN y el PRI, traicionó los acuerdos de San Andrés, pero tal acontecimiento pasa desapercibido.
Sin embargo, al EZLN se le acusa de todos los males existentes en México. Desde el narcotráfico hasta la violencia terrorista. Para sus detractores, el EZLN ya gozó de sus quince minutos de gloria. Hoy se ha convertido en un tour político para ONG europeas. En esta dirección la ristra de exabruptos es variada y confluyen en un tópico: la obligada disolución. Sólo intelectuales desfasados creen en el colonialismo interno. La lucha de clases está en la mente calenturienta de subversivos, nostálgicos del comunismo o terroristas. Las esperanzas de un mundo sin explotación no forman parte del horizonte histórico de los mensajeros de la derrota.
Entre quienes defienden esta postura se afianza la idea mayoritaria de vivir en un mundo tolerante. Nada impide dialogar. Hoy, todo es negociable. Póngale precio a la dignidad, se dice. Los sicarios y las meretrices de la política se especializan en buscar acuerdos. En caso de no hacerlo se bombardea y se aniquila el problema. Gaza, sin ir más lejos. La tolerancia es cero con el diferente.
Mientras tanto, la vía para encauzar la paz, son los partidos políticos atrápalo todo, y el espacio reconocido, las instituciones dependientes de la división de poderes. Así, los regímenes liberal-representativos se enorgullecen de poseer un Legislativo que legisla, un Judicial que administra la ley y un Ejecutivo con poder de mando. Por ello, cuando hay conflictos se articulan consensos. Para eso están los entresijos del sistema. No hace falta recurrir a la fuerza bruta; está reservado para los insumisos, los inconformistas. Es de mal gusto, de indios incivilizados, no aceptar acuerdos, aunque después no se cumplan. Por ese motivo se les pueden ningunear sus derechos durante más de quinientos años. Son ariscos, broncos, no atienden a razones; en definitiva, necesitan látigo. Así se justifican matanzas como Acteal, el acoso militar, y se puede imputarles ser indignos de considerarse mexicanos.
Es más, son autonomistas, y por ello pueden ser objeto de legítima persecución. Es cuestión de miras. Estos argumentos se utilizan en muchos países. En Chile se aplica la ley antiterrorista impuesta por la dictadura de Pinochet en 1984. Hay doscientos cincuenta mapuches presos en 2008, víctimas de esta ignominia por defender su territorio de la esquilma de las papeleras y las empresas hidroeléctricas. En Colombia, bajo el concepto de la democracia preventiva, el presidente Álvaro Uribe utiliza a las fuerzas armadas para disolver una gran marcha de protesta en diciembre de 2008; la muerte de una decena de dirigentes indígenas del Valle del Cauca es su resultado. En Perú, desde el gobierno de Fujimori, pasando por Toledo y ahora con Alan García, un tercio del territorio amazónico, 25 millones 456 mil 843 de hectáreas son cedidas a Shell, Repsol, Elf, Mobil, para la prospección de hidrocarburos, afectando a los pueblos indios hasta condiciones de hambruna e migración. En Guatemala, los pueblos mayas siguen siendo víctimas de la represión militar y de los ganaderos oligarcas coadyuvados por los partidos, y los sindicatos blanco-mestizos. En Honduras se les desconocen derechos y en Panamá se les considera un reducto para el turismo, no menos que en Costa Rica. En Brasil, la colonización los expulsa y los arrincona. La exportación de los agrocombustibles es la moneda de cambio. En Argentina los mapuches son perseguidos como en la guerra de la pampa a mediados del siglo XIX. Todo en nombre del progreso técnico. Se reproduce el lema: civilizar es poblar y no hay mejor poblador que el hombre blanco y su tecnología. La soya, el gas, el petróleo, el agua. El etnocidio no escandaliza si hay una razón de peso. Y la acumulación de capital es suficiente. Lo fue la explotación de plata en Potosí y Zacatecas introduciendo la mita y la encomienda, y lo es hoy el saqueo y la expoliación de sus riquezas, sus reservas y la destrucción de su hábitat. Ello forma parte del control ejercido por las transnacionales de la agroalimentación y los fertilizantes, los bancos que monopolizan los créditos y las grandes empresas distribuidoras de supermercados en las ciudades. Un circuito donde se observa con claridad la consolidación de la flexibilidad laboral, el despido libre y la semi-esclavitud inherente a la economía de mercado.
La lucha es desigual. Las promesas realizadas desde el poder central, o regional, caciquil o terrateniente han terminado siempre en traición. Nunca se han respetado los acuerdos. Siempre han existido inconvenientes para ponerlos en práctica. Demasiado pronto o demasiado tarde. Es la ley de los conquistadores. Pero hay que seguir peleando, de ahí nace la digna rabia. No es un berrinche, un enfado, no es envidia. Es coraje, es pundonor. No se confundan. La rabia emerge como una opción, una oportunidad, en una acción que reivindica el fin del colonialismo. Primero se manifestó contra los españoles y hoy se enfrenta a los criollos oligarcas y terratenientes apoyados en sus aliados, las empresas trasnacionales farmacológicas, de comestibles, de agroquímica, de biotecnología. Hoy 10 de las cien primeras controlan entre 35 y 40 por ciento de las ventas de alimentos.