sábado, 19 de mayo de 2012

La nueva estrategia de Estados Unidos amenaza América Latina

El gobierno de Estados Unidos (EU) lanzó en abril una potente contraofensiva para recuperar el terreno perdido en una región que sigue siendo vital para su dominación global. Nadie en su sano juicio podía imaginar que el imperio dejaría disolver su influencia en América Latina sin jugar todas sus cartas. En el nuevo escenario mundial, pautado por la crisis económica y financiera, y cuando el Pentágono necesita volcarse hacia el Pacífico, su presencia en este continente no puede asumir un perfil solamente militar.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

El general Martin Dempsey, jefe del Estado Mayor conjunto, debatió el primero de mayo la nueva Estrategia de Defensa en el Carnegie Endowment for International Peace, señalando que no sólo consiste en “rebalancear” las fuerzas armadas hacia la región Asia- Pacífico, como señaló Barack Obama en enero. Definió la necesidad de “construir una red de alianzas alrededor del globo” para lo que será necesario “resolver los desafíos pendientes, tales como las cuestiones relacionadas con transferencia de tecnología, intercambio de inteligencia y ventas militares al extranjero” (Carnegieendowment.org).

En abril el secretario de Defensa, León Panetta, realizó una gira sudamericana que lo llevó a Colombia, su principal aliado militar, luego a Brasil y finalmente a Chile, donde se acaba de inaugurar la base militar de Concón. “El propósito de este viaje es participar en consultas con varios de nuestros socios en esta parte del mundo e intentar fomentar alianzas de seguridad innovadoras en la región” (http://spanish.chile.usembassy.gov).

La base de Concón, en la provincia de Valparaíso, forma parte de esa política de “innovación”. Fue construida en 60 días por el Comando Sur y la armada de Chile como campo de entrenamiento para la guerra urbana, las llamadas Operaciones Militares en Territorios Urbanos (MOUT) contempladas en las misiones “humanitarias” y preventivas. En septiembre de 2011 el ministro de Defensa chileno, Andrés Allamand, había firmado un acuerdo de cooperación que permite “el despliegue de tropas estadunidenses en suelo chileno, ante la eventualidad de que el ejército nacional se vea sobrepasado por alguna situación de emergencia” (El Ciudadano, 3/5/12).

sábado, 12 de mayo de 2012

Extractivismo, ejércitos y modelos alternativos de desarrollo

En el Perú y Guatemala hay verdaderas sublevaciones de poblaciones enteras, mismas que los gobiernos correspondientes no dudan en reprimir literalmente a sangre y fuego. Los pueblos latinoamericanos han arribado en los últimos años, por experiencia propia, a la convicción que el modelo de desarrollo depredador que las clases dominantes les ofrecen no tiene futuro y por ello se oponen tajantemente a él.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Como en los viejos tiempos: en Guatemala, el general
 Otto Pérez Molina  supervisó las acciones militares
de represión  en Santa Cruz Barillas ( Plaza Pública).
El extractivismo sigue haciendo carrera en América Latina. Prácticamente no hay país en donde no se haya entronizado alguna de sus formas: explotaciones mineras, petroleras,  de gas o agroindustria que no paran mientes a la hora de impulsar sus proyectos.

La industria extractiva sitúa a América Latina en una línea de continuidad con lo que ha sido el papel que se le ha asignado en la economía mundial desde siempre: el de proveedora de materias primas. Desde hace unos 10 años, estas materias primas han adquirido precios relativamente altos por varias razones, pero principalmente por la pujanza de la economía de la República Popular China. Por ello, nuestro subcontinente se ha visto relativamente a salvo del contagio de la crisis que están  viviendo Estados Unidos y Europa.

La explotación de estos recursos naturales, por su carácter estratégico, debe estar en manos de los países en cuyo territorio se encuentran. Esta regla básica y casi que de sentido común, fue rota en los años de las reformas neoliberales, cuando se festinaron no solamente esos recursos sino todos los que estuvieran en manos de los Estados. En ese festín hicieron su agosto compañías transnacionales, sobre todo de Estados Unidos, Canadá y Europa, que se lanzaron en actitud de rapiña sobre lo que tan descocadamente se les ofrecía.

Haciendo patria: violencia y despojo en Santa Cruz Barillas.

En buena parte de los países de la periferia capitalista  estamos observando despojos a comunidades que se hacen con el concurso de la violencia. Se hacen en nombre del progreso, como lo hizo en América Latina la gran expropiación agraria liberal en el siglo XIX en donde las prioridades de la primario exportación, en el caso de Guatemala  con el café,  roban a las comunidades indígenas las tierras ancestrales en nombre del progreso.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

El día  1 de mayo  tres habitantes de Santa Cruz Barillas en Huehuetenango, Guatemala, Andrés Francisco Miguel, Pablo Antonio Pablo y Esteban Bernabé, fueron alcanzados  camino a la comunidad de Santa Rosa por un pick-up en el que se conducían  varios individuos. Presumiblemente eran  sicarios  actuando a favor de la empresa española Econer-Hidralia, denominada hoy Hidro-Santa Cruz. Los sicarios dispararon contra  los tres, mataron a uno de ellos, Andrés Francisco Miguel,  e hirieron a los otros dos.  Andrés  era un líder comunitario y  venía recibiendo amenazas e intimidaciones, motivos por los cuales en 2010  presentó una denuncia ante la Procuraduría de los Derechos Humanos. Aproximadamente  cinco mil habitantes de  Santa Cruz Barillas se dirigieron hacia el Hotel  La Estancia en donde se hospedaban los miembros de seguridad de la empresa, probablemente porque les imputaban la agresión. No los encontraron pero  la movilización continuó.

La respuesta del gobierno es la misma o parecida  a  la de todos los gobiernos civiles y democráticos de los últimos años: desplazó al lugar de los hechos a centenares de policías y soldados  e instauró el Estado de Sitio. En lugar de perseguir a los agresores, la diligencia gubernamental se dirige sobre todo contra los habitantes que protestan contra  la arrasadora acción del gran capital que quiere construir una hidroeléctrica en el lugar. Una vez más observamos que las víctimas se vuelven victimarios. Como se ha dicho ya en la carta que han dirigido al presidente Pérez Molina  intelectuales, activistas y organizaciones sociales, al igual que sucedió en Livingston en 2008, en San Juan Sacatepéquez 2009 y en el valle de Polochic en 2011,  el gobierno ha criminalizando  a la protesta social y reprimido a las víctimas de la voracidad del gran capital.

Exclusión, guerra mediática y Wikileaks

Las transformaciones en el sistema de medios regional tienen lugar en escenarios de abiertas disputas políticas con los poderes políticos, económicos y fácticos dominantes, y de una permanente desestabilización antidemocrática, apoyada y financiado por el gobierno de los Estados Unidos a través de sus embajadas en América Latina.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Los cables de Wikileaks confirman la complicidad
de las embajadas de EE.UU con los grandes medios
de comunicación de América Latina.
El Día Mundial de la Libertad de Prensa, celebrado el pasado 3 de mayo, se vio ensombrecido por las noticias de asesinatos de periodistas en México y Honduras, alcanzados por la violencia criminal de los poderes fácticos. También ese día, la Procuraduría de Derechos Humanos (PDDH) de El Salvador emitió un comunicado que arroja luz sobre otra de las dimensiones conflictivas del ejercicio del periodismo y el derecho a la comunicación en América Latina: la de la violencia ideológica, político-económica, y en buena medida estructural, que hace del sistema de medios latinoamericanos unos de los más concentrados y excluyentes de la diversidad cultural y social de nuestros pueblos.

Según la PDDH, en el sistema de medios salvadoreños “todavía hay niveles considerables de exclusión en cuanto al ejercicio periodístico y el acceso a los medios de comunicación”, especialmente en el sector comunitario, por lo que considera necesario “llevar a discusión la distribución equitativa del espectro radioeléctrico, la creación de una institución rectora de las políticas de comunicación social y de una defensoría de lectores, radioescuchas y televidentes” (ContraPunto, 04-05-2012).

Ecuador: Wikileaks e historia

Los cables de WikiLeaks no admiran, pero sirven para comprobar hipótesis y, sobre todo, identificar actores concretos, capaces de traicionar a su patria, simplemente por creer que acudiendo a los EE.UU. cumplen misiones políticas de interés nacional.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / El Telégrafo (Ecuador)

En 1975, el libro “Inside The Company. CIA Diary”, del ex agente Philip Agee, dio a conocer las actuaciones de esa entidad en Ecuador, a inicios de la década de 1960. El libro incluyó una lista de personas que actuaron como “agentes”, “contactos”, “informantes” o cualquier otra calidad similar, para alimentar las labores de inteligencia de la embajada norteamericana en Quito. Ese listado causó revuelo en el país. Todavía viven algunos de los otrora “agentes” o “contactos” ecuatorianos de la CIA.

Los cables de WikiLeaks, hoy difundidos, comprometen como “contactos”, “fuentes cercanas” o “colaboradores” a varios periodistas ecuatorianos, involucran como informantes o analistas “cercanos” a la embajada de los EE.UU. a otras personas, demuestran cómo diversos políticos y empresarios han procurado contar con esta embajada para sus acciones de oposición y hasta de confabulación contra el gobierno de Rafael Correa, y prueban el “servilismo” de algunos funcionarios públicos del pasado y, ante todo, de un ex presidente de la República.

A los miembros del Consejo de Estado de la República Bolivariana de Venezuela

Hoy, cuando el presidente Chávez ha creado el Consejo de Estado y le ha dado como primera tarea, recomendar si el país debe retirarse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, me permito con mucho respeto solicitar a los notables miembros de dicha instancia que evalúen la salida de Venezuela de los tres órganos regionales de hegemonía estadounidense a los que nuestro país pertenece aún.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela.

La  historia de las relaciones de América quedó marcada desde los primeros años de la Independencia por la disyuntiva en torno a si nuestro proceso de integración se iba regir por las idea panamericana o por la que sustentaba como prioritario el vínculo entre los países del sur del río Bravo, dicho de otra manera por las ideas de Monroe o las de Bolívar, incluso de forma más sencilla se puede enunciar cómo  la definición entre la alternativa de integrarnos con Estados Unidos o sin Estados Unidos. Ello  oponía la propuesta del Libertador  esbozada en la Carta de Jamaica en 1815 y consolidada en la convocatoria al Congreso Anfictiónico de Panamá de 1824 al discurso del presidente de Estados Unidos James Monroe en 1823.

Durante el siglo XIX y la mitad del XX la idea monroista se impuso. En 1947 y 1948 con la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) y la creación de la Organización de Estados Americanos (OEA) dicho paradigma se arraigó. Posteriormente en 1959 fue creada la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Con ello se completaba la tríada de control político y militar  de Estados Unidos sobre nuestra región en momentos en que la mayoría  de los países estaban dirigidos por gobiernos entreguistas que cercenaron su soberanía para entregarla a la potencia del norte. Ninguno de esos tres instrumentos ha servido para defender los intereses de los pueblos de Nuestra América cuando ellos han estado en contradicción con los de los poderosos. Al contrario, la tríada ha legitimado la intervención, las dictaduras y las violaciones a los derechos humanos.

Venezuela: Todo lo que usted quería saber de la Comisión Interamericana de la OEA, y no se atrevía a preguntar.

Ni Estados Unidos ni Canadá se han sometido jamás a la Comisión ni a la Corte Interamericana. Mejor aislarlos a ellos.

La Asamblea Nacional respaldó la salida de Venezuela de la CIDH
Luis Britto García / La Pupila Insomne

-¿Qué son la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos?
Organismos que dependen de la Organización de Estados Americanos, ente con sede en Washington dedicado fundamentalmente a validar las políticas de Estados Unidos, el cual paga la más de la mitad de su presupuesto.

¿La Comisión y la Corte Interamericana de la OEA defienden los Derechos Humanos?
-Sólo si los viola un Estado. Si los violan un empresario, un terrateniente, un banquero o una transnacional, se cruzan de brazos. Tampoco se ocupan del derecho al trabajo, a la tierra, al agua, a la educación, a la salud, a la seguridad social, a la cultura a la información veraz: a todo lo que hace la vida digna y posible.

¿La Comisión Interamericana es imparcial?


-Ni remotamente. Durante las décadas horribles de la Cuarta República (en Venezuela), cuando había masacres, campos de concentración, torturas, miles de desaparecidos y suspensiones de garantías que duraban años, la Comisión procesó sólo seis denuncias, una de ellas interpuesta por el terrorista Orlando Bosch y otra por el terrorista Posada Carriles. Durante la década del gobierno bolivariano, cuando todas esas prácticas desaparecieron, la Comisión procesa 66 denuncias contra Venezuela.

Panamá: Las ideas de Jorge Illueca viven

Illueca y el Frente Patriótico de la Juventud representan un escalón en esa lucha generacional que aún tiene muchas tareas por cumplir. Es una generación que nació al calor de las contradicciones de la nefasta alianza entre una clase de comerciantes istmeños y la potencia imperial norteamericana. 
Marco A. Gandásegui, hijo. / ALAI
El expresidente panameño Jorge Illueca (1918-2012)
Falleció Jorge Illueca. Más que la desaparición física de una figura política u hombre de leyes, se nos fue el representante de una generación de luchadores sociales que recogieron en su bregar los anhelos del pueblo panameño. Illueca irrumpió en el escenario nacional a principios de la década de 1940 formando parte de una juventud intelectual que levantó un proyecto de Nación con tres aristas muy concretas: Soberanía, desarrollo y democracia.

Illueca encabezó a los fundadores del Frente Patriótico de la Juventud que en 1944 sentaron los cimientos para ampliar la base social de la República y transformar radicalmente el país. En 1946 se abocó a hacer realidad una Constitución social, progresista y comprometida. En 1947 el Frente le dio forma a la resistencia victoriosa frente a EEUU que intentaba mantener bases militares a lo largo del Istmo. En 1951 el Frente se convirtió en partido político con el fin de transformar las bases económicas del país.

Colombia: TLC contra soberanía económica

Con la entrada en vigor del TLC, prácticamente se desarticula la soberanía del país pues sus 1531 páginas se convierten en ley regida por lineamientos internacionales (la Constitución solo tiene 108 páginas) y por tanto, nadie en algún nivel u organismo del Estado, podrá aprobar algo que contradiga su texto. Solo Washington tendrá derecho a realizar modificaciones al texto con las consabidas ventajas a su favor.

Hedelberto López Blanch / Rebelión

Los presidentes Barack Obama y Juan Manuel Santos
celebraron el TLC en la Cumbre de Cartagena de Indias.
El presidente colombiano Juan Manuel Santos confesó en conferencia de prensa junto a su homólogo estadounidense, Barack Obama que desde hacía dos décadas soñaba con la suscripción del Tratado de Libre Comercio (TLC).

Al parecer, Santos no oyó las declaraciones del ex secretario de Estado norteamericano, Colin Powell cuando en 2005 afirmó “nuestro objetivo con el Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA) es garantizar a las empresas norteamericanas el control de un territorio que va del polo Ártico hasta la Antártica, libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, para nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio”.

El ALCA (después se convirtió en TLCs) fue derrotado en la IV Cumbre de las Américas, efectuada en Argentina en 2005, por las posiciones soberanas y nacionalistas asumidas por varios presidentes latinoamericanos presentes en la cita. El pacto neoliberal (TLC) entre Colombia y Estados Unidos entrará en vigor el próximo 15 de mayo, pero los esfuerzos por firmarlo comenzaron con el anterior gobierno de Álvaro Uribe, quien convirtió su adopción en una verdadera paranoia, política que continuó Juan Manuel Santos.

“En Chile hay una larga continuidad del modelo neoliberal”

Tomás Moulian, cientista social chileno, asegura que el modelo neoliberal aplicado en Chile empezó antes que en el resto de América Latina y está sostenido por una sucesión de gobiernos democráticos, tras su comienzo en la dictadura de Pinochet.

Mario Troer y Federico Montero /  Página12

Tomás Moulian, científico social chileno.
–Los procesos que tienen lugar en América latina por cierto cuentan con sus particularidades, pero el caso de Chile parece diferenciarse bastante de las experiencias que vienen intentando construir lo que podemos llamar alternativas al neoliberalismo. ¿Qué podrías decirnos sobre eso?

–Uno podría decir muchas cosas, y para ello hay que partir por el pasado reciente. En Chile la sociedad neoliberal empezó a constituirse durante la dictadura militar, en abril de 1975, es decir que Chile fue profético para lo malo. En abril de 1975 se aplicó el programa de shock, instalado por intelectuales neoliberales, economistas, formados en la universidad de Chicago, que rompía con los modelos de desarrollo económico industrializadores con intervención del Estado que habían existido en Chile previamente. Lo hicieron porque creían que ese modelo anterior no permitía un desarrollo capitalista pleno. Ese programa neoliberal dio frutos no muy espectaculares durante la dictadura, pero fue mantenido con obstinación. Todos los ministros de Hacienda que siguieron continuaron con ese programa, incluso después de la crisis económica de los ’80 y lo más importante es que ese programa también continuó durante los gobiernos de la Concertación. Los gobiernos de la Concertación introducen un cambio político muy importante, el paso de un régimen autoritario a una democracia representativa convencional. Pero ninguna de las esperanzas que algunos grupos habían hecho durante el período de la dictadura –que podríamos ir más allá de la simple recuperación democrática– se pudieron realizar. Ello porque la Concertación, que primero se llamaba Alianza Democrática, continuó con la aplicación del modelo neoliberal y fue más allá que la dictadura. Privatizó una serie de empresas públicas que existían en Chile e instaló un neoliberalismo con democracia que en otros países de América latina, Argentina con Menem por ejemplo, también se instalaron. Digamos que Chile fue profético, se anticipó en la instalación de este modelo, que modificó sustancialmente la estructura económica anterior.

Pérdida de hegemonía norteamericana

Muchos autores e intelectuales sostienen que, a pesar de la caída del Muro de Berlín (1989), la desaparición de la Unión Soviética o el primer momento de desencanto de la militancia y los intelectuales progresistas de todo el planeta, la economía capitalista está en decadencia y, por lo tanto, lo está su principal potencia, los Estados Unidos.

Fander Falconi /  El Telégrafo (Ecuador)


Los Estados Unidos declinan. Y los instrumentos para mantener su hegemonía también: la Organización de Estados Americanos (OEA) y las cumbres, entre ellos. El desastre de la última Cumbre de las Américas, realizada en Cartagena de Indias, sin resultados concretos y con escándalos de los servicios secretos norteamericanos de por medio, es, analógicamente, el contagio de una misma decadencia. Es un temprano aviso de la crisis, acaso terminal, de una hegemonía.

En este sentido, Ecuador, con su ausencia de la Cumbre de las Américas, es apenas un heraldo de un fin anunciado, o al menos, del sinsentido de las cumbres interamericanas.

¡Qué contraste con las promesas de los poderes emergentes! Por ejemplo, la aparición de nuevos actores con presencia en el mercado mundial, como China, India, Sudáfrica, a los que hay que sumar Brasil; o las nuevas estructuras políticas que América Latina construye: la Celac  (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños), Unasur, ALBA.

Estados Unidos: ¿Apenas empieza?

Ocupa está de regreso, fue el titular en medios por todo el país, en voces esperanzadas de jóvenes y veteranos de luchas sociales, en voces alarmadas por algunas autoridades, después de que decenas de miles respondieron a la convocatoria de Ocupa Wall Street a festejar un día por el 99 por ciento el 1º de mayo, y con ello rescatan los fantasmas de la historia de los rebeldes de este país, incluidos los inmigrantes de hace un siglo y los de hoy.

David Brooks / LA JORNADA

Manifestación del movimiento Ocupa Wall Street
“Estoy aquí porque quiero acabar con el imperialismo”, le contesta un manifestante de Ocupa Wall Street a un reportero de un noticiero de televisión local de Nueva York que preguntaba sobre la amplia gama de temas que congregaron a miles el 1º de mayo. “¿Y cómo va eso?”, le preguntó el reportero audaz. “Bastante bien”, le respondió el joven afroestadunidense con amplia sonrisa.

De repente aquí se vale afirmar cosas que antes estaban fuera del debate público –hasta lo que se oye ingenuo e inocente, como cambiar el mundo/país, derrotar el imperialismo, luchar por justicia, dignidad, paz y libertad. El debate, hasta hace poco, era reducido a propuestas pragmáticas y peticiones bien elaboradas que se presentan ante los poderosos, quienes, con todo gusto, escuchaban e invitaban a foros, talleres y seminarios para abordar todos los temas, y así dar la impresión de que en este país el juego está abierto a todos (si se portan bien).
Pero al surgir el movimiento Ocupa –como ocurrió con la rebelión popular en Wisconsin hace unos meses y, unos años atrás, con las movilizaciones masivas de inmigrantes o con el movimiento altermundista que surgió en Seattle– tembló la cúpula por la sola razón de que los opositores decidieron no jugar en el tablero oficial, o sea, rehusaron jugar el juego y aceptar sus reglas.

Educación y sostenibilidad

Necesitamos ser conscientes de que no se trata solamente de introducir correcciones al sistema que ha creado la actual crisis ecológica, sino de educar para su transformación. Esto implica superar la visión reduccionista y mecanicista todavía imperante y asumir la cultura de la complejidad.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

La sostenibilidad, uno de los temas centrales de la Río+20 (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, que se celebrará en Río del 20 al 22 de junio de este año), no se produce mecánicamente. Resulta de un proceso de educación por el cual el ser humano redefine el haz de relaciones que mantiene con el universo, con la Tierra, con la naturaleza, con la sociedad y consigo mismo dentro de los criterios de equilibrio ecológico, de respeto y amor a la Tierra y a la comunidad de vida, de solidaridad hacia las generaciones futuras y de construcción de una democracia socio-ecológica sin fin.

Estoy convencido de que solamente un proceso generalizado de educación puede crear, como pedía la Carta de la Tierra, nuevas mentes y nuevos corazones capaces de hacer la revolución paradigmática exigida por el riesgo global bajo el cual vivimos. Como repetía con frecuencia Paulo Freire: « la educación no cambia el mundo: cambia a las personas que van a cambiar el mundo». Ahora todas las personas estamos urgidas a cambiar. No tenemos otra alternativa: o cambiamos o conoceremos la oscuridad.

Apuntes para el socialismo del siglo XXI

Desde nuestra perspectiva, la lucha por resignificar la historia debería ser una experiencia que logre atajar los antagonismos modernos entre tradición y modernidad; entre naturaleza y sociedad; entre campo y ciudad y ello representa un ejercicio abierto al debate, abierto a la pluralidad y a la creatividad.

Michael Löwy y Samuel González /  Rebelion

La crisis de civilización que hoy experimentamos es el resultado de más de dos siglos de modernidad capitalista, un proceso histórico que nos ha conducido a un panorama de miseria social y a una temible crisis ecológica que amenaza la vida sobre el planeta, lo cual anuncia una verdadera crisis de sentido para la vida y para la historia de nuestras sociedades. ¿Acaso la modernidad falló tanto en su apuesta liberal como socialista? ¿Acaso la historia perdió sentido; acaso se haya fatalmente condenada?

Para nosotros, si la historia puede cobrar un sentido diferente tendría que hacerlo en un sentido opuesto a la lógica actual de la sociedad; tendría que hacerlo fuera de la lógica cosificada del valor, fuera del individualismo, el autoritarismo, el machismo y la depredación ecológica. Esto implica reinventar el mundo, reinventar la sociedad sobre bases completamente diferentes. La pregunta sería desde dónde construir la experiencia de esa historia distinta. Desde qué posturas teóricas, desde qué valores, desde qué ética y desde qué experiencias históricas. Sin esperar, por supuesto, que ello consista en una receta mágica, monolítica o dogmática. Un cambio posible deberá sembrarse sobre la base de la pluralidad y el debate constante. Lea el texto completo aquí…

sábado, 5 de mayo de 2012

Guatemala: la sublevación de Santa Cruz Barillas

La oposición de la población por la llegada de la compañía española ECONER-HIDRALIA llevó a su sublevación en la semana que ahora termina. Ha habido muertos, intervención de 400 soldados, toque de queda, persecución de líderes comunales. Siendo los pobladores de Santa Cruz Barillas mayoritariamente indígenas, se han dejado escuchar voces en diarios de circulación nacional llamando a la “reconquista” de comunidades que se rebelan ante la injusticia.

Rafael  Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Movilización de los habitantes de Santa Cruz Barillas
contra la compañía española ECONER-HIDRALIA.
La construcción de hidroeléctricas y minas a cielo abierto se topa, cada vez más, con la oposición de la gente que no quiere que se devaste el entorno en el que vive. Las grandes corporaciones, generalmente compañías transnacionales que obtienen pingües beneficios, cuentan con el respaldo de los gobiernos, que no dudan en poner todo el aparato del Estado a disposición de sus intereses.

En Guatemala, el pueblo de Santa Cruz Barillas está pasando en estos días por un infierno provocado por la llegada de la compañía española ECONER-HIDRALIA, que quiere explotar el río de la comunidad para producir energía eléctrica para la exportación.

La oposición de la población llevó a su sublevación en la semana que ahora termina. Ha habido muertos, intervención de 400 soldados, toque de queda, persecución de líderes comunales. Siendo los pobladores de Santa Cruz Barillas mayoritariamente indígenas, se han dejado escuchar voces en diarios de circulación nacional llamando a la “reconquista” de comunidades que, como Santa Cruz, se rebelan ante la injusticia.

Transcribimos a continuación una descripción de los hechos. Quienes tengan la posibilidad de solidarizarse con los santacruceños háganlo.