sábado, 23 de junio de 2012

Pepe Mujica en la Cumbre de Río+20

Tomado de www.biobiochile.cl

Una vez más, la sencilla lucidez del presidente uruguayo José “Pepe” Mujica llamó la atención mundial durante su intervención la cumbre de Río+20, en Brasil.  En su discurso ante el pleno de los representantes, el mandatario no propuso planes ni promesas, sino que lanzó  preguntas tan fundamentales sobre la actual situación de la humanidad que podrían pecar de inocentes. ¿Qué es lo que buscamos? ¿Somos realmente felices? ¿Estamos gobernando nuestras invenciones o dejamos que ellas nos gobiernen a nosotros?

“¿Qué le pasaría a este planeta si los hindúes tuvieran la misma proporción de autos por familia que tienen los alemanes? ¿Cuánto oxígeno nos quedaría para respirar? ¿Es posible hablar de solidaridad y que estamos todos juntos en una economía basada en la competencia despiadada? ¿Hasta dónde llega nuestra fraternidad?”, fueron algunas de las interrogantes que dejó a la conciencia del mundo.

En esta edición, compartimos el video del discurso.

¡Cultura para todos! Nace Libros Digitales Armonía

Pese a nuestra actual y omnipresente cultura iconográfica, que se expande cada vez más por todo el planeta con fuerza incontenible, la lectura continúa siendo la más eficaz via regia para promover el pensamiento crítico, profundo, integral.

Marcelo Colussi

Si bien es cierto que hoy por hoy la actitud humanística no abunda y, por el contrario, pareciera en vías de extinción, el placer de leer un libro por el gusto de leerlo, la reflexión serena, el análisis implacable, todo ello encuentra en la práctica de la lectura su mejor aliado. Tal vez, incluso, su único y verdadero aliado. La cultura de la imagen llegó para quedarse, sin dudas; los medios audiovisuales marcan el ritmo actual. Pero los libros aún viven.

Y el desafío es… ¡que sigan viviendo! Por eso surge la propuesta de Libros Digitales Armonía .

sábado, 16 de junio de 2012

Planeta esquilmado: ¿todavía habrá tiempo?

Los seres humanos, que nos preciamos de ser la especie escogida por Dios, nos comportamos como un verdadero virus que enferma y devora el organismo en el cual vivimos, la Tierra, y ya nos aprestamos para dar el salto hacia nuestras vecindades galácticas para seguir devorando y degradando nuestro entorno.

Rafael Cuevas Molina/ Presidente AUNA-Costa Rica

“Juan Comodoro, buscando agua,
encontró petróleo,
pero se murió de sed.”
Facundo Cabral

La Cumbre de la Tierra se realizó hace 20 años con mucho más optimismo que el que acompañará a Río+20 que se llevará a cabo la próxima semana. Estos 20 años han sido bien aprovechados por las grandes transnacionales y los tecnócratas para ocupar posiciones y hacer sus propuestas de desarrollo “sustentable” o de capitalismo “verde”, que no son más que parches que, en las circunstancias de urgencia actuales, no llevan a ninguna parte que no sea al precipicio.

En estos 20 años, la China alcanzó cotas de crecimiento económico nunca antes vistas, y su voracidad por materias primas creció exponencialmente. Dentro de su propio territorio, el desarrollo industrial ha provocado inmensos daños a sus principales mantos acuíferos, y sus grandes ciudades lanzan a la atmósfera toneladas de contaminantes.

En América Latina, acorde con nuestra “vocación” exportadora de materias primas, que no es más que la eufemística manera de llamar a nuestra deformada estructura económica orientada a la satisfacción de las necesidades de materias primas de los países industrializados, la industria extractivista hace carrera casi como nunca antes.

Zoellick, ese heraldo de la muerte…

Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, entona un discurso de muerte, de conquista, de acumular riquezas por medio de la desposesión de los bienes comúnes, y alegra el oído de los tecnócratas, los especuladores financieros y las oligarquías vencidas; en cambio, las voces de la América diversa, la nuestra, la de todas y todos, hablan para los pueblos: para iluminar sus caminos, para encontrarse en la hora de la marcha unida.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Zoellcik sueña una América Latina sin alternativas
al 
capitalismo y al poder hegemónico de los EE.UU.
Que la crisis mundial no se haya manifestado en América Latina con la fuerza destructiva que lo hace  en Europa o los Estados Unidos, obedece tanto a los aciertos de política económica y social de los gobiernos progresistas como a los nudos históricos de su desarrollo que aún no ha sido posible desatar (por ejemplo, la continuidad del extractivismo estimulado por los altos precios de las materias primas en el mercado internacional); pero de ninguna manera esto significa que el capitalismo haya perdido su apetito sobre las riquezas naturales, sociales y humanas de la región. Ni tampoco que renuncie a sus pretensiones hegemónicas.

El todavía presidente del Banco Mundial, el “halcón” estadounidense Robert Zoellick, acaba de recordarnos esta verdad de Perogrullo en una conferencia que dictó, la semana anterior, en la sede  de la OEA en Washington con motivo del 30 aniversario del think tank Diálogo Interamericano: una reconocida organización privada que se ha encargado de reproducir, durante años, estereotipos, juicios peyorativos y falacias sobre los procesos de cambio en nuestra América y los líderes y movimientos latinoamericanos que osan cuestionar y separarse del “sentido común” neoliberal dominante.

El fenómeno AMLO en México

Las inspiraciones ideológicas de López Obrador no provienen del marxismo o de cualquier otra ideología similar. Provienen del espíritu republicano de José María Morelos, del ejemplo de austeridad republicana y laicismo de Benito Juárez, de las profundas preocupaciones sociales de Ricardo Flores Magón y  del espíritu  nacionalista de Lázaro Cárdenas.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Si Andrés Manuel López Obrador (AMLO) gana la contienda electoral del 1 de julio de 2012, México observará un punto de inflexión en su proceso político. Si  pierde, de todos modos habrá hecho historia, aunque su carrera política como candidato presidencial muy probablemente haya concluido. Hay  una figura ascendente que seguramente será el candidato en el 2018, Marcelo Ebrard,  el actual jefe de gobierno del Distrito Federal. Muy probablemente AMLO pasará a ser el líder moral de un movimiento, en este momento llamado Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA),  el cual acaso se convierta en  un partido político. López Obrador ha tenido una vida política muy intensa en los últimos seis años.  En primer lugar tuvo que conducir  la indignación de al menos 35% del electorado mexicano el cual estuvo  convencido de que Felipe Calderón, el candidato de la derecha clerical-neoliberal había  sido impuesto como presidente mediante un fraude.  La polarización que se observó entre 2005 y 2006, motivada por el temor de la derecha ante una candidatura que se veía  imbatible, se expresó en un estado de crispación social extrema que fácilmente podría haber terminado en un escenario violento. El plantón que se organizó  después de las elecciones de 2006, mediante el cual  se partió a la ciudad de México en dos partes pues atravesó toda la avenida de la Reforma hasta llegar al zócalo, tuvo un costo político grande pero tuvo el mérito de canalizar por una vía pacífica el descontento extremo  ante un proceso electoral viciado.

Un mundo en crisis

El siglo XXI augura una crisis en tanto la racionalidad occidental se resista a perder el poder que ostenta desde hace dos milenios y medio, a favor de otros pensamientos que impondrán nuevos comportamientos y verdades que delinearán la acción de los ciudadanos, los pueblos y los países, y que por tanto provocarán indudables transformaciones en las relaciones internacionales.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Insertos en la globalización y en las transformaciones que de ella se derivan, nos resulta muy difícil darnos cuenta que nos hallamos inmersos simultáneamente en tres procesos que organizan y estructuran el comportamiento de los países y de los pueblos al comenzar el siglo XXI. 

Son ellos, el fin del mundo unipolar, la mutación del orden westfaliano que dio origen a los estados nacionales y la crisis de la “idea de mundo”  que generó el occidente judeo-cristiano para imponérselo al resto de la humanidad y que lo colocó como “centro” del planeta. Es lo que algunos han llamado el fin de la modernidad y el inicio de la post-modernidad.  Trataremos de explicar cada uno de ellos.

Honduras: Un mundo cortado en dos

La historia del experimento “Honduras” ha sido una de las más crueles, infames y sangrientas de América Latina. El capitalismo imperialista neoliberal en forma progresiva ha exterminado a las poblaciones indígenas, afro hondureñas, campesinas, obreras y sobre todo a la niñez y a la juventud. Se ha instaurado un proceso aniquilador de la cultura, de la interculturalidad, de las lenguas originarias y del sentido de vida comunitaria y de nación.

Juan Almendares* / Especial para Con Nuestra América
Desde Tegucigalpa, Honduras

Prólogo al libro  “Honduras entre la Resignación y la Esperanza”, de Jubenal Quispe. 

“El mundo del colonizado es un mundo cortado en dos. La línea divisoria, la frontera, está indicada por los cuarteles y las delegaciones de policía. En las colonias, el interlocutor válido e institucional, el vocero del colono y del régimen de opresión es el gendarme o el soldado... La Iglesia en las colonias es una Iglesia de blancos, una iglesia de extranjeros. No llama al hombre colonizado al camino de Dios, sino al camino del blanco, del amo, del opresor...La descolonización realmente es creación de hombres (mujeres) nuevos”.  Frantz Fanon (Los condenados de la tierra).

El Dr. Juan Almendares, exrector de la Universidad
Nacional Autónoma de Honduras.
Mi primer encuentro con Jubenal Quispe ocurrió en Tegucigalpa. Sus palabras me recordaron la auténtica esperanza tal como la consideraba Paulo Freire: “No soy esperanzado por pura terquedad, sino por imperativo existencial e histórico... Ella sola (la esperanza) no gana la lucha, pero sin ella la lucha flaquea y titubea”.

Aquella conversación sacudió mi memoria acerca a la injusticia extrema en Honduras cuyos seres viven colonizados y neocolonizados como si fueran los “condenados de la tierra” que describió magistralmente Frantz Fanon. Dialogamos sobre los diversos modos de analizar la realidad hondureña. Sobre el enfoque relacional, comunitario y colectivo que parte de lo local, de la vida cotidiana y de la cultura en una “secuencia de coyunturas” que articula los saberes y conocimientos con las prácticas sociales, políticas y transformadoras que contribuyen a la descolonización de las ideas prestadas o impuestas por el coloniaje del poder.

Guatemala: Lo “no dicho” de la reforma tributaria del gobierno de Otto Pérez Molina

En esta edición, compartimos un análisis en profundidad elaborado por nuestro colaborador Jorge Murga Armas, investigador del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad de San Carlos de Guatemala.

Jorge Murga Armas / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Opositor rotundo del proyecto de reforma tributaria del gobierno anterior, Otto Pérez Molina, ahora en el poder, se convierte en el paladín de la “actualización tributaria”. En efecto, con el apoyo del Comité de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras, de buena parte de diputados y de los más importantes medios de comunicación, el nuevo Presidente de la República se transforma repentinamente en el caballero de la refutada propuesta de reforma tributaria del Grupo Promotor del Diálogo Fiscal.

¿Por qué el cambio repentino de Otto Pérez Molina? ¿Cómo se explica el apoyo decidido de la cúpula empresarial a su Gobierno? ¿Quién ganó con la aprobación de la Ley de Actualización Tributaria?

Panamá: Hay esperanza entre el despojo y los conflictos

La película que estamos presenciando en nuestras pantallas gigantes a escala mundial reproduce un viejo guión ya conocido por los amantes del cine del siglo XX. Los directores y las estrellas – los actores sociales - cambian pero las historias son las mismas.

Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI

1. Con relación a los indígenas y campesinos, en la actualidad, los conflictos entre los gobiernos y estas comunidades son el resultado del despojo de sus tierras codiciadas para la explotación minera, hidroeléctrica, turística o de otro tipo. La política de los gobiernos de la región, en esta etapa que yo llamaría “pos-neo-liberal”, es de despojo territorial. Para los inversionistas, la fuerza de trabajo indígena-campesina perdió su valor para producir excedentes (plus-valor). Como consecuencia, ahora privilegian el despojo mediante la especulación y explotación de sus tierras.

2. Los conflictos de alto perfil que caracterizan las luchas campesino-indígenas a principios del siglo XXI (en toda la región) ya no se deben a una política de deprimir el costo de su mano de obra ya de hecho muy barata. Esta última política caracterizó la segunda mitad del siglo XX en que la fuerza de trabajo “marginalizada” indígena y campesina “semi-proletarizada” era súper-explotada (es decir, pagada incluso por debajo de su costo de reproducción, como lo demostró Ruy Mauro Marini).

Venezuela: El nuevo programa político de Hugo Chávez

En su propuesta de plan de gobierno, Chávez plantea, entre otros aspectos, convertir a Venezuela en un país-potencia económica, política y social dentro de la Gran Potencia Naciente de América Latina y el Caribe que garantice la conformación de una zona de paz en nuestra América.

Angel Guerra Cabrera / LA PUPILA INSOMNE

Chávez en el acto de presentación de su candidatura.
El lunes 11 el presidente Hugo Chávez explicó a una gigantesca marea humana los ejes del programa político para su candidatura a la presidencia en el periodo 2013-2019. El acto dio inicio al proceso de consulta ciudadana sobre el documento, del que surgirá el Segunda Plan Socialista Simón Bolívar. La multitud colmaba la Plaza Diego Ibarra, cercana al Consejo Nacional Electoral(CNE), y se desbordaba a lo largo de la extensa Avenida Bolívar y las arterias y plazas aledañas siguiendo el discurso en grandes pantallas. Chávez acababa de inscribirse ante el CNE como candidato a las elecciones del próximo 7 de octubre y de entregarle su propuesta política, un documento de gran valor histórico y político, sustentado en una lúcida mirada al presente y al futuro desde la historia, el pensamiento y la ética humanistas de raíz indolatinoafricana y universal (www.chavez.org.ve/Programa-Patria-2013-2019.pdf).

La encrucijada peruana

Para los sectores populares, la coyuntura abierta con la elección de Humala está significando la mayor reconstrucción de su capacidad de organización y movilización luego de la década terrible de Fujimori (1990) y los gobiernos neoliberales de la década de 2000, de Alejandro Toledo y Alan García.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Diversos intelectuales y políticos latinoamericanos y peruanos han criticado duramente al presidente Ollanta Humala, por considerar que ha traicionado el mandado para el que fue elegido. Razones no les faltan, ya que el presidente está gobernando para la derecha, aunque fue ungido por la izquierda, y reprime a los sectores populares, cuando fueron ellos los que se movilizaron para evitar el triunfo de Keiko Fujimori.

El ex guerrillero y actual sociólogo Héctor Béjar sostiene que se trata de un golpe de Estado caracterizado por la ocupación militar de ciudades, y estados de emergencia, lo que supone “la inserción de la lógica guerrera en el gobierno y el estilo castrense en la conducción pública” (ALAI, 6 de junio de 2012).

El economista Oscar Ugarteche se queja del engaño electoral de quien en su momento participó en el Foro de Sao Paulo, y asegura que el gobierno actual es “un régimen mafioso y matonesco no muy distinto al de Fujimori” (ALAI, 4 de junio de 2012). Aventura que está en marcha una alianza con las huestes del ex dictador para sostenerse los cuatro años que le restan de mandato, ya que la represión le hizo perder su mayoría parlamentaria (ALAI, 8 de junio de 2012).

Economía verde versus economía solidaria

Como alternativa a esta economía de devastación, si queremos tener futuro, necesitamos oponerle otro paradigma de economía de preservación, conservación y sostenimiento de toda la vida.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

El documento cero de la ONU para la Río +20 todavía es rehén del viejo paradigma de la dominación de la naturaleza para extraer de ella los mayores beneficios posibles para los negocios y para el mercado. A través de él y en él el ser humano busca sus medios de vida y subsistencia. La economía verde radicaliza esta tendencia, pues como escribió el diplomático y ecologista boliviano Pablo Solón «ella busca no sólo mercantilizar la madera de la selva sino también su capacidad de absorción de dióxido de carbono». Todo esto puede transformarse en bonos negociables por el mercado y por los bancos. De esta manera el texto se revela definitivamente antropocéntrico, como si todo se destinase al uso exclusivo de los humanos y la Tierra los hubiese creado solo a ellos y no a otros seres vivos que exigen también la sostenibilidad de las condiciones ecológicas para su permanencia en este planeta.

En resumen: "el futuro que queremos", lema central del documento de la ONU, no es otra cosa que la prolongación del presente. Éste se presenta amenazador y niega un futuro de esperanza. En un contexto como este, no avanzar es retroceder y cerrar las puertas a lo nuevo.

Gudynas: "Las alternativas al desarrollo están más allá del capitalismo"

Para el investigador uruguayo Eduardo Gudynas, "si se sigue este camino del extractivismo nos encontraremos que algunos recursos se agotarán, quedarán los efectos ambientales a lo largo de varias generaciones y los pretendidos beneficios económicos se disiparán rápidamente. Por lo tanto, cualquier discusión sobre modelos al desarrollo debe debatir simultáneamente las alternativas al extractivismo". 

Nuria del Viso / FUHEM Ecosocial

El investigador uruguayo Eduardo Gudynas (Foto IPS)
Eduardo Gudynas es secretario ejecutivo del Centro Latino Americano de Ecología Social (CLAES), en Uruguay, actividad que combina con la docencia en numerosas universidades latinoamericanas, europeas y estadounidenses. Es autor de más de diez libros y numerosos artículos académicos y capítulos en libros, y en 2010 fue seleccionado para integrarse en el Panel Inter Gubernamental de Cambio Climático. Vinculado al trabajo de distintas redes y organizaciones ciudadanas, destaca como uno de los principales pensadores en cuestiones ecosociales. En esta entrevista centra su análisis en el extractivismo y las transiciones a modelos alternativos de desarrollo.

Has analizado en profundidad el modelo extractivista y sus limitaciones. ¿Podrías hacer un breve diagnóstico de este modelo y explicar las razones por las que necesitamos trascenderlo? O dicho de otra forma, de no revisar el modelo, ¿hacia dónde vamos?

– Nosotros usamos el concepto de extractivismo en un sentido acotado y que responde en cierta medida a una herencia histórica. Recordemos que en las últimas décadas se habla de “industrias extractivas” al referirse especialmente a la minería. Allí está nuestro punto de partida y desde allí definimos el extractivismo como una extracción de grandes volúmenes de recursos naturales con altos impactos sociales y ambientales y que están esencialmente orientados a los mercados globales. Bajo esta concepción, no todas las extracciones de recursos naturales son una forma de “extractivismo”, sino que abordamos un conjunto específico, tanto por su volumen como por su orientación exportadora. Bajo esta idea son extractivistas no solo muchas explotaciones mineras y petroleras, sino también otras actividades de alto impacto y globalizadas, como los monocultivos de soja o la cría de camarones, e incluso bajo ciertas condiciones lo puede ser el turismo.

Holloway: La revolución anticapitalista debe crear grietas en el sistema

En esta entrevista, el investigador John Holloway sostiene que “el auge de las luchas de rebeldía y resistencia en América Latina en los recientes 15 o 20 años son de una importancia fundamental para el mundo entero. América Latina se ha vuelto un faro de esperanza. Claro que este auge se puede ver como una confluencia explosiva de muchas grietas, de muchas dignidades”.

Arturo Jiménez / LA JORNADA

El investigador irlandés John Holloway
La única forma de concebir una “revolución anticapitalista” es en términos de la creación, expansión, multiplicación y confluencia de “grietas o rupturas” en el tejido de la dominación del sistema capitalista.

Ese es uno de los planteamientos centrales del libro Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo (Bajo Tierra Ediciones/ Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla), de John Holloway, investigador irlandés radicado en México desde hace dos décadas.

“Capitalismo y humanidad son incompatibles, irreconciliables; la humanidad es una lucha contra el capitalismo”, afirma este profesor del posgrado de sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Alfonso Vélez Pliego, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), y autor de varios títulos, entre ellos Cambiar el mundo sin tomar el poder.

sábado, 9 de junio de 2012

Los cambios, para ser revolucionarios, serán culturales o no serán

Lo que más necesitamos en nuestros días son verdaderas revoluciones culturales, que cambien nuestra relación con la naturaleza, con el consumo, entre los seres humanos mismos. Mientras éstas no se den, todo lo sólido puede evaporarse en el aire en dos segundos.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica
Para Camila, con todo mi amor
Es necesaria una revolución cultural en nuestra
forma de relacionarnos con el medio ambiente.
En el siglo XX, los dos grandes procesos de transformación social que sacudieron al mundo, la Revolución Rusa de 1917 y la China de 1949, hicieron grandes esfuerzos por construir una cultura revolucionaria que estuviera acorde con la época de cambios que se vivía.

En la URRS, Anatoli Lunacharski, Comisario Popular para la Instrucción Pública, impulsó el proletkultismo, puso a Dios en el banquillo de los acusados y toleró que los rieles del ferrocarril, que unía Moscú con San Petersburgo, fueran arrancados de cuajo para luego volver a ser colocados por manos proletarias. En la China, Mao Tse Tung  llamó a destruir la cultura burguesa incrustada en la naciente sociedad socialista e impulsó la Gran Revolución Cultural a partir de 1966, efervorizando y radicalizando a las masas que hacen de su Libro Rojo la guía que llevaba al devenir luminoso.

Ambos procesos removieron hasta los cimientos a sus respectivas sociedades, cambiando la vida de millones de personas, pero no lograron lo fundamental  que era, en última instancia, lo que se proponían: el cambio de mentalidad, la construcción de una nueva visión de mundo, es decir, la construcción de una nueva cultura.