sábado, 13 de julio de 2019

Guatemala: comprando aviones en el país de los niños famélicos

El presidente de Guatemala viajó a Argentina en gira de Estado, visitó la Fábrica de Aviones Argentina y compró dos avioncitos de combate que cuestan la bicoca de 28 millones de dólares. La fábrica había logrado concretar su primera venta en 35 años de existencia y el presidente de Guatemala se sintió satisfecho porque, según dijo, así el país podría combatir más eficientemente al narcotráfico.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

En primer plano, los presidentes Mauricio Macri, de Argentina,
Jimmy Morales, de Guatemala.
El presidente guatemalteco, quien ha aparecido recurrentemente ante la opinión pública con disfraces seudomilitares, se subió a uno de los aviones, hizo como que lo manipulaba y se sintió por unos minutos piloto, sueño pueril del señor cómico que llegó a la presidencia del país subido en la ola de indignación contra la corrupción que suscitó el descubrimiento de las andanzas de su predecesor en el cargo, el general Otto Pérez.

Centroamérica: ¿hacia dónde vamos?

No debemos fingir sorpresa frente al curso de los acontecimientos en Centroamérica, porque al actual estado de cosas hemos llegado tras numerosas advertencias, plasmadas en informes, libros e investigaciones académicas, ante las que nuestras dirigencias y grupos de poder político y económico permanecieron impávidos, interesados únicamente en sus negocios y el engorde de sus cuentas bancarias. 

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

La crisis política y económica en Centroamérica profundiza
los problemas históricos de migración y exilio económico.
En la antesala del bicentenario de la independencia que celebraremos en el año 2021, Centroamérica experimenta una compleja situación política, social, económica y ambiental, sin precedentes en los poco más de 30 años transcurridos desde la firma de los Acuerdos de Paz a finales de la década de 1980. Migración, exilio económico y represión política; explotación y precarización laboral; aumento de la desigualdad y la pobreza, impunidad y corrupción; profundización del extractivismo y violación de los derechos humanos y ambientales, son solo algunos de los signos de este tiempo que vivimos, en el que la realidad parece ir dejando ya poco aliento para alimentar esperanzas de transformación y cambio social.

La justicia pende de un hilo en Guatemala

Amnistía Internacional nos alerta con respecto a que en Guatemala el Estado está punto de dejar de ser materialización de lo público y está convertiéndose en una maquinaria criminal.

Carlos Figueroa Ibarra / Especial para Con Nuestra América
Desde Puebla, México

Con esta frase comienza el capítulo de conclusiones y recomendaciones del informe “Última oportunidad para la justicia en Guatemala” de Amnistía Internacional. Recientemente publicado el mismo es una alarmante reseña de los “peligrosos retrocesos para los derechos humanos y lucha contra la impunidad” que se observan en el país. Al leerlo he pensado en la enorme paradoja del gobierno de Jimmy Morales (2016-2020). Como es harto sabido, Morales era un político condenado a la marginalidad en 2015 cuando surgió un poderoso movimiento ciudadano que se rebeló contra corrupción. Fue esa ola de indignación  la que inesperadamente lo llevaría a la Presidencia de Guatemala navegando sobre la imagen del ciudadano puro.

Guatemala: Las elecciones como falsedad

En un contexto como el guatemalteco es hegemónica la idea de democracia en la cual, supuestamente, todo ciudadano puede elegir y ser elegido, para lo cual se procede a elecciones periódicas para el relevo de autoridades y se recurre a la figura del partido político como instrumento al que se le atribuyen funciones de representación, intermediación y agregación de intereses de la ciudadanía.

Mario Sosa / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Esta idea hegemónica pone de ejemplos las llamadas democracias del mundo occidental y ubica como paradigma la cuestionable experiencia estadounidense. Mientras tanto, se niegan otros modelos, en especial cuando estos avanzan en dotar de mayor capacidad y protagonismo al sujeto de la soberanía: el pueblo. De hecho, en retrospectiva, cuando esa idea hegemónica es rebasada, como sucedió en Guatemala entre 1944 y 1954, quienes mantienen el poder estratégico recurren a dictaduras militares y políticas represivas para impedir su relevo real.

Migrar no es delito

La criminalización que se hace de los migrantes no solo violenta los derechos elementales de cada ser humano, sino que también, contribuye a sustentar las viejas ideas de diferencias raciales y naturales que tanto daño han hecho en la historia.

Cristóbal León Campos / Especial para Con Nuestra América
Desde Mérida, Yucatán. México.

Migrar no es un delito, es un derecho humano reconocido en el derecho internacional, el delito es criminalizar a los seres humanos que por condiciones extremas se ven en la necesidad de trasladarse de un lugar a otro para buscar nuevas formas de sobrevivencia; vivir no es un delito, el delito es generar condiciones opresivas de explotación y marginación que obliguen a miles de personas a migrar para poder buscar opciones de trabajo; ser un trabajador migrante no es un delito, el delito son las condiciones sobre-explotadoras en que millones de trabajadores y trabajadoras realizan sus jornadas vendiendo su fuerza de trabajo a las empresas y grandes consorcios arriesgando incluso la vida por las formas extremas del trabajo.

Panamá: Cortizo tiene que encender las ‘luces largas’

El gobierno de Cortizo tiene que entender que estamos en una cancha donde EEUU y China ‘compiten’ por la dominación de los mercados mundiales. Nuestra posición geográfica es vital para los planes de esos países. Es importante saber como terminará el enfrentamiento. Más importante, sin embargo, es saber cómo navegará Panamá en esas aguas turbulentas.

Marco A. Gandásegui, hijo / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Algunos dirán que es muy temprano para hacer una evaluación de la gestión del recién inaugurado presidente Laurentino Cortizo. Hace sólo 10 días tomo posesión de su cargo, junto con sus ministros y otros altos directivos del gobierno. Mi intención no es – obviamente - pasar revista de sus logros o limitaciones en materia de políticas públicas. Más bien me parece que es oportuno definir cuales son los parámetros sobre los cuales habría que hacer esas evaluaciones. Personalmente, me inclino por buscar en el discurso del equipo dirigente su propuesta para el desarrollo del país. Entiendo por desarrollo la inclusión de la población en los procesos productivos, que se refieren no sólo a lo económico (mejor distribución de más riquezas) sino también a lo cultural (identidad) y lo político (democracia).

Helms-Burton: una ley contra el mundo

¿Quién podría oponerse a que Cuba venda medicamentos contra al cáncer a empresas francesas de salud, o al gobierno de ese país? ¿Quién a que Inglaterra venda automóviles a Cuba? Tal vez los gobiernos de esos países podrían adoptar tan irracional decisión, y aún ella se entendería; pero ¿que decida eso el gobierno de los Estados Unidos? ¿Quién le dio vela en esa misa?

Gustavo Espinoza  M. / Rebelion

Cuando a fines de 1991 desapareció la Unión Soviética y se desmoronó el sistema socialista en Europa del Este, la administración norteamericana dio por descontado que Cuba caería en sus manos como una pera madura. Pensaba que mucho más temprano que tarde La Habana se vería rebasada por sus dificultades; y que el pueblo, desesperado y abatido por la crisis, daría la espalda a la Revolución surgida en la Patria de Martí desde enero de 1959. Todos sus cálculos indujeron a Washington a considerar inminente la restauración del capitalismo en Cuba. Nada de eso ocurrió.

Ecuador: Alianza del Pacífico: comerciantes vs. industriales

La ideología neoliberal en América Latina y Ecuador nunca ha comprendido el necesario proteccionismo que requiere la industria de todo tamaño, que es el auténtico sector productivo. Paradójicamente el proteccionismo es una política que continúan practicando los grandes países capitalistas.

Juan J. Paz y Miño Cepeda / Historia y Presente Blog

La semana pasada, el canciller José Valencia y el presidente del Ecuador Lenín Moreno asistieron a la XIV Cumbre de la “Alianza del Pacífico” (AdP), de la que actualmente forman parte México, Colombia, Perú y Chile. Acompañaron a la delegación el ministro de la Producción y Comercio Exterior, Iván Ontaneda, y el secretario de Comunicación de la Presidencia, Eduardo Khalifé. Pero también Patricio Alarcón, presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE) y un grupo de inversionistas.

De acuerdo con declaraciones de prensa, Alarcón sostuvo que la AdP es un mercado natural por su realidad geográfica, económica y productiva; y que “el bloque se caracteriza por involucrar de manera activa al sector privado en el desarrollo de políticas públicas como principales protagonistas del intercambio comercial” (https://bit.ly/2Yz7o8P). En tanto Valencia, en su primer y emocionado twitter escribió: “Gran satisfacción en contribuir a la integración del Ecuador a Alianza del Pacífico. Buscamos participar en un positivo e innovador modelo de integración, que aportará a nuestra proyección hacia el mundo del siglo XXI”.

Colombia: “Barbas en remojo y viga en tu ojo”, Iván Duque

Este Gobierno está llevando a la nación colombiana por los senderos más extremos de la perpetuación de la guerra. En síntesis, ha acrecentado los mayores problemas del país, la violencia política de los de arriba, la negación de soberanía y la inequidad social. 

José A. Amesty R. / Para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

Hay una expresión costarricense que dice: “caraebarro”, refiriendo a las personas que no tienen vergüenza para nada.  Tal es el caso del presidente de Colombia, Iván Duque,  que desde hace mucho tiempo viene ofreciendo declaraciones insolentes en torno a su país vecino Venezuela. 

Su última arenga política, atrevida y sinsentido, así como injerencista, aprobando el Informe Bachelet: Venezuela, exhortó a la Corte Penal Internacional CPI a procesar al presidente Nicolás Maduro de Venezuela, por violación a los Derechos Humanos, y reiteró que el documento sirve como insumo para dicho proceso al gobernante venezolano.

Se recrudece la propaganda neoliberal en el Mercosur

Con los acuerdos con Europa y con EEUU se privilegia un mecanismo de inserción subordinada de los países del Mercosur, que demandará reaccionarias reformas laborales y previsionales, con la consiguiente pérdida de derechas sociales.

Julio C. Gambina / Rebelion

Los gobiernos de derecha de Brasil y Argentina apuraron la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en el marco de la reunión del G20 realizada recientemente en Japón. Los países miembros del Mercosur apoyaron sin observaciones el protocolo que deberán suscribir los parlamentos nacionales de los países que suscriben el tratado comercial y de inversiones.

Michael Löwy: “El Papa tiene un espíritu radical”

Uno de los principales pensadores marxistas analizó a Francisco en un diálogo con la teóloga argentina y profesora universitaria Emilce Cuda.

Emilce Cuda / Página12

Michel Löwy, autor de Cristianismo de la Liberación
“El papa Francisco, si bien tiene sus raíces en la cultura cristiana de liberación latinoamericana, combinada con la teología católica progresista argentina de la Teología del Pueblo, en un cierto momento va más allá, es más radical, más antisistémico”, dice Michel Löwy en este diálogo realizado en su departamento de París.

El autor de Cristianismo de Liberación. Perspectivas marxistas y ecosocialistas –libro que la editorial El Viejo Topo acaba de publicar en Europa– no solo es uno de los principales intelectuales del marxismo actual, sino también coautor e impulsor del Manifiesto Ecosocialista Internacional. Judío y ateo, ganó prestigio por sus investigaciones sobre la Filosofía y Teología de la Liberación latinoamericana en relación con lo político.

Réquiem para un fracaso. La ruina de la política de Estados Unidos en el Medio Oriente

Estados Unidos, una vez más, no logró imponer el consenso para que los países árabes consideraran a Irán un enemigo común, idea que solo está presente en Arabia Saudí y sus aliados menores del Golfo Pérsico, sumando con ello una nueva debacle a la ya naufragada política estadounidense en la región que no se ve por donde pueda ser reflotada.

Sergio Rodríguez Gelfenstein / Especial para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

La exitosa ofensiva conservadora de Estados Unidos en América Latina y el Caribe, tiende a ocultar el fracaso de su política en otras regiones del planeta. En semanas anteriores, hemos hablado acerca de las dificultades que han emergido tras los graves problemas que enfrenta su economía desde hace cuatro décadas, y en fechas más recientes de los apuros que encara para resolver la confrontación que ha iniciado contra China, los cuales en su devenir van a causar mayor cantidad de problemas a los ciudadanos estadounidenses que a los del país que pretende ser afectado.

Trump: promesas y amenazas incumplidas

A pesar de su estilo histriónico y beligerante, Donald Trump ha tenido serias dificultades para cumplir sus promesas y amenazas.

Arantxa Tirado / ALAI

En junio de 2019 Donald Trump lanzó en Orlando la campaña para su reelección con un discurso lleno de promesas. Bajo el lema “Keep America Great!” (Mantengamos grande a América), Trump enunció algunos de sus propósitos para un nuevo mandato. En la prensa se destacaron algunas ideas un tanto estrambóticas, como la cura del cáncer y del SIDA, así como la llegada de un cosmonauta estadounidense a Marte.[1]

No es la primera vez que el presidente estadounidense realiza declaraciones sorprendentes. Las promesas y amenazas varias, en el marco de campañas electorales o en el mero ejercicio presidencial, se suceden en el caso de Trump. Bien sea en sus discursos o en sus tuits, el mandatario estadounidense se caracteriza por su estilo desenfadado, directo y sin pelos en la lengua. Sin embargo, más allá del tono y los enunciados provocativos, vale la pena detenerse a comprobar qué tanto de lo que dice se lleva a los hechos.

Sobre los misiles nucleares “buenos” y los “malos”

¿La paz se defiende con bombas atómicas? Parece que, al menos para algunos, la fórmula del Imperio Romano sigue vigente: “si quieres la paz prepárate para la guerra”. No hay dudas que la historia la siguen escribiendo los que ganan. ¿Se podrá empezar a escribirla de otra manera?

Marcelo Colussi / Para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Según algunos expertos en la materia, la energía atómica puede ser la solución al problema energético de la humanidad en un futuro inmediato. De acuerdo con este parecer, esta energía, bien manejada, es altamente beneficiosa: no produce gases de efecto invernadero negativo –en ese sentido, es más amigable ecológicamente–, sustituye la dependencia del petróleo –por tanto su precio no varía dependiendo de las fluctuaciones del oro negro–, no agota recursos no renovables. Pero por otro lado, quienes la adversan ven en ella algo sumamente peligroso, por cuanto genera desechos de muy difícil y costosa eliminación y –muy grave– puede producir accidentes nucleares, que aunque son raros, en caso de darse son devastadores. Ahí está el recordatorio de Three Mile Island (Estados Unidos, 1979), Chernobyl (Ucrania, Unión Soviética, 1986) y Fukushima (Japón, 2011). Aunque lo más criticable de esta energía es que permite la fabricación de armas de destrucción masiva, siendo las bombas atómicas los ingenios humanos más pavorosos que se hallan concebido.

sábado, 6 de julio de 2019

Centroamérica: convirtiéndola en una olla de presión

Ahora, cuando México ha tenido que apretar clavijas para convertirse en un tapón que no permita el paso de este río humano hacia el Norte, ¿qué pasará con toda esta gente a la que no se le resuelven los problemas y ven cada vez más dificultades para migrar; en dónde estará la válvula que permita que la olla donde se cuece la desesperación no explote?

Rafael Cuevas Molina/Presidente AUNA-Costa Rica

Los campamentos de migrantes centroamericanos se multiplican en el trayecto de más de 4 mil kilómetros entre Honduras y la frontera de México con los Estados Unidos. Llamarles campamentos es mucho decir: muchos de ellos son hacinamientos en los que sobreviven en galpones o tiendas de campaña endebles cientos de personas de todas las edades, y, ya en los Estados Unidos, en locales que son denunciados por sus condiciones similares a los de un campo de concentración.

La política del gobierno de Donald Trump es agresiva y discriminatoria, tal como la de sus congéneres en Italia, Hungría, Serbia o Austria, pero aunque esto es cierto, no deben perderse de vista las causas que provocan su expulsión de sus países de origen.