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sábado, 27 de junio de 2015

Alberto Acosta: "Posneoliberalismo no implica poscapitalismo”

El intelectual ecuatoriano dice en esta entrevista, recordando el pensamiento del gran filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría, que “la civilización capitalista vive de sofocar la vida y todo lo que tiene que ver con la vida”. Ha llegado el momento, nos alerta, de romper con el “mandato global del desarrollo y construir alternativas al mismo para que todos los seres humanos podamos discutir y pensar en otras formas de organización de la sociedad”.

Mateo Aguado y Carlos Benítez Trinidad / Iberoamérica Social y Rebelion

Alberto Acosta
Alberto Acosta (Quito, 1948) es economista y político. Tiene en su extenso haber el ser uno de los principales ideólogos de la Revolución Ciudadana, el movimiento político que condujo a Rafael Correa a la presidencia del Ecuador en 2006. Dentro del gobierno, fue Ministro de Energía y Minas primero y, posteriormente, el asambleísta constituyente más votado. Este hecho le abrió las puertas a ser el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, el órgano encargado de redactar la nueva constitución del país. Acosta renunció a este cargo en 2008 por diversos desencuentros tanto con el movimiento oficialista como con el propio presidente Correa. Desde fines de ese año, ejerce como profesor investigador en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO Ecuador). En 2013 fue candidato a la presidencia del Ecuador por la Unidad Plurinacional de las Izquierdas, una coalición de partidos políticos y movimientos sociales muy crítica con el actual gobierno.

sábado, 14 de febrero de 2015

Construyendo alternativas

El paso de los indignados a Syriza y a Podemos es el paso de la resistencia a la disputa de hegemonía. Son las formas concretas que asume la resistencia al neoliberalismo y el camino a la lucha por la construcción de alternativas.

Emir Sader / Página12

El modelo neoliberal ha promovido un masivo proceso de mercantilización de nuestras sociedades y del mismo Estado. Ha tratado de trasformar los derechos en productos del mercado. Busca que todo tenga precio, todo se pueda vender y comprar.

Ha atacado a la esfera pública, que es la esfera de los derechos, de los ciudadanos, buscando imponer la centralidad de la esfera mercantil, la esfera de los consumidores, de las mercancías. La centralidad del mercado ha significado la conversión de los derechos en mercancías, debilitando el rol del ciudadano en favor del consumidor. Se compran educación, salud, cultura, que dejan de ser derechos. El imperio del dinero es el responsable de la profundización de las desigualdades en el mundo contemporáneo.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Hacia la hegemonía posneoliberal

Los gobiernos antineoliberales de América Latina – Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Ecuador, por orden de aparición – han resistido al neoliberalismo y dado inicio al proceso de construcción de alternativas, con gobiernos que llamamos posneoliberales.

Emir Sader /ALAI

América Latina fue una víctima privilegiada del neoliberalismo. Nuestra región fue la que tuvo más gobiernos neoliberales y en sus modalidades más radicales.

Basta pensar en lo que era el Estado social chileno, de los más avanzados del continente y como esos avances fueron destruidos, por procesos de mercantilización de derechos conquistados por los chilenos a lo largo de décadas. Mirar cómo Argentina tuvo autosuficiencia energética, pero vio su empresa estatal privatizada y entregada a corporaciones multinacionales.

sábado, 15 de marzo de 2014

Costa Rica, fracaso neoliberal

El neoliberalismo se encuentra desfundado en Costa Rica,  pero la gran pregunta es si el posneoliberalismo podrá abrirse paso.  He aquí pues el gran reto que tiene el PAC en Costa Rica.

Carlos Figueroa Ibarra /Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Durante décadas Costa Rica se distinguió del resto de Centroamérica en que fue expresión del Estado de Bienestar y la economía keynesiana. Independientemente de sus diferencias la socialdemocracia y la derecha socialcristiana, coincidieron en preservar el legado de la revolución de 1948 encabezada por José Figueres. Desde antes, durante el gobierno de Rafael Calderón Guardia con el apoyo de la Iglesia Católica y el Partido Comunista se promulgaron  las garantías sociales en la Constitución y el Código de Trabajo.  Por ello, los índices sociales  son diferentes al resto de la región. Con su democracia y Estado de Bienestar, Costa Rica fue  a menudo llamada “la Suiza de Centroamérica”. Esta situación empezó a sufrir cambios sustanciales a partir de 1982 y particularmente durante el primer gobierno de Oscar Arias (1986-1990). La hegemónica socialdemocracia en el partido Liberación Nacional, siguiendo la tendencia universal socialdemócrata de reorientarse  hacia el neoliberalismo (Tony Blair y “la tercera vía”), empezó a desmantelar su propia obra. El partido comenzó a dividirse y el pueblo costarricense a apartarse de los partidos tradicionales.

sábado, 8 de marzo de 2014

Hacia la hegemonía posneoliberal

El movimiento de gobiernos progresistas en América Latina vino para superar y dar vuelta a la página del neoliberalismo. Tuvieron un comienzo en que se fueron sucediendo, conforme fueron fracasando los gobiernos neoliberales.

Emir Sader / ALAI

Han atacado los puntos más débiles del neoliberalismo: la desigualdad social, la centralidad del mercado, los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos. La derecha de cada país y Washington, perdieron capacidad de iniciativa.

¿Qué iban a decir sobre políticas sociales que disminuyen la desigualdad, la pobreza, la miseria y la exclusión social, producidos por sus gobiernos a lo largo de tanto tiempo? ¿Qué podrían argumentar en contra de la acción del Estado para resistir a la recesión producida en el centro del capitalismo? ¿Cómo garantizar derechos sociales y desarrollo económico, sino impulsados desde el Estado, todavía más en época de recesión? ¿Qué argumentos podrían tener en contra de la intensificación del comercio con China y del comercio regional, dos sectores dinámicos en una economía mundial recesiva? ¿Qué pueden argumentar en contra de la extensión del mercado interno de consumo popular, que amplía el acceso de la gente a bienes fundamentales de consumo, a la vez que abre espacio de realización para la producción nacional?

sábado, 8 de febrero de 2014

El avance de la izquierda en Centroamérica

Las elecciones en El Salvador y en Costa Rica del 2 de febrero de 2014, confirman que la crisis neoliberal que comenzó en Sudamérica ha llegado a implantarse también en Centroamérica. 

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En América Latina la crisis del neoliberalismo provocó desde febrero de 1989, con el llamado caracazo en Venezuela, una ola de movilizaciones sociales y sublevaciones populares que han tenido efectos políticos sustanciales: la emergencia de gobiernos de centro izquierda e izquierda, los cuales de manera moderada o decidida se  han deslindado del neoliberalismo y constituido una voluntad posneoliberal. Durante algunos años, algunos analistas expresaron que  tal oleada posneoliberal nunca alcanzaría  a Centroamérica.  Motivos que fundamentaran tal aseveración no faltaban. La región era considerada un bastión de la dominación imperialista estadounidense. Es de Centroamérica  de donde fundamentalmente surgió el estereotipo de la “Banana Republic”, suerte de régimen  semicolonial con regímenes oligárquicos. Con el fin de la guerra fría y el auge neoliberal, el estallido revolucionario de los ochenta fue apagado. Los sandinistas fueron derrotados en 1990  y los acuerdos de paz en El Salvador en 1992 y en Guatemala en 1996, expresaron la correlación de fuerzas en la que quedaba la región en el contexto de un mundo unipolar.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Democratizar es desmercantilizar

Democratizar nuestras sociedades es desmercantilizarlas, es transferir de la esfera mercantil hacia la esfera pública, la educación, la salud, la cultura, el trasporte, la habitación, es rescatar como derechos lo que el neoliberalismo impuso como mercancía.

Emir Sader / Página12

La fragilidad de las democracias liberales quedó confirmada conforme pudieron convivir con el neoliberalismo y, más que eso, ser funcionales a ese modelo de exclusión social. La brutal penetración del dinero en todos los poros de la sociedad llegó de lleno a la política, con el financiamiento de campañas electorales, con los lobbies en los parlamentos, todo absorbido por las democracias liberales, revelando su inmensa elasticidad. Así como, a la vez, convivieron y lo siguen haciendo con modelos económicos neoliberales, de concentración de renta, exclusión social, expropiación de derechos fundamentales, aumento exponencial de la pobreza y la miseria.

sábado, 2 de noviembre de 2013

La Ley de Medios Audiovisuales: un triunfo argentino y del posneoliberalismo latinoamericano

Este avance argentino en la democratización de las comunicaciones debe ser visto e interpretado junto a otros de los principales logros del giro posneoliberal que vivimos en América Latina en los últimos trece años.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Una derrota del grupo Clarín y de su visión
restringida de la democracia audiovisual.
El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia de Argentina que declara la constitucionalidad de la Ley de Medios Audiovisuales, impugnada por el poderoso Grupo Clarín, constituye un hito en el proceso político iniciado en ese país desde el año 2003, con la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia de la República, y al mismo tiempo, representa un triunfo mayúsculo en las luchas por la democratización de las comunicaciones en América Latina.

Por la magnitud de esta batalla cultural, que puso al descubierto el entramado de intereses ideológicos y económicos que sostienen la industria de la (re)producción del sentido común dominante en la Argentina, y en nuestros países, en general, la sentencia del tribunal supone también la afirmación de uno de los ejes que caracterizan al posneoliberalismo latinoamericano: la confrontación con los poderes fácticos y la reconfiguración de las relaciones políticas, con miras a construir sociedades más plurales y participativas, en las que todos los grupos, movimientos y sectores tengan acceso real a pronunciar su palabra, difundir sus imágenes y sus relatos, y en definitiva, a poner en común sus identidades culturales frente al pretendido monopolio de las identidades hegemónicas.

sábado, 5 de octubre de 2013

América Latina: La continuidad posneoliberal

Los gobiernos posneoliberales han logrado volverse hegemónicos en cada uno de nuestros países. De ahí su legitimidad y su capacidad de enfrentamiento de los problemas que tienen por delante, así como sus formas de renovación para seguir dando continuidad a sus programas de prioridad de las políticas sociales, de los procesos de integración regional y del rol del Estado como inductor del crecimiento económico.

Emir Sader / Página12

América Latina no podía funcionar. Fue creada por los colonizadores para no funcionar, para ser eternamente subalterna al mundo “civilizado”. Para entregarle sus materias primas y su fuerza de trabajo superexplotada y honrar a sus señores europeos. América Latina fue colonizada para ser colonia y sentirse colonizada y supeditarse a las metrópolis y al Imperio.

Aun más, cuando las alternativas parecían desaparecer, sólo le quedaría a América Latina imitar, de forma mecánica, el modelo único consagrado por el centro del capitalismo. Y así fue por un tiempo. América Latina fue el continente con más gobiernos neoliberales y el de sus modalidades más radicales.

sábado, 1 de junio de 2013

Cristina y Correa: dos discursos sobre el cambio de época en nuestra América (texto + videos)

Solo con participación y organización política se podrá garantizar ese bienestar y calidad de vida del que hoy disfrutan amplias mayorías de la población en Argentina, Ecuador y otros países de nuestra América, donde felizmente se entienden el trabajo, la educación, la salud, la vivienda y la cultura como derechos intrínsecos a la dignidad humana y no como limosnas del poder.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

"La patria es el otro", dijo Cristina Fernández
en su discurso en Plaza de Mayo.
En tiempos como los que vivimos, en  los que la profundidad de la palabra y del diálogo han sido lanzados al abismo del desprestigio, y la capacidad comunicativa se reduce a la disponibilidad de recursos económicos para saturar con mensajes propagandísticos los espacios de formación de opinión pública, así como a la mayor o menor presencia en el universo de las redes sociales, los discursos del presidente Rafael Correa en el acto de toma de posesión de su segundo mandato presidencial en Ecuador (el pasado 24 de mayo), y de la presidenta Cristina Fernández en las celebraciones del Día de la Patria (25 de mayo) y la “década ganada” del kirchnerismo en Argentina, constituyen piezas fundamentales del relato político contrahegemónico y de la producción de sentido sobre la historia latinoamericana reciente; y por supuesto, son testimonios de la valía de ambos estadistas, de su profundo sentido de humanidad y de su liderazgo probado en sus luchas por la independencia nacional y la unidad regional.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Europa: ¿Del neoliberalismo al posneoliberalismo?

Empujados hacia el abismo neoliberal por el dogmatismo ideológico y económico, los pueblos del sur de Europa empiezan a comprender la magnitud real de sus problemas, las causas profundas de la crisis y la estafa de la que están siendo víctimas al trasladar a la sociedad el costo de las pérdidas de los bancos y los operadores financieros.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

El Che en Marsella, junto a los trabajadores.
La huelga general del pasado 14 de noviembre -14N- en Portugal, Italia, Grecia y España, ese conjunto de países al que la gran prensa financiera internacional y la intelectualidad neoliberal llaman despectivamente PIGS (por sus nombres en inglés), concitó la atención del mundo entero en torno a las graves problemáticas sociales, económicas y humanas que están socavando los pilares de la civilizada Europa.

El desempleo que alcanza índices inimaginables, las familias hurgando en la basura en busca de comida, los deshaucios de familias que no pueden pagar el alquiler de sus modestas viviendas, el recorte en los presupuestos de educación y salud,  o la guillotina aplicada a los planes de pensiones de los trabajadores y los programas de bienestar social, son algunos de los elementos que configuran la imagen de una Europa asolada por la crisis capitalista y que, en la jornada del 14N, salió a las calles a expresar su hartazgo. Ese sufrimiento social movilizó a organizaciones de 23 países que se sumaron a la Jornada Europea de Acción y Solidaridad: la primera huelga internacional del siglo XXI.

sábado, 11 de agosto de 2012

Qué reclamar al capitalismo neoliberal en crisis

El gran desafío es cómo procesar la transición rumbo a un mundo postcapitalista liberal, entendido como un sistema social que esté orientado por el Bien Común de la Humanidad y de la Tierra, que sustente toda la vida y que exprese una relación nueva de pertenencia y de sinergia con la naturaleza y con la Tierra.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

La crisis del neoliberalismo ha alcanzado el corazón de los países centrales que se arrogaban el derecho de conducir no solo los procesos económico-financieros sino también el propio curso de la historia humana. Es la crisis de la ideología política del estado mínimo y de las privatizaciones de los bienes públicos, pero también del modo de producción capitalista exacerbado en extremo por una concentración de poder como nunca antes se había visto en la historia. Estimamos que esta crisis tiene carácter sistémico y terminal.

El genio del capitalismo siempre ha encontrado salidas para su propósito de acumulación ilimitada. Para eso ha usado todos los medios, inclusive la guerra. Ganaba destruyendo y ganaba reconstruyendo. La crisis de 1929 se resolvió no por la vía de la economía sino por la vía de la Segunda Guerra Mundial. Ese recurso parece ahora impracticable, pues las guerras son tan destructivas que podrían exterminar la vida humana y gran parte de la biosfera. Pero no estamos seguros de que, en su insania, el capitalismo no use este medio.