sábado, 16 de septiembre de 2017

Esperanza en América Latina y el Caribe

El papa indicó al CELAM “que la esperanza debe siempre mirar al mundo con los ojos de los pobres y desde la situación de los pobres”. Desde esta perspectiva, la esperanza es vista “como el grano de trigo que muere, pero tiene la fuerza de diseminar los planes de Dios”. En cambio, “la riqueza autosuficiente con frecuencia priva a la mente humana de la capacidad de ver, sea la realidad del desierto sea los oasis ahí escondidos”.

Carlos Ayala Ramírez / ALAI

Dentro de la agenda que el papa Francisco desarrolló en su visita a Colombia, hay que destacar su encuentro con los miembros del comité directivo del CELAM, (Consejo Episcopal Latinoamericano) que reúne a los obispos de las 22 Conferencias episcopales de América Latina y tres del Caribe. Como se sabe, la creación del CELAM tuvo lugar en Río de Janeiro (1955), en el marco de la primera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano. Uno de sus primeros y principales logros fue la realización de la Segunda Conferencia General del Episcopado Latinoamericano que tuvo lugar en Medellín, donde se hace una recepción creativa del Vaticano II. Ahora bien, lo que deseamos recalcar del encuentro del papa con los miembros del CELAM, es la concreción con la que habló Francisco a los obispos, respecto a los rostros y fuentes de esperanza que hay actualmente en la región.

Lo que debemos defender en Venezuela

Me parece evidente que en Venezuela hubo y hay procesos populares bien interesantes. Tal vez el mayor logro del chavismo, fue el haber contribuido a generar un crecimiento exponencial de la autoestima de los sectores populares, algo que no tuvo parangón en ningún otro país de la región.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Desde el golpe de estado de abril de 2002, la injerencia de Estados Unidos (EU) en Venezuela debería estar fuera de discusión. Probablemente haya comenzado antes de esa fecha, pero podemos tomarla como punto de inflexión y de no retorno. De ahí en más, la política de la Casa Blanca ha sido la de poner fin a los gobiernos chavistas, ya sea por la vía de los golpes o por caminos indirectos, pero con los mismos fines.

La defensa de la soberanía de las naciones y de la autodeterminación de los pueblos, es un principio irrenunciable de los movimientos antisistémicos en todo el mundo. De cualquier nación, independientemente del color de los gobiernos y del tipo de regímenes que tengan. Se trata de un principio de similar importancia que el respeto a los derechos humanos, que debe tener un carácter universal.

América Latina y el Caribe: una zona de paz

Algunos gobiernos latinoamericanos como el de México, Colombia y Argentina entre otros, han seguido la tonada imperial que amenaza con invadir Venezuela, otros en cambio lo hacen de forma ambigua o solapada, pero aceptando en lo sustantivo el formato de la fuerza.

Dr. Luis Bonilla B. / Especial para Con Nuestra América

Después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, y al cabo de  dieciséis años de ocurrido, persiste la duda razonable sobre la real autoría de este hecho; así, la polémica sigue en el tapete, al surgir voces que no favorecen las versiones incoherentes y hasta ilógicas sostenidas por la Casa Blanca, como lo argumenta el intelectual canadiense Michel Chossudovsky en su libro, La Mundialización de la guerra: la guerra prolongada de Estados Unidos en contra de la humanidad (2015).

Argentina, lejos de Miami pero bajo las aguas

Como ahora el agua les moja los bolsillos, en la Sociedad Rural Argentina ponen el grito en el cielo, mientras millones de pobladores sufren la pérdida de sus viviendas, pueblos enteros quedan aislados y sin posibilidades económicas, como también varias provincias del interior están incomunicadas con la Capital y los puertos del Litoral, padecimiento que lleva años.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Esta semana, cuando ya se había calmado el huracán Irma en Florida, aunque las calles de Miami todavía estaban inundadas, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luis Miguel Etchevehere, se quejaba ante los medios hegemónicos que 10 millones de hectáreas de la zona más productiva, estaban bajo las aguas. No ahorró argumentos para hecharle la culpa al calentamiento global y al gobierno anterior por la falta de obras y el abandono, asimilando la actual situación de catástrofe, con todo lo que ello implica. En su alegato desesperado no involucró a su amigo presidente ni a la predadora soja en al dificultar el drenaje de los suelos, como tampoco a la fiebre sojera que ha llevado a tal estado de cosas.

¿Quién cortará los cuatro nudos gordianos de Brasil?

Brasil está atado con cuatro nudos gordianos que nadie ha conseguido todavía desatar, para liberarlo de forma que pueda construirse como país soberano y libre.

Leonardo Boff / Servicios Koinonia

El nudo gordiano procede de una leyenda de la más lejana provincia romana, Frigia, adonde eran condenados los políticos corruptos y, en la era cristiana, los herejes. Era una especie de Siberia, lugar de castigo de los opositores o de los defensores de doctrinas heterodoxas.

La leyenda dice que habiendo quedado vacante el trono, fue escogido como rey un campesino de nombre Gordio. Vino con su carro de bueyes y, para honrar a Zeus y mostrar la humildad de su origen, metió la carreta dentro del templo y la amarró con una cuerda gruesa con muchos nudos, de suerte que nadie podía desatarla. Y quedó así por mucho tiempo hasta que en el año 334 a.C. pasó por allí Alejandro, el Grande. Curioso, fue a ver los nudos. Dio vueltas alrededor. No se sintió rehén de los nudos de la cuerda. Tuvo una iluminación. Desenvainó la espada y de un golpe cortó la cuerda. De ahí se derivó la conclusión de que una idea alejada de los marcos convencionales –los nudos– puede fácilmente resolver el problema.

sábado, 9 de septiembre de 2017

¡Afortunadamente, el huracán Irma no pasará por Cuba!

Así como hace poco tiempo lo único que las grandes cadenas noticiosas transmitían sobre América Latina era la crisis  de Venezuela provocada por los ultras de la MUD, así ahora parece que por Cuba no pasará el huracán.

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Vista satelital de los huracanes Katia, Irma y José.
Si no es el más fuerte, el huracán Irma es uno de los más poderosos de los que se tiene memoria en el Caribe. A su paso ha dejado destrucción y muerte. Antigua y Barbuda han quedado devastadas, la segunda en un 90%. Atrás de ella viene José, que alcanzó categoría 4, es decir, viene pisándole los talones a Irma en potencia y poder destructivo.

Se trata de un fenómeno natural de magnitudes a las que tenemos que irnos acostumbrando como consecuencia del cambio climático. Hace tan solo una semana, el estado de Texas en los Estados Unidos recibió el embate de otro Huracán, el Harvey, que causó estragos nunca vistos.

Guatemala, la crisis es de Estado

Al igual que México, en Guatemala se necesita una refundación del Estado. A diferencia de México, en Guatemala al parecer todavía no nace una fuerza política renovadora que lleve con éxito a buen puerto tal refundación.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

En el momento de escribir estas líneas leo la noticia de que el Congreso de Guatemala  integró una Comisión Pesquisidora que analizará el antejuicio contra el Presidente Jimmy Morales.  Cuando me entero del acontecimiento, no puedo dejar de evocar los acontecimientos en 2015 cuando estalló el escándalo de corrupción que llevaría a la destitución y encarcelamiento  del gobierno de Otto Pérez Molina. La decisión de Morales de pedir la expulsión del Comisionado de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), no solamente no evitó el que el proceso que podría llevarlo a la cárcel se detuviera, sino evidenció su aislamiento y lo  debilitó políticamente. Y en medio de la crisis gubernamental, el 4 de septiembre entró en vigor la renovación del mandato de la CICIG por dos años más que el presidente había solicitado meses atrás.

Guatemala: ¿Cómo hacer para ir más allá de las vuvuzelas?

Nuevamente hay crisis política en Guatemala. Nuevamente hay gente en la plaza, y una vez más vuelven a sonar las vuvuzelas. Pero esto es distinto a lo que aconteció en el 2015.

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América*
Desde Ciudad de Guatemala

En aquel entonces, un factor de poder determinante en la escena política del país: la Embajada de Estados Unidos, quería esa gente en la calle, pero solo con vuvuzelas y entonando el himno nacional. Eso era necesario para poder implementar ese “golpe suave” en que consistió la maniobra que posibilitó sacar de la casa de gobierno al entonces binomio presidencial: Pérez Molina y Baldetti. Hoy día el escenario es otro.

La actual crisis política puede entenderse como un enfrentamiento entre cúpulas político-económicas. Una crisis palaciega donde, una vez más, la población de a pie queda al margen. O, en todo caso, juega un papel de caja de resonancia de agendas que no le pertenecen.

El terrorismo como política

El terrorismo – civil y de estado - debe ser visto como la amenaza mayor a la paz mundial y a la sobrevivencia de la  especie humana. Hacer de la búsqueda de  la paz el objetivo prioritario de la política mundial es la tarea de todos los hombres y mujeres mínimamente conscientes,  dondequiera que vivan y cualesquiera que sean sus creencias.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Le debemos a los sofistas, los ideólogos del nacimiento histórico de la democracia tal como la entiende la civilización occidental, el haber reivindicado la palabra, o más exactamente, el discurso o lenguaje oral público, como arma  por excelencia para hacer política. El convencer a la mayoría de ciudadanos  mediante argumentos racionales en procura del logro de ideales que buscan un futuro mejor, eso es la política en el mejor sentido de la palabra. Es esta la razón de ser de la praxis política que en los tiempos actuales se ha perdido, como preocupante expresión de una sociedad decadente que sólo busca el lucro y que sólo valora la ganancia inmediata como fin en sí mismo. La pseudocultura  del actual capitalismo  imperial  globalizado acusa un creciente proceso de descomposición, que nos recuerda  el estado las últimas décadas del Imperio Romano (s. V). El mundo entero da la impresión de haber optado por el suicidio colectivo como meta última de la historia.

Argentina: Pueblos originarios, de víctimas a victimarios

Pareciera que la Campaña del Desierto continúa con otros rostros y otra época, pero con los mismos objetivos; las crías del General Roca continúan, marginando, persiguiendo, matando y robando los territorios a los pueblos indígenas.

Adolfo Pérez Esquivel / ALAI

El gobierno viola el derecho de los pueblos: el Art. 75 de la Constitución Nacional, el Convenio con la OIT, 169- sobre los Pueblos originarios y la Declaración Universal del Derecho de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas, con total impunidad

Los pueblos originarios soportan desde hace décadas la violencia social y estructural y tanto del gobierno actual como los que le precedieron, en lugar de buscar soluciones y respetar sus derechos, responde con la represión cuando reclaman y resisten los atropellos que los expulsen de sus tierras, dejándolos en la indigencia; las acusaciones de ejercer la violencia y vincularlos con grupos terroristas, aliados con los Kurdos y  grupos guerrilleros; la campaña de descrédito y mentiras cuenta con la complicidad de grandes medios de comunicación, aliados del gobierno, de jueces cómplices, de funcionarios nacionales y provinciales que favorecen a grandes terratenientes, como Benetton, Lewis y Turner.

Cuando los Mapuches reaccionan reclamando sus derechos, la respuesta del Estado es la represión y no el diálogo.

Argentina: Nación mapuche y nacionalismo territorial oligárquico

Hay clima guerrero frente a las ocupaciones de tierras por los mapuches, realizadas en palabras de los poco escuchados voceros de éstos para exigir el cumplimiento de lo prescripto en el inciso 17 del artículo 75 de la Constitución Nacional. Y lo hay entre los partícipes de un nacionalismo puramente territorial y demarcatorio de límites internacionales, devoto de la propiedad privada.

Carlos María Romero Sosa / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

Entre la nación mapuche con sus  reivindicaciones  y su legión de antagonistas, parece ser que se está abriendo otra grieta en la sociedad, más infranqueable aún que la que existe entre los partidarios K y el sector mayoritariamente reaccionario anti-K. Tarde o temprano Cristina y Macri pasarán a ser sólo una página en la historia política que juzgará  sus aciertos y errores,  mientras  que los miembros de los pueblos originarios trasmitirán sus genes y con ellos sus afanes reivindicatorios por las generaciones de las generaciones.

Una propuesta novedosa: Venezuela debería adoptar la constitución saudita

Hace algunos días Julian Assange, hizo una propuesta que ayudaría a resolver buena parte de los problemas de Venezuela y nos garantizaría la amistad de Estados Unidos, la OTAN y la derecha internacional.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

El periodista australiano planteó que para ello, Venezuela debería adoptar la Constitución de Arabia Saudita. A partir de esta idea, se me ocurrió que valdría la pena revisar que hace ese país, bajo el alero y protección de Estados Unidos y Europa, para tener tales posibilidades, las cuales, incluso en estimación de sus méritos le valieron el ingreso a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

En primer lugar si tuviéramos la Constitución de Arabia Saudita, tal vez no ocurriría que en menos de dos días, un canal de televisión español y otro colombiano con absoluta premeditación, ajenos a cualquier ética periodística y apelando a la “libertad de prensa” que dicen defender, emitieran noticias falsas sobre Venezuela. Por una parte, la cadena de televisión española Antena 3 utilizó una imagen que mostraba el desabastecimiento en un supermercado de Austin (Texas, Estados Unidos) para “informar” sobre la dificultad para encontrar alimentos y otros productos en Venezuela, mientras que una periodista del canal 1 de Colombia le pagó a un supuesto ex agente de la inteligencia venezolana para que acusara de corrupción y narcotráfico a altos dirigentes del gobierno y las fuerzas armadas bolivarianas. Ante la flagrancia del hecho, la inmoralidad del canal colombiano, respondió diciendo que la denuncia hecha por el canal Telesur, ponía en peligro la integridad de la seudo periodista. Deberían recordar a José Gervasio Artigas: “Con la verdad no ofendo ni temo”.

Pese al hostigamiento constante y los cañonazos virtuales, Venezuela continúa su camino

Todos sabemos que el gobierno estadounidense no cejará en sus intentos de destruir al chavismo, que ha sido la locomotora de la integración regional, y que para ello tiene no solo a cipayos dirigentes locales sino también a una serie de marionetas y comisarios de la derecha internacional, además del innegable poder de los medios masivos de comunicación hegemónicos y de las redes (anti)sociales.

Aram Aharonian / Revista Sur y Sur

Todas las tácticas de la guerra de cuarta generación, incluida la de espectro completo (dimensión social y geográfica) se han empleado simultánea y continuamente contra Venezuela, desde 2001 y en especial desde abril último: guerra cultural y de ideas, guerra económica, amenaza de guerra tradicional o militar. Empresas, gobiernos, instituciones financieras, bancarias, políticas, diplomáticas, militares y mediáticas internacionales, participaron –y participan- de esta guerra, con la complicidad de la oposición política y un poder fáctico que aún coexiste en Venezuela.

Hoy, desde el gobierno bolivariano se señala que se ha logrado dominar las poderosas herramientas del adversario en el terreno digital (en especial las redes sociales) y salir victorioso en un conflicto que movilizó millones de dólares, tecnologías de última generación y una élite de expertos en lucha electrónica, realidad virtual y publicidad de la “democracia”.

A 170 años de la ocupación militar estadunidense de la ciudad de México

Hoy como ayer, la clase dominante traiciona el interés nacional frente a Estados Unidos. Los colaboracionistas de ayer se dan la mano con los colaboracionistas de hoy.

Gilberto López y Rivas / LA JORNADA

Este 14 de septiembre se cumplirán 170 años de un hecho tan oprobioso como desconocido en la historia de nuestra patria, cuando un destacamento de avanzada de soldados estadunidenses, a las órdenes del general John Quitman, se posesiona de Palacio Nacional, en las primeras horas de la mañana, y enarbola en su astil central la bandera de las barras y estrellas, después de que, según Guillermo Prieto, un disparo solitario había segado la vida del primer soldado enemigo que había intentado izar el pabellón extranjero (Memorias de mis tiempos, Editorial Patria, México, 1948, T.II, p. 173). Alrededor de las nueve de la mañana del mismo día, las tropas enemigas en su conjunto hacen su entrada al centro de la ciudad. A la vista de la soldadesca, de los considerados ya en 1824 por el general mexicano José María Tornel, como barbaros del norte, el pueblo comienza a reunirse en grupos y a organizarse espontáneamente: de balcones, azoteas, bocacalles y plazuelas, parten los primeros disparos contra la vanguardia del general William J. Worth, iniciándose una resistencia desesperada de los patriotas mexicanos que debía durar hasta la noche del día siguiente.

¿A dónde va Trump?

Hacer inteligible el rumbo de la administración Trump es una tarea compleja que siempre corre el riesgo de naufragar, como lo corre también su propio gobierno.

Mariano Cifardini / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

El magnate newyorquino de emprendimientos inmobiliarios, Donald John Trump, había sido parte ya del “Partido de la Reforma” de los EEUU, de Ross Perot, en el año 2000, un partido de empresarios con intereses muy vinculados al mercado interno y al desarrollo de la economía nacional estadounidense, que pretendía ser alternativa real entre demócratas y republicanos pero nunca lo logró. De todos modos, Perot pudo  llegar al 19 % de los votos en 1992 y a imponer el gobernador de Minnesota en  1998.  Es decir que ya en ese tiempo inicial de la llamada “gobalización”, había sectores significativos del electorado norteamericano a los que las políticas tanto republicanas como demócratas del nuevo ciclo capitalista global les producían tanto desencanto como para llevarlos  a la anomalía de votar una alternativa extraña a la tendencia general secular.