sábado, 11 de noviembre de 2017

Migrantes centroamericanos en Estados Unidos y la administración Trump

Lo que ya están sintiendo los migrantes dentro de los Estados Unidos empezaremos a sentirlo también en Centroamérica, la zozobra, la incertidumbre, la crispación, las familias divididas, los llantos y la furia.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

La administración de Donald Trump puso fin a la política que permitía la estadía en Estados Unidos a miles de migrantes nicaragüenses mediante el Estatus de Protección Temporal (TPS), y está revisando los casos de El Salvador, Honduras y Guatemala.

Dado el hecho que esto afecta a miles y miles de personas, se trata de una verdadera debacle social en ciernes, que puede tener profundas repercusiones en las dos partes, es decir, en Estados Unidos y en Centroamérica.

Laudato Si’: 2015, 2017, y sigue

Vivimos en una tercera transición civilizatoria, tras las ocurridas entre la Antigüedad y la Edad Media, y entre ésta y la Moderna. En ese proceso, Laudato Si’ constituye una propuesta para la construcción de una amplia alianza de sectores que coincidan en la aspiración a hacer sostenible el desarrollo de nuestra especie.

Guillermo Castro Herrera / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

I

El vínculo entre la cultura de la naturaleza y la religiosidad de los latinoamericanos tiene una larga y rica trayectoria, que se nutre de al menos tres fuentes. Una es las de las culturas de los pueblos originarios; otra, la del catolicismo de la Contra Reforma del siglo XVI y otra más, proveniente de la religiosidad afroamericana.

La católica heredó de sus vínculos de origen con la Contra Reforma actitudes militantes, en particular a través de la actividad misionera y organizadora de las órdenes franciscana y dominica, la primera de las cuales, en particular, tenía y promovía una visión del mundo natural que hoy podría parecer cercana al animismo. Esa forma de religiosidad encontró puntos de contacto con las de las élites indígenas que sobrevivieron a la Conquista, sobre todo en la indoamérica mesoamericana y andina, y pasó a sustentar vínculos de servidumbre con los nuevos sectores dominantes, que incluyeron la preservación de formas de vida comunitaria con visiones de la naturaleza que combinaron elementos afines de origen europeo y americano.

Macri y la Americas Society: un retrato de nuestro tiempo

“El mundo al revés premia al revés: desprecia la honestidad, castiga el trabajo, recompensa la falta de escrúpulos y alimenta el canibalismo (…) El arte de engañar al prójimo, que los estafadores practican cazando incautos por las calles, llega a lo sublime cuando algunos políticos de éxito ejercitan su talento”, escribió una vez Eduardo Galeano. Y así estamos, con los Macri de turno que reaparecen, aquí y allá, por toda nuestra América.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

El presidente Macri al recibir su "insignia de oro".
Mauricio Macri, el empresario presidente de Argentina, y punta de lanza de la restauración neoliberal en América Latina, acaba de ser condecorado con la “insignia de oro” de la Americas Society, una organización fundada en 1965 por el magnate David Rockefeller. Según las agencias de noticias, desde Carlos Saúl Menem, en los dorados años noventa del neoliberalismo y de las llamadas relaciones carnales entre la Casa Blanca y la Casa Rosada, ningún otro presidente argentino había recibido este particular reconocimiento. De esta forma, Macri se une a la galería de rutilantes gobernantes latinoamericanos que han recibido dicha insignia, todos ellos probados como guerreros del capitalismo en nuestra región, en la que figuran nombres como Fernando Henrique Cardoso de Brasil, Ricardo Lagos de Chile, Felipe Calderón de México y Juan Manuel Santos de Colombia. ¡Vaya honor!

Argentina: Barajar y dar de nuevo

Barajar y dar de nuevo, como en el truco que cabe recordar es un juego basado en la mentira, en correr al adversario con la alpargata, como decimos los provincianos, ganando con la carta más modesta, pero que, en el rostro del poseedor parece el “macho de espadas”.

Roberto Utrero Guerra / Especial para Con Nuestra América
Desde Mendoza, Argentina

Como en el popular juego de naipes nacional llamado truco, el presidente siempre dispuesto irse al mazo para barajar y dar de nuevo, borró con el codo lo que había firmado con la mano la semana anterior. De entrada en su reunión con los gobernadores de las 24 provincias y, a modo de palpar a la audiencia con el envido – siguiendo el juego aludido – dijo que se iba a dejar sin efecto los impuestos al vino y los productos electrónicos, intentando poner paños fríos a los gobernadores de las provincias productoras, sobre todo Mendoza y San Juan y de Tierra del Fuego. Táctica que parece haberse instalado como un tic, haciendo gala de la viveza criolla. Situación que eriza tanto a opositores como aliados que empiezan a dudar de la solidez de sus vínculos, sobre todo porque deben explicar a los suyos estos vaivenes decisorios de la máxima conducción, cuando los perjudicados saben que obedecen a su extrema voracidad y no menos disimulada ignorancia. De modo que los propios (los gobernadores de la Alianza Cambiemos) asumen como triunfo el volver al punto de partida y el resto, perplejo, asiste una vez más a esa saga de recibir diez zarpazos y, si hay quejas, dar marcha atrás en uno o dos, mientras el resto de los arañazos dejan marcas en el lomo.

A cien años de la revolución rusa

Haciendo uso ideológico del derrumbe soviético y del fracaso de la socialdemocracia clásica, la reacción neoliberal pregona de manera triunfalista  que no hay más vía que el capitalismo salvaje. A tres décadas  de su instauración, el  capitalismo neoliberal muestra su fracaso profundo.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

A principios del mes de octubre de 2017, tuve la oportunidad de estar nuevamente en San Petersburgo para asistir al III Foro Rusia Iberoamérica organizado por la Universidad que lleva el nombre de la ciudad. Con una mezcla de extrañas sensaciones me alojé en el Hotel Smolninskaya situado en la avenida Dictadura del Proletariado no. 6. La madrugada del 2 de octubre contemplé desde la ventana de mi habitación a dicha avenida, solitaria, melancólica, mojada por una fina lluvia otoñal. Cien años antes, el 7 de noviembre de 1917, esa avenida y sus alrededores  estaba abarrotada por una multitud insurrecta que hizo del Instituto Smolny el centro de gravitación del nuevo poder soviético, mientras incruentamente  tomaba el Palacio de Invierno. En los días siguientes estuve en el interior del Smolny y vi desde afuera lo que fue la sede del Soviet de Petrogrado. En la entrada se encuentra una estatua de un Lenin enérgico que alza la mano apuntando hacia el horizonte y en la vía de acceso, dos bustos de Marx y Engels adornan el parque que la circunda.

La revolución rusa. Merecido reconocimiento en su centenario

La llama de Petrogrado, que evocaba las luchas milenarias de la humanidad por su autosuperación, no se apagó más,  y difícilmente la puedan apagar ya hoy los estertores de un sistema  que se hunde todos los días un poco más en su propia crisis.

Mariano Ciafardini / Especial para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

Las especulaciones  en cuanto a lo que habría sucedido  si tal o cual hecho se hubiera producido  o no se hubiera producido, es decir la reflexión contra-fáctica,  en el terreno histórico, no es, en general, conducente y, la mayoría de las veces, es una simple pérdida de tiempo, atento a que las alternativas que se   hubieran abierto  de haber sido distintas las cosas,  en determinada situación histórica, son,  en principio, infinitas y, por lo tanto, impredecibles.

Sin embargo en algunos contados casos una reflexión de ese tipo puede llevarnos a ciertos “insigths”, a impresiones profundas,  que ayudan a interpretar  la dimensión de determinados acontecimientos históricos sin convertir  al argumento contra-fáctico en una suerte de metodología de investigación o análisis  histórico-político.

Este es el caso del de la revolución rusa  de 1917 y, su consecuencia inseparable, el  proceso soviético subsiguiente.

La Revolución Rusa y América Latina

El centenario de la Revolución Rusa tiene mucho que ver con el proceso revolucionario latinoamericano. Gran parte de sus ideas y su legado ha estado presente y seguirá vigente en su esencia por largo tiempo en la historia de nuestra América.

Adalberto Santana /Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de México

Hace cien años se inició la Revolución en Rusia. Era según el calendario juliano un 25 de octubre de 1917 (equivalente en el resto del mundo al 7 de noviembre del calendario gregoriano). En la ciudad de Petrogrado (más tarde Leningrado durante la época del campo socialista y después con la desaparición de la URSS, hasta nuestros días, San Petersburgo). En esa coyuntura de la mañana del miércoles 7 de noviembre de 1917, relató John Reed (nacido en Portland, Oregon, 22/10/1887), el periodista estadounidense sepultado en homenaje en un muro del Kremlin cerca de la tumba de Vladímir Ilich Lenin, que estuvo haciendo crónicas de la Revolución Mexicana (“México insurgente” y en la insurrección bolchevique “Diez días que estremecieron al mundo), el mejor relato de aquellos acontecimientos. El mismo Lenin afirmó sobre el valor histórico de esa obra de Reed: “Yo quisiera ver este libro difundido en millones de ejemplares y traducido a todos los idiomas, pues ofrece una exposición veraz y crítica con extraordinaria viveza de acontecimientos de gran importancia para comprender lo que es la revolución proletaria, lo que es la dictadura del proletariado”.

Costa Rica: El "cementazo" y sus lecciones

El escándalo del cementazo debe convertirse en un sunami que sacuda la conciencia cívica del pueblo costarricense y lo haga percatarse lúcidamente  de los valores e instituciones democráticas que están en juego.

Arnoldo Mora Rodríguez / Especial para Con Nuestra América

Contrariando el dicho atribuido al expresidente don Ricardo Jiménez (1859-1945), según el cual en Costa Rica ningún escándalo dura más de tres días, la opinión pública nacional sigue siendo sacudida por el escándalo del “cementazo”. La razón de este hecho es  que tiene varias aristas, mostrando con ello que la corrupción en el sector público se asemeja al pulpo: tiene muchos brazos. La corrupción está presente en el  tráfico de influencias, en la amenaza  a quienes estorban, en el soborno de magistrados y diputados, pero, sobre todo, en el poder del dinero en los partidos políticos. Allí radica la causa inmediata y más visible de la corrupción; por lo que, cualquiera que sea el desenlace de este escándalo, debe ser una sentencia condenatoria, tanto política como judicial, de los responsables sean quienes sean. Pero si se queda  tan sólo allí, se habría logrado un resultado positivo  meramente temporal. Es necesario ir más lejos y avizorar desde ya reformas a nuestras instituciones republicanas que eviten que estas lacras se perpetúen.

Sobre mitos nacionales y el nacionalismo en Panamá

El peor error que un historiador puede cometer, y sin embargo es el más habitual en los medios académicos panameños, es el anacronismo, es decir, trasladar al pasado formas de pensar, ideologías, identidades y creencias del presente. Y el peor error de un revolucionario socialista del siglo XXI es volverse nacionalista.

Olmedo Beluche / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

El anacronismo y los mitos nacionales

Ese error se aprecia claramente entre los no pocos que pretenden que la "nación panameña" o "panameñidad" se empieza a construir con Vasco Núñez de Balboa y su conquista del Istmo de Panamá y el "descubrimiento" del Mar del Sur. Incluso hay quienes hacen una amalgama y atribuyen el nacimiento de esa "identidad nacional" a figuras tan disímiles como Balboa, Urracá y Bayano, e incluso al personaje novelesco Anayansi.

Coincidimos con la Dra. Ana Elena Porras en que esas figuras históricas han devenido en símbolos de la nacionalidad que permiten que diversos grupos sociales se sientan representados en ella. Pero hay que aclarar que lo son de una nación o nacionalidad actual, que no existía cuando vivieron como personajes históricos, antes de convertirse en mitos.

Venezuela: ¿invadida o cercada?

Ana Esther Ceceña y David Barrios Rodríguez / CLAE

La guerra contra Venezuela no es “para derrocar a un dictador”, cuestión que evoca las de Irak, Libia y circunstancialmente las de cualquier país petrolero que pretenda poner condiciones a la entrega de sus recursos. Es la guerra de la Exxon, que no deja de abrir brecha desde la región en disputa del Esequibo; es la guerra de Chevron, del coltan, el uranio, el thorium, el gas y el oro; es la guerra del estado norteamericano por reforzar sus condiciones materiales y su posición hegemónica.

Bolivia: Un modelo “agotado” que goza de buena salud

La economía boliviana volverá a alcanzar una tasa anual de crecimiento del 4,2% en 2017 y de cerca del 4,5% para el 2018, según los datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe  (CEPAL). Bolivia volverá a liderar el crecimiento económico en 2018.

Sullkata M. Quilla / CLAE

La oposición al gobierno de Evo Morales quiere instalar, a través de una dura campaña mediática nacional e internacional, el imaginario colectivo de que el modelo económico está agotado, cuando en realidad es el país de la región que más ha crecido en la última década y lo seguirá siendo en este 2017. Son épocas de posverdad, de imposición de mentiras virtuales.

Vienen por nuestro litio, con la excusa del auto eléctrico y la defensa del ambiente

El litio, según los más aventurados reportes de analistas económicos, ocupará en la próxima década un rol esencial como elemento conservador de la energía. Se especula que su utilización para las baterías de los autos eléctricos e híbridos ocupará un rol importante en la carrera por disminuir los gases que provocan el efecto invernadero. La pregunta es a qué costo.

Rubén Armendáriz / CLAE

Los satélites, las naves espaciales, las baterías recargables de los teléfonos móviles, las computadoras y portátiles, los marcapasos, las cámaras digitales, los reactores atómicos, los vehículos y las bicicletas eléctricas, los medicamentos antidepresivos... todos tienen algo en común, el litio, un metal de color blanco plateado, blando, y que posee una gran capacidad para almacenar energía, y que las empresas trasnacionales quieren apoderarse.

Hoy desde Estados Unidos, Europa y el sudeste asiático se trata de imponer el imaginario colectivo de que los responsables de que no se ponga coto a la contaminación ambiental derivada del consumo del combustible fósil es la “incapacidad” de los principales productores de litio, casualmente sudamericanos.

Insurrecciones silenciosas

El mundo, nuestro mundo, está cambiando de manera acelerada. Rechazar esos cambios, sería tanto como anular la capacidad transformadora que está enterrando el capitalismo y levantando un mundo nuevo sobre sus escombros.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

Los grandes cambios comienzan siempre por pequeños movimientos invisibles para los analistas de arriba y para los grandes medios, como señala uno de los comunicados del zapatismo. Antes de que miles de personas ocupen las grandes alamedas suceden procesos subterráneos, donde los oprimidos ensayan los levantamientos que luego hacen visibles en los eventos masivos que la academia denomina movimientos sociales.

Esos cambios suceden en la vida cotidiana, son producidos por grupos de personas que tienen relaciones directas entre ellas, no son fáciles de detectar y nunca sabemos si se convertirán en acciones masivas. Sin embargo, pese a las dificultades, es posible intuir que algo está cambiando si aguzamos los sentidos.

Arabia Saudita e Israel: una peligrosa alianza terrorista

Cuando pareciera que el terrorismo está siendo definitivamente derrotado en Irak y Siria, la alianza saudita-israelí, podría estar creando en el Líbano un nuevo frente de guerra en el Medio Oriente, y con ello, otro incendio incontrolable para Occidente.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

En marzo de 2012, hace cinco años y medio escribí un artículo en el que intentaba desmontar una engañosa idea que ponía y pone el centro del conflicto del Medio Oriente en un lugar en el que no está. Se había cumplido un año del inicio de la llamada “primavera árabe”, y habían transcurrido solo unos meses desde el atroz asesinato de Muamar El Gadafi, la guerra en Siria apenas comenzaba.

Ahí decía: “En relaciones internacionales es común hablar de `conflicto árabe-israelí´, sin embargo cuando alguien se introduce con cierta profundidad en el tema verá que ello en realidad hace alusión a la política expansionista del estado israelí en contra del pueblo palestino violando la justa y legítima respuesta de éste.

sábado, 4 de noviembre de 2017

El eterno problema de la corrupción en América Latina

Viendo los entuertos de todos los matices de la izquierda latinoamericana actual, la ética guevariana ascética, implacable, llevada a todos los extremos de la vida, pareciera pertenecer a otro planeta.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

La corrupción atraviesa transversalmente a la política latinoamericana. Es una vieja lacra, de tal manera que a los débiles y venales gobiernos centroamericanos de principios del siglo XX, caracterizados como fácilmente sobornables por parte de los inversionistas extranjeros, se les caracterizó como Banana Republics y, hasta el día de hoy, es el término peyorativo con el se nombra cualquier chambonada gubernamental propia de estados de opereta.

Pero la corrupción no es patrimonio exclusivo, ni mucho menos, de los gobiernos centroamericanos, ni ha quedado relegada a esos primeros años del siglo XX, cuando generales y coroneles se enseñoreaban en el poder del Estado y gobernaban patriarcalmente su país como si fuera una gran finca.