sábado, 17 de marzo de 2018

Lenina García, Secretaria General de la AEU de Guatemala: “Queremos que la población pueda volver a confiar en el movimiento estudiantil”

“Firmada la paz, las elites poderosas del país cooptaron la universidad de San Carlos, porque allí estaba el cerebro de la crítica. Toda esa represión llevó a precarizar la universidad, convirtiéndola en una formadora de gente con título pero sin el más mínimo pensamiento crítico”, explica en esta entrevista la dirigente estudiantil guatemalteca.

Marcelo Colussi / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad de Guatemala

Lenina García, Secretaria General de la AUE.
La Asociación de Estudiantes Universitarios -AEU- “Oliverio Castañeda de León”, de la Universidad de San Carlos de Guatemala, por largos años estuvo copada por una dirigencia mafiosa, siempre bajo la sombra de las autoridades que, mirando para otro lado, permitieron sus fechorías (negocios sucios, extorsiones, venta de drogas, grupo de choque ante cualquier intento de organización genuina de los estudiantes). Estos “estudiantes”, en realidad: activistas políticos de derecha y oportunistas ligados a negocios clandestinos, opusieron todo tipo de resistencia antes de cambiar. Pero en el 2017 el voto estudiantil les cerró camino, eligiéndose una nueva directiva, democrática y transparente. Su actual Secretaria General: Lenina García, 26 años, estudiante de la Licenciatura en Enseñanza del Idioma Español y Literatura, es la primera mujer en dirigir la Asociación. Con visión clara, muy determinada en el proyecto político-estudiantil que la nueva AEU impulsa, contó en la siguiente entrevista cómo está la situación en este momento, abriendo perspectivas de futuro sobre la compleja problemática de la educación superior en el país, la universidad pública y la situación nacional general.

Honduras: Racimos sanos = trabajadores bananeros y familias enfermas sin derechos humanos

Los trabajadores de la Empresa Bananera Chiquita Honduras llevan más 2 meses en huelga y fueron desalojados en forma violenta por los cuerpos policiales y militares hondureños que históricamente se comportan como guardaespaldas de las Empresas Transnacionales.

Juan Almendares* / Especial para Con Nuestra América
Desde Tegucigalpa, Honduras

Bombas lacrimógenas lanzadas a los trabajadores.
Tacamiche significa la lucha de una comunidad contra la explotación bananera de tierras rehabilitadas por los campesinos, vendidas por el Estado a la empresa bananera Tela Railroad Company por un dólar. A esta comunidad de 500 familias (1995) les destruyeron cultivos de maíz y frijoles en más de 200 hectáreas, derrumbadas sus casas, iglesias y centros de salud. Fueron afectados por más de 200 bombas lacrimógenas que dañaron niños/as e hicieron abortar a mujeres. Asimismo, 500 personas fueron depositadas en una bodega donde solo había 1 servicio sanitario y permanecieron más de 1 año.  Este desalojo violento y criminal es un símbolo de la injusticia de las Empresas Bananeras y complicidad de los gobiernos.

Hacia la Costa Rica del bicentenario (1821 – 2021)

Nunca antes en nuestra historia, los HERMANOS costarricenses hemos estado divididos por ideas antojadizas de las sagradas escrituras. Nunca antes en nuestra historia, los HERMANOS costarricenses hemos violentado los derechos de los demás, solamente porque sus gustos o formas de ver el mundo, son diferentes a las nuestras.

Adrián Chaves Marín / Especial para Con Nuestra América

Carlos Alvarado o Fabricio Alvarado: uno de ellos
será el presidente de la Costa Rica del bicentenario.
I

El 15 de septiembre de 1821, se firmó el acta que reconoció la independencia de las naciones centroamericanas, es decir, que en el 2021 el Estado costarricense estará cumpliendo 200 años de existencia. Cuando nos hablan de este hecho histórico, se nos vienen a la cabeza imágenes de libertad, democracia, igualdad, entre otros derechos ciudadanos, que son garantizados por el Estado. Así entonces, sabemos ¿qué es el Estado?...

El Estado está compuesto por las Leyes e Instituciones que garantizan la adecuada convivencia de los habitantes de una nación. Éstos, son reconocidos como ciudadanos, a partir de los derechos y garantías que asegura el Estado, a cambio de ciertas obligaciones. Así, todas y todos somos iguales ante el Estado, sin distingo de sexo, edades, etnias, clases sociales, creencias religiosas, entre otras. De alguna manera, el Estado nos hermana a todos los habitantes de una Nación; nos inspira un sentido de pertenencia, expresado en las identidades nacionales: nuestra nacionalidad.

La gran derrota de la Iglesia Católica de Costa Rica

La brecha que separa a la jerarquía católica, incluyendo curas y monjas, de  los fundamentalistas evangélicos es cada día menor. Éstos repiten versículos de la Biblia, que no conocen ni estudian ni practican.

Javier Solís* / Agradecemos el envío de este texto al Dr. Arnoldo Mora Rodríguez

I. El poder de la Iglesia de Costa Rica

La posibilidad real de que Fabricio Álvarez gane la presidencia de la República el próximo 1 de abril, representará una derrota, quizá definitiva, de la Iglesia Católica Apostólica y Romana en Costa Rica. 

Hasta ahora ha sido la institución no estatal más poderosa del país. Poderosa en todo sentido. Su influencia moral, doctrinal, social y financiera está por encima del estado mismo. Se integra a los procesos descolonizados en América Latina y luego en otros países de Africa y Asi, para integrarse al régimen republicano. Pero nunca deja, hasta hoy, de ser la última monarquía absolutista en la tierra. Nunca ha sido una institución del pueblo, por mucho que durante mil quinientos años algunos hombres y mujeres haya luchado por evitar que su corrupción y su poder sentado en doctrinas dogmáticas supersticiosas los hayan perseguido hasta la tortura, la hoguera y la muerte.

De la guerra difusa y la emigración venezolana

En una guerra difusa como la que confrontamos, sin bombas ni misiles, en las que las personas del país invadido siguen llevando su vida “normal”, las víctimas y los daños colaterales de antes son los primeros y principales. Las armas letales del enemigo no destruyen un objetivo específico, como un hospital por un misil, sino que son masivas y por eso las víctimas son imprecisas y casi imposible de contabilizar.

Gregorio J. Pérez Almeida / Para Con Nuestra América
Desde Caracas, Venezuela

“Sólo le pido a Dios / que la guerra no me sea indiferente /
es un monstruo grande y pisa fuerte/ toda la pobre inocencia de la gente./
Sólo le pido a Dios / que el futuro no me sea indiferente/ desahuciado está el que tiene que marchar/ a vivir una cultura diferente”
León Gieco

El marco crítico de análisis

Es alarmante la situación que se vive en Venezuela con la emigración. Dicen que es masiva y quizá sea cierto, porque si elaboramos un juicio desde nuestra experiencia personal, sabemos de por lo menos 10 jóvenes del edificio donde vivimos que se han ido del país, de dependencias de organismos públicos que se han quedado casi sin empleadxs, de universidades que tienen un porcentaje altísimo de deserción estudiantil y de renuncias de profesorxs, de clínicas privadas que se han quedado con pocos médicos y paramédicos. Quizá no todxs hayan emigrado, pero la incógnita de su destino, el rumor generado en los medios y redes sociales, más la falta de información oficial, hacen de la sospecha una “certeza”.

Cumbre de las América; objetivo: Nicolás Maduro

La cumbre de presidentes de las Américas, a la que presumiblemente asistirá Donald Trump y de la cual ha sido desinvitado Nicolás Maduro por el régimen de Pedro Pablo Kuczynski y sus compadres del cártel de Lima, responde a los objetivos estratégicos del Comando Sur, plasmados en el documento del Pentágono Estrategia del teatro, que abarca el periodo 2017-23 y cuyo eje operacional es la “intervención humanitaria” en países sometidos a una crisis provocada, como Venezuela.

Carlos Fazio / LA JORNADA

Fracasadas sus anteriores intentonas golpistas bajo las distintas modalidades de la guerra irregular, no convencional o asimétrica –desde el fallido golpe de Estado de 2002 contra Hugo Chávez hasta la ofensiva encubierta del Comando Sur del Pentágono de abril-junio de 2017 que adquirió modalidades propias de una guerra híbrida, pasando por las violentas guarimbas de 2015-16−, la administración Trump ha decidido acelerar una nueva fase de desestabilización de Venezuela, tendente al derrocamiento del gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro. Ahora, bajo la pantalla de una intervención humanitaria multilateral en el contexto de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Contratendencias de la decadencia de Estados Unidos


Creo que efectivamente Estados Unidos es una gran potencia en decadencia. Este es el principal aspecto de la cuestión. Pero el declive no es lineal ni rápido, tiene contratendencias, como la que señalo arriba. Esto quiere decir que la transición hacia la hegemonía de China será más larga y compleja que la que podíamos prever años atrás.

Raúl Zibechi / LA JORNADA

En periodos de caos sistémicoglobal es fácil confundir la realidad con los deseos. Más aún cuando hay datos fehacientes que dan pie a pensar que lo que anhelamos durante largo tiempo parece estar acercándose de forma inminente. Sin embargo, aquí aparecen los problemas, las desviaciones ópticas que nos llevan a conclusiones erradas. De algún modo, todos caemos en simplificaciones que a la larga se muestran incorrectas.

Deseamos, por lo menos yo deseo, el fin de este sistema, imperialista, colonial patriarcal y capitalista. Pero sería erróneo creer que existen leyesque conduzcan al sistema a la ruina. Miremos apenas unos años atrás, cuando analistas serios y bien documentados vaticinaban el peak oil, el pico de los descubrimientos de petróleo, que llevaría inevitablemente al fin de la civilización basada en los hidrocarburos.

Trump y la crisis del capitalismo

Trump está cambiando el mundo. Tiene músculo militar y económico. El poderío de las armas que posee el arsenal de EEUU le da ventajas. La riqueza que posee alrededor del mundo le da resultados que todos envidian. Los observadores de las políticas del presidente Trump en el escenario mundial se hacen dos preguntas: ¿Qué hay detrás de Trump? ¿Tiene un objetivo estratégico?

Marco A. Gandásegui, hijo / Para Con Nuestra América

Desde Ciudad Panamá

En enero de 2018 el presidente de EEUU, Donald Trump, cumplió su primer año en la Casa Blanca. El impacto de su gestión ha sido significativo en varios planos. Queremos centrar nuestra atención en tres áreas. En primer lugar, analizaremos el significado de los cambios introducidos por Trump en la política exterior de EEUU. Por un lado, la política económica que abandona la globalización. Por el otro, el manejo de las fuerzas armadas a escala mundial. En segundo lugar analizaremos la política interna – reforma fiscal asimétrica, represión de las llamadas ‘minorías’ y la política de migración – que le ha dado un nuevo perfil a sectores de las capas medias y de la clase obrera. Por último, las relaciones entre EEUU y América latina. La llegada del nuevo inquilino en la Casa Blanca coincide con la ‘ola conservadora’ que atraviesa la región latinoamericana.

Todos contra el neoliberalismo

En América Latina hoy más que nunca el bloque popular debe agrupar a todos los que se oponen al modelo neoliberal y se disponen a poner en práctica un gobierno que supere ese modelo.

Emir Sader / Rebelion

Los recientes reveses de la izquierda latinoamericana han llevado a cuestionamientos con respecto a las políticas de alianza que han vuelto posibles los gobiernos antineoliberales. Esos gobiernos sólo han conseguido imponer su hegemonía porque han logrado con sus propuestas de gobierno obtener consensos ampliamente mayoritarios en la sociedad. Cuando han perdido su capacidad hegemónica, los frentes que habían constituido fueron resquebrajados y las alianzas desechas.

¿Guerra contra la corrupción o contra las alternativas al neoliberalismo?

Esta guerra contra la corrupción se equipara a la guerra librada contra las drogas (íntimamente vinculadas a los intereses del sector público-privado de EEUU): más allá de los protocolos y discursos políticamente correctos, apuntan a aniquilar sectores, grupos, líderes y procesos que disputan con mayor o menor fuerza y/o éxito alternativas al neoliberalismo.

Silvina M. Romano / ALAI

El problema de América Latina es la corrupción, pero no la corrupción “a secas”, sino especialmente aquella asociada a los gobiernos progresistas o posneoliberales[1].  Lo aseveran los think-tanks, los asesores de Instituciones Financieras Internacionales (IFI) y voces expertas sobre lo que “sucede” en la región[2].  Lo advertía John F.  Kelly, ex Comandante del Comando Sur de los EEUU y hoy Jefe de Gabinete de Trump[3].  Aseguran que los gobiernos progresistas se abusaron de los pobres para enriquecer a un puñado de funcionarios de gobierno corruptos.  Agrandaron el Estado y lo repolitizaron, intervinieron en la economía y revalorizaron lo público, con el único objetivo de “saquearlo” luego.  Privilegiaron la utilización de influencias y fondos públicos para beneficio personal y recurrieron a los poderes del Estado para evitar la rendición de cuentas.  Desde esta perspectiva, los funcionarios y políticos involucrados en gobiernos progresistas que exaltaron ese derrotero, son por definición corruptos y además ineficientes.  Son incapaces de manejar al Estado como a una empresa privada, poniendo en riesgo el rumbo de la economía y (supuestamente) del Estado en su totalidad[4].  Esta serie de argumentos son los que urden la trama de un sentido común reproducido por las derechas y la prensa hegemónica desde hace varios años y que ha contribuido al menos a dos fenómenos: el primero y de corto-mediano plazo, es el de la “judicialización de la política” desde arriba; el segundo es el de la despolitización de la política, el desprecio por “lo público” y el prejuicio respecto de lo estatal como ineficiente.

sábado, 10 de marzo de 2018

Costa Rica: los extravíos de la socialdemocracia

La militancia socialdemócrata se debate entre su odio de campanario contra el Partido Acción Ciudadana, al que consideran un traidor por haber nacido como un desgajamiento de su seno, y quienes se dan cuenta del momento crucial de redefinición definitiva que vive el país y le dan su apoyo. Es el intríngulis de la militancia de un partido en descomposición con varios miembros gangrenados que da bocanadas por mantenerse con vida.

Rafael Cuevas Molina / Presidente AUNA-Costa Rica

Destacados economistas del PLN dieron su adhesión al candidato
Fabricio Alvarado, del partido Restauración Nacional.
En Costa Rica, la socialdemocracia jugó un papel central en la segunda mitad del siglo XX. Luego de la guerra civil de 1948, supo retomar una senda que había sido marcada por el reformismo social de la década de los 40 -que a su vez había sido la respuesta a la crisis del régimen liberal que venía del siglo XIX-, y no solo profundizó sus reformas sino las amplió, posibilitando la construcción de una sociedad con una amplia clase media que le dio al país un perfil inédito en la región.

Costa Rica: El despertar de los invisibles o el retorno del Leviatán

Este artículo busca interpretar la coyuntura política de Costa Rica en el contexto electoral del 2018. Por el carácter inédito del conflicto y las contradicciones emergentes, la coyuntura política aquí analizada se circunscribe al corto período que corre entre los resultados de la primera vuelta electoral después del 4 de febrero y la segunda vuelta programada para el 1 de abril del 2018.

Byron Barillas* / Especial para Con Nuestra América[1]

Un fantasma recorre Costa Rica, es el fantasma del conservadurismo y su peligroso acompañante “el fundamentalismo religioso. Sorpresivamente, en menos de 15 días, el candidato Fabricio Alvarado del partido Renovación Nacional afiliado a las iglesias pentecostales, pasó del 5º o 6º lugar en las encuestas de opinión pre-elecciones, a encabezar el voto ciudadano como el candidato ganador de la primera ronda electoral para la Presidencia de la República.  Tras los resultados, de la noche a la mañana parece haberse desplomado el país de los modernos.

Tal realidad que dejó atónitos a nacionales y extranjeros,  de primer impacto vino a mostrar un país de doble rostro, un sociedad antagónica partida en dos, aunque visto con mayor detenimiento y términos de ciudadanía política –tal como la define T.H. Mashall--,  una nación fracturada en tres, al menos.

El hilo conductor

En nuestra sociedad confluyen tanto legados de formaciones sociales anteriores a la Conquista europea, como de las implantadas a partir de esa Conquista. Por lo mismo, es muy importante entender cómo esos legados se articulan en torno a – y para – la formación dominante en nuestro tiempo.

Guillermo Castro H. / Especial para Con Nuestra América
Desde Ciudad Panamá

Para Harry Vanden, al Sur del Norte

En 1859, a once años del Manifiesto Comunista, Marx dio a conocer su Contribución a la Crítica de la Economía Política, en cuyo Prólogo sintetiza en 525 palabras el estado de desarrollo de la filosofía de la praxis cuando aún faltaban ocho para la publicación del primer tomo de El Capital.[1] Allí se refiere al resultado de sus estudios preliminares, que serviría de “hilo conductor” a su labor de investigación. Ese hilo tiene al menos siete hebras.

Menos mal que existen…

Uno de los principales aportes del expresidente Chávez fue su extraordinaria capacidad para articular un proyecto nacional y regional alternativo, sustentado en las ideas de unidad e integración latinoamericana y caribeña como utopía movilizadora de nuestros pasos en el siglo XXI.

Andrés Mora Ramírez / AUNA-Costa Rica

Hugo Chávez Frías (1954-2013)
Se ha cumplido un lustro de la muerte del compañero Hugo Chávez Frías, ocurrida el 5 de marzo de 2013 luego de una larga batalla contra el cáncer. Algunos prefieren recordar esta fecha como el aniversario de la siembra del comandante, y seguramente merece ser reconocido así, pues el legado de figuras como la del expresidente venezolano trascienden los días de su existencia terrenal y su proyectan hacia el futuro, hacia la historia. La fuerza de su liderazgo y su valía como estratega político se van dimensionando con el paso de los años, especialmente en este tiempo de restauración neoliberal, de golpes de estado de nuevo cuño y de renovadas amenazas imperialistas. En ese contexto, su ausencia es cada vez más notoria en una América Latina que asiste a un peligroso retroceso político y a la destrucción sistemática de muchos de los logros de la generación del bicentenario, de la que Chávez fue precursor.

El legado de Chávez

En misión de homenaje al eterno comandante bolivariano,  su visión que nos superó a todos, que tuvo  que llevarse con él a su tumba  y que hoy  nos vuelve como un auto-reproche nuestro  por no haber sabido diferenciar lo principal de lo secundario (cuestión elemental de la política revolucionaria) creo que es lo que debe destacarse  como bandera en lo más alto del monumento a  su legado.

Mariano Ciafardini / Para Con Nuestra América
Desde Buenos Aires, Argentina

En el quinto aniversario de su fallecimiento  parece imposible decir algo del Comandante Hugo Chávez  que no sea repetir lo que ha sido dicho ya,  miles de veces y en formas magistrales por tantos  y tantos  que lo conocieron profundamente , y que estuvieron incluso desde sus primeros momentos revolucionarios junto a él, en particular su amigo y mentor Fidel Castro Ruz, cuya compañía viviente desgraciadamente también  hemos perdido.