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sábado, 9 de agosto de 2025

México: la mujer del César no solo debe serlo, sino parecerlo

 La frase con la que encabezamos este artículo -atribuida a Julio César- surge a raíz de un escándalo en el que su esposa, Pompeya, se vio involucrada. Aunque César creía en la inocencia de Pompeya, decidió divorciarse de ella para evitar cualquier sospecha o duda sobre su propia reputación y posición.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica 

Se trata, por lo tanto, de un tema viejo puesto que César vivió y reinó 100 años antes de nuestra era. En esencia, la frase subraya la importancia de la imagen pública, especialmente para aquellos que ocupan cargos de responsabilidad o tienen una posición de liderazgo. La frase se ha convertido en un proverbio que enfatiza la necesidad de mantener una reputación intachable y evitar cualquier tipo de sospecha o duda, incluso si no hay base real para ellas.

sábado, 23 de octubre de 2021

Papeles de Pandora: ¿lucha contra la corrupción o mecanismo distractor?

 Es llamativo que desde hace algunos años los poderes centrales pusieron en el tapete el tema de la corrupción como causa última de las miserias humanas. ¡Absoluta falsedad! Es la naturaleza del sistema la que no permite resolver sus cuellos de botella…

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


“La corrupción y la impunidad en la región [de Centroamérica] socavan la democracia, alimentan la migración irregular y representan una amenaza para nuestra seguridad nacional porque sostienen organizaciones criminales y el crimen transnacional”.

Kenneth A. Polite Jr., Departamento de Justicia de Estados Unidos


¿Corrupción o explotación?

 

¿Por qué hay ricos y pobres? Si eso no es un destino natural o un designio divino, debe haber otra explicación. Marx consagró su vida a investigarlo. De los tres tomos de su obra cumbre, El Capital, se concluye que es la explotación del trabajador, el trabajo no remunerado que el capitalista roba a quien trabaja, a quien produce la riqueza, eso que se llama plusvalía, he ahí el origen de la abundancia de unos sobre la pobreza de otros. La corrupción es un elemento absolutamente marginal en esa dinámica. Qué se hace con el dinero así generado y dónde se guarda (en bancos “respetables” o en oscuros paraísos fiscales) es totalmente anecdótico, marginal. 

sábado, 10 de julio de 2021

Costa Rica: tocando fondo

Una crisis como la que vivimos no es casual, ni nació ahora con el escándalo más reciente. La corrupción –y la evasión de impuestos es una de sus purulentas manifestaciones – tiene larga data. Es una de las causas de nuestro subdesarrollo.


Arnoldo Mora Rodríguez / Para Con Nuestra América


El más reciente escándalo que ha llenado los espacios mediáticos durante semanas y parece que no amainará, pues cada día aparecen nuevos y más graves datos que acrecientan el abismo insondable de la corrupción, debería ser uno de los temas centrales de la próxima campaña electoral, pues ya, de alguna manera, con este escándalo se inició esta campaña.

sábado, 26 de junio de 2021

Costa Rica: se destapa la corrupción del modelo de desarrollo

 Costa Rica está estremecida en estos días por el destape del caso más grande de corrupción de su historia. 

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica


Las dos más grandes compañías constructoras del país, MECO y H. Solís, han sido sindicadas de haber urdido una red de dádivas y favores a empleados públicos para acaparar la mayoría de las obras de construcción y mantenimiento de la red vial del país.

Las cifras de lo defraudado son astronómicas para un país pequeño como Costa Rica: en principio, alrededor de 78 mil millones de colones, es decir, aproximadamente 125 millones de dólares.

sábado, 6 de febrero de 2021

Corrupción en Guatemala: ¿Estados Unidos tiene que arreglarla?

 La corrupción endémica continúa tal cual, y más allá de pomposas declaraciones, no hay la más mínima intención de frenarla, ni en Guatemala ni en Washington. 

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad de Guatemala


Corrupción e impunidad son dos constantes que recorren toda Latinoamérica. Partamos por decir que ambos fenómenos (en otros términos: la transgresión, la fascinación con el poder) son notas distintivas de lo humano. Se dan en todos lados, en los empobrecidos países del Sur así como en la prosperidad insultante del Norte. Sucede que en nuestra empobrecida región, donde las carencias son tan abrumadoras, hechos corruptos por parte de los gobernantes cobran una relevancia monumental. En Guatemala, por ejemplo, el tráfico de influencias contribuye a mantener las impresionantes diferencias económico-sociales; en Estados Unidos, por el contrario, existen empresas de lobby totalmente legales (son lo mismo: cabildeo a espaldas de la población). Ante la pobreza generalizada, la corrupción de un funcionario se presenta como “excesiva”. ¿Por qué sería “honesta” la fortuna de un millonario -hecha con el trabajo de los explotados trabajadores- y “deshonesta” la de aquel que robó fondos públicos? No olvidar nunca que “la propiedad privada [de los medios de producción] es el primer robo de la historia”, como decía el anarquista Proudhon.

sábado, 5 de septiembre de 2020

Entre ovejas te veas…

 Nuestros gobiernos hablan de inmunidad de rebaño y nos envían al matadero.

Carolina Vásquez Araya / https://carolinavasquezaraya.com


Entre los términos científicos para explicar los diferentes aspectos de la pandemia que nos tiene encerrados y temerosos, se ha comenzado a difundir el concepto de inmunidad de rebaño (o inmunidad de grupo) como una posible solución para detener la expansión del contagio con el virus SARS-CoV-2, nombre técnico del coronavirus responsable de la pandemia. Es la estrategia de emergencia ante la imposibilidad de realizar una campaña masiva de vacunación, dado que esa vacuna aún está lejos en el horizonte, o por lo menos inalcanzable para miles de millones de seres humanos en el planeta.

sábado, 27 de abril de 2019

Guatemala: Corrupción, “malicia”, capitalismo

Mario Estrada es un delincuente apresado por la DEA; pero ¿por qué la DEA solo incinera un 5% de la droga decomisada? ¿Dónde va a parar el resto? El corrupto panameño Arnoldo Noriega ahora purga prisión en Estados Unidos por narcotraficante. ¿Era “moralmente virtuoso” cuando era agente de la CIA?

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

La reciente detención en Miami, Estados Unidos, del candidato presidencial guatemalteco Mario Estrada por hechos de corrupción (pretendido contacto con el Cartel de Sinaloa para pedir financiamiento para su campaña a cambio de impunidad total para el narconegocio de ganar la primera magistratura), desató una andanada interminable de comentarios, análisis y tomas de posición. El presente escrito es uno más de ellos pero, quizá, con una particularidad: no se detendrá tanto en juzgar la inmoral y condenable conducta del ahora reo de la justicia estadounidense, sino que pretende ser una reflexión quizá algo más amplia.

sábado, 17 de marzo de 2018

¿Guerra contra la corrupción o contra las alternativas al neoliberalismo?

Esta guerra contra la corrupción se equipara a la guerra librada contra las drogas (íntimamente vinculadas a los intereses del sector público-privado de EEUU): más allá de los protocolos y discursos políticamente correctos, apuntan a aniquilar sectores, grupos, líderes y procesos que disputan con mayor o menor fuerza y/o éxito alternativas al neoliberalismo.

Silvina M. Romano / ALAI

El problema de América Latina es la corrupción, pero no la corrupción “a secas”, sino especialmente aquella asociada a los gobiernos progresistas o posneoliberales[1].  Lo aseveran los think-tanks, los asesores de Instituciones Financieras Internacionales (IFI) y voces expertas sobre lo que “sucede” en la región[2].  Lo advertía John F.  Kelly, ex Comandante del Comando Sur de los EEUU y hoy Jefe de Gabinete de Trump[3].  Aseguran que los gobiernos progresistas se abusaron de los pobres para enriquecer a un puñado de funcionarios de gobierno corruptos.  Agrandaron el Estado y lo repolitizaron, intervinieron en la economía y revalorizaron lo público, con el único objetivo de “saquearlo” luego.  Privilegiaron la utilización de influencias y fondos públicos para beneficio personal y recurrieron a los poderes del Estado para evitar la rendición de cuentas.  Desde esta perspectiva, los funcionarios y políticos involucrados en gobiernos progresistas que exaltaron ese derrotero, son por definición corruptos y además ineficientes.  Son incapaces de manejar al Estado como a una empresa privada, poniendo en riesgo el rumbo de la economía y (supuestamente) del Estado en su totalidad[4].  Esta serie de argumentos son los que urden la trama de un sentido común reproducido por las derechas y la prensa hegemónica desde hace varios años y que ha contribuido al menos a dos fenómenos: el primero y de corto-mediano plazo, es el de la “judicialización de la política” desde arriba; el segundo es el de la despolitización de la política, el desprecio por “lo público” y el prejuicio respecto de lo estatal como ineficiente.

sábado, 4 de noviembre de 2017

El eterno problema de la corrupción en América Latina

Viendo los entuertos de todos los matices de la izquierda latinoamericana actual, la ética guevariana ascética, implacable, llevada a todos los extremos de la vida, pareciera pertenecer a otro planeta.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

La corrupción atraviesa transversalmente a la política latinoamericana. Es una vieja lacra, de tal manera que a los débiles y venales gobiernos centroamericanos de principios del siglo XX, caracterizados como fácilmente sobornables por parte de los inversionistas extranjeros, se les caracterizó como Banana Republics y, hasta el día de hoy, es el término peyorativo con el se nombra cualquier chambonada gubernamental propia de estados de opereta.

Pero la corrupción no es patrimonio exclusivo, ni mucho menos, de los gobiernos centroamericanos, ni ha quedado relegada a esos primeros años del siglo XX, cuando generales y coroneles se enseñoreaban en el poder del Estado y gobernaban patriarcalmente su país como si fuera una gran finca.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Costa Rica: Corrupción en los tres poderes de la República

En Costa Rica, un escándalo de corrupción tiene a mal traer a miembros de los tres poderes de la República desde hace varios días. El ingenio popular le ha puesto un nombre, el “cementazo”, en alusión a un negocio de importación de cemento chino al país, que parece ser el centro de una trama de amiguismos, intereses empresariales, relaciones políticas y financiamiento de partidos.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

La producción y comercialización del cemento en Costa Rica ha estado en manos de un duopolio formado por las empresas Holcim y Cemex (con casas matrices en Suiza y México), pero hace año y medio entró al mercado un nuevo competidor, el empresario Juan Carlos Bolaños, quien se propuso importar cemento desde China. Hasta ahí, todo bien. El señor Presidente de la República, Luis Guillermo Solís, aduce la deferencia que se tuvo con Bolaños -de recibirlo rápida y repetidamente en Casa Presidencial- para tratar asuntos relacionados con la importación, a su interés por abaratar, vía competencia, el preciado material para la construcción.

Corrupción: ambidiestra, pública y privada

Así como no hay fronteras ideológicas para la corrupción, tampoco el no ser parte del Estado, crea un muro impenetrable para la venalidad. Es un hilarante mito pensar que solamente roban  los pobres o los que quieren dejar de serlo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Ha transcurrido una semana desde el segundo terremoto que  azotó a México. Como alguna vez escribiera don Clemente Marroquín Rojas, a los terremotos naturales les suceden los terremotos políticos. Al igual que en 1985, los terremotos de 2017 han mostrado que la sociedad civil rebasó una vez más al Estado en el manejo de la emergencia. De regreso de la Junta Auxiliar de Teolco, pequeño poblado poblano en las colindancias con el estado de Morelos, he podido ver  decenas de vehículos particulares llevando víveres, medicinas y ropa a los distintos municipios de toda esa región. Los ciudadanos, prefieren llevar ellos mismos la ayuda, que el confiársela a los centros de acopio manejados por el gobierno. Ello refleja  que la sociedad civil en esta ocasión no solamente ha rebasado al Gobierno, sino también lo repudia. ¿La causa? La falta de credibilidad en el Estado provocada por la impune corrupción. Por las redes sociales  podemos enterarnos que la gente acusa al gobierno no sólo de hacer uso político de la ayuda a los damnificados, sino también de robársela. Por ello los ciudadanos compran medicinas, víveres  y otros artículos y tachan el código de barras.

sábado, 23 de septiembre de 2017

La corrupción y las élites políticas

La corrupción es igualmente importante entenderla como un arma política. Mantiene unida a la elite de la sociedad, la que controla los medios de poder que van desde el gobierno, los aparatos represivos (policía y militares), el sistema educativo, los medios de comunicación y las iglesias.

Marca A. Gandásegui, h. / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Los gobiernos (o regímenes) se tambalean por causas internas. A menudo estas son abanicadas por intereses de otros países, especialmente potencias militares. Al contrario, también están los casos de gobiernos apoyados por potencias extranjeras que no logran sostenerse y caen estrepitosamente. (Casos de Batista en Cuba, 1959, y Somoza en Nicaragua, 1979, entre otros). Quizás el elemento que se asocia más con el desmoronamiento de un régimen es la corrupción. Quienes ocupan el poder una vez asociados con la corrupción se des-legitiman y pierden toda base de apoyo para sostenerse.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Bob Menéndez, corrupto senador antilatinoamericano, enfrenta su funeral político

Mientras el FBI sigue investigando -incluso si participó de algún soborno de la Oderbrecht- y la justicia trata de evadir las fuertes presiones del lobby anticubano para absolver nuevamente al senador, Bob Menéndez se saca selfies con opositores venezolanos, berrea contra Cuba y se va acostumbrando a la idea de que participará de su funeral político.

Álvaro Renzi Rangel / CLAE

El senador Bob Menéndez.
Sin bombos ni platillos, a principios de septiembre comenzó en Newark (Nueva Jersey) el juicio por corrupción al senador ultraconservador estadounidense Robert Bob Menéndez, quien es una de las cabezas visibles de la campaña por el recrudecimiento del genocida bloqueo a Cuba y del financiamiento al golpismo y la violencia de la oposición venezolana.

Aunque usted no lo crea, Bob Menéndez, de 63 años, representa al Partido Demócrata, pero es buen socio de Donald Trump y es el primer senador que en los últimos 36 años es llevado a juicio por corrupción. Solo cuatro senadores fueron condenados por tribunales en la historia estadounidense, pero sin duda el caso de corruptos es mucho, mucho mayor.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Decencia e ideología

La corrupción ha estado presente en los gobiernos de izquierda que han surgido en los últimos años. Esto sucede porque es un mal sin preferencias políticas ni ideológicas. Y hoy cuando se debate la existencia de un fin de ciclo de los gobiernos progresistas, uno de los temas que habrá que evaluar es el papel de la corrupción en el desgaste político que han estado sufriendo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

A mediados de agosto de 1867, el general Severo del Castillo se preparaba para entrar a la eternidad. Un Consejo de Guerra lo había condenado a muerte por haber  sido un activo militar a favor de Maximiliano de Habsburgo en la intervención francesa en México. Dos meses atrás el propio Maximiliano y los generales Tomás Mejía y Miguel Miramón, habían sido fusilados pese a solicitudes de clemencia a Benito Juárez provenientes de todos lados. Juárez fue inflexible. Había que castigar de manera ejemplar el baño de sangre que los conservadores habían propiciado al desatar la guerra civil trayendo a un emperador europeo para frenar a los liberales.

sábado, 27 de agosto de 2016

La honestidad como subversión

La corrupción no tiene ideologías y también existe en el sector privado. Se ha vuelto una enfermedad sistémica. Por eso hoy, ser honesto es ser subversivo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

La corrupción en la clase política y el Estado es tan grande que en buena parte del mundo la honestidad se ha convertido en un arma poderosa para sumar simpatías. En la medida en que la corrupción  es enfermedad  extendida, la honestidad se ha vuelto en algo que subvierte el orden establecido. Fue la demanda de honestidad lo que derribó al gobierno de Pérez Molina en Guatemala. Es la imagen de corrupción lo que tiene a Peña Nieto en los niveles más bajos de aceptación en México. Pepe Mujica, el ex presidente de Uruguay, se ha convertido en el paradigma de lo que estoy diciendo. Hace un tiempo me sorprendió que un querido amigo, ferviente simpatizante de la derecha, me haya hablado del ex guerrillero tupamaro en términos sumamente elogiosos. La venalidad estatal y política es tan grande, que hasta ha relativizado un tanto la animosidad que generan las diferencias ideológicas y políticas.

sábado, 13 de agosto de 2016

La corrupción del siglo

El sistema está dirigido, literalmente, por ladrones de distinto rango que atesoran y mezclan, en guaridas inexpugnables, el dinero que logran con delitos, en su mayor cuantía sustracción de lo que deberían pagar –según sus mismas leyes– para sostener la infraestructura social. Quienes lo dirigen o usufructúan ¿de qué moral pueden hablar? ¿Con qué autoridad pueden ser justicieros de sus ínfimos cómplices?

José Massoni* / Página12

El espectáculo mediático de actos de corrupción que se pisan unos con otros oculta la corrupción inmensamente más grande que domina la vida del mundo. Su causa principal es consecuencia del capitalismo del siglo XXI, global, expoliador y depredador de toda vida en el planeta. Es verdad que en cualquier sistema aparece corrupción. El punto es otro. En el socialismo, comunismo, comunitarismo, cooperativismo, populismo democrático o como se llame el acto corrupto atenta contra el interés común y de cada individuo: la solidaridad, el cuidado del otro y de todos es el centro vital social, es el sistema. En el capitalismo la corrupción es inherente a su práctica: el meollo creador es la apropiación privada de la producción colectiva, el mayor valor surge de la parte no pagada –apropiada– del trabajo vivo de los asalariados de cualquier calidad o especie. Esta verdad era tan cierta cuando se la desveló como hoy, cuando los patrones pugnan, con eufemismo por bajar salarios, en “bajar costos”, para aumentar ganancias particulares. Este origen cultiva egoísmo individualista, categorías morales acordes y a partir de allí las variadas formas de corrupción en el literal sentido de pervertido, vicioso, venal. Sin aquella fuente, con eje productivo en el gregarismo humano, la paz, la solidaridad, el trabajo, el bien común, el favorecimiento de las expresiones existenciales espirituales y el interés y amor al prójimo, cualquier corrupción es fulminada por el sistema como anormal e inaceptable. Pero además, es incapaz de engendrar una perversión de tamaño universal como la dominante. No es lo mismo ser capitalista que no serlo.

sábado, 30 de julio de 2016

Corrupción: Una bestia a la que todos los días hay que matar

La corrupción es una bestia a la que todos los días hay que matar pues tiene el enorme y destructivo poder de reproducirse aunque le corten la cabeza, y reducir a cenizas todo lo honesto y moral que haya a su alrededor.

Luis Manuel Arce Isaac / Prensa Latina (Cuba)

Ese flagelo posee una extraordinaria capacidad de metamorfosis y cambia el color de su piel, como el camaleón, para camuflarse según el entorno donde se desarrolle sea este de baja o alta calidad intelectual, moral o ética, público o privado.

Es un alienígena que goza de un aparato de adaptabilidad y sobrevivencia perfecto y un portentoso sistema de reproducción para establecer colonias hasta en aquellos lugares en los que parece imposible medrar por la escasez, pobreza y penuria reinantes, o estar más resguardados ideológicamente.

sábado, 2 de julio de 2016

El Foro de Sao Paulo y la lucha contra la corrupción en Guatemala

En el XXII Encuentro del Foro de Sao Paulo realizado del 23 al 26 de julio en San Salvador, la izquierda latinoamericana ahí representada ha realizado una lamentable declaración: ha calificado el trabajo que realiza la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) como instrumento emblemático de intervención imperialista en América Latina.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Dice textualmente: “La izquierda latinoamericana impulsa la transparencia, la honradez en el uso y manos (sic) de los recursos públicos y nos manifestamos en contra de la pretensión de Estados Unidos de arrogarse prerrogativas fiscalizadoras en el enfrentamiento a la corrupción, irrespetando la soberanía de nuestros pueblos mediante mecanismos inconstitucionales, como resultado de lo cual llama la atención que no han sido señaladas ni afectadas las figuras políticas vinculadas con la oligarquía, de donde provienen los más grandes actos de corrupción, irrespetando la soberanía de nuestros pueblos mediante mecanismos inconstitucionales, como resultado de lo cual llama la atención que no han sido señaladas ni afectadas las figuras políticas vinculadas con la oligarquía, de donde provienen los más grandes actos de corrupción, lo cual también es un engendro del intervencionismo imperialista. El caso de la CICIG en Guatemala es emblemático en ese sentido, pero el propio pueblo guatemalteco ha demostrado que no se necesita de la tutela imperial mediante organismos intervencionistas para enfrentar la corrupción, pues la garantía para eso es la capacidad de lucha de los sectores populares, siempre que se cuente con un movimiento revolucionario unido, organizado y a la altura de su misión histórica”.

La izquierda latinoamericana ahí representada no tiene idea de lo que está diciendo.

sábado, 25 de junio de 2016

Corrupción y democracia

Estamos lejos de alcanzar la utopía guevarista del “hombre nuevo”. Cambiando las relaciones sociales no se elimina siglos de avaricia, egoísmo e individualismo, que nos deja expuestos al facilismo o a ‘caer en tentación’.

Aram Aharonian / ALAI

Varios casos de corrupción que ocuparon primeras planas de los medios hegemónicos en los últimos meses, viralizados a través de las redes sociales, dejaron dos razonamientos: 1) si son gobiernos de izquierda es imposible que hayan cometido ninguna irregularidad y cualquier denuncia es parte de una estrategia de intervención imperialista, y 2) quienes dicen que si estos gobiernos de izquierda han cometido actos de corrupción, entonces, toda la izquierda es corrupta. Aclaremos: ambos razonamientos son por demás falaces y engañosos.

Lo cierto es que la izquierda abanderó durante décadas la lucha contra la corrupción y la promesa de que su llegada al poder cambiaría esa realidad, hace que su escrutinio hoy sea aún más estricto. Que la derecha hoy aprovecha los escándalos, los exacerba y utiliza políticamente… no es obviamente garantía de la honestidad de los denunciantes (lo que queda muy en claro en Brasil).

sábado, 16 de abril de 2016

Corrupción, extractivismos y daño ambiental: una íntima asociación

La corrupción en los extractivismos es mucho más grave de lo que parece a simple vista por estos casos. Poco a poco está penetrando en ámbitos más profundos de la vida social, cayendo en extremos de mercantilizar de la vida social y la Naturaleza. Nadie está a salvo, y es alarmante que ya esté erosionando a comunidades campesinas e indígenas.

Eduardo Gudynas / ALAI

La corrupción se ha convertido en uno de los problemas centrales en América Latina, hasta ocupar lugares centrales en las disputas políticas y poner en jaque a algunos gobiernos. Buena parte de esas polémicas se han centrado en aspectos partidarios y económicos, pero muy poco se ha dicho sobre sus impactos ecológicos. Sin embargo, no debe pensarse que la corrupción sea inocua desde el punto de vista ambiental, sino que, por el contrario, desencadena muchas consecuencias. Esto es particularmente evidente en los extractivismos, donde para imponerlos u ocultar sus impactos, una y otra vez aparece la corrupción, revelando una íntima y mutua asociación.