sábado, 9 de febrero de 2013

John Kerry, nuevo Secretario de Estado de los Estados Unidos

De América Latina, antes incluso de asumir el puesto, el nuevo Secretario de Estado tuvo la virtud de decir un par de frases que resumen lo que es política de los Estados Unidos respecto a nuestra región: que espera una posibilidad de “transición” de Venezuela ahora que el presidente Hugo Chávez está enfermo, y que le gustaría que el modelo que este país siguiera fuera el de Colombia. Sintético aunque no original, el tal Kerry.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

John Kerry (der.) garantiza la continuidad de la
política exterior de Obama para América Latina.
John Kerry tiene pinta de bonachón, y como tal lo pintan muchos de sus colegas del Senado de los Estados Unidos, del cual formó parte por más de 20 años.

Es católico practicante, deportista y, en su juventud, formó parte de varias organizaciones de veteranos de Viet Nam. Le gusta la música de los Beatles, de los Rolling Stones, Bruce Springsteen y U2. Es, pues, casi un modelo de lo que fueron las generaciones de norteamericanos posteriores a la Segunda Guerra Mundial, que simpatizaban con valores críticos de la sociedad burguesa que sentían que los asfixiaban. Algunos, más radicales (o consecuentes) que él, se pusieron vinchas en la cabeza, sandalias en los pies y se volvieron hippies. Mucho, tal vez, para quien descubrió “el valor de la libertad”, según cuenta él mismo, cuando siendo niño y viviendo en Berlín con sus padres pasó, por travesura, al lado oriental y descubrió, en su fugaz periplo en bicicleta, que la gente era infeliz porque usaban abrigos oscuros y miraban al suelo.

El ser humano y la cultura en la universidad latinoamericana del futuro

De mantenerse el actual divorcio entre Universidad y proyecto nacional, no solo corremos el riesgo de anquilosar la educación en esa obsolecencia administrada tan característica de las burocracias clientelistas latinoamericanas: también podríamos terminar por ahogar en las aguas del mercantilismo educativo, egoísta y desnacionalizante, todo lo que de original y creativo queda en nuestros pueblos y culturas como reserva moral y esperanza de estas repúblicas amenazadas.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La universidad del futuro es un reto
para el pensamiento crítico
y creativo latinoamericano.
En un reciente artículo (La universidad de que se trata), el Dr. Guillermo Castro Herrera plantea una idea clave para pensar los desafíos actuales de la universidad en nuestra América: “El problema de la universidad en nuestros tiempos no consiste en administrar su propia obsolescencia, sino en transitar con claridad de miras y entorno hacia una relación nueva entre la economía, la sociedad y la gestión del conocimiento en una circunstancia histórica inédita”.

En el contexto de las reformas educativas impulsadas en nuestros países por los organismos financieros internacionales desde los años noventa del pasado siglo, que lograron descentrar el rumbo de la universidad como institución crítica y transformadora de la sociedad, para lanzarla a la órbita ideológica neoliberal y someterla, así, a los condicionamientos del mercado (con el apoyo cómplice de no pocas autoridades y académicos que mudaron sus principios y se arroparon en los discursos del fin de la historia y la muerte de las utopías), el planteamiento del intelectual panameño emplaza a todos los que, de una u otra forma, estamos vinculados a los centros de educación superior en América Latina.

Guatemala: Ríos Montt, el ocaso del centauro

Un hombre que hubiera podido pasar a la historia como el Líber Seregni de Guatemala (el general uruguayo que construyó el Frente Amplio), finalizó siendo una suerte de Himmler, Göering o Hess, aquellos genocidas nazis  que terminaron sentados en el banquillo de los acusados en los juicios de Nuremberg.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Triste es el fin de Efraín Ríos Montt. Su partido se  eclipsó y él será enjuiciado.

Tal es la reflexión al enterarnos de que a fines de enero de 2013 un juez ha decidido que es imputable de los cargos de genocidio y por tanto junto a quien fuera su director de inteligencia, José Mauricio Rodríguez Sánchez, será llevado a juicio. A sus casi 87 años, el anciano general tendrá que defenderse de  la grave acusación de ser autor intelectual  de la muerte de 1771 indígenas de la etnia Ixil y de 15 masacres efectuadas en la región con el mismo nombre durante el tiempo en que  fue jefe de estado (1982-1983).  La verdad histórica apunta a que  durante  los años de su mandato fueron más las masacres y  las víctimas que las que ahora se le imputan en la disputa  por la verdad jurídica.  Durante el gobierno de Ríos Montt, la política de tierra arrasada, el terror masivo y selectivo, no solamente en el campo sino también en las ciudades, fue llevado en Guatemala a su máxima expresión. No fueron esos años la primera vez en el cual el nombre de Ríos Montt estuvo asociado a hechos represivos de semejante calado. Hay que recordar  que el 28 de mayo de 1973 los periódicos dieron la noticia  de que se había efectuado una masacre de campesinos ladinos en el caserío de Sansirisay, Aldea de Palo Verde en el municipio de Jalapa.  Recuerdo muy bien las fotos del entonces Jefe del Estado mayor del Ejército, General Efraín Ríos Montt, descendiendo del helicóptero  en el cual sobrevoló la zona en donde se había efectuado la masacre.

La emboscada de Piñera

La “emboscada” que Piñera trató de consumar contra la CELAC tuvo su derrotero cuando previamente organizó la cumbre con la UE y junto a ella la de los empresarios. Ahí se abogó por “… apoyar la apertura de mercados como la mejor vía para impulsar el comercio y las inversiones, y rechazar la aplicación de medidas de naturaleza proteccionista”.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) es el punto más alto jamás logrado en la búsqueda de un acercamiento de los pueblos y países del sur del Río Bravo. Ha venido a concretar la lucha y los sueños libertarios por el que entregaron su vida millones de mujeres y hombres a lo largo de dos siglos  en nuestra región.

Para llegar a la primera reunión cumbre realizada en la Riviera Maya en México se debieron superar múltiples inconvenientes hasta consolidar la idea de que a pesar de las diferencias políticas, ideológicas y filosóficas que tengan coyunturalmente los gobiernos que ostentan el poder en cada uno de los países, -en un mundo tan convulso como el que se vive, lleno de incertidumbres de cara al futuro, con disimiles amenazas globales que provienen de la ambición hegemónica desmedida de los centros del poder mundial-, es imperativo enfrentar tales complejidades desde la fuerza que concede unir las fortalezas de cada uno, construir a partir de las complementariedades y entender que la diferencia no debilita sino que vigoriza cuando se entienden las diversidades en tal calidad.

García Padilla, primer mes a cargo en la gobernación de Puerto Rico

Urge que la ciudadanía exija el cumplimiento de una mejor forma de gobernar y que nuestros funcionarios no respondan a los grandes intereses; que nuestro gobierno no sea presa de los bonistas con los cuales se ha hipotecado el país.

Carlos Pérez Morales / Especial para Con Nuestra América
Desde Puerto Rico

Alejandro García Padilla, gobernador de Puerto Rico.
Por lo regular, ante un cambio de gobierno, los habitantes del país tienden a evaluar al ejecutivo de turno en sus primeros días de gestión. En el caso de Puerto Rico, el pueblo cansado de los abusos del gobierno de Luis Fortuño, presidente del anexionista Partido Nuevo Progresista, decidió en las pasadas elecciones, elegir a Alejandro García Padilla, presidente  del conservador Partido Popular Democrático, como gobernador de la colonia de Puerto Rico.

En un artículo enviado a la prensa del país, que por supuesto no publicaron, advertía de los peligros que representaba la elección de Alejandro García Padilla, para la gobernación de  Puerto Rico.  Sustentaba mi posición en las actitudes de derecha, que éste  asumió durante la campaña electoral.  Daba como ejemplo, su respaldo a la privatización de agencias e infraecturas públicas, de Puerto Rico.  Esto se lograría mediante las Asociaciones Público-Privadas, de la cual fue defensor. 

Ecuador: Sobre las olas del continente

El Ecuador navega firme porque tiene en el horizonte un puerto muy claro: la Patria Grande. Desde el año 2007, luego del triunfo de la Revolución Ciudadana, la historia ecuatoriana tuvo un golpe certero de timón, que recuperó la dignidad y el verdadero sentido de la política, mediante la decisión genuina de su pueblo.

Fander Falconí* / Página12 (Argentina)

Acto de campaña de Rafael Correa.
Hoy más que nunca, el país ha logrado constituir, con su proceso y experiencia democrática, una fuerza que aporta a la construcción de la identidad y la unidad de América latina. Han transcurrido seis años y el presidente Rafael Correa Delgado se encuentra en este momento en una nueva campaña por la reelección presidencial; lo reemplaza temporalmente, mientras dure la lid electoral, su vicepresidente.

Los principios de la Revolución Ciudadana se mantendrán, bajo la premisa de que el 17 de febrero se produzca un nuevo triunfo electoral en las urnas. El Programa de Gobierno 2013-2017 de Alianza País –movimiento político que lo llevó al triunfo– así lo garantiza, para consolidar la transformación radical del Ecuador. “Gobernar para profundizar el cambio: 35 propuestas para el Socialismo del Buen Vivir” es el lema que resume el nuevo proyecto presentado a la ciudadanía. “La altivez del Sur” es el nombre de una de sus propuestas (la número 30), cuyo planteamiento es el avance en la construcción de un mundo multipolar, el fortalecimiento de la soberanía nacional y la integración de los pueblos del Sur. Para el nuevo período de gobierno, la propuesta 31 (“La Patria Grande”) pone énfasis en la profundización de la integración regional, el uso de los mecanismos regionales de financiamiento del desarrollo productivo, la nueva arquitectura financiera regional y la cooperación Sur-Sur.

Hoy, en América Latina, Marx ¿sería extractivista?

Aquí está la respuesta a la pregunta de Rafael Correa: Marx, en la América Latina de hoy, no sería extractivista, porque con ello abandonaría la meta de transformar los modos de producción, volviéndose un economista burgués. Al contrario, estaría promoviendo alternativas a la producción, y eso significa, en nuestro contexto presente, transitar hacia el post-extractivismo.

Eduardo Gudynas / ALAI

En América Latina siguen avanzando las estrategias enfocadas en minería, hidrocarburos y monocultivos, a pesar que esto significa repetir el papel de proveedores de materias primas y de las resistencias ciudadanas. Este modo de ser extractivista se expresa tanto en gobiernos conservadores como progresistas. Pero como entre estos últimos se esperaba otro tipo de desarrollo, esa insistencia se ha  convertido en un nudo político de enorme complejidad.

Para sostener el empuje extractivista se está apelando a nuevas justificaciones políticas. Una de las más llamativas es invocar a los viejos pensadores del socialismo, para sostener que no se opondrían al extractivismo del siglo XXI, y además, lo promoverían.

Seguramente el ejemplo más destacado ha sido el presidente ecuatoriano Rafael Correa, quien para defender al extractivismo lanzó dos preguntas desafiantes: “¿Dónde está en el Manifiesto Comunista el no a la minería? ¿Qué teoría socialista dijo no a la minería?” (entrevista de mayo de 2012).

El legado de la crisis actual: revisar y reinventar conceptos

Alimento la convicción, compartida por otros analistas, de que la crisis sistémica actual nos dejará como legado y desafío la urgencia de repensar nuestra relación con la Tierra, con los modos de producción y consumo, de reinventar una forma de gobernanza global y una convivencia que incluya a todos en la única y misma Casa Común.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

Para esto es forzoso revisar conceptos-clave, que como una brújula indican un nuevo norte. Buena parte de la crisis actual se deriva de premisas falsas.

El primer concepto a revisar es el de desarrollo. En la práctica se identifica con el crecimiento material, expresado por el PIB. Su dinámica consiste en ser el mayor posible, lo que implica explotación despiadada de la naturaleza y la generación de grandes desigualdades nacionales y mundiales. Es importante abandonar esta comprensión cuantitativa y asumir la cualitativa; en ésta el desarrollo es bien definido por Amartya Sen (premio Nobel) como «el proceso de expansión de las libertades sustantivas», es decir, la ampliación de las oportunidades de modelar la propia vida y darle un sentido que valga la pena. El crecimiento es imprescindible, pues es de la lógica de todo ser vivo, pero solo es bueno a partir de las interdependencias de las redes de la vida que garantizan la biodiversidad. En vez de crecimiento/desarrollo deberíamos pensar en una redistribución de lo que ya fue acumulado.

Panamá: Crecimiento económico y educación

No se puede predecir lo que ocurrirá cuando se desinfle, en un futuro próximo, la burbuja especuladora actual. El país regresará a las políticas de desarrollo y se buscarán otros modelos de educación. Dependerá de la nueva correlación de fuerzas sociales si se podrá adoptar un “modelo” de educación integral con educadores bien remunerados para servirle al país y a los panameños.

Marco A. Gandásegui, h. / ALAI

El país pasa por una coyuntura que recuerda la falsa prosperidad que generó la construcción del Canal de Panamá (1904-1914), o la segunda guerra mundial (1939-1945) e, incluso, la industrialización de la década de 1960. El PIB crece con dígitos dobles y se amplía el mercado de consumidores. Los gobiernos de turno celebran sus aparentes logros económicos, sin saber a qué se debe tanto crecimiento. Los gobernantes sólo logran entender que es una gran oportunidad para apropiarse de enormes riquezas si son capaces de organizar un sistema de despojo que funcione.

Para el fin de lograr la mayor apropiación posible, contratan especialistas extranjeros, pertenecientes a organizaciones particulares o intergubernamentales y reclutan a los especialistas nacionales más capaces (financistas, leguleyos y desarrollistas, entre otros). Estos actúan como “magos” que hacen aparecer y desaparecer miles de millones de dólares a diario. El financista se especializa en aceitar la maquinaria económica que le permite a los colocados en posiciones de poder movilizar fortunas de un lugar a otro. En otras palabras, de una cuenta pública a un bolsillo particular. Son especialistas en convertir todo inmueble – tierras nacionales, tierras comunales, playas, islas y cualquier otro – en capital móvil capaz de generar riquezas. (No importa que destruya la vida de muchas comunidades o la existencia de miles de familias). Igualmente, lucran de la especulación, a costilla del país.

Un estudio indispensable para comprender la crisis del agro panameño

“La fuerza de trabajo en el agro” es, sin duda, una referencia obligada para cualquier investigación que pretenda actualizar el análisis del sector agropecuario de la economía panameña. En esa perspectiva, constituye un valioso antecedente para abordar el proceso de desarrollo del capitalismo en el agro más allá de las transformaciones en curso a partir de la década de 1980.

Olmedo Beluche / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Portada del libro de Marco Gandásegui.
Agradecemos el envío de este texto a nuestro colaborador Guillermo Castro Herrera.

La fuerza de trabajo en el agro. Experiencia de desarrollo capitalista en Panamá[i], del panameño Marco A. Gandásegui, constituye el primer estudio sociológico en profundidad de la evolución de las relaciones sociales en el campo panameño. El libro analiza el período que va de las década de 1960 a la de 1980, caracterizado por una disminución significativa de la población rural debido a la migración masiva al área metropolitana asociada a un crecimiento de la productividad y la producción, y una modificación en las relaciones sociales de producción. En este período, en efecto, las relaciones comunitarias o patriarcales “fueron reemplazadas por relaciones salariales. El valor del trabajo fue sustituido por el valor de la fuerza de trabajo” (Pág. 8).

No nos sobra el tiempo para salvar a la familia humana

Mensaje del Dr. Armando Hart Dávalos, Director de la Oficina del Programa Martiano, a la III Conferencia Internacional “Por el equilibrio del mundo”.

Armando Hart / LA JIRIBILLA

Cuando un miembro querido de nuestra familia enferma y su vida está en peligro, sus familiares se ponen de acuerdo para hacer todo lo posible por ayudar a salvarlo y contribuir a su recuperación. Incluso en aquellos casos en que entre los miembros de la familia existan contradicciones y discusiones, se pasan por alto esas divergencias para encontrar la forma de salvar al familiar en peligro de muerte. Pues bien, nuestra familia, la Humanidad, está enferma de gravedad. Esta es la situación en que se encuentra en estos momentos mi familia: la especie humana.

Quiero, por tanto, unirme a todos los que estén dispuestos a hacer un esfuerzo conjunto para evitar una catástrofe que amenace la existencia de toda la Humanidad y por esa razón deseo expresar mi sincero agradecimiento a aquellos llegados de numerosos países para compartir con nosotros el homenaje a José Martí en el aniversario 160 de su natalicio y a debatir juntos acerca de los colosales desafíos que debemos enfrentar en estos inicios del siglo XXI, así como a los que nos acompañan desde diversas instituciones nacionales y desde todas las provincias cubanas.

De José Martí a Facebook, periodismo y compromiso.

Conferencia de Ignacio Ramonet, periodista, profesor universitario y reconocido teórico de la comunicación, en la III Conferencia Internacional “Por el Equilibrio del Mundo”, La Habana, 29 de Enero de 2013

Ignacio Ramonet / CUBADEBATE

Ignacio Ramonet.
Muchas gracias, bueno, quiero agradecerle primero a Armando Hart, a todos los compañeros y compañeras que han organizado este importantísimo evento, por haber tenido la gentileza de invitarme. Quiero agradecerle al amigo Atilio Borón, de haber tenido también la amabilidad, la gentileza, de haber cedido el puesto de hoy para que yo pudiese hablar mientras que el habló ayer, en la medida en que también tengo que disculparme porque no pude llegar a tiempo ayer para la conferencia que estaba prevista el primer día de este congreso por razones técnicas del viaje.

Quiero también expresar mi placer, mi alegría de estar de nuevo aquí en este país, en este pueblo, con este pueblo revolucionario; es siempre para mí una gran alegría, un gran placer hallarme aquí.

Crear filosofías liberadoras para equilibrar el mundo

“Martí es uno de los puntales de la filosofía de la emancipación y de la filosofía de la liberación. Es un gran pensador del antimperialismo; pero, además, es un gran pensador en pos de la libertad y de la democracia. Martí es un punto de referencia absolutamente fundamental para la filosofía de la liberación”, afirma en esta entrevista el intelectual argentino Atilio Borón.

Paula Companioni / LA JIRIBILLA
Atilio Borón, politólogo argentino.
Según la mitología griega, Pandora fue la primera mujer creada, a quien Zeus le regaló una caja con la condición de que no podría abrirla. Pandora, impulsada por la curiosidad, no pudo contenerse y la abrió, dejando escapar todos los males del mundo —contenido final de la caja— aunque uno quedó guardado: la esperanza. Hoy, abrir una caja de Pandora significa crear un mal que no puede ser deshecho.

“La filosofía política y la caja de Pandora” fue la conferencia magistral del politólogo argentino Atilio Borón durante la Tercera Conferencia Internacional “Por el Equilibrio del Mundo”. Según planteamientos de Borón, después de la Segunda Guerra Mundial el saber positivista reinante abrió la caja de Pandora de la Filosofía y dejó salir preceptos lógicos capitalistas que, al igual que los males, someten al mundo y lo dejan con la incapacidad de explicarse la realidad tal cual es; la contraposición a esto es una esperanza de filosofía liberadora que, guardada en los saberes propios del continente latinoamericano, sea verdaderamente profunda y no se conforme con conocer el mundo, sino que diga como puede ser mejor.

sábado, 2 de febrero de 2013

Guatemala: Le llegó la hora al dinosaurio

Por más de diez años, el ex general Efraín Ríos Montt logró evadir la justicia con distintas estratagemas pero, ahora, parece, le llegó el turno. Sin embargo,  falta un largo camino por recorrer para que el asesino sea, finalmente, condenado; un camino no exento de peligros de toda índole porque, desgraciadamente, como dice Tito Monterroso, el dinosaurio todavía está ahí.


Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Ríos Montt escucha la resolución que lo declara
imputable: ¿alcanzará la justicia al genocida?
El guatemalteco Augusto “Tito” Monterroso escribió el cuento más corto del mundo: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba ahí”, que ha tenido cientos, si no miles, de interpretaciones y comentarios.

Para los guatemaltecos, sin embargo, la interpretación no es muy difícil: durante varias generaciones, nos hemos despertado y el dinosaurio todavía estaba ahí y, en buena medida, todavía sigue estando.

Guatemala es un país que hay que conocer personalmente. Es de una belleza natural y cultural sobrecogedora, que contrasta drástica y dolorosamente con su realidad social y política. En medio de volcanes, lagos, paisajes bucólicos y coloridos, ha vivido una era de dolor prácticamente sin parangón en América Latina.

Nuestra América en el fiel de la balanza

Ante la Europa moribunda, esa que se aferra al dogmatismo neoliberal y a la rapiña imperialista en África y Medio Oriente, solo cabe asumir la recomendación que formulara José Martí en 1891, tras su análisis de las implicaciones de la Conferencia Monetaria de las Repúblicas de América, a la que había convocado Washington: “A todo convite entre pueblos hay que buscarle las razones ocultas”.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Bajo la presidencia de Cuba, la CELAC enfrentará
grandes desafíos dentro y fuera de la región.
Para quienes miramos el presente de América Latina y el Caribe con optimismo, y a la vez, con sentido crítico sobre las limitaciones y desafíos que enfrentan los procesos revolucionarios y progresistas de muchos de nuestros países, las recientes cumbres de la CELAC en Santiago de Chile –la de presidentes y la de los pueblos-, así como la III Conferencia Internacional por el Equilibrio del Mundo, celebrada en La Habana, proyectan, en su conjunto, una imagen auspiciosa para los tiempos por venir.

El diverso arco de ideas, debates,  análisis y hasta las críticas de muchos intelectuales, líderes comprometidos con los procesos de cambio y movimientos sociales, expuestas en estos foros, sugiere que todavía queda suficiente aliento para acometer las tareas pendientes y para cumplir lo que, desde finales del siglo XIX, José Martí entendía como la misión de nuesta América: ubicada en el fiel de la balanza, nuestra región está llamada a ser un factor de equilibrio en el continente y en el mundo, y su presencia activa, libre, y soberana, una garantía de paz y bienestar para los pueblos.