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sábado, 2 de diciembre de 2023

Panamá en movimiento

 Lo ocurrido constituye, en breve, una victoria ciudadana sobre el intento de hacer del extractivismo minero la nueva “vocación natural” de Panamá, en curso desde comienzos de la década de 1990.

Guillermo Castro H./ Especial para Con Nuestra América
Desde Alto Boquete, Panamá


“Las riquezas injustas; las riquezas que se arman contra la libertad, y la corrompen; las riquezas que excitan la ira de los necesitados, de los defraudados, vienen siempre del goce de un privilegio sobre las propiedades naturales, sobre los elementos, sobre el agua y la tierra, que sólo pueden pertenecer, a modo de depósito, al que saque mayor provecho de ellos para el bienestar común.  Con el trabajo honrado jamás se acumulan esas fortunas insolentes.”

José Martí, 1889[1]


La crisis social y política que ha venido aquejando a Panamá tuvo su más reciente expresión en la movilización ciudadana en rechazo al empeño del Poder Ejecutivo – con el apoyo de la mayoría de los diputados del Legislativo - por encubrir la ilegalidad de las operaciones de una empresa minera canadiense en la costa Atlántica del país desde la década de 1990. El contrato Ley aprobado por la Asamblea Nacional para servir de instrumento a ese empeño debió encarar de inmediato demandas de inconstitucionalidad respaldadas por una amplia movilización ciudadana, que incluyó desde manifestaciones masivas hasta el cierre de las principales carreteras del país, y el bloqueo del puerto de la mina por pescadores panameños, que la obligó a suspender sus labores al impedir el suministro de carbón mineral para su termoeléctrica. Para el 27 de noviembre, tras declararse en sesión permanente durante una semana, la Corte Suprema de Justicia decretó la inconstitucionalidad del contrato.
 

sábado, 11 de noviembre de 2023

Panamá, estar en lo real

 La sociedad panameña ha ingresado, así, en una crisis que no encontrará solución en ningún intento de retorno al estado de cosas anterior. Esta crisis ha tenido su expresión principal en el rechazo al contrato minero, condenado como un intento de venta del país y su patrimonio a un consorcio de empresas extranjeras.

Guillermo Castro Herrera / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

“A lo que se ha de estar no es a la forma de las cosas, sino a su espíritu.  Lo real es lo que importa, no lo aparente. En la política, lo real es lo que no se ve. La política es el arte de combinar, para el bienestar creciente interior,  los factores diversos u opuestos de un país, y de salvar al país  de la enemistad abierta o la amistad codiciosa de los demás pueblos.” 

José Martí, 1891[1]


Ha tenido Panamá en estas semanas manifestaciones masivas de descontento social y protesta política. En lo inmediato, esas protestas han tenido por objeto el rechazo a una transnacional minera que desde hace veinte años viene explotando a cielo abierto un enorme yacimiento de cobre y otro en los linderos del Corredor Biológico del Atlántico Mesoamericano, al amparo de un contrato declarado inconstitucional por la Suprema Corte de Justicia del país. En lo mediato, sin embargo, la protesta se ha dirigido contra el régimen político establecido a partir del golpe de Estado de diciembre de 1989, que de 1990 acá ha tolerado primero, y ampliado año con año después, este tipo de manejos de los recursos de la Nación.

sábado, 21 de octubre de 2023

Panamá: ¡No al extractivismo, sí a la vida digna!

 El problema en Panamá no es la falta de crecimiento económico. Por muchos años somos de los países con mejores números. El problema son las enormes desigualdades, la evasión fiscal y la corrupción. Nos falta mayor bienestar para todos y eso no pasa necesariamente por convertirnos en un país extractivista.

Abdiel Rodríguez Reyez 
Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

No hubo ninguna sorpresa. La Asamblea aprobó en tercer debate el proyecto de Ley de concesión entre el Estado y Minera Panamá. El Ejecutivo lo sancionó, ya está en Gaceta Oficial y es Ley de la República (Ley 406 de 20 de octubre de 2023). Ya se está hablando de seguir explotando más territorios. Nos quieren vender la idea de que todo progreso depende de la actividad minera. Sin medir las terribles consecuencias ambientales. Si los políticos no han resuelto los problemas sociales del país en más de treinta años, no lo resolverán ahora.

sábado, 14 de octubre de 2023

Panamá: Retiro, modificación o rechazo. A propósito del contrato minero

 Ahora mismo no hay contrato, no hay regalías, no hay nada para el pueblo panameño. Mientras tanto el extractivismo minero continua su devastación. En definitiva, necesitamos un golpe de timón y tomar decisiones concretas que no afecten nuestro bienestar colectivo.

Abdiel Rodríguez Reyes / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Según los voceros oficiales del gobierno, el pueblo panameño está perdiendo la gran oportunidad de beneficiarse de la actividad minera. Con una política del miedo, le transfieren su responsabilidad a quienes se oponen al extractivismo minero, del desempleo y otros problemas estructurales, nos dicen: el futuro del país depende de Minera Panamá. Lo cierto es que, modificación no es rechazo y en las calles claman por cerrar la mina rechazando el contrato.

sábado, 8 de abril de 2023

Extractivismo rima con militarismo

 La militarización de los recursos naturales para su explotación por las multinacionales (bienes comunes para la vida de los pueblos según nosotros) se ha convertido en una característica estratégica del capitalismo neoliberal en esta fase de extrema violencia.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Algunos hechos muy recientes en nuestro continente suponen una vuelta de tuerca en la militarización de los bienes comunes, ya sea por la vía legal o de facto, de la mano de los gobiernos y sus fuerzas armadas o de actores armados irregulares que campean a sus anchas cuando los estados les permiten.

sábado, 23 de junio de 2018

Industrias extractivas en Guatemala: un atentado


La generación de energía es cada vez más vital. ¿Por qué entonces las llamadas industrias extractivas están causando tanto daño, produciendo tanta conflictividad social, siendo tan resistidas por las poblaciones? Por la forma en que se hacen.

Marcelo Colussi  / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Al hablar de políticas energéticas se está hablando de industrias extractivas. Es decir: aquellas actividades humanas directamente relacionadas con la obtención de recursos naturales por extracción del subsuelo que se vinculan con la generación de energía, algo sin dudas básico para la vida. Caben ahí, entonces, las industrias del petróleo, del gas, del agua (hidroeléctricas), y la minería. Podría agregarse, hoy día, la producción de biomasa destinada a la generación de carburantes o agrocombustibles (etanol, reemplazo de la gasolina y del diesel), tales como la palma africana, la caña de azúcar, la remolacha.

sábado, 3 de septiembre de 2016

Guerras extractivistas en Bolivia

Es una situación muy triste porque somos testigos de grupos sociales que han caído en visiones tan pero tan mercantilizadas de la naturaleza y de las comunidades, que la destrucción ambiental, el secuestro o el asesinato, están justificados con tal de recuperar las tasas de ganancias.

Eduardo Gudynas / ALAI

El asesinato de un viceministro y la muerte de cuatro mineros vuelven a confirmar que los extractivismos transitan hacia mayores niveles de violencia. No es la primera vez que esto sucede, pero en esta ocasión golpea al gobierno de Bolivia y uno de sus más íntimos aliados políticos. Más allá de los clásicos argumentos partidarios, este caso deja en claro que las ideologías políticas quedaron relegadas detrás de una cruda guerra por los excedentes económicos. Una vez más, las comunidades y la Naturaleza, lo sufren.

El conflicto entre las cooperativas mineras y el gobierno de Evo Morales no puede ser analizado apelando a los marcos clásicos. De un lado, no estamos frente a una gran corporación minera transnacional, sino a un conglomerado de agentes económicos que hacen minería, y que se presentan a sí mismos como cooperativas (y de izquierda). Del otro lado, el gobierno de Evo Morales y el Movimiento al Socialismo, construyó una estrecha relación política con todo ese sector, convirtiéndolo en uno de sus aliados más importantes.

sábado, 16 de abril de 2016

Corrupción, extractivismos y daño ambiental: una íntima asociación

La corrupción en los extractivismos es mucho más grave de lo que parece a simple vista por estos casos. Poco a poco está penetrando en ámbitos más profundos de la vida social, cayendo en extremos de mercantilizar de la vida social y la Naturaleza. Nadie está a salvo, y es alarmante que ya esté erosionando a comunidades campesinas e indígenas.

Eduardo Gudynas / ALAI

La corrupción se ha convertido en uno de los problemas centrales en América Latina, hasta ocupar lugares centrales en las disputas políticas y poner en jaque a algunos gobiernos. Buena parte de esas polémicas se han centrado en aspectos partidarios y económicos, pero muy poco se ha dicho sobre sus impactos ecológicos. Sin embargo, no debe pensarse que la corrupción sea inocua desde el punto de vista ambiental, sino que, por el contrario, desencadena muchas consecuencias. Esto es particularmente evidente en los extractivismos, donde para imponerlos u ocultar sus impactos, una y otra vez aparece la corrupción, revelando una íntima y mutua asociación.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Extractivismo y desarrollo (sostenible, y del otro): el caso de Panamá

La decisión de ampliar el Canal coincidió con la fase ascendente del tránsito de alimentos y materias primas asociado a la expansión del extractivismo en nuestra América, y lo hizo en más de un sentido. La ampliación, en efecto, incrementará la demanda de agua para el funcionamiento del Canal en una escala que amenaza con entrar en contradicción con la demanda para consumo humano del 50% de la población del país.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América

Texto presentado en la VII Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales de CLACSO, en Medellín, Colombia.

Todo proceso de trabajo tiene su origen, por remoto que sea, en la extracción y transformación de elementos naturales en recursos que puedan ser incorporados a una cadena productiva. En ese sentido, la creación de recursos mediante actividades extractivas es inherente a todo proceso productivo. Dichas actividades, por otra parte, expresan una acción racional con arreglo a fines que se lleva a cabo mediante procesos de trabajo socialmente organizados, en los que se expresa a su vez el carácter de las relaciones sociales de producción dominantes en la sociedad que los lleva a cabo. Con ello, la extracción hace parte de los procesos de interacción entre sistemas sociales y sistemas naturales, y de las consecuencias para ambos a lo largo del tiempo, que constituyen el objeto de estudio de la historia ambiental.

sábado, 22 de agosto de 2015

Extractivismo y gobiernos progresistas

Más allá de discursos ideologizados, el quid del extractivismo y una visión de izquierda del mismo,  radica en la soberanía con la que se relaciona la nación con el capital transnacional, el monto del excedente que queda en la nación, el uso social de ese excedente y la visión estratégica que se tiene con respecto al uso de dicho excedente.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Desde hace algún tiempo he leído los trabajos del investigador uruguayo Eduardo Gudynas acerca del extractivismo y neoextractivismo.  El tema  es relevante en cuanto  el extractivismo –la extracción de recursos minerales y nuevos cultivos de exportación principalmente en la periferia capitalista- es el elemento fundamental de la acumulación en la segunda fase del neoliberalismo.  Esta fase como lo ha constatado el teórico marxista inglés David Harvey se fundamenta en la acumulación por desposesión, es decir el despojo de amplios sectores de la población a medida que el gran capital descubre nuevas áreas de inversión de capital. Buena parte de la resistencia social al neoliberalismo en la América latina actual, tiene que ver con la oposición de poblaciones indígenas, campesinas -o rurales simplemente-,  a los grandes proyectos mineros, nuevos cultivos y toda la infraestructura asociada a estos: hidroeléctricas, carreteras etc.

sábado, 4 de julio de 2015

Barro Blanco y el papa Francisco

En Panamá tenemos tres presidentes que han gobernado durante la construcción de la represa hidroeléctrica de Barro Blanco: Martín Torrijos, Ricardo Martinelli y Juan C. Varela. Los tres mandatarios elegidos en 2004, 2009 y 2014, respectivamente, han colocado por encima de los intereses del país y de los pueblos ngobe y buglé, a un grupo de especuladores cuyos cabecillas están, actualmente, detenidos por peculado en Honduras.

Marco A. Gandásegui, hijo / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

En un artículo muy sabio, el padre José Fitzgerald, cura de la Iglesia católica en la Comarca Ngobe Buglé, nos recuerda que sólo en 2014 en EEUU fueron desmanteladas 72 hidroeléctricas (y, además, un total de 900 en las últimas dos décadas). Según la revista National Geographic “están recuperando los ecosistemas naturales para liberar los ríos, desarmando las hidroeléctricas después de muchos años de daños. Los peces están de nuevo migrando hace arriba donde han recuperado más de 1,100 kilómetros de ríos. No es tarde, puntualiza Fitzgerald, para tomar la decisión responsable sobre Barro Blanco, desmantelar la construcción y dejar al río correr libre.

sábado, 4 de abril de 2015

Sudamérica: El triunfo del post extractivismo en el 2015

Mientras algunos dirigentes políticos sudamericanos, tanto neoliberales como nacionalistas populares, se empecinan en fomentar las exportaciones primarias e incluso aseguran que para salir del extractivismo hace falta más extractivismo (en opinión del presidente Rafael Correa), se acumulan datos que indican un fracaso económico.

Joan Martínez Alier / LA JORNADA

Comprobamos que Brasil registró en 2014 un déficit de 3 mil 930 millones de dólares en su balanza comercial, el primer saldo rojo en 14 años. Mientras las exportaciones alcanzaron 225 mil 101 millones de dólares (7 por ciento menos que el año anterior), el monto de las importaciones fue de 229 mil 31 millones. La causa: el menor precio del mineral de hierro y de la soya. Brasil sigue exportando muchísimas más toneladas que las que importa, pero vende barato, “a precio de banana”, como se dice en portugués. La reacción irracional de algunos ministros es fomentar más las exportaciones primarias.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Boaventura de Sousa: “El neoextractivismo está acabando con América Latina”

Es la primera vez en la historia que el capitalismo enfrenta los límites de la naturaleza, afirma el sociólogo Boaventura de Sousa Santos.

Steven Navarrete Cardona / El Espectador

Boaventura de Sousa Santos.
Hace algunos días, el investigador y director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coímbra (Portugal), visitó el país para el lanzamiento de dos libros claves para entender la complejidad de la realidad social contemporánea en el mundo y nuestro continente, ‘Democracia al Borde del Caos’ (Siglo del Hombre) y ‘Democracia, derechos Humanos y Desarrollo’ (Dejusticia). El Espectador habló con él sobre sus trabajos, la crisis Europea y de los problemas que enfrenta América Latina.

sábado, 30 de agosto de 2014

Correa y el desarrollo

Si el extractivismo es un instrumento para lograr el desarrollo, no puede envenenar las aguas, destruir los bosques, despojar a campesinos e indígenas e imponerse a sangre y fuego. Como lo está haciendo en Guatemala, en México y en muchos otros países. La idea misma de desarrollo está  en discusión y la idea del “buen vivir” cuestiona los patrones occidentales y capitalistas de la calidad de vida.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En su conferencia impartida el 19 de agosto en el marco del V Foro Regional de Esquipulas  en Guatemala, el presidente Rafael Correa habló en diversos momentos sobre el desarrollo. Este concepto tiene una multivocidad notable y ha sido usado desde la derecha (como lo usó Walter Rostow en su famoso “Las etapas del crecimiento económico: Un manifiesto no comunista”) o desde la izquierda (como lo usó la teoría de la dependencia).  Correa  hizo un uso  inequívocamente antineoliberal del concepto y por tanto desde lo que hoy es la izquierda: en la etapa de desarrollo en que se encuentra  Ecuador,  el mejor indicador no es la tasa de crecimiento o “la tontería del riesgo país” (que no es sino la capacidad de pagar la  deuda externa).  Para el sanguíneo Correa el mayor indicador del desarrollo  no es la tasa de crecimiento,  sino la disminución de la pobreza y pobreza  extrema.

sábado, 14 de junio de 2014

Guatemala: Muerte en La Puya

Desde 2012, la represión contra los habitantes de La Puya que se oponen a la minería no ha cesado. Yolanda Oquelí, una vocera del movimiento,  sufrió un atentado a balazos que la dejó malherida en junio de ese año. Diversos intentos de introducir la  maquinaria fueron rechazados por la población. Y una masacre mató a 11 personas en Nacahuil en septiembre de 2013.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El sábado 7 de junio de 2014 tuve la oportunidad de visitar la localidad de La Puya, ubicada en los límites entre San José del Golfo y San Pedro Ayampuc. Allí se encuentra el campamento  de las comunidades aledañas al lugar en donde el capital transnacional  se proyecta construir una mina. Fue una experiencia conmovedora ver cómo a pesar de la represión sufrida el pasado 23 de mayo,  los pobladores que se oponen a la mina continúan resistiendo contra este proyecto que literalmente es de muerte. Enfrente del campamento unos 10 o 12 vehículos y decenas de elementos de la agrupación antimotines de la Policía Nacional Civil en la entrada de la mina permanecen para que permanezca despejada. Por el lugar pasan constantemente camiones llenos del material necesario para terminar de allanar el camino de terraceria que conducirá a la mina proyectada.

Carácter colonial del modelo económico imperante en Guatemala

Aparte del hecho de que la realización de los preceptos del Consenso de Washington deja un Estado desmantelado con casi todas sus empresas y servicios públicos privatizados, estudios recientes muestran que la explotación minera, petrolera, los agronegocios y la construcción de megaproyectos de infraestructura se han traducido en saqueo y destrucción.

Jorge Murga Armas* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El modelo de acumulación capitalista centrado en la explotación de los recursos naturales, los agronegocios y la construcción de megaproyectos de infraestructura, ha tenido ya serias consecuencias para la nación: desalojo de pobladores, destrucción del medio ambiente, desarticulación de sociedades campesinas, resurgimiento y agudización de conflictos sociales, violación de derechos de comunidades y pueblos indígenas, entre otras.

Ese modelo, no obstante sus impactos ambientales y sociales,[1] ha sido promovido e incluso defendido por los gobiernos de turno. De Álvaro Arzú (1996-2000) a Otto Pérez Molina (de 2012 a la fecha), en efecto, la continuidad en la aprobación de numerosas licencias de explotación minera y petrolera, la política gubernamental favorable a la expansión incontrolada de cultivos de caña de azúcar y palma africana[2] y la construcción de represas e hidroeléctricas en diversos puntos del país,[3] confirman tal afirmación. Esto puede verificarse fácilmente si revisamos la historia económica reciente.

Cuando el árbol del “antiextractivismo” no deja ver el bosque

Los gobiernos progresistas heredaron economías con una profunda dependencia de la exportación de materias primas dado que éste es el papel que durante siglos los países coloniales e imperialistas asignaron a América. La superación del extractivismo está íntimamente ligada con la superación del control imperialista de las economías latinoamericanas.

Federico Fuentes / Rebelion

La reciente avalancha de campañas de alto perfil contra proyectos de extracción de materias primas ha abierto una importante y novedosa dinámica en los vastos procesos de cambio que se dan en América del Sur. La comprensión de su naturaleza y significación es decisiva para aprehender las complejidades inherentes al cambio social y mejorar la construcción de solidaridad con las luchas populares.

Muchas de las campañas que apuntan específicamente hacia la minería, la industria del petróleo, los agronegocios o la tala de bosques tienen aspectos que les son comunes. Han puesto en alerta a la población acerca de una variedad de temas medioambientales como la escasez de agua potable, la conservación de los bosques y el uso sostenible del suelo.

sábado, 31 de mayo de 2014

América Latina y Guatemala: el extractivismo como modelo de desarrollo

En estos días, la comunidad de La Puya, en el Departamento de Guatemala, se ha visto conmocionada por la represión a la que la ha sometido el gobierno por oponerse a la apertura de una mina a cielo abierto propiedad de capitales estadounidenses y canadienses. Ya había pasado antes en otras comunidades que se oponen a la invasión que suponen estos gigantes transnacionales en su entorno más cercano.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Habitantes de La Puya resisten la represión de
la Policía Nacional, que custodia los intereses de las
compañías mineras estadounidenses y canadienses.
El extractivismo ha hecho carrera en América Latina. Acorde con el esquema latinoamericano de exportadores de materias primas, conoció un nuevo impulso en todos los países latinoamericanos, especialmente desde mediados de la década de los 90, aunque ya desde la primera mitad del siglo XX marcó la inserción de América Latina en la economía mundial. La palabra "extractivismo" es un poco inexacta pues comprende la industria extractiva, así como la producción agrícola en monocultivo para la exportación.

sábado, 15 de marzo de 2014

Impactos ambientales y sociales del cultivo de caña de azúcar y palma africana en Guatemala (III)

Ya sea que se trate de una estrategia de “reconversión productiva”, de un fenómeno provocado por “un nuevo ciclo de acumulación y dominio”, o bien que se trate de una nueva forma de expansión y acumulación de capital, lo cierto es que en Guatemala, desde hace menos de una década, está teniendo lugar la expansión inusitada de enormes plantaciones de caña de azúcar y palma africana para la producción de agrocombustibles.

Jorge Murga Armas* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Introducción

La existencia en los años 1970 de plantaciones de palma africana en regiones de la FTN[1] y los departamentos de Izabal y El Petén, era prácticamente desconocida. Salvo por el surgimiento de unas pocas en el contexto de la crisis energética de 1973, las zonas que hoy sufren las consecuencias de la expansión incontrolada de plantaciones de caña de azúcar y palma africana para la producción de “biocombustibles”,[2] conservaban hasta hace poco tiempo la fisonomía del paisaje agrario regional: extensas áreas de bosques y humedales ricos en recursos naturales renovables contribuían a satisfacer las necesidades básicas de las economías campesinas y familiares que, además de producir para su sustento, ayudaban en niveles diversos a las producción de granos básicos para el consumo nacional.

sábado, 8 de marzo de 2014

Impactos ambientales y sociales de la explotación de petróleo en Guatemala (II)

Además de la explotación de oro, plata, bronce, zinc y otros minerales del subsuelo guatemalteco, el interés por el petróleo constituye otra de las tramas de las grandes empresas nacionales y transnacionales.

Jorge Murga Armas* / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

El petróleo, cuyo descubrimiento en Guatemala data de las primeras décadas del siglo XX y cuya explotación arranca verdaderamente en los setenta, ha sido también objeto de negociaciones obscuras que se traducen en codiciosos contratos de explotación para las empresas y en minúsculas utilidades y desastrosos impactos ambientales para el país. A este respecto, el caso más sonado actualmente tiene que ver con la renovación del contrato 2-85[1] a la empresa Perenco Guatemala Limited en el Parque Nacional Laguna del Tigre (PNLT). 

El petróleo del Parque Nacional Laguna del Tigre

Recordemos primero que es en 2001 cuando Perenco Guatemala Limited, subsidiaria de la francesa Perenco, compra el contrato de concesión No. 2-85 a la empresa Basic Resources fundada en 1968 por John D. Park, petrolero y mayor de la fuerza aérea de los Estados Unidos ligado a la elaboración del código petrolero guatemalteco,[2] luego del golpe de estado de 1954.